VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................

LUIS HÉCTOR CHISLAIN DE CARONDELET Y BARÓN DE CARONDELET
PRESIDENTE DE LA AUDIENCIA DE QUITO.- De familia borgoñona establecida en tos países bajos, hoy Bélgica, cuando ésas regiones eran parte de España. Nació en 1.748 en el cantón de Bouchain, Arquidiosis de Cambray, hijo legitimo de Juan Luis Chislain y Bernard de Rasoir, IV Barón, de religión Católica, de habla francesa o sea valon y de Lady Rosa Punkettt. Nacida en Dunsany, Irlanda.

Muy Joven ingresó de cadete al servicio militar español como miembro de la guardia real valona participando en 1.775 en la expedición de Argel. En 1.783 fue Jefe de la IV División que viajó a Norteamérica y puso sitio al Castillo de Pensacola en Florida, en poder de los ingleses desde hacia 20 años. En 1.787 regresó a España y fue nombrado Agregado al Regimiento de Plandes, con el grado de Coronel de Infantería. Ese año recibió el hábito de Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalem, también conocida como Orden de Malta, por entonces estaba casado ron Maria Concepción Castaños y Aragorri, de familias aragonesas, muy influyentes en la Corte.

En 1.788 fue Intendente y Gobernador de la Provincia de San Salvador en Guatemala, ejerciendo el mando hasta 1.792 con notable éxito. Entonces fue ascendido a Mariscal de Campo y el Rey Carlos IV de España lo nombró Gobernador de la Luisiana y de la Florida Occidental con capital en Nueva Orleans. Carondelet viajó a su destino neutralizado con oportunas medidas a la política de penetración del General Jorge Washington, que proyectaba establecer almacenes fortificados de víveres a las márgenes del río Mississipi.

Al término de su Gobierno en 1.797, file designado Presidente de la Audiencia de Quito y el 14 de Diciembre de 1.798 arribó a Manta en compañía de su esposa, dos hijos, varios acompañantes y sirvientes. Pasó a Guayaquil, partió a la sierra y se encontró en Ambato con su antecesor Luis Muñoz de Guzmán que bajaba a Lima. Allí se informó sobre el estado de pobreza y ruina originado por el terremoto de 1.797, que asoló la zona central de la sierra destruyendo a la antigua Riobamba.

El lo. de Enero de 1.799 ingresó con solemnidad en Quito ordenó el traslado de Riobamba a las llanuras de Tapi de fácil aprovisionamiento de agua, y designó a José Antonio de Lizarzaburo Dávalos y al Ing. Bernardo Darquea Endara y Cruza!, Directores de los trabajos.

Su labor en Quito fue altamente encomiable. Auspició la construcción del Domo de la Catedral, el adorno de la Capilla y la remodelación del coro, así como la confección de unas andas de plata para sacar las imágenes durante las procesiones como era usual en Sevilla. En cuanto a obras públicas, dio forma a los cementerios de San Diego y el Tejar hasta entonces campos abiertos. Organizó el servicio de serenos o celadores y las patrullas nocturnas, medida exagerada que causó disgustos porque impedía la libre circulación. Igual afán moralizador demostró con las casas de juego y las peleas de gallos que se presentaban para todo tipo de apuestas.

Atendió el asprovisionamiento de víveres y a la apertura del camino a Malbucho que uniría Quito y el mar atravesando las selvas de Esmeraldas. En ese empeño fue ayudado por Antonio Meló, Pedro Muñoz y el sabio Francisco José de Caldas que inspeccionaban la zona y controlaron el avance de las obras. Caldas llegó a formular una interesante "Memoria previa", pero quien comenzó la construcción fue Miguel Hernández Bello, terminándola Mariano Yepes. Este camino habilitó al comercio toda una extensa región, permitiendo la fundación de un tambo en "La Tola".

Igual interés demostró en mejorar el camino a Guayaquil, con tal objeto ordenó a Pedro Tobar la construcción de varios tambos en Guaranda, Zapotal, Ventanas y Montalvo proveyendo su buen estado de conservación con periódicas mejoras. A esta vía denominó "El Camino Real", después fue conocida como la Vía Flores, hoy se encuentra casi abandonada pues ha sido reemplazada por otra, pero prestó útilísimos servicios hasta bien entrado el presente siglo que comenzó el ferrocarril, también quiso abrir el camino a "La Chima" llamado de "San Antonio" y se encargó su inspección a Mauricio de Echanique y Piñeiros.

Incrementó el cultivo del tabaco en la zona noroccidental de Quito en Loja y Guaranda, Investigó el cultivo de la cascarilla y envió 210 cajones de muestras a Madrid.

Entre 1.799 y 1.806 favoreció con recomendaciones y ayudas a la exposición botánica de Juan Tafalla y Agustín Manzanilla. En 1,803 auxilió a los naturalistas Alexander Von Humboldt y Aimeé Bonpland durante su visita a los territorios de Quito y logró unir a la Universidad de Santo Tomás con el Colegio de San Femando bajo la dirección de los dominicanos, pero su obra más duradera fue la terminación del actual Palacio Presidencial también llamado por ello "Palacio de Carondelet".

En 1.803 ocurrió la insurrección de indios de Guamote que fue juzgada por Javier Montúfar, Corregidor de Riobamba, otros alzamientos se registraron en Columbe y Yaruquies. En 1,805 el Cacique de Licán, José Leandro Zepla y Oro fue premiado con el empleo de Regidor del Cabildo de Riobamba por su lealtad a la corona durante esos levantamientos.


El 8 de Julio de 1.807 Carondelet salió con dirección a Ibarra a inspeccionar el camino del mar. El 17 "volvió_20bastante incomodado en una pierna". Poco después viajó a la quinta de su amigo Juan Pió Montúfar. ubicada cerca de la capital, en el valle de los Chillos, medicinándose con sus aguas. Estaba aquejado de "un dolor al hígado" y como se sintió peor hizo testamento declarando por hijos a Luis y María Felipa, menores de edad. De regreso a Quito se le agravaron las dolencias y murió repentinamente el 10 de Agosto de 1.807 a los 59 años de edad y lo enterraron en la bóveda de los canónigos en la Catedral.

Fue "Alto de cuerpo, sonrosado, enjuto de carnes, la cabellera cana". Su biografía ha sido publicada por Carlos Manuel Larrea.

Comedido y moderado no usó nunca de la altanería y arbitrariedad tan del agrado de los funcionarios. Hombre culto y progresista, ayudó a Caldas y a Mejía. En 1.803 reunió en el salón de actos de la Universidad de San Gregorio Magno a la Junta de Vacuna de la Presidencia. Se lo considera uno de los mejores Presidentes de la Audiencia por sus trabajos en pro del adelanto material de estos territorios.