JUAN EUSEBIO MOLESTINA
MATHEUS
POETA Y DRAMATURGO.-
Nació en Guayaquil hacia 1.850; hijo de José
María Molestina y Roca, Jefe de la Masonería
en el Ecuador y de Amelia Matheus y Miró, guayaquileños.
Estudió la primaria en el Plantel de don Tomás
Martínez, la secundaria en el San Vicente del
Guayas y se graduó de Bachiller y Contador,
trabajando en varias casas comerciales del puerto
y después en el Banco Comercial y Agrícola
hasta 1.895.
Comenzó a hacer poesías
hacia 1.876. En 1.878 escribió "Eufemia
la costurera" drama en cuatro actos y en verso
para beneficio de la Sociedad humanitaria del Guayas
y en 60 páginas que se estrenó en el
teatro Olmedo y publicó ese año. En
1.883 intervino en el Concurso Literario para conmemorar
el primer Centenario del nacimiento de Rocafuerte
con un poema titulado "Rocafuerte en la epidemia
del año 42" escrito con mucha soltura,
utilizando la técnica de las "Décimas
del compadrazgo", usada desde siempre en nuestro
litoral para los llamados "amorfinos" en
versos que se acompañan con guitarra. Ese año
publicó "Las Penas del Trovador"
en 86 págs., drama en 4 actos y en verso dedicado
a la "honorable sociedad guayaquileña".
En 1.884 intervino en el Concurso
Literario promovido por la Municipalidad con un "Himno"
que recitó en la velada del 10 de Octubre en
el teatro Olmedo. El Himno consta de un Coro y 9 estrofas
y aunque contiene elementos propios, es adaptación
de "La Canción Nacional" de Olmedo.
En 1.885 editó un drama para teatro dividido
en dos partes, la primera tituló "El Poeta
y la Coqueta" en cuatro actos y en verso, en
83 págs. y la segunda "Guirnalda de amor"
en tres actos y en verso, en 91 págs. que dedicó
al "inteligente pedagogo señor don Tomás
Martínez", ambas en tres actos y en verso,
la acción se supone que transcurre en Quito.
Ese año protestó por los horrores de
la Revolución de los Chapules con su poesía
"La Guerra Civil".
El 10 de Octubre de 1.886 regresó
al Olmedo y recitó una "Oda- Canto a los
Héroes de la Independencia", en versos
de corte romántico como todos los suyos. En
marzo siguiente escribió una sentida poesía
que tituló "En la muerte de mi amigo el
señor Luís Vargas Torres, fusilado en
la ciudad de Cuenca, por cuestiones políticas,
el 20 de Marzo de 1.887" y poco después
escribió un "Soneto contra la pena muerte".
Siempre fue un convencido liberal y jamás tuvo
miedo de presentarse como tal, ni aún en la
época en que los miembros de ese partido eran
perseguidos y apresados.
En 1.888 publicó "La
conductora y su amante", verso cómico
que constituyó un sonado éxito y una
"Corona fúnebre en la muerte de mis amigos
Leopoldo Baquerizo, Carlos Zerda, Víctor Coronel
Sarmiento , Miguel López y Manuel A. Franco,
asesinados por los agentes de policía en la
cencerrada que se dio al Dr. Manuel I. Neira, en la
noche del 24 de Enero de 1.888". Por esta época
contrajo matrimonio con Amalia Caamaño y Villegas;
al estudiar sus obras encontramos una muy hermosa
poesía dedicada a una hija -llamada Rosario-
que posiblemente falleció de corta edad, porque
no la vuelve a mencionar más (1).
(1) En Catalina Alarcón
Olivo tuvo dos hijos: 1) Carlos Alberto Molestina,
casado con Clemencia Villamar Avilés, de Daule,
padres de Norma Molestina Villamar casada con Francisco
Salcedo Moran con hijos 2) Humberto Molestina Alarcón
fallecido soltero. Carlos Alberto Molestina Alarcón
en Elisa Valverde tuvo a Blanca Elizabeth Molestina
Valverde casada dos veces. Primero con Julio Enrique
Rodas García con hijos en los Estados Unidos,
divorció. Segundo casó con Scott Tilton,
sin hijos.
En 1.890 editó el primer tomo de "Acordes
de mi lira" en 172 págs. "con poesías
originales dedicadas a mi adorada patria, la República
del Ecuador" y escribió un juguete cómico
"A la linda patinadora del circo Gardner".
En 22 de Septiembre de 1.891 publicó el soneto
"En la muerte del eminente Gral. señor
Dr. Francisco J Salazar, candidato para la Presidencia
de la República del Ecuador, muerto de fiebre
amarilla en Guayaquil" con quien tenia buena
amistad de letras y poemas.
1.892 fue un año agitado.
