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JAIME DOUSDEBES CARVAJAL
PERIODISTA.- Nació en Quito el 2 de Marzo de 1922. Hijo legítimo de Luis Dousdebés Andrade, educado en el Seminario Jesuita de Pifo, polígloto. Gerente del Hotel Tívoli y del Gran Hotel Victoria de propiedad de Enrique Stagg Obarrio en Guayaquil, Jefe de Ventas de la Internacional en Quito y finalmente trabajó en el Ministerio de Hacienda y gerenció la fábrica de Fósforos, y de Eloísa Carvajal Ruiz, naturales de Quito y Ambato respectivamente.

De pocas semanas de nacido fue llevado con su hermano gemelo Jorge a vivir a Guayaquil hasta 1928. De regreso a Quito creció la familia hasta formar siete hermanos y fue matriculado en el pensionado Elemental de Monseñor Pedro Pablo Borja Yerovi. terminó la primaria y pasó al San Gabriel, donde intervino en un concurso de redacción sobre la Madre, que ganó un compañero que había copiado un ensayo de Emilio Castelar y por más que protestó porque el suyo era propio y merecía el premio, no fue escuchado. Para entonces leía mucho en la Biblioteca de su padre, sobre todo, autores españoles, como Mariano José de Larra, Baltazar Gracián el del Buscón, Azorín por su popularidad y a I fundador de La Gaceta de Madrid Ernesto Jiménez Caballero.

Era un chico tímido, alto y delgado, que pasaba las horas soñando con vehemencia enorme por distinguirse en el arte escénico, representar y recitar, aunque Jamás se le presentó dicha oportunidad. Por entonces le operó de las amígdalas el Dr. Antonio Pons y vivía en una casa propia del barrio de La Loma Grande, con jardín y extensa huerta, donde no les faltaba ni les sobraba nada y eran muy felices.

En 1937 cuando iba al cuarto año se cambió al Mejía para optar la carrera Comercial pues se habían creado las especializaciones, tuvo excelentes profesores: Segundo B. Maiguasca, Olmedo del Pozo, Hernán Pérez Guerrero, Antonio José Borja, etc. y antes de acabar el sexto curso pasó a trabajaren el Control de Importaciones del Banco Central con S/. 200 mensuales de sueldo llevado por Eduardo Ycaza Cornejo y cuando en 1940 se suprimió dicho Departamento, inició su oficio de periodista sin sueldo en el diario "El Debate", que sostenía de su peculio Jacinto Jijón y Caamaño y dirigía Mariano Suárez Veintimilla, haciendo correcciones de pruebas y crónicas de la calle desde las ocho de la noche hasta la madrugada y amistó con varios cronistas de otros diarios a quienes solía acompañar en las entrevistas políticas y en las tertulias en oposición al régimen arroyista, participando de igual a igual con los conservadores de entonces.

"El Debate" era un diario pro eje que simpatizaba y apoyaba abiertamente la política de Hitler y cuando Justino Cornejo fue designado Director Nacional de Prensa con atribuciones para censurar y clausurar diarios y se volvió una figura temida, como más se preocupaba de asuntos gramaticales, se le perdió el miedo; sin embargo, un día, que pasó por el portal de "El Debate", vio reunidos en amena charla a un señor Schutz que trabajaba para la Embajada alemana; al español Valentín Fernández Cueva, franquista pero no falangista, a un señor Leone de nacionalidad italiana, que vendía casimires a los tipógrafos del diario, al Encargado de Negocios del Japón que les llevaba boletines de prensa y a Dousdebés, y muy sonriente les dijo: "Aja, los pillé juntos, ya no pueden negar la conspiración" y se alejó riendo.

El 43 ascendió a cronista parlamentario, el periódico tenía una vida agitada y terminó siendo clausurado por Arroyo a principios del 44; librándose don Jacinto Jijón de seguir perdiendo dinero.

De allí en adelante trabajó igualmente sin sueldo en los periódicos conservadores "El Ecuatoriano" y "La Patria" que dirigió el Ing. Eduardo Pólit Moreno, y publicó artículos de índole política, con su nombre o sin él.

Mientras tanto había concurrido a la fundación en 1942 del partido Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana ARNE, con Vicente Harc Alvear, José Orozco, Cristóbal Serrano Espinosa, Hugo Játiva, Medardo Toro y Vicente Ortuño, proclamando una revolución nacionalista dentro del falangismo español que consideraban el credo más apropiado.(l) El Dr. Jorge Luna Yépez hizo de ideólogo escribiendo los estatutos y el grupo creció tanto que pronto desalojó de las calles de Quito a los izquierdistas. Para el 43 no se afiliaron a Acción Democrática Ecuatoriana ADE y por ello no participaron en la revolución del 28 de Mayo de 1944, además, tampoco sostenían principios electoralistas. Y mientras el partido Conservador les combatía por ser una escisión de él. Jijón Caamaño les favorecía con su amistad y con conferencias de Geopolítica en su casa, que terminaron por culpa de José Orozco, pues, en cierta ocasión le pidió que les contara algo de la genealogía de los Jijón y Caamaño. Entonces el bueno de don Jacinto comenzó a sincerarse remontándose hasta el Estado de Sonora en Méjico, sin darse cuenta que su señora escuchaba tras una puerta. Acto seguido ella entró, lo llevó a un aparte y se acabaron las clases.

