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PEDRO ASPIAZU COTO
AGRICULTOR.- Nació en Palenque el 29 de Junio de 1.814, hijo legítimo de José María Aspiazu y Avilés y de Rosa Coto Chiavaudis; fue bautizado en esa Iglesia Parroquial, siendo su madrina Ana María Alvarez y Obregón Vda. de Ribera, su tatarabuela materna, que falleció a poco.

Pasó la niñez en Piscano y luego viajo a Vinces donde recibió las primeras letras en la escuela que allí mantenían los Mercedarios. Después se trasladó a Guayaquil ingresó al Colegio Seminario y terminó su educación. De 15 años en 1.829 regresó a Palenque a probar que "la ciudad extravía el Juicio y el campo lo ordena y acrisola". Para 1.840 disponía de dinero suficientemente para adquirir la hacienda "Noboa" a José María Carbo Noboa, más tarde compró a sus dos tías Coto Chiavaudis las 2/3 partes de la hacienda "Piscano", porque el tercio restante era de propiedad de su madre.

Muy metido en el negocio de compra y venta de ganado acostumbraba viajar por la zona de Palenque y sus alrededores hasta Manabí y Vinces, visitando haciendas y ofreciendo buenos precios por lo que le interesaba. Entre 1.829 y 1.840 amasó una regular fortuna que la empleó en seguir adquiriendo propiedades. A su padre le compró las montañas hasta el estero de Chojampe y la hacienda "Aguacatal de arriba" y a terceros, diversas extensiones de pastizales y cacaotales. En esto seguía el consejo de los antiguos que solían repetir “Tierras las que vieres y casas las que cupieres". Entonces se unió a Mercedes Andrade Mesa, vecina acomodada de Palenque, con sucesión (Sánchez Quintanar Aspiazu, Romero Sánchez Quintanar, Romero Carbo, Pérez Aspiazu, Pérez Pimentel, etc.)

En 1.848 fue Albacea de su padre. En 1.853 compró 20.000 cacaotales en las afueras de Palenque y la hacienda "El Guasmo de los Contreras" cercana a Catarama. En 1.844 los pastizales de los Manzo en Pimocha. En 1.856 la hacienda "Santa Lucia" al norte de Palenque a la viuda Mancilla y allí instaló el centro de sus actividades".

Entusiasta en el trabajo. Recorría los lugares de cosecha y recogía con podón las mazorcas olvidadas, echando las pepas en una pequeña argüena que colgaba a ambos lados de la grupa; dirigía y ayudaba a los vaqueros en la curación y arreo del ganado y acostumbraba darles suculentos almuerzos.

En Santa Lucia estableció una escuela para niños pagando de su peculio a la maestra. En 1.861 siguió expandiendo sus propiedades con la hacienda "Peñafiel" de Santiago Bustamante. En 1.870 cambió varios lotes con las haciendas "Vinces" y "Lomas de Vinces", magníficas propiedades de Miguel Suárez Seminario, que producían muchísimo cacao, tenían 60.000 matas, pozas y montañas, de tal suerte que los hermanos Seminario se quedaron de dueños y señores de Puebloviejo y cedieron Palenque y Vinces a Aspiazu. Así fue como ambas familias cuadraron sus dominios. En 1.872 compró en remate público las haciendas "Soledad" y "Loma" a su hermano Francisco Aspiazu Coto que era un jugador empedernido. En 1.877 remató a Luis Davalos las haciendas "El Sauce" y "Bolsa de Judas" con 50.000 matas, pozas y selvas. En 1.879 se hizo de "Moquique", igualmente en remate, con 40.000 matas productoras. En 1.883 le compró a José Julián Echeverría, la hacienda "Limoncillo", con 25.000 matas.

Para asegurar el mejor mercadeo del cacao acostumbraba viajar a Guayaquil dos o tres veces al año para firmar con los distintos exportadores (La Casa Luzarraga, Millán-Ballén. Suárez Seminario. Idelfonso Coronel, Pedro Pablo García Moreno, Juan María Gutiérrez, Benjamín Rosales, Balarezo. López, etc), a quienes entregaba su cacao puesto en la orilla, casi todo de primera calidad y lo acreditaban en su cuenta corriente. Cuando lo estimaba más conveniente hacia un corte y tanteo, liquidaba las cuentas y cobraba su capital y el interés.

El 5 de Enero de 1.869 contrajo matrimonio en Vinces con María de los Santos Sedeño y Triana, vecina en Vinces muy menor a él y solo tuvo hijos varones.