El 30 de enero escribió: "La campaña
electoral" en honor a su amigo el poeta Luís
Cordero, quien derrotó en dichas elecciones
al conservador Camilo Ponce. Luego, con motivo de
la inauguración de la estatua del Cantor de
Junín escribió “A Olmedo",
composición que dedicó a Pedro Carbo,
Presidente del Comité e intervino en el concurso
literario convocado con el motivo del IV Centenario
del descubrimiento de América, recitando en
el Olmedo su composición "Colón
en el Océano", que mereció una
honrosa mención.
En 1.893 escribió "Brochazos", sátira
sangrienta contra // Ciertos zambos jactanciosos/
malcriados y pesimistas/ cual los Condes son prosistas/
y en extremo fastidiosos// y aquel que mira/ tan noble
andar/ gracioso dice/ ¡La mar! ¡La mar!
/ pues estos mozos/ en Guayaquil/ son tan esbeltos/
cual flor gentil// !Qué sinvergüenzas!
¡Qué majaderos!/ son estos zambos tan
caballeros.// En la iglesia, en los hoteles/ en las
plazas, en las calles/ demuestran meneones talles/
estos míseros donceles// Y aquel que mira/tan
noble andar/ sonriente dice/ !La mar! ¡La mar!/
pues estos mozos/ de Guayaquil/ son tan erguidos/
cual flor de Abril.// donde hizo gala de humor negro
y uso enrevesado del idioma. Así por ejemplo,
empleó sin razón ni lógica el
adjetivo "Pesimistas" sólo para rimar
con "prosistas", término que no está
contemplado en el diccionario y que constituyó
un "aporte molestiniano" Estas "sorpresas"
hacían las delicias de sus numerosos lectores
que siempre lo seguían en las páginas
de las revistas literarias y diarios de I ciudad o
en el escenario del Olmedo.
El 24 de Enero de I 894 se
lamentó "En la muerte del Ilmo, señor
Dr. Isidoro Barriga, Obispo de Mirina y administrador
Apostólico de la Diócesis de Guayaquil"
y enseguida pasó al tono jocoso en "A
una beata", a la que dio las quejas porque el
poeta tiene su "corazón afligido por el
arcángel del amor" y le solicita que "rece
al Omnipotente humilde y fervorosa". Ese año
editó el segundo tomo de "Acordes de mi
Lira" en 142 págs. con poesías
originales. En cambio el 27 de Diciembre vuelve al
tono serio y necrológico y escribe "En
la muerte de don Pedro Carbo". En lo. de Febrero
de 1.895 editó "Al pie del Pabellón
Nacional", poesía patriótica motivada
por la venta de la bandera para ser usada en el crucero
chileno Esmeraldas y atacó a Caamaño,
Cordero, Herrera, Solórzano, Noguera, Flores,
Sarasti y a otros más, acusándoles de
haber "alquilado el lábaro al célebre
Mikado del Japón", desplante que muy luego
le costará recibir varias sátiras del
Dr. Luis Cordero, que se convirtió en su enemigo
jurado.
Al triunfar la revolución
liberal el 5 de Junio saludó a su amigo "El
ínclito Gral. don Eloy Alfaro, Jefe Supremo
de la República", que al poco tiempo lo
premió con el nombramiento de Ayudante de la
Aduana de Guayaquil, cargo que Molestina desempeñó
por espacio de 27 años ininterrumpidamente
hasta 1.922, llevando los libros de entrada y salida
de los pedimentos. Para entonces (1.895) la lista
de sus dramas en verso, para teatro, era abundante.
Lamentamos que las ediciones no tengan fechas, pero
las obras se representaron en el Olmedo y son: "El
Hijo Proscrito" con prólogo y en dos actos;
"Las dos rosas blancas" en tres actos; "El
Conde y el Marqués" en tres actos; "El
Hijo de la Duquesa" melodrama en tres actos que
salió a las tablas con música compuesta
y ejecutada por el maestro Federico Pérez de
Antepara, premiado por el público con reiteradas
y sonoras salvas de aplausos.
Sus obras tienen personajes
y escenarios exóticos muy del gusto de fines
de siglo pasado o por el contrario, son de carácter
moralizante y se desarrollan en ambientes urbanos
de la República. Molestina fue un poeta de
clase media alta y escribía para sus relacionados
y conocidos, tratando la problemática social
de los vicios con fórmulas simples y sencillas,
a la par de virtuosas y edificantes. Sus finales extravagantes
o truculentos eran esperados con curiosidad y mantenían
la atención del público a base del suspenso,
de un golpe de gracia, de una sorpresa ridícula.
