LUIS
MIGUEL CAMPOS YANEZ
ESCRITOR.-
Nació en Guantánamo, Cuba, el 7 de Noviembre
de 1960. Hijo legítimo de Luis Campos Martínez,
antropólogo y humanista, y de Alicia Yánez
Cossío, novelista.
El cuarto de una familia de
cinco hermanos, creció en un ambiente intelectual
rodeado de libros, revistas y desde pequeño
jugaba con la colección Billiken en la casa
de la calle Madrid. De cinco años aprendió
en solo dos meses a leer y a partir de entonces decidió
ser escritor. Las primeras novelas que leyó
le impresionaron mucho, "Marta" de Jorge
Isaac y "Amelia" de José Mármol
y "Como las heroínas morían, me
dio alta afiebre y temí por mi vida".
Asistió la primaria
a la escuela 3orja II Los Andes, de ¡os Hermanos
Maristas. "Mi profesor de Gramática, Teófilo
Diez, H. M. me enseñó a amar el idioma
y cuidar la Gramática. Leía todos los
días pero tenia pocos amigos en el colegio.
A partir de los doce años tomé la disciplina
de escribir cuatro horas diarias, anotaba fábulas
y empecé a formar una novela. También
escribí mis primeros cuentos, que enseñaba
a mi padrea quien opinaba que eran malos, pero los
guardaba. En el tercer curso me cambié al colegio
Einstein donde él era profesor.
El 77 trabajó varios
meses en la librería "Librimundi"
con gran éxito. "Vendí' mucho pero
me cansé". El 78 asistió a un Programa
de Intercambio estudiantil en los Estados Unidos.
Vivió cinco meses en el pueblo de Badhase,
Michigan, pero se regresó a Quito en mitad
del año lectivo, desilusionado del ambiente
que allí encontró.
El 79 culminó sus estudios
en Quito, reescribiendo en clase su novela-fábula
"La zorrilla del Cañaveral" que presentó
como monografía para graduarse de Bachiller.
Entonces ingresó a la Facultad de Antropología
de la Universidad Católica, pero a los tres
años se aburrió debido a la politización
allí reinante y porque cuestionaba a sus compañeros
y se retiró.
Mientras tanto se había
ayudado en el pago de los estudios mediante trabajos
en el Centro de Investigaciones para la Educación
Indígena CIEI donde percibía S/. 800
mensuales por escudriñar en las Bibliotecas
de los Jesuitas de Cotocollao y Municipal de Quito,
así como en el Archivo Nacional de Historia,
todo lo concerniente a la historia de los indígenas,
a través de relatos de ellos mismos, pues dichos
testimonios son los únicos válidos para
desentrañar sus puntos de vista. El programa
funcionó hasta el 86 mediante contrato con
el Ministerio de Educación, ese año
se rescindió por mutuo acuerdo, suspendiéronse
los trabajos. "Por entonces seguí varios
cursos de paleografía en el Banco Central,
que a decir verdad, no me sirvieron de mucho.''
Entre el 81 y el 82 tomó
clases de idioma italiano y habiendo sobresalido entre
sus compañeros ganó una beca por dos
años para estudiar Cinematografía en
Roma y al cabo de los dos primeros meses de vivir
en esa capital, fue notificado por la Cancillería
que su beca era sólo por dos meses, y tuvo
que volver, no sin antes conocer Marruecos.
El 82 editó en la Casa
de la Cultura su novela psicológica "Precipitación
a la alborada, a raíz del estupor que produce
un cuarto oscuro" en 236 páginas, con
sus experiencias en los Estados Unidos. El libro había
sido escrito el 77 y recibió los más
elogiosos comentarios de la crítica, especialmente
de Hernán Rodríguez Castelo, quien saludó
a un nuevo escritor ecuatoriano.
Ese año ingresó
a la Facultad de Historia de la Universidad Católica
de Quito. El 83 viajó por Francia y España
varios meses, estuvo en Bayona, investigó en
el Archivo de Indias de Sevilla y en el Archivo y
Biblioteca Nacionales de Madrid y queriendo ser actor
de cine habló con los directores Carlos Saura
y Mario Camus, pero no llegó a concretar nada
aunque el segundo le ofreció hacerlo su asistente,
sin sueldo, al comienzo.
