JOSE JOAQUIN PINO DE
ICAZA
POETA.- Nació
en Guayaquil el 30 de Enero de 1.902 en la casa de
su abuela Rafaela Roca Molestina ubicada en el barrio
del Astillero donde hoy se levanta el edificio de
"La Universal" y su crianza fue confiada
a la doméstica Rufina Mazzini. Hijo legítimo
de José Gabriel Pino Roca, historiador y tradicionista
que realizó la trascripción paleográfica
de las Actas del Cabildo de Guayaquil y de Dolores
de Icaza Bustamante, guayaquileños.
Desde 1.908 ingresó
al Colegio de los Hermanos Cristianos ubicado detrás
de La Catedral. En 1.913 su familia se cambió
al centro donde vivía la tía Dolores
Icaza de Olmedo, casa de la familia Burbano, frente
al Parque Seminario. Allí se zafó el
brazo a consecuencia de una rodada de escaleras.
En 1.914 ingresó al
Vicente Rocafuerte y tuvo de profesor de Gramática
y Preceptiva Literaria a Gustavo Adolfo Lemus. Por
las noches aprendía francés con su padre,
que en las navidades le obsequiaba rompecabezas con
mapas y escenas de la historia de Francia comprados
por catálogo en los almacenes "Bond Marché"
y "Galería Lafayette" de París.
En 1.916 comenzó a componer
versos y su familia se cambió a una casa de
madera qué aún existe en la calle Panamá
casi al llegar a Junín propiedad de la familia
Rohde. Entonces escribió sus primeros sonetos
que publicó en las revistas "Patria"
de Carlos Manuel Noboa y "Helios" de Carlos
F. Granado y Guarnizo y se incorporó al grupo
de poetas modernistas. Su padre no miraba con gusto
estas actividades literarias que distraían
la atención de su hijo de los estudios; sin
embargo, tan fuerte era su vocación por la
poesía, que no pudo alejarse de ella y siguió
escribiendo sonetos perfectos que enviaba a las revistas
"Juventud" de Quito y "Proteos"
de Guayaquil.
En 1.919 se dio a conocer en
"La Idea" de Quito que dirigía Alejandro
Andrade Coello, profesor en el Colegio Mejía.
Pino Icaza ya era "dueño de un sonetario
musical y simbólico que por su anhelo de perfección
evoca el gusto del Parnaso; amigo de Medardo Ángel
Silva y señalado como casi todos los de esta
generación, por los índices de precocidad".
Ese año colaboró en la revista "Juventud
Estudiosa" de Teodoro Alvarado Olea y José
de la Cuadra.
Igualmente colaboró
en la revista quiteña "Caricatura"
que dio el comentario humorístico al decir
de Augusto Arias. En la revista "La Campana"
publicó una parodia del poema "Plegaria
Lírica" de José María Egas,
que le valió la formal reprimenda del Gobernador
del Guayas, Enrique Baquerizo Moreno, aludido en la
burla.
En 1.920 colaboró en
"Ariel" y dirigió "Los Hermes"
revista que circuló más de un año.
Entonces, el panorama lírico de Guayaquil estaba
formado por Francisco J. Falques Ampuero, Wenceslao
Pareja, Miguel E. Neira, José Antonio Falconí
Villagómez, Manuel Eduardo Castillo, Medardo
Ángel Silva, Carlos F. Granado y Guarnizo,
José María Egas, Ernesto Noboa y Caamaño
y Miguel Ángel Barona. A este primer grupo
se sumaron, justamente con "Los Hermes",
Aurora Estrada y Ayala, Enrique Segovia, Alfonso A.
Irigoyen, Leopoldo Benites Vinueza, Miguel Augusto
Egas (Hugo Mayo) y desde Quito: Sergio Núñez,
Rafael Coronel y Ricardo Alvarez; pero andaba tan
ocupado en estos quehaceres, literarios que no aprobó
Matemáticas en el sexto curso y no se gradúo
de Bachiller. En “Los Hermes” publicó
numerosas composiciones de fina factura versallesca.
