EDUARDO GAME VALAREZO
BANQUERO.- Nació
en Machala cuando esta ciudad aún pertenecía
a la provincia del Guayas, el 12 de Octubre de 1.864.
Hijo legítimo del Capitán Francisco
Modesto Game y Soler, Capitán del navio Washington
-antes Anne- que fuera quemado por orden de García
Moreno tras la batalla de Jambelí y de Belén
Balarezo Gálvez.
A los catorce años se
trasladó a Guayaquil a terminar sus estudios
en el Colegio San Vicente del Guayas y tras seis años
obtuvo el bachillerato en 1.883, ingresando el 4 de
Mayo de ese año como Ayudante de Contador al
Banco de Ecuador, donde su abuelo materno Mateo P.
Game, ex-cónsul General de los Estados Unidos
en Guayaquil, era accionista. Era un joven alto, blanco,
de contextura regular y muy cortesano. Mientras tanto
habitaba en la casa de su abuelo ubicada en Pichincha
entre Aguirre y Luque donde se levanta el edificio
que fue del Banco Bolivariano y de Cofiec.
En 1.890 fue designado Miembro
de la Cámara de Comercio pues a su nombre realizaba
importaciones para abastecer el almacén de
su hermano Juan Francisco en Quito y en Julio del
94 contrajo matrimonio con su prima hermana Rosa de
los Angeles Castro Balarezo, fueron felices y tuvieron
larga descendencia.
Mientras tanto hacía
carrera como funcionario del Banco del Ecuador a la
sombra protectora de Eduardo Manuel Arosemena Merino.
En 1.899 fue ascendido a Gerente-secretario y en 1.901
figuró como activista de la candidatura presidencial
del General Leonidas Plaza Gutiérrez, que al
ascender al poder designó Ministro de Hacienda
a Juan Francisco Game Balarezo, colaborando con él
en la solución de numerosos problemas nacionales.
En 1.904 fué electo
Vicepresidente del Concejo Cantonal de Guayaquil e
integró varias de sus comisiones, poco después
viajó a Quito como Diputado por el Guayas y
concurrió al Congreso Nacional.
En 1.905 fue Vocal Suplente
de la Caja de Ahorros de Guayaquil El 7 Concejal del
Cantón. El 8 trasladó a su pequeña
hija Cristiana a Duran. enferma de bubónica,
donde murió. Impresionando por esa tragedia
formó una comisión administrativa para
"ayudar a la ejecución de las medidas
de higiene y de profilaxis" que meses más
tarde se transformó en la "Comisión
especial de Saneamiento", primer intento serio
de parte del gobierno nacional para desinfectar Guayaquil.
En 1 910 se opuso con otros
prestantes ciudadanos a la solicitud del gobierno
de los Estados Unidos para arrendar las Islas Galápagos,
ejerció la presidencia de la Compañía
de Luz y Fuerza Eléctrica y fundó con
Lautaro Aspiazu Cedeño la "Compañía
Nacional de Seguros". En Enero de 1912 formó
parte de un grupo de vecinos de Guayaquil que se trasladaron
a Yaguachi a tratar con los jefes del ejército
constitucionalista acerca de ultimátum dado
al puerto principal; portaban un Memorándum
del Jefe Supremo del litoral. General Pedro J. Montero.
Con la contrapropuesta regresaron y finalmente se
suscribió un arreglo amistoso de paz en Duran,
que el General Leónidas Plaza incumplió
a pesar de la protesta de los Cónsules Hermán
R Dietrich de los Estados Unidos y Alfred Cartwrighi
de Gran Bretaña, quienes habían intervenido
como testigos de honor. Y tan justo fue el reclamo,
que el nuevo Gobernador del Guayas. Carlos Benjamín
Rosales Llaguno, pretirió renunciar a sus funciones
antes que autorizar la salida de los presos a Quito,
donde todo indicaba que serian masacrados, como efectivamente
ocurrió.
Ese año 12 fue electo Senador por la provincia
de los Ríos y asistió a la legislatura.
Entonces ingresó como miembro a la Junta de
Beneficencia del Guayas. El 17 formó parte
de la recién creada Junta Consultiva de Cambios,
integrada por los representantes de las Cámaras
de Comercio de Quito y Guayaquil, de la Asociación
de Agricultores, de cada Banco emisor y del Comisario
Fiscal de Bancos, para tratar de impedir que siguiera
subiendo el dólar, que de S/1,70 en 1.900 se
cotizaba a S/2,50 por entonces.
En 1.918, por el fallecimiento
de Arosemena le correspondió ascender a la
Gerencia General del Banco del Ecuador y reabrió
las operaciones bancarias que estaban cerradas. En
1.921 fue miembro de la Junta Consultiva de Finanzas.
El 22 ejerció la presidencia de la Junta económica
y fue Vocal de la Junta del ferrocarril a la costa.
Para 1.922 la crisis económica
nacional se había agudizado a tal punto que
en Octubre ocurrió la huelga de los ferrocarrileros
en Duran, que asesorados por el joven abogado Dr.
Carlos Puig Vilazar, lograron sus reinvidicaciones
el 26 de ese mes.