"Entre el 83 y el 84 trabajé
con Enrique Ayala Mora y con Arturo Andrés
Roig, hice para ellos una recopilación de materiales
con todo lo escrito sobre Estética en el Ecuador,
Teoría artística como también
tenían un convenio con una revista inglesa
para escribir sobre algún militar, estudié
a Carlos Montúfar.
"En Abril del 84 publicó
un libreto de carácter subversivo y polémico:
"Obra infantil no apta para niños"
en 41 paginas y numerosos dibujos, más bien
un ensayo en prosa escrito en forma de teatro basado
en "El Cuento de Federico" de su autoría,
que había montado para un grupo de amigos,
centenares de veces, en Hospitales, Casas de Hogar
y Orfanatos. Esta publicación le motivó
a seguir escribiendo, especialmente para el teatro.
En Septiembre editó
su drama "Juana de Jesús" cuyo lanzamiento
se efectuó en el coro de las religiosas del
Monasterio" de Santa Clara. La obra tiene 60
páginas y se desarrolla a través de
diez personajes enclaustrados y el frío, como
permanente estado de ánimo en toda la obra.
De este drama se ha dicho que "nuestras letras
han llegado a una cumbre" pues intervienen hasta
los coros; coincidencialmente, mientras preparaba
el acto de lanzamiento descubrió en una de
los claustros y medio abandonado y sucio, un óleo
antiguo con la efigie de Sor Juana de Jesús,
religiosa mestiza quiteña del siglo XVII, sobre
uno de cuyos episodios de vida se basa el drama, y
desde entonces se ha expuesto dicho óleo a
la veneración de los fieles (1).
El 85 inició varios
trabajos de investigación histórica
y habiendo presentado su novela "La zorrilla
del cañaveral” reescrita el 82, al Concurso
convocado por la Sociedad Ecuatoriana de Escritores,
obtuvo el segundo puesto, pero no pudo publicarla
inmediatamente por el rechazo que produjo su crudeza
y sinceridad en los círculos tradicionales,
involucrados en la temática.
Escribió su novela más
querida y que quizás jamás publicará,
"El Mermes de Praxisteles" en 248 páginas,
se dio cuenta por primera vez que la literatura no
es contenido sino forma y compuso una teoría
a base de juegos de estructuras.
Como investigador a contrato
con el Museo del Banco Central por S/, 8.000 mensuales,
recopiló durante ocho meses numerosa documentación
relacionada con la Capilla de San José del
Tejar y especialmente con la Casa de Ejercicios vecina
y escribió un ensayo en aproximadamente 80
páginas. "Con Támara Estupiñán
estudiamos después a la familia Martínez.
Ella hizo sola la parte relacionada con la historia
de la propiedad. Yo escribí' las biografías,
es decir, la casi totalidad del libro, que después
salió con su nombre, como tesis doctoral. Juan
Freile Granizo corrigió todo con estilo ampuloso
y literario y así se publicó por cuenta
del Banco Central".
Fruto de esos meses de trabajo
son los siguientes ensayos que mantiene inéditos:
1) "Génesis y decadencia de una familia
republicana: los Martínez", 2) "Luis
A. Martínez y los tres gozos" biografía
en 150 páginas, dividida en capítulos:
a) Gozo de la soledad, b) en la Utopia, y c) Gozo
en
(1) Su drama se origino en un encuentro casual del
Diario del padre Antonio Fernández Sierra,
confesor que escribió sobre la vida de la monja
Juana de Jesús. Dicho Diario fue plagiado casi
en su totalidad y con pésimo estilo por el
jesuita Santa María, quien ha venido apareciendo
hasta hace pocos años como el descubridor de
las virtudes de la citada Juan de Jesús. Campos
Yánez entró en tal estado de emotividad
con dicha lectura, que escribió en solo diez
días las sesenta páginas de su obra
y obtuvo por primera vez el franco y decidido reconocimiento
de su padre, que siempre ha sido su más estricto
y hasta despiadado crítico.
