HORTENSIA MATA LAMOTA
ANFITRIONA.-
Nació en Guayaquil, el 11 de Mayo de 1849,
siendo sus padres el Gral. Antonio Mata Viteri, Edecán
de su primo el presidente Urbina Viteri, Jefe Político
de Latacunga en 1.856, Oficial Mayor (Subsecretario)
del Ministro de Guerra y Marina, Ministro de lo Interior
y Relaciones Exteriores entre 1.856 y el 58, Ministro
de Guerra de 1. 876 al 78, Senador de la República
en 1.880 y su primera esposa Carmen Lamota Tello,
Natural de Esmeraldas. Viudo casó con Carmen
Rosa Arístizabal Tinajero, con sucesión.
De cuatro años fue llevada
a Quito y comenzó a estudiar con preceptores
particulares. En 1 .862 quedó huérfana
de madre y pronunció un "Discurso"
en el Colegio de Santa María del Socorro. Poco
después entró al recién fundado
Colegio de los Sagrados Corazones donde sobresalió
por su talento y simpatía. A principios de
Mayo de 1 .865 se realizaron los exámenes ante
numerosa concurrencia presidida por García
Moreno. Entre los asistentes se encontraba el joven
cuencano José Miguel Ordóñez
Lazo, hijo legítimo de Pablo Ordóñez
Morillo y Torres y de María Josefa Lazo, a
su vez hija adoptiva de una pudiente dama, todos cuencanos.
El era soltero de 29 años y socio de la poderosa
"Casa Ordóñez" (1) principal
firma exportadora de cascarilla a Inglaterra, donde
"Gregory and Sons" y "Rossing Brothers"
extraían quinina para el consumo en las colonias,
como remedio infalible contra la malaria. El Presidente
García Moreno se impresionó con la belleza
y vivacidad de Hortensia, la llamó aparte para
(1) La Casa Ordóñez
fue fundada hacia 1.852 por Carlos y Salvador Ordóñez
Lazo, jóvenes de apenas 28 y 25 años,
con gran espíritu mercantil, a los cuales desde
1.865 se les asoció otro hermano, José
Miguel.
conocerla y felicitarla, saber quiénes eran
sus padres y luego le dijo: "Eres muy linda e
inteligente, lamento que tu padre sea uno de mis enemigos
políticos" y era verdad porque el Gral.
Mata llevaba casi un año escondido por su activa
participación en la revolución del 23
de junio de 1.864 y también agregó:
"Quiero hablar con tu papá".
Poco después ocurría
la entrevista, el Presidente de la República
se reconcilió con el Gral. Mata y solicitó
la mano de la joven Hortensia para su amigo Ordóñez.
El matrimonio se celebró en la Iglesia de la
compañía el 20 de ese mes y fue apadrinado
por García Moreno, quien proporcionó
la carroza presidencial para que los novios viajen
hasta Tambillo, donde tomaron cabalgaduras, con destino
a Cuenca.
En esa ciudad iniciaron una
vida de felicidad y tuvieron 16 hijos. Poco tiempo
después fue visitada por su hermana Carmen
que casó con Víctor Vintimilla Argudo.
Casi enseguida García Moreno nombró
Gobernador del Azuay a Carlos Ordóñez
Lazo, su principal colaborador del Austro. José
Ignacio Ordóñez Lazo estaba de Arcediano
de la Catedral de Cuenca y fue enviado a negociar
con plenos poderes la suscripción de un Concordato
con la Santa Sede y a gestionar la venida de diversas
comunidades religiosas.
En 1.869 los hermanos Ordóñez
secundaron en Cuenca la revolución contra el
Presidente Javier Espinosa. Carlos Ordóñez
Lazo volvió a ocupar la Gobernación
del Azuay, pero el 15 de Diciembre ocurrió
la revuelta de estudiantes que ocuparon el edificio
de la Gobernación y sometieron al Gobernador
a un simulacro de fusilamiento. Lo sacaron del edificio
con cadenas a los pies, lo sentaron en una silla,
gritándole: 'Toma Carretera" y le dispararon
varias armas de fuego. Una bala le dio en el ancho
cinturón de cuero, otra le hirió en
un brazo y quedó tendido en el suelo, como
muerto, solo estaba desmayado de tantas impresiones,
pero después se curó y volvió
a sus funciones. A los pocos días el doctor
Salvador Ordóñez Lazo, que era abogado,
avanzó sobre Cuenca con 400 hombres, en su
mayor parte colombianos llevados por un contratista
de apellido Pombo, que sacó de las montañas
de Oña y Nabón donde recogían
cascarilla y con ellos recobró pacíficamente
la plaza imponiendo nuevamente el orden.
En 1.871 comenzó el
Gobernador Ordóñez la construcción
del carretero a Naranjal, que es la vía más
corta al golfo de Guayaquil porque sólo tiene
80 kilómetros e iban muy adelantados los trabajos
cuando sus métodos arbitrarios le atrajeron
numerosos enemigos. Benigno Malo y su abogado el Dr.