En 1.921 ingresó al
Banco Comercial y Agrícola por cortos meses
pues prefirió trabajar en "El Telégrafo"
donde alternó con lo más notable de
la política y la intelectualidad guayaquileña
en alegres noches de bohemia literaria y con algunos
de sus compañeros se deleitó con los
placeres de la fina bohemia en "El Búho"
salón ubicada en Diez de Agosto, al lado de
"El Telégrafo", donde probó
por primera vez la morfina con Enrique Segovia y Adolfo
H. Simmonds. Mientras tanto había completando
su formación cultural con autores clásicos
y modernos; lector incansable, llevaba libros al comedor
para no perder ni siquiera esos momentos.
Para 1.924 su nombre había
alcanzado una justa fama y figuró en la "Selección
de Modernos Poetas y Prosistas Ecuatorianos"
publicada por la Sociedad de Escritores de Quito,
donde se dijo: "Nos ha dado hermosas muestras
de su delicado sonetario galante y en su blasón
lírico ha enredado las ramas de los jardines
de Versalles con el pífano del trópico".
En 1.926 quiso publicar sus
poemas en un parvo volumen titulado "Sándalo"
pero varias urgencias económicas se lo impidieron.
En 1.927 conoció a su vecina Carolina Cantos
Cañarte y se enamoró de ella. Ese año
envió varias poesías a la revista "Voluntad".
Desde 1.928 comenzó a colaborar en la revista
"Páginas Selectas" que se editaba
en la imprenta del "El Telégrafo".
Entre 1.930 y 32 nuestro país
vivió una de las etapas más pobres y
tuvo que trabajar para sobrevivir en el Departamento
Municipal de Catastros. En 1.932 pasó a las
Aduanas; a los pocos meses el Gobierno rebajó
los sueldos de los burócratas y fué
comisionado por los compañeros de oficina para
viajar a Quito y presentar una protesta conjunta,
que le ocasionó su inmediata cancelación.
Mientras tanto un amigo le había obtenido colocación
en la capital y con esa promesa regresó al
puerto el 19 de Enero de 1.933 contrajo matrimonio
con su novia Carolina, y juntos viajaron a Quito,
encontrándose con la sorpresa que el empleo
prometido había sido concedido a otra persona.
En tan crítica situación
el Ministro de Educación Leopoldo Izquieta
Pérez lo nombró profesor de un colegio
secundario de Guaranda, donde estuvo cinco meses hasta
julio, que se terminó el curso lectivo de la
sierra. Había cerrado su mejor etapa lírica,
la modernista. Las urgencias y estrecheces de la vida
acabaron con un gran poeta.
Entre 1.934 y 1.942 trabajó
en labores oficinescas en el Consejo Provincial del
Guayas. En 1.942 el rector del Vicente Rocafuerte
le solicitó que aceptara las cátedras
de Historia y Literatura Universal, que desempeñó
brillantemente hasta su muerte.
En 1.944 figuró en la
"Antología de Poetas Ecuatorianos"
editada por el Ministerio de Educación y publicó
varios relatos históricos que aparecieron en
sucesivas entregas con el nombre de "Rostros
antiguos y papeles viejos".
En 1.945 editó en la
Revista del Vicente Rocafuerte "Dos mujeres y
dos ciudades" en 16 págs. que levantó
polvareda regionalista por plantear que el Mariscal
de Ayacucho, al preferir a Mariana Carcelen sobre
Pepita Gainza, había convertido a Quito en
centro y eje de esta región, y "Algunos
Hermes del Modernismo - La tragedia de nuestra generación"
en 47 págs., donde analizó "el
aporte de los poetas de la generación modernista
y post modernista frente a la incomprensión
de un medio hostil".
Entre 1.947 y 49 fue profesor
de la recién fundada Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad de Guayaquil. En 1.948
salió en la misma revista del Vicente "Estudios
Literarios. Poetas de Guayaquil".
En 1.949 "Romance del
General Eloy Alfaro" primera de sus composiciones
escritas a la nueva manera, guiado por su amor a la
España peregrina, donde se mostró muy
inferior a su primera etapa lírica.
En 1.951 volvió sobre
el tema con "Romance de la Mamita Lola",
poesía intimista y familiar, de casa adentro,
fácil, ameno y juguetón, sin el Barroquismo
de sus años iniciales.
En la década de los
años 50 se dedicó a dictar conferencias
sobre literatura francesa en un localito de la calle
Chimborazo casi al llegar a 9 de Octubre, donde años
atrás había funcionado el teatro Aladino.