Hernán Rodríguez
Gástelo le ha calificado de joven brillante
con destellos de auténtico talento, inconfundible
sabor a vida y brillantez narrativa.
la Muerte (viudez y depresión final) y 3) "Catálogo
del Fondo Martínez del Archivo Histórico
del Banco Central del Ecuador", que ha entregado
al Dr. Irving Zapater para su publicación por
el CIC - Quito.
Salió de la Facultad
de Historia por problemas con el Decano Padre Manuel
Corrales Pascual y se dedicó a escribir hasta
el 86 numerosas tesis de Licenciatura en la U. Católica,
graduando con honores a muchos estudiantes.
Fuera del Banco Central y de
la Universidad Católica, llenó de teatro
y literatura y compuso su "Medardo" que
presentó en la sala de teatro "Estudio
Escena" con enorme éxito. Monólogo
que dirige el poeta suicida Medardo Angel Silva a
su madre, narrándole en verso prosado lo que
acontece en su interior; desdoblándose en cuatro
subpersonajes: el niño, el adolescente desesperado,
el fantasma de Medardo Angel Silva que regresa a aclarar
las causas de su muerte aparentemente inexplicable
y el muchacho Punk que representa a la generación
actual, que ve la destrucción nuclear del mundo,
versión actual del drama intimo que mató
al poeta, quien vio en su tiempo como se le iban cerrando
todas y cada una de las puertas de la esperanza en
Quito, en Guayaquil. "Medardo", representado
por el actor Adolfo Macías, es pieza imaginativa,
texto elaborado a la manera de un collage sobre la
base de un ritmo sostenido y tensión permanente,
utiliza a la palabra como elemento de la repetición
constante y fuerza dinamizadora de la obra, por eso
se le puede llamar un Apocalipsis con personaje.
Su autor tuvo que dirigirla
preocupándose hasta de los efectos de la escenografía
y la música y como había dejado todo,
pudo hacerlo. "He abandonado los horarios, los
jefes y los oficios para darme de lleno a este nuevo
quehacer. Un giro de noventa grados, urgente y necesario
en la evolución de todo ser humano. Nada me
importa caer, darme con la piedra o tropezar cuando
la caminata recién comienza. He querido en
todos mis actos, en los de antes y después,
ser siempre yo mismo, en la tormenta y también
en el sueño. Vivir con intensidad la pie de
mis personajes, de mis héroes, de mis santos
y mis mártires, es la meta mas grande a la
que haya podido aspirar..." y como para quien
piensa y siente así, nada hay de extraordinario
que pueda superar a su vida misma, siguió como
un poseso escribiendo obras y ese año salieron
de su pluma: "Miguelito eres tú"
que trata sobre una pareja que inventa cosas para
no aburrirse, a través de diálogos cotidianos
y absurdos, muy a lo lonesco."Cumbia", obra
con treinta personajes, donde racionalizó su
método teatral y por eso es la que más
le agrada de todas las suyas. Cada personaje narra
su historia, que por coincidencia se origina en su
mito. La chica principal "tenía un zoológico
encantado con bosques de azafrán y animales
del bestiario: pero todos, todos ellos, del dragón
a la gárgola, eran de frágil cristal.
Necesidad tema de un guerrero, con unicornio de plata,
que adentrarse en el zoológico pretendiera,
para a las bestias de su virginidad domarlas ..."
Cuando se representó
"Cumbia" la crítica puso el grito
al cielo y hubo protestas, quejas, dijeron que era
un atentado contra el buen sentido estético
del teatro, una burla a los métodos tradicionales,
que adolecía de muchos defectos, que los personajes
no estaban caracterizados, que los actores no sabían
qué hacer ni qué decir y por eso cada
uno hacía y decía lo que le daba la
gana y por último, que el director y escritor
(Campos Yánez) había cometido un serio
desacato contra las artes teatrales.
Mas, el hecho de revolucionar
las técnicas tradicionales con guiones extraños
y argumentos fuera de lo común, le convierte
en el más controvertido dramaturgo de la novísima
generación, en el innovador genial que tanto
está necesitando el teatro ecuatoriano y por
ello cada una de sus obras despierta los más
enconados sentimientos.