Creó el crédito agrícola. Era su costumbre entregar dinero a plazo a ciertos agricultores, que él conocía, para que sembraran cacao en sus propiedades. En esto de prestar dinero a terceros era muy cuidadoso y casi nunca se equivocaba, considerando en cada caso la conducta personal del solicitante, así como sus cualidades para el trabajo de campo. Aspiazu llegó a producir el 3% del total de las exportaciones de cacao del país, que venía a ser el 1 1/2% del total de la producción mundial, era dueño de cuantiosas riquezas, aunque seguía siendo un hombre de costumbres sencillas que recibía en Santa Lucía a todo aquel que iba a visitarlo, para conversar, tratar de negocios o simplemente en busca de consejos.

En 1.861 García Moreno y Flores quisieron nombrarlo Gobernador de la recién creada provincia de los Ríos pero se negó a aceptar diciendo: "La política deja amargas desilusiones y crea enemigos a millares, es mi deber ciudadano servir al país, lo he hecho más de 30 años, sacrificando mis años de juventud...". Sin embargo ayudó mucho al primer gobernador, Martín de Ycaza Paredes, donando parte del dinero que se requirió para la fundación del Hospital de Babahoyo.

De ideas abiertas a toda novedad, envió a sus hijos a educar a Europa porque creía que los tiempos cambiaban y se requería de nuevos y más extensos conocimientos para vivir. A su hija Carmen Aspiazu de Pérez Antepara que vivía separada de su esposo, le compró la casa esquinera de la Plaza de San Francisco para que allí habite con sus cuatro hijos y luego la sostuvo muchos años en París hasta que su nieta Rosa Elvira Pérez Aspiazu se graduó de Concertista de piano en el conservatorio de la "Sorbona". Esto lo hizo como adelanto a su herencia.

A fines de 1.884 se proclamó en Palenque el Cor. Nicolás Infante Díaz y el gobierno de Caamaño envió al Gral. Secundino Darquea con numerosa tropa, a debelar a los insurgentes. El encuentro fue en "Piscano" y huyeron los insurrectos. Al día siguiente Darquea apresó a Lautaro Aspiazu Sedeño que llegaba a la hacienda con una partida de ganado y lo envió preso a Guayaquil; mando una carta a su padre don Pedro exigiéndole el pago de diez mil pesos por la libertad del hijo, mientras los soldados del gobierno ocupaban la casa de la hacienda y se robaban las joyas de familia que estaban en un cofre en el dormitorio. Varios días duró esta "ocupación" durante los cuales se banquetearon de lo lindo con el ganado ajeno.

Mientras tanto los rebeldes había huido a Santa Lucia donde apresaron al propio don Pedro, que estaba con su hijo José María Aspiazu Andrade, exigiéndole diez mil pesos de rescate por la libertad de cada uno o los pasarían por las armas. Don Pedro dijo que solo tenía seis mil en efectivo y fué obligado a entregarlos, así como a firmar una letra de cambio por diez mil pesos más que Infante se la metió al bolsillo. En el ínterin habían llevado a los Aspiazu a la casa de la hacienda "San José de la Tranca" de propiedad de José María Baquerizo Amador que, más alerta, al saber lo que les estaba pasando a sus vecinos, había viajado a Guayaquil. Al final los "Chapules" de Infante continuaron huyendo y fueron alcanzados por los gobernistas que fusilaron a Infante en la plaza pública de Palenque y antes de morir entregó la letra a uno de los suyos, con la consigna que debía devolverla a Aspiazu.

Este desagradable episodio ocurrió cuando Aspiazu tenia 74 años, edad suficiente para retirarse de los negocios y así lo pensó y lo hizo; una vez en Guayaquil obsequió una bomba de fabricación inglesa al Cuerpo de Bomberos y entonces se fundó la Compañía No. 18, hasta hoy llamada "Aspiazu". A fines de ese año falleció en Palenque su hijo José María Aspiazu, de una apostema que se le formó a consecuencia de la caída de un caballo.

En 1.891 presidió a un grupo de liberales que auspiciaron la candidatura de Clemente Ballen a la Presidencia de la República, pero esta no prosperó por la excusa que Ballen envió de Paris. Ese año fundó la Casa bancaria y de exportación "Aspiazu Hermanos" con dos millones de sucres de capital, que dio a sus hijos: Lautaro, Aurelio, Pedro y Efrén Aspiazu Sedeño. Esta empresa se transformó con el correr de los años en "Aspiazu Limited" y luego se disolvió por voluntad de los herederos de los primitivos socios.

Falleció en Guayaquil el 16 de Junio de 1.899, de casi 85 años de edad y sus restos reposan en un Mausoleo del Cementerio de esta ciudad donde luce su busto. "De estatura más que mediana, tez muy blanca y sonrosada, rasgos enérgicos, gran trabajador, engrandeció al país impulsando su economía y la agricultura de Vinces, Palenque y Santa Lucia".