También colaboró en la revista radial
"Vida Porteña" y fue uno de los fundadores
de "Aliance Francaise" de Guayaquil.
En 1.951 conoció al
Dr. Carlos Guevara Moreno que estaba detenido por
razones políticas en la Cárcel Pública
Municipal y poco después ingresó a la
Concentración de Fuerzas Populares, con Rosa
Borja de Ycaza se convirtieron en el soporte aristocrático
y al mismo tiempo cultural de dicho partido populista.
En 1.955 editó "Una
interpretación de Medardo Ángel Silva"
en 30 págs. y fue electo Concejal del Cantón
Guayaquil. Entre 1.955 y 57 dirigió la revista
"Trópico", colaboró en el
diario "La Prensa" y en el suplemento literario
de "La Nación" bajo el seudónimo
de José Tanensberg.
En 1.957 sorprendió
a la opinión nacional con su libro 'Tres constructores
de la República" en 134 págs. que
dedicó a Guevara Moreno. En esta Obra Pino
Icaza manifiesta ser un conocedor de la Historia ecuatoriana
al trazar los principales rasgos biográficos
de Rocafuerte, Montalvo y Carbo. Ensayo escrito a
la luz de un profundo y bien formado criterio, en
brillantísimo estilo oratorio, vibrante, inflamado.
Por este libro se situó entre los principales
estilistas ecuatorianos en lo que va de este siglo.
Ese año fuí su alumno de Literatura
Universal en el sexto curso del Colegio Vicente Rocafuerte.
Ela maestro subía lentamente al tercer piso
por un pertinaz enfisema que lo acosaba.
El 28 de Junio le fueron concedidas
las Palmas Literarias de la Academia Francesa. En
1.958 fue reelecto Concejal del Cantón y salió
designado Diputado por la Provincia del Guayas. A
principios de febrero de 1.959 se cambio a una villa
propia adquirida con un préstamo al Seguro
Social y como presintiendo un cercano fin exclamó:
"Mi tío Pancho dice: Jaula nueva, pájaro
muerto". El 25 se levantó a eso de las
cinco de la mañana porque se ahogada. Su esposa
lo sopló con un abanico y como se mejorara,
dijo: "Voy a mi cuarto" refiriéndose
a la biblioteca- pero al caminar unos cuantos pasos
cayó muerto, como fulminado por un rayo, a
consecuencias de un infarto; cumpliéndose lo
que siempre había deseado, morir de improvisto.
Se llamó entonces al Dr. Falconí Villagómez
y a sus hermanos, pero todo en vano.
Fue un finísimo cincelador
del soneto modernista; amigo de la parquedad, su obra
poética se encuentra dispersa, sólo
se le conocen 14 sonetos y 3 romances. Catedrático
eminente y hombre de cultura enciclopédica.
Gran orador, desde joven congregaba entusiasta auditorios
cada vez que conversaba de Literatura. Aún
se recuerda su improvisación en el salón
de Honor de la Municipalidad de Guayaquil cuando en
1.956 se brindó el Homenaje Nacional a Monseñor
Domingo Comín, Obispo Misionero de Méndez
y Gualaquiza. Como dramaturgo estrenó en el
teatro 9 de Octubre "Al claro sol de los recuerdos"-poemas
en prosa- obra calificada de simbolista y que adecuó
para la escena el joven escritor y artista, José
Guerra Castillo, (a) Curro Montes.
Al tiempo de su fallecimiento aunque su aspecto denotaba
un singular cansancio producto del mucho fumar cigarrillos
negros, de un enfisema pulmonar bastante avanzado
y de la morfina que jamás dejó, se mostraba
alegre y hasta optimista, tenía pensado publicar
su poemario "Sándalo", que aparecería
años después -1.975- editado por mí
(1) en 1.945, una autobiografía y varios ensayos
históricos y hasta había ordenado algún
material. De piel tostada, estatura más baja
que alta, voz grave, andar lento y con bastón
a causa de una úlcera varicosa; ojos, pelo
y bigotes negros, mirar inteligente y cansado, hablar
fluido; enemigo de las disciplinas supo inculcar a
sus alumnos el amor a la belleza, el cultivo de las
letras y el goce de los placeres superiores del espíritu.
(1) En la Casa de la Cultura, Núcleo del Guayas,
en 78 págs.