El 86 finalmente logró
editar en la Casa de la Cultura "La Zorrilla
del cañaveral" en 194 páginas,
historia de unos escolares que condicionados por un
castrante sistema educativo, llegan a fabricar un
subterfugio con el cual escapar de la realidad; sin
embargo, pese a los intentos, terminan por ser atrapados
y obligados a adoptar los modelos de la normalidad.
Las páginas dulces y grises con las que el
autor desenmascara a una sociedad nunca antes analizada
en ese contexto, pretenden evidenciar la realidad
vivida por un escolar, desde su primer día
de clase hasta el último, en el que decide
abandonar ese subterfugio de fantasía para
comenzar a luchar en el mundo de los hombres".
Campos Yánez se situó
entre los grandes por la novedad del tema, libertad
de tratamiento, ataque a los tabúes sexuales
y de cualquier otra índole, presentándose
como un ser comprometido con la libertad y solidario
con sus semejantes, raro ejemplo de escritor de estilo
seguro, que cuenta dos historias al mismo tiempo,
una de humanos y otra de animales, que al final se
funden en un solo personaje ante el estupor del lector,
en razón de las mismas experiencias en dos
mundos primitivos (la llamada civilización
y la naturaleza bravía).
También fue del 86 su
obra de teatro: "Devuélveme la Música",
gesta lírica de 60 personajes y 5 escenografías
sobre la vida de la gran poetisa Marta Ramona Cordero
y León, a) Mary Corilé, que envió
a los Concursos de teatro de la Universidad Central
y Católica y quedó finalista en ambos,
pero no obtuvo el primer premio porque los Jurados
opinaron que es imposible de representar dada la magnitud
de escenarios y cantidad de los actores; realismo
mágico, superposición de la realidad
cotidiana al sistema de vida neoclásica cuencano.
La poetisa tiene un moreno amante imaginario de apellido
Cuesta y aquí entra la parte mística,
pues ella obtiene su amor, entregando a cambio el
don de su poesía; al final arrepentida, exclama:
Devuélveme la música ... !
La Ramona enfrenta al cura
Terán Centeno que condena su poesía
condenándola de indecente. Su personaje tiene
vida propia, el ambiente clerical de Cuenca está
bien recreado y la música se constituye en
la columna vertebral de la obra a través de
una banda del pueblo que anuncia y termina cada acto,
ingresando por la puerta y situándose a un
lado del proscenio.
Del 86 igualmente es su farsa para teatro "La
Marujita Donoso se ha muerto de leucemia" que
escribió en sólo dos horas y por simple
divertimiento. La farsa se desliza a través
de tres actoras que representan a Quito, Cuenca y
Manabí, que se sientan en un cómodo
sofá de la sala de cualquier casa, a chismear
frente a una mesa de té, mientras una amiga
común se encuentra en agonía. Al final
suena el teléfono y reciben la mala noticia,
se deprimen, pero vuelven a tocar temas baladíes
y aquí no ha pasado nada. La obra no ha sido
publicada pero quienes la conocen saben que es algo
especial. (2).
Enseguida escribió otra
novela, pues se empezó a entusiasmar por el
género policiaco y salió: "La muerte
del contenido" en 150 páginas, donde el
asesino es la lingüística; pero, de eso
se entera el lector en el capítulo final, si
descifra un acertijo o formula lingüística,
pues se requiere de mucha chispa para llegar a tal
descubrimiento.
El 87 hizo un receso en sus
escritos después de "Marujita" y
"La Muerte fue atacado de surmenage y estuvo
tres meses dedicado a leer vidas de santos, de niños
mártires, y encontró en el pasaje de
San Sebastián, joven de 16 años asaetado
por orden de un Pretor romano y ayudado a bien morir
por Fabiola, un capítulo digno de las teorías
de la iglesia de la Liberación. Su San Sebastián
se desarrolla en el mundo contemporáneo, aún
inédita, consta de 11 cuadros y 5 personajes,
y su autor, ingenuo como joven inexperto, cometió
la debilidad de enviarla al Congreso de la Casa de
las Américas en La Habana, donde ni siquiera
le contestaron, aunque se han de haber admirado de
su talento indiscutible, al tiempo que en Ecuador
ganaba con ella uno de los Premios del Concurso Nacional
de Teatro de la CCE.
