RICARDO CORNEJO NARANJO
PERIODISTA.-
Nació en Quito en 1.848. Hijo del General José
Maria Cornejo Maruri, militar quiteño, urbinista,
herido en 1.865 durante el combate de Santa Rosa contra
las fuerzas gobiernistas de García Moreno,
y de la guayaquileña Teresa Naranjo.
Estudió las primeras
letras en Quito, después estuvo en el Colegio
San Felipe Neri de Riobamba, en 1.860 acompañó
a su padre al exilio en el Perú, Regresaron
en 1.876 para la revolución de Veintemilla
y pelearon en la batalla de Galte el 14 de Diciembre
contra los constitucionales que defendían al
Presidente Borrero. Después del triunfo ingresó
al ejército e hizo vida de cuartel en Quito.
En 1.877 pasó a la Artillería
Sucre de Guayaquil a órdenes del General José
Vicente Maldonado que lo ascendió a Capitán.
En 1.878 viajó a Cuenca y estuvo en la Comandancia
General del Azuay donde captó simpatías
en la juventud e intelectualidad por su ilustración,
cultura y nobles prendas de carácter. Allí
conoció a la que sería su esposa, el
79 fue Alférez de Artillería y el 80
Capitán.
En 1.881 regresó por
corto tiempo a Guayaquil y fundó el primer
periódico militar que tuvo el país denominado
"El Crepúsculo Militar". Nuevamente
en Quito y de servicio en la Artillería formó
parte de las unidades Catorce de Diciembre y Convención,
sobresaliendo en 1.882 en la defensa del régimen
dictatorial recién instaurado por Veintemilla,
en las batallas de Pisque, Cayambe y Chambo entre
Junio y Noviembre.
El l0 de Enero de 1.883 cayó prisionero en
manos de los Restauradores, herido levemente y combatiendo
al lado de Marietta de Veintemilla. Entonces pidió
sus Letras de Retiro y contrajo matrimonio con Angela
Cordero, guayaquileña, hija del Dr. Luis Cordero
Crespo miembro del Pentavirato y en 1.892 Presidente
Constitucional de la República, y de Juana
Paredes.
Entre 1.883 y el 86 se dedicó
abnegadamente al ejercicio del magisterio en Tabacundo
y Cayambe y logró formar discípulos
de mérito como el educacionista Marco A. Reinoso
que tantos éxitos cosecharía en Guayaquil.
En 1.884 su pariente el Presidente
Plácido Caamaño, en visita por los pueblos
del norte de la República, se sorprendió
de que un oficial ameritado estuviese sirviendo en
posición tan humilde y le pidió el reingreso
al ejército, sin los grados concedidos por
Veintemilla, pero después le ascendió
a Sargento Mayor y a Tercer Jefe del Regimiento de
Artillería de Campaña.
En 1.888 estableció
en Quito los periódicos el Cometa y la Cartilla
Militar, este último fue acogido con el siguiente
comentario: "Se ha presentado ante nosotros un
periódico salido de los cuarteles, tan bien
escrito y tan digno y tan elevado, que nadie puede
ser indiferente a suerte,,,," Poco después
fue ascendido a Teniente Coronel.
El 91 entró en polémicas
con los redactores de El Progresista desde El Boletín
del Pueblo que había fundado en Mayo. El 92
pasó a la categoría de yerno del Presidente
y fundó La Revista Militar de aparición
mensual, fue enviado al oriente a debelar los motines
promovidos por los caucheros y mineros contra las
Misiones religiosas. Esta expedición duró
tres meses y fue desempeñada a satisfacción
de sus superiores que lo promovieron a la Subdirección
del Colegio Militar, Entonces editó un periódico
quincenal, político y de crónica que
empezó a salir en Abril del 93 con el titulo
de Boletín del Pueblo.
En el Colegio Militar permaneció
hasta principios del 94 que viajó a Esmeraldas
con el titulo de Gobernador de esa provincia, realizando
una positiva labor, pues hizo construir puentes, edificios
y caminos, instaló el servicio del telégrafo
y entre Octubre del 94 y Marzo del 95 editó
"El Independiente" a tres columnas, con
Anibal Dousdebes, polemizado con "El Porvenir"
de Julio Concha Campuzano, hasta que el negociado
de la venta de la bandera desencadenó la protesta
nacional y consiguiente renuncia de su suegro.
El 29 de Abril de 1.895 estalló
un golpe militar en Esmeraldas y Cornejo fue apresado.