Mariano Cueva lo demandaron. El Obispo Remigio Estévez
de Toral y el Secretario de la Curia Dr. Antonio Borrero
se sumaron al grupo opositor por simples diferencias
electorales. Ordóñez fue amenazado con
una excomunión pero García Moreno intervino
a su favor y obtuvo el apoyo del Papa. El Obispo se
achicó y pidió disculpas, pero la situación
del Gobernador quedó debilitada y empeoró
con nuevos incidentes; los periódicos presionaron
en su contra hasta que García Moreno, muy a
su pesar, tuvo que prescindir de sus servicios.
Mientras tanto los hermanos
Manuel y José Miguel Ordóñez
Lazo seguían al frente de los negocios de la
"Casa Ordóñez" en la compra
y explotación de numerosas propiedades agrícolas.
"Pechichal" y "Río Blanco"
en la costa producían cacao para la exportación.
"La Victoria", "Amaluza", "Pallatanga"
y "El Pulpito" cascarilla (2). En "La
Victoria" tenían su cuartel general, desde
allí movilizaban cientos de mulares a Naranjal
que regresaban a Cuenca cargados de plata sellada
metida en zurrones de cuero. "Machángara"
estaba llena de frutales y era casi urbana
(2) La cascarilla se extraía
dé las montañas de Oña y Nabón
y se mandaba a Inglaterra, comprometida a fines de
siglo XIX en África del Sur por la guerra de
los Boers.
por su cercanía a Cuenca. "Zhumir"
en Paute, estaba sembrada de cañaverales, tenía
un trapiche moderno y elaborada un alcohol purísimo
que hasta hoy se conoce. El doctor Salvador Ordóñez
Lazo en cambio, había solicitado su parte y
con ella se fue a Quito donde adquirió la famosa
hacienda "Chillo" aún llamada "Chillo
Ordóñez", que le entregaron lohermanos
Aguirre Klinger en pago de deudas contraídas
en París.
Durante el arzobispado de su
cuñado José Ignacio Ordóñez
Lazo (1.877 a 1.894) Hortensia vivió largas
temporadas en Quito, con su esposo, e hijos, mientras
su cuñado Carlos dirigía los negocios
en el Azuay.
En el Azuay los Ordóñez
habían utilizado los servicios del Ing. Thil,
traído de Francia por García Moreno,
para tender un puente colgante sobre cables de acero
sostenidos en tres grandes torres de mampostería,
en una extensión de 200 metros sobre el río
Paute, en terrenos de la hacienda "Zhumir".
La actual Central Hidroeléctrica de la Cola
de san Pablo está en terrenos de la antigua
hacienda "Amaluza", al pie de la curva o
cola que forma el río Paute al pasar por el
caserío "San Pablo", así bautizado
por los Ordóñez Lazo en recuerdo de
su padre; también trajeron al Ing. Benett para
la edificación de sus casas en las dos esquinas
del parque central. Allí, doña Hortensia
recibió en 1.874 al Presidente García
Moreno durante su única visita al Azuay.
En 1.887 su cuñado el
Arzobispo Ordóñez le obtuvo una Bula
papal autorizándola a tener oratorios en sus
propiedades y a ejercer los sacramentos por medio
de sus capellanes entre los que contó a Nicanor
Aguilar y a los hermanos Juan María y Víctor
Cuesta. Ese año envió las mantas que
cubrieron el cadáver del Coronel Luís
Vargas Torres, fusilado en la Plaza Mayor por su invasión
liberal. Por esta época viajó a París
con sus hijos y tuvo oportunidad de practicar el francés,
idioma que llegó a dominar. Cierta vez supo
que un europeo de mérito abandonaba Cuenca
por no hallar hotel donde alojarse con decencia. Tras
el fueron los hijos de la generosa dama y el exigente
forastero se vió colmado de atenciones y nadando
en la abundancia. Días después partió
del Azuay con el corazón grato y la lengua
henchida de alabanzas.
En 1.895 invitó a Julio
Andrade a pasar unos días en "Machángara",
a probar destreza en florete con el Gral. Antonio
Vega, a quien venció en caballerosa y deportiva
justa. Andrade quedó tan agradecido de las
atenciones recibidas que al despedirse del Azuay exclamó:
"Buena tierra, buena gente".
En 1.895 falleció su
esposo a consecuencia de un derrame cerebral y merced
a la intervención del Padre Beaumé,
Rector del Colegio de Redentoristas y del Padre Lizardo
Abad, casó pocos meses después con su
cuñado Carlos, viudo de Águeda Illescas,
en quien no había tenido hijos. De esta manera
doña Hortensia consolidó su situación
familiar y reestructuró a la familia Ordóñez
Mata. Don Carlos falleció cinco años
después en 1.900 dejando muy buenos recuerdos
por su trato bondadoso y paternal.
Desde entonces se dedicó
a cooperar en las instituciones cívicas y de
beneficencia. En 1 896 su hacienda Machángara
vecina a Cuenca fue saqueada por la soldadesca liberal.