(2) La Marujita se estrenó finalmente en 1990
y fue un sonado éxito. Desde entonces se viene
representando en todo el país.
Ese año entró
a trabajar al MACAC, realizó una labor de investigación
de metodología y presentó un amplísimo
Informe sobre la implantación de un modelo
educativo en la población indígena en
doscientos colegios.
Con tal motivo también
publicó un texto de "Gramática
del Uso " e incursionó con un ensayo innovador
en procedimientos lingüísticos y teatrales
titulado "Forma del teatro de Forma", creación
verdadera en su género.
El 88 adaptó la novelado
su madre "Mas allá de las islas"
al teatro, en sólo cinco días, pero
no la llegó a presentar porque después
de cinco meses de ensayos, el actor principal, José
Ignacio Donoso, se salió de la obra. Entonces
escribió un ensayo sobre la “Autoeducación
Indígena Alternativa”
Y con motivo de la visita a
Quito de un grupo alemán para filmar una coproducción
germano-ecuatoriana sobre la visita de Humboldt ai
territorio quiteño, solicitaron sus notas sobre
Carlos Montúfar y como gustaron mucho, le fue
ofrecido el papel de dicho prócer y pudo, al
fin, después de tantos intentos, trabajar en
el cine y ser actor.
En Diciembre editó "Tetragrama"
en 28 páginas y en verso, obra épica-histórica
contada por cuatro mujeres tejedoras del tiempo, que
narran la historia de la Audiencia de Quito a través
de asuntos de identidad nacional e intervienen como
personajes Baltazar Inga, Mariana de Jesús,
el Padre Juan de Velasco, Manuela Cañizares
y las dos hijas del prócer Quiroga que lo vieron
impunemente asesinar en el interior del Cuartel Real
de Quito. Tetragrama" demuestra que nuestra Patria
si tiene pasajes de suprema heroicidad y no como se
ha venido repitiendo, que su destino es meramente
agrícola; pero, a pesar de ser una obra de
carácter esencialmente patriótico, aún
no se ha podido representar.
El 89 ha comenzado a colaborar
en el Consejo editorial de la revista "Aleph",
publicación quiteña trimestral, de acción
ecológica, donde mantiene varias columnas,
unas con su nombre y otras sin firmar. En ella ha
tentado los comics sudversivos con su personaje americo-latino
y soluciones alternativas no ortodoxas sobre la Deuda
Externa, las situaciones hombre-mujer, los Empleos;
etc.
También está
dedicado a escribir guiones para la TV: 1) La sopa
de piedra, sobre un relato de su madre y 2) Yo vendo
unos ojos negros, a medias con su madre. Ha abandonado
la novela, no así el teatro, que le parece
un género difícil y fascinante por la
complejidad y rapidez de sus situaciones.
Alto, blanco, delgado, pelo
largo y café, ojos de igual color y miopes.
Usa lentes y denota menor edad que la que tiene. Su
conversación es sagaz, alegre, intelectual,
variada.
Es uno de los más importantes
escritores del país por su profundidad psicológica,
novedad temática, complementando su estilo
con un excelente humor que salta en todos sus pasajes
y es otra de sus facetas primordiales.
Tiene muy avanzada "Las
Voces anónimas" especie de autobiografía
imaginativa que espera terminar este año, "Lectura
al Día" que ha entregado al librero Grossman
de Quito para su publicación y es una Guía
muy completa con especializaciones.
Jorge Dávila Vasquez
ha escrito que la obra teatral de Luis Miguel contiene
diálogos de gran riqueza, está poblado
de sugerencias y fluye normalmente con frescura y
vitalidad. Las situaciones son apasionantes y los
enfrentamientos se llevan con equilibrio, sin excesos.
La imaginación es el rasgo más saliente
y los recursos escénicos constituyen parte
activa de una autentica renovación. Le apasiona
la música y esta da su vida particular a sus
piezas. La utilización de la poesía
enriquece y vigoriza el lenguaje de las obras, como
se puede juzgar en todo lo que ha escrito.