La población proclamó la Jefatura Suprema
del General Eloy Alfaro y designó Jefe Civil
y Militar a Carlos Concha Torres-
A los pocos días, varias
tropas de reniego enviadas de Manabí cercaron
Esmeraldas y durante los combates del 3 y 6 de Mayo
fue amarrado y expuesto a los fuegos cruzados de los
combatientes.
Liberado tras un canje de prisioneros
se retiró a descansar en Manta, pero el Teniente
Coronel José Alvarez, Jefe del Batallón
No. 4 de guarnición en Portoviejo, le llamó
para que lo ayudare a sostener al gobierno en el centro
de la Provincia de Manabí.
La posición era desesperada.
El Batallón No.2 de Línea se había
desintegrado por falta de sueldo y las guerrilleras
liberales de Plutarco Bowen amagaban desde Daule.
El 5 de Junio Guayaquil plegó a la revolución
liberal y Cornejo propuso a las autoridades Militares
de de Plutarco Bowen amagaba desde Daule. El 5 de
Junio Guayaquil plegó a la revolución
liberal y Cornejo propuso a las autoridades Militares
de Manabí, como recurso verdaderamente heroico,
la retirada del Batallón No.4 de Línea
hacia la capital, atravesando las espesas selvas de
Chone y Santo Domingo.
El día 20 salieron de
Portoviejo, unos soldados a pie y otros a caballo.
A última hora se les había unido el
Obispo Pedro Schumacher, varios sacerdotes y unos
pocos seglares aprensivos. En Junín y en Calceta
fueron hostilizados por las guerrillas liberales.
En esta última población se produjo
un incendio general, acusándose ambos bandos
de tan criminal atentado, que parece que fue un hecho
fortuito. La marcha continuó por Santo Domingo,
revistió caracteres heroicos y tras un mes
justo, de durísimas jornadas, entraron los
sobrevivientes en Quito el 20 de Julio "Bajo
arcos coronados de triunfo y entre flores, palmas
y laureles, ostentaban las banderas pontificia, ecuatoriana
y alemana con inscripciones en latín, castellano
y alemán". Enseguida Cornejo fue nombrado
Jefe de Estado Mayor de la Segunda División
y partió a pelear en Gatazo.
Mientras tanto el Encargado
de la Presidencia, Dr. Aparicio Rivadeneira Ponce,
conocedor de la derrota gobiernista en esa batalla,
entonces decidió organizar la última
resistencia, para lo cual salió de la capital
con el parque de municiones cargado en cuarenta mulas
y se dirigió a la frontera con Colombia, siempre
hostilizado por grupos liberales que le seguían
los pasos sin darle descanso ni tregua Cornejo le
acompañaba y el 22 de Septiembre combatieron
con las fuerzas de los Coroneles Nicanor Arellano
y Juan Francisco Navarro y aunque fueron indecisas
en Caranqui y en Chapués, cundió la
desmoralización entre los gobiernistas y conservadores
que se desbandaron antes de llegar a la frontera.
Cornejo estuvo, sin embargo, entre los pocos que pasaron
las aguas del río Carchi, pues siempre había
sido fiel a sus principios.
Instalado en el sur de Colombia
escribió y editó "Retirada del
Número cuarto" contando su marcha a través
de las selvas con interesantes noticias de la prensa
liberal de esa época, a la que responsabilizó
del triunfo de la revolución.
En Febrero de 1.896 figuró
nuevamente en Quito, fue apresado y sometido al martirio
de los baños de agua helada en el panóptico.
En Mayo estaba libre y el día 29 logró
reunir cien hombres, pero aunque carecían de
armas se lanzaron contra el punto de Cabras defendido
por el General Nicanor Arellano con quinientos soldados
y varias piezas de artillería, siendo rechazados.
En la huida Cornejo tuvo que arrojarse de su caballo
al río Chota y como no apareció le creyeron
muerto y la prensa de Quito publicitó su deceso,
que fue desmentido al poco tiempo.
Después de esta acción
volvió a Colombia y se instaló a vivir
en Barbacoas, publicando en 1.898 los folletos "El
Ilustrísimo Señor Schumacher",
"Vera Efigies" y "La Prensa Radical
del Ecuador" pues se la tenía contra sus
colegas periodistas.
En 1.899 intervino en la Campaña
Militar del Norte y Centro de la República.
Con un contingente armado a su mando pasó el
río Carchi y el 7 de Enero tomó Ibarra
y San Antonio venciendo al Coronel Alejandro Sierra
y como no pudo atacar Quito, se desvió por
la ruta oriental y en Patate entregó el mando
al General José Maria Sarasti, pero fueron
vencidos el día 23 y tuvo que regresar de incógnito
a Colombia.