A principios de Noviembre los
empleados de las Empresas de Luz y Fuerza Eléctrica
y de Carros Urbanos consiguieron el apoyo de sus compañeros
y la paralización de la ciudad. El Gerente
de la Previsora, Víctor Emilio Estrada, abogó
por la incautación de giros y por la moratoria
regulada gradualmente para el pago de letras vencidas
en moneda extranjera, diciendo que de nada servirían
los aumentos de salario si seguía incrementándose
el costo de la vida. Los delegados obreros cometieron
el error de aceptar la tesis y se sumaron a ella en
una Gran Asamblea popular realizada el día
13. Luego se dirigieron en manifestación a
la casa de Game, a pedirle que tome en sus manos problema
tan grave para el pueblo. Game salió al balcón
de su chalet y a solicitud del abogado de los obreros
de la compañía de Luz y Fuerza Eléctrica,
José Vicente Trujillo, dijo que las dificultades
que los Bancos tenían acerca del problema del
cambio, se debía a que las empresas norteamericanos
asentadas en el país obtenían todas
las licencias de importación, sin dejar ninguna
para los negocios locales.
Al día siguiente, 14
de Noviembre, el gobierno nombró una comisión
de banqueros para que prepare el proyecto de ley.
Ese mismo día se remitió a Quito por
telegrama. La comisión estuvo presidida por
Game y conformada con Víctor Emilio Estrada
y José Rodríguez Bonín y recién
el 17 se dictó el Decreto pero no resultó
como se esperaba; mientras tanto el pueblo había
sido masacrado en las calles, episodio sangriento
que ha pasado a la historia como la matanza de obreros
el 15 de Noviembre de 1.922.
Game había logrado
aumentar la cartera del Banco del Ecuador a nueve
millones de sucres, pues se trataba de superar la
gravísima crisis iniciada en 1.916 con la brusca
caída de las exportaciones del cacao a causa
de las pestes y de la Guerra Mundial. El Banco gozaba
de liquidez y sus billetes tenían premio en
relación a los emitidos por el Banco Comercial
y Agrícola que gerenciaba Francisco Urbina
Jado, que a consecuencia de la revolución del
9 de Julio de 1.925 fue cerrado por disposición
del nuevo gobierno.
Entonces el Banco del Ecuador
pasó a ocupar el primer sitial permitiendo
"a Guayaquil y al país entero sobrellevar
la crisis" política y económica,
pero de allí en adelante el Banco del Ecuador
soportó la competencia de nuevas instituciones
crediticias tales como los Bancos de Descuento y la
Previsora fundados en 1.920.
Para 1.929 la situación
del Banco del Ecuador seguía sin problemas
pero en Noviembre perdió sus reservas al producirse
el mismo día la quiebra de cuatro Bancos donde
tenia sus depósitos oro en Wall Street. A ello
se sumó la gravísima crisis mundial
que acabó por arruinarlo y finalmente cerró
sus puertas, por decisión de sus accionistas,
el 7 de Mayo de 1.931 y entró en liquidación
voluntaria, de suerte que no se perjudicó al
público pues se pagó la totalidad de
los depósitos en menos de una semana.
Al poco tiempo fue electo Tesorero
de Hacienda, funciones que desempeñó
con su proverbial honorabilidad hasta 1.937 en que
pasó a ocupar la Pagaduría Provincial
del Guayas, por haber sido dividida la Tesorería
en dos secciones: Pagaduría y Recaudación.
En 1.938 fue operado en la
clínica Guayaquil, de una vieja dolencia prostática,
por el gran urólogo norteamericano Dr. Oswald
Swermey Lowsley, de paso por la ciudad, con la técnica
períneal.
En la Tesorería se desempeñó
hasta 1.942, que renunció por su enfermedad
cardiaca y se asiló en la clínica Romo-Rosales,
donde falleció tranquilamente el 21 de Diciembre
de ese año. Su cadáver fue trasladado
al chalet que había sido su residencia por
muchísimos años, ubicado en la plaza
Colón No. 216 y los funerales revistieron gran
solemnidad.
Alto, fornido, imponente, ancho
de espaldas. Pelo y bigote lacios y negros, aunque
años después se tornaron canos. Su patriarcal
figura era muy querida en el Guayaquil de principios
de siglo pues sirvió al comercio de la plaza
y a las colonias extranjeras, sobre todo a la China,
a la que protegió.
Propugnó el adelanto
del país y el nacimiento de su industria. Fomentó
el establecimiento de la primera fábrica de
cemento que tuvo el Ecuador y que hasta hoy se llama
"San Eduardo" en su honor. Igualmente fomentó
la fundación de la "Sociedad Bancaria
del Chimborazo" con sede en Riobamba.
Gustaba pasar vacaciones en
Salinas con los suyos, fue un buen padre y un excelente
esposo, dejando gratísimos recuerdos entre
sus numerosas relaciones. En su trato era llano, mesurado
para conversar, gustaba oír más que
hablar, pero a la hora de las decisiones y actuaciones
lo hacía con gran empeño y creyendo
siempre alcanzar sus objetivos porque era severo y
enérgico en su forma de ser.
Modesto en todo, siempre prefería
la íntima satisfacción que dejan las
buenas acciones a la propaganda con fines de ostentación
egoísta y supo hacer el bien sin que los demás
se enteraran.