En 1.907 atendió a los Académicos franceses
de la II misión y desfilaron ante ella, reverentemente,
vestidos de etiqueta. En 1.910 presidió la
Junta Patriótica de Señoras de Cuenca,
aportó con diez mil sucres para al caja de
Guerra y en su hacienda "Machángara"
dio una kermese que arrojó otro tanto para
la compra de víveres y vituallas durante el
conflicto internacional con el Perú. En 1.913
fue la mayor suscriptora de acciones del Banco del
Azuay. Ayudaba a la Congregación de los Sagrados
Corazones y a la de los Hermanos Cristianos cuando
el gobierno les quitó la asignación
y conjuntamente con la "Casa Ordóñez"
construyó las iglesias del Santo Cenáculo
y la de San Alfonso; pero su mayor influencia estuvo
en el campo social. En 1.913 hospedó al Gerente
del banco del Pichincha, Carlos Pérez Quiñónez.
En 1.916 agasajó al Presidente electo Dr. Alfredo
Baquerizo Moreno y a su comitiva de políticos
guayaquileños. Años después hizo
lo mismo con el Arzobispo Manuel María Pólit
Lazo, cuando estuvo de paso para la consagración
de Alberto Ordóñez Crespo, como Obispo
de Cuenca.
En 1.917 fundó sobre
el río Masan, arriba de Sayausí, la
primera Cervecería que tuvo el Azuay, trajo
de Alemania a los técnicos Contag y Brickman
pero en 1.918 1a vendió al doctor Rodrigo Puig-Mir
y Bonín. Ese año tuvo fuerzas para viajar
a Roma en compañía de tres de sus hijos:
Alfonso, Julia y Teresa, a pedir la anulación
del matrimonio de su hijo Alfonso que estaba separado
de su esposa Mercedes Andrade Chiriboga y quería
casarse con Marina Barriga, pero los trámites
se alargaron y no lo consiguió.
Con motivo del Centenario de
la Independencia la noche del 3 de Noviembre de 1.920
recibió en su casa a los delegados venidos
de varías ciudades del país y a los
invitados y los agasajó con una cena, los menús
fueron pirografiados en tarjetas y el texto escrito
en francés, luego se inició el baile
con una cuadrilla abierta por Roberto Crespo Toral
y Doña Hortensia (Gallarda se les decía
en Madrid a estas cuadrillas).
En Noviembre recibió
a Elia Liut, primer aviador en transmontar los Andes
en avioneta y dio una gran fiesta en su honor.
A su mesa concurrían
poetas, literatos y otros notables a los que brindaba
banquetes servidos en manteles de lino y vajillas
de porcelana de Limoges, copas de cristal de Bacarat
y cubiertos de plata fina con monograma. En 1.921
la III Fiesta de la Lira fue puesta bajo sus auspicios
por el Canónigo Nicanor Aguilar y se realizó
en "Machángara". En sus salones diéronse
numerosos conciertos de los que aún se recuerdan
los ofrecidos por el violinista español Andrés
Dahnán y por el violoncelista ruso Bogumil
Sykora. Tenía tres pianos "Playel",
uno llegué a conocer en Vinces, era de cola,
negro, II Imperio, patas de bronce en forma de garras
de león y tenía el monograma de su dueña
en oro de 24 kilates impreso al fuego Su mobiliario
igualmente era francés y en pan de oro y de
plata. Famosos eran sus "troumeau" con coronaciones
y grandes espejos bicelados y tallados. Cada 11 de
mayo celebraba el día de Santa Hortensia con
un banquete familiar.
Vivió inmersa en el
boato y esplendor traídos de Francia pero nunca
olvidó la práctica de las virtudes cristianas.
Diariamente oía misa de 8 en la Catedral, comulgaba,
repartía limosnas y hacia Obras Pías.
"Elegante, espiritual,
delicada, madre de una prole numerosa, sabía
mandar, tenia don de gente y vivió con el fasto
de una gran dama, sencilla y naturalmente.
En Enero de 1.934 le sobrevino
una aguda crisis bronquial y el 24 del mismo mes dejó
de latirle el corazón en su casa de Cuenca,
de casi 84 años de edad, dejando más
de un centenar de descendientes y una fortuna muy
desmejorada que se dividió entre sus 14 hijos
sobrevivientes. La Municipalidad le concedió
un nicho perpetuo en el sector central del cementerio
donde se encuentran las tumbas de los personajes célebres
del Azuay. Su hacienda Machangara fue entregada al
fisco por concepto de impuesto a la herencia.
Más bien alta que baja,
blanca, de grandes y expresivos ojos, extrovertida,
de faz risueña y muy agradable que invitaba
a la conversación y a la confianza. Fue la
reina de la sociedad Cuenca por su porte de gran señora,
generosidad y riqueza, que supo compartir con los
que llegaban a esa ciudad. Luís Cordero le
cantó: "Es ella la personera de las matronas
cuencanas" “Tuvo para todos una sonrisa
y en sus manos la riqueza estuvo llena de gracia".