En una de sus obras todos los personajes murieron
en menos de un minuto y cuando nadie esperaba un desenlace
tan imprevisto. El público reaccionó
como era de esperarse, con asombro, incredulidad y
al final con supremas muestras de hilaridad. En otra
ocasión se escuchó el siguiente disparatado
diálogo: / Donde está el Marqués?/
preguntó un aldeano y fue respondido/ se fue
por esas colinas/ en busca de unas gallinas/ y otros
pájaros cantores/ la audiencia se rió
con la ocurrencia de todo un Marqués, irse
por unas colinas, detrás de unas gallinas y
otros pájaros cantores, cuando siempre se ha
sabido que las gallinas son aves y no pájaros,
cacarean y no cantan y así por el estilo. Había
que descifrar lo que decían los personajes.
En 1.899 y a petición
de numerosas personas salió la tercera edición
de sus poesías "Lirios y Azucenas"
en 94 págs. con una advertencia del autor que
dice: "Como tengo muchos enemigos, unos por cuestiones
políticas (se refiere a Luis Cordero) y otros
por envidia o maledicencia, hago presente que mi mejor
juez es el público que lee mis producciones..."
Mientras tanto continuó publicando sus "Poesías
originales" en una colección titulada:
"Cantos Primaverales" que alcanzó
cinco volúmenes, de casi 200 págs. cada
uno. Esta fue su mejor y más publicitada época.
En 1.900 dedicó unos
pensamientos a "La artista María Vidal
del circo Nelson", cuya actuación "le
transmitió un hondo sentimiento de embeleso
y admiración". La noche del 20 de Septiembre
de 1.901 representó en el Olmedo su drama "La
duquesa y la aldeana" y "El Telégrafo"
publicó la siguiente critica; "El estreno
de anoche ha sido una de las notas sensacionales de
la temporada. Hasta los santos se conmovieron, largando
san Francisco un cordonazo antes que se levantara
el telón, que fue una entradita de invierno
en pleno verano. Bastante concurrencia y selecta.
Tratándose de una obra de don Juan Eusebio
Molestina no era para menos Interpretada por la Compañía
La Rosa, que le sacó todo el partido posible;
Lola Maza demostró ser toda una actriz. La
acción se sucede en Madrid". La noche
del 13 de Septiembre de 1.903 llevó a escena
"Las Penas del Trovador".
En 1.904 se alarmó y
publicó "¿Será Verdad?"
ante el avance peruano en el Oriente y los incidentes
armados en el sector de Torres-Causana.
Todavía se entusiasmaba
ante cualquier señorita y cual "trovador
juvenil" seguía dedicándoles versos
y pastorales. En 1.905 envió una a Mercedita
Roca al verla asomada a su balcón. En 1.906
publicó "A la insigne poetisa señora
Carolina Febres Cordero de Arévalo". A
principios de 1.907 durante la epidemia de bubónica
que azotó Guayaquil, se burló de la
enfermedad, los médicos y el Lazareto de la
siguiente manera // Pensando en la parca me toqué
la frente/ tamaño chibolo, sin duda un bubón/
y siento que el miedo perturba mi mente/ y siento
entre espinas mi buen corazón// Si al médico
llamo, seguro lo tengo/ que al gran lazareto me manda
a morir/ y quiera o no quiera tendría que ir//
Por eso no quiero doctores/ ni quiero instrumentos/
que yo con limones/ me curo el bubón/ El 5
de Octubre escribió "A la reina del pueblo,
María Esther Lara". También se
disparó contra los inmigrantes chinos y turcos
asombrado de que a pesar de la prohibición
existente para limitar su ingreso al país,
cada día existan en mayor número dentro
de Guayaquil y se pregunta: ¿Cómo será
eso?.
En 1.909 publicó la
cuarta colección de sus "Cantos Primaverales"
en 112 págs. con poesías de temas varios.
En 1.910 editó un nuevo tomo denominado "Espinas
y Abrojos" drama en tres actos y en verso en
74 págs. y su drama "La Duquesa y la Aldeana"
drama en tres actos y en verso en 68 págs.
Entonces "El Telégrafo" comentó:
"Goza de generales simpatías y aprecio,
pues no hay drama suyo que se haya representado, ni
libro alguno que no se haya dado a la luz, sin obtener
con creces el favor del público. Si se trata
de obra teatral, casa llena; si de un tomo de poesías,
crecida lista de suscriptores. Alcanza lo que muy
raros autores nacionales han logrado hasta ahora.
El público le quiere incondicionalmente: si
acierta, le aplauden y si yerra, le aplauden también
porque yerra."
Lo que "El Telégrafo"
no decía es que Molestina tenía un método
propio para vender sus obras, lo hacía por
medio de suscripciones. Así pues, acostumbraba
enviar sus libros con una nota que decía: "Sr..../
Muy señor mío: le remito un ejemplar
de mi humilde drama en....actos y en verso, titulado......para
si lo tiene a bien, se digne suscribirse con un sucre.