En 1.901 ascendió el
General Leonidas Plaza al poder y decretó un
Indulto General a los exiliados, entonces pudo regresar
a Guayaquil y en 1,903 fundó el Semanario "El
Ecuatoriano" de formato grande, a cuatro planas
de cinco columnas, que transformó en diario
en 1.905.
En 1.904 había apoyado
la candidatura presidencial de Lizardo García.
después estuvo contra la revolución
alfarista de Enero de 1.906 y volvióse opositor,
por eso la noche del 17 de Septiembre sufrió
la destrucción de los talleres de imprenta,
por parte de un grupo de empleados de los muelles
y del Resguardo de Aduanas. El Padre Jacinto Palacios,
Superior de la Orden Dominicana en el puerto, movió
a un crecido número de damas quienes reunieron
una apreciable suma de dinero y el periódico
pudo reaparecer el día 24, aunque en pequeñísimo
formato y así continuó casi un mes hasta
recobrar sus antiguas medidas en una sola hoja de
cinco columnas, El 3 de Diciembre volvió nuevamente
a la normalidad con nuevos talleres, más modernos
por supuesto. Allí escribieron Rafael H. Piedrahita,
Ezequiel y Manuel J. Calle, Vicente Paz Ayora y otros
connotados periodistas no afectos al régimen.
El 19 de Julio de 1.907 estalló
una revolución de tinte placista en Guayaquil,
El Padre Palacios y Cornejo fueron apresados y conducidos
al Cuartel de Artillería donde permanecieron
varios días detenidos, sufriendo malos tratos,
pero los aflojaron. En Septiembre de 1.911 se batió
a duelo con Francisco H. Elizalde sin consecuencias
para ninguna de las partes. En Enero del 12, a la
caída de Alfaro, "El Ecuatoriano"
no solicitó su linchamiento como lo hicieron
otros periódicos del país, pues guardaba
el más elevado respeto a sus adversarios políticos,
más aún si estaban en desgracia. En
esto se portó mucho mejor que muchos sacerdotes
y políticos opositores, sin embargo, continuó
combatiendo el sistema liberal de los gobiernos y
el Presidente Plaza lo expatrió al Perú
en 1.914 por una corta temporada.
De regreso a la dirección
de su periódico sufrió un derrame cerebral
y aunque se repuso empezó asentir agudos dolores
de cabeza que le atormentaron hasta la muerte.
De allí en adelante
"El Ecuatoriano" ganó fama de seriedad
y mucho prestigio. En 1.925 hizo activa oposición
a la revolución Juliana. El 26, el Ministro
de Gobierno, Julio Enrique Moreno Peñaherrera
clausuró el periódico por un artículo
titulado "Después del Acto Primo".
Cornejo se encotraba anciano, achacoso-casi exhausto-pues
nunca se recuperó totalmente de su enfermedad.
No pudo, pues defenderse y prefirió vender
las máquinas que ya estaban poniéndose
obsoletas, al periodista español Luis Guevara
Travieso, quien después las cedió a
Pompilio Ulloa Reyes y sirvieron para fundar con ellas
el diario "La Prensa". Así fue como
terminó ese gran diario guayaquileño
que fue "El Ecuatoriano".
Su director falleció
en Guayaquil el 14 de Diciembre de 1.930 de 82 años
de edad. Entonces se dijo "El que tanto luchó,
no sintió ni fomentó odios y a pesar
de sus escabrosos debates y sus polémicas,
como la sostenida con Ezequiel Calle Pesantes, nadie
acabó por aborrecerlo, sino por admirarlo.”
Manuel J. Calle, le había
elogiado en los siguientes términos "Sabía
Gramática como nadie" y efectivamente.
Cornejo siempre fue un atildadísimo escritor.
Alfaro había dicho de él "Con enemigos
como Ricardo Cornejo, se honra a cualquier humano.
Yo de mi sé decir que miro con beneplácito
a este género de opositor. Una oposición
así es provechosa y enaltece a todo gobernante......."
Ni alto ni bajo, muy delgado
siempre. Blanco, marcial. Ojos, pelo y grandes bigotes
negros En su forma de vestir y de andar correcto y
pulcro pero sin ostentaciones vanas. Parco en la palabra
y cumplidísimo caballero, Con los suyos cariñosos.
Con sus amigos y extraños obsecuente, justo
y hasta servicial. Tal su retrato físico y
moral que ha llegado por los recuerdos de muchas personas
que aún viven y lograron tratarle.