Agradeciéndole su fineza, me suscribo de Ud.
muy atto. S.s.".
En 1.911 dio a la publicidad
la segunda edición de "las Penas del Trovador
" en 84 págs. En 1.912 escribió
"Al Gral. Leonidas Plaza, al ascender al solio
presidencial" y lanzó al mercado la segunda
edición de "Acordes de mi Lira" en
188 págs. En 1.913 publicó "Los
rebeldes de Esmeraldas" en protesta por la muerte
de los miembros de la Cruz Roja y "Una tarde
en el Parque Seminario" que dedicó a su
amigo Alberto Reina.
En 1.916 salió la quinta
colección de "Manojos de Siemprevivas"
en 119 págs. "dedicada al noble pueblo
guayaquileño y en especial al ilustre poeta
Dr. Alfredo Baquerizo Moreno". Como se vé,
a cada presidente le dedicaba lo suyo y así
se mantenía en el empleo sin problema. Entonces
no existía la Ley de Carrera Administrativa
y los burócratas vivían pendientes de
los cambios que experimentaba la política.
Molestina jamás varió
su estilo literario. Nació romántico
y candido y así murió, ignorando las
diversas corrientes estéticas de su época
tales como el parnasianismo, el modernismo y el post-modernismo.
Creía en la poesía como expresión
universal del sentimiento. En "Ilusión"
llegó a describir un juego amoroso con lujo
de detalles, experimentado sobre una roca del malecón
y con una dama inexistente. La descripción
no pudo ser más real y hasta ruda, pero tratándose
de una simple ilusión, sus lectores se la pasaron
por alto y nadie osó escandalizarse.
Su ridículo estilo fue
calificado de "Molestiniano" y perduró
como línea aberrante de nuestro folklore literario
por muchos años, influyendo notablemente en
el mal gusto de la época; a tal punto que demoró
en varios años la incorporación de nuestro
país a las corrientes rubendarianas y "Azul"
tuvo que esperar.
A DORINA
I
He sabido ¡Qué alegría!
que ha nacido una sobrina
mis parabienes Dorina
que la dicha Te sonría.
II
Que sea un ángel de tu hogar
y la luz de tu mirada
y que, a tu alma enamorada
no le deje qué desear.
Eres Dorina niña hermosa
que llenas mi alma de dulzura
si no me niegas tu ternura
será mi vida muy dichosa 1.908
FELICITACIONES DE AÑO
NUEVO (1.906)
I
Que el año nuevo sea de tu existencia
alegre mensajero de ventura
que así como difundes virtud y ciencia
sus lauros, gloria sean, de tu alma pura.
II
Y que siempre la dicha sea contigo
si aquesta fugaz vida la dicha encierra
mientras vuelas al cielo, junto al abrigo
de la que tanto amaste sobre la tierra.
En un Carro del Hipódromo.-
Era una tarde bella y hermosa/
de luz radiosa, de encantos mil;/ tras las montañas
el sol se hundía/ la luz huía, fugaz,
sutil.// Sobre el asiento -grato y galano/ de un carro
urbano, carro imperial/ mi ser garboso se recostaba/
y allí gozaba, sin ser fatal.//
¿Las flores se aman?
/Qué lindas están
las flores/ de este espacioso jardín/ las diamelas
y el jazmín/ exhalan ricos olores// Ama el
jazmín a la rosa, / la diamela al alhelí/
y también la flor de lys/ por la delia está
celosa.//
La Santa
/Esa gacela y hermosa/ que
en la reunión demuestra simpatía/ Es
Gregoria, sobrina de su tía,/ que como el sol
deslumbra esplendorosa.// Hoy coronada con clavel
y rosa/ ostenta en el salón suma alegría/
pues que celebra de su santo el día/ tan pura
y celestial como una diosa.// Y ese color que a su
semblante altera/ que al verlo alegremente el convidado/
hasta besarlo con amor quisiera.// Yo me imagino,
pues, que se lo ha dado/ la espumosa cerveza de primera/
que ahora con afán ha saboreado.//
Episodio carnavalesco.
//En la ventana del hogar del
frente/ yo ví a una joven de simpar belleza/
que seductora y llena de presteza/ llamó a
Fulgencio, que pasaba un puente . //Oye el mancebo
y llega prontamente/ cerca, muy cerca de la fiel Teresa/
mas, la joven arroja a su cabeza/ agua sucia en extremo
pestilente.// !Infame¡ dice el mancebo desgraciado//
¿Porqué mi amor, mi corazón no
abraza?/ ¡Hay! ¿Será porque sabe
que te he dado/ sin compasión, tamaña
calabaza?./ / Bajó la frente al verse así
mojado/ y lleno de rubor se fue a su casa.//
En 1.932 Nicasio Safadi puso
música a su poema Virgen Pura, convirtiéndolo
en una hermosa canción.