Entre el 42 y el 44 siguió cursillos eventuales en la Universidad Central, propiamente en la Escuela de Estudios Sociales que dirigía el Dr. Eduardo Larrea Stacey y no desaprovechaba oportunidad para asistir a Conferencias, especialmente las del Ateneo Ecuatoriano de Jorge Luna Yépez.

Después del golpe dictatorial del 30 de Marzo de 1946 ingresó al diario oficialista "República", que se editaba en los talleres de la Imprenta Nacional, fundado por el Presidente Velasco Ibarra, autor de los Editoriales. Jefe de Redacción era Manuel Araujo Hidalgo."Un día llegó una periodista rusa y puso por título de su reportaje: Velasco Ibarra será el salvador del

(1) El gobierno español había organizado la Falange con sus partidarios en el extranjero. En Solivia se formó el movimiento Cóndor, en Ecuador Ame y así por el estilo. Jaime Nebot sirvió de nexo a Ame con Franco.
Ecuador. Araujo dispuso que saliera a siete columnas, pero yo pedí que lo cambiaran y habiéndose consultado el caso al presidente, éste aprobó mi decisión y la calificó de acertada. En dicho periódico tuve mi primera columna que titulé Almena y escribí bajo el seudónimo de Fernán Ubarri, perfilándome como escritor de alguna resonancia debido a los consejos literarios que recibía de los padres Aurelio Espinosa Pólit y Miguel Sánchez Astudillo y de Humberto Toscano, más que maestros para con migo; pero a causa de la visita del presidente chileno Manuel Antonio Ríos, que duró varios días, Velasco Ibarra no tuvo tiempo de escribir sus editoriales, se cansó y lo clausuró. Asiera él y por eso le decían el loco".

"En 1947 estuvo entre los promotores y fundadores del Instituto de Cultura Hispánica e ingresó de ayudante a la Secretaría General de la Administración con S/. 1.200 mensuales con Suárez Veintimilla, y después continué con Arosemena Tola y Plaza Lasso y el 48 renuncié para ausentarme a Madrid invitado por el Instituto de Cultura Hispánica, a producir dos conferencias, una Visión histórica del Ecuador y otra sobre la Visión Política de nuestra historia, publicada en aproximadamente 20 páginas en la Editorial Nacional de España".

A su regreso a Quito en Octubre del 48 ingresó de Jefe del departamento de Tabulación de la Contraloría General del Estado con S/. 1.500 de sueldo, habiendo cumplido un curso previo en la International Bussines Machine Co. del Ecuador, hoy IBM del Ecuador. Meses después fue designado Delegado ante la Unión Económica de las Naciones Unidas. El 51 contrajo matrimonio con Delia Marta Vintimilla Salcedo, a quien conoció en la Secretaría General de la Administración, han tenido cinco hijos y un matrimonio feliz. (2) Ese año pasaron a la Universidad de Río Piedras en Puerto Rico a seguir un curso de Administración Pública de dos años de duración. Entre el 57 y el 58 siguió cursos de francés, mejorando lo que le había enseñado su padre. El 59 viajó becado por el gobierno francés al último curso de la Escuela Nacional de Administración de la Facultad de Ciencias Sociales de la Sorbona de París.
Entre 1951 y 52 tuve varias propuestas para ingresar a la Cancillería, pero eran tan bajos los sueldos que no le hubieran permitido sostener a su esposa e hijos. En 1963 pronunció un discurso sobre Humberto Toscano en el grupo de andinistras Nuevos Horizontes y la Academia Ecuatoriana de la Lengua lo recogió y dio a la publicidad en su Boletín. Con tal motivo, en 1965 su amigo Carlos de la Torre Reyes, que dirigía el diario El Tiempo, le solicitó que escribiera una columna diaria o interdiaria, que tituló "De esto y aquello", bajo el seudónimo de "Anselmo Cantillana", tomado de dos nombres de El Quijote, que mantuvo ininterrumpidamente hasta 1976.

El 66 había ingresado a la Casa de la Cultura Ecuatoriana como miembro de la Sección Comunicación Social. Para entonces mantenía numerosas y rudas polémicas a tiempo que hacía política cristiana e hispanista. La Unión Nacional de Periodistas del Ecuador lo llevó a su seno y el gobierno franquista le envió la condecoración de Comendador de la Orden de Isabel la Católica. De esas épocas son artículos tan hermosos desde el punto de vista literario como los titulados "Una Mañana de luz cegadora" que mereció la pública felicitación del presidente Yerovi Indaburo y del Nuncio Apostólico Ferrofino, "Un réquiem por Walt Disney", "El cementerio de “Juncai” donde trató sobre la cobertura de la noticia del viaje presidencial a la frontera con Colombia.

Entre 1976 y el 83 ocupó la Asesoría de Información del Ministerio de Industrias con S/. 15.000 mensuales, escribió para "El Heraldo" de propiedad de la curia de Ambato y dio fin a una novela largamente pensada donde relata las vicisitudes de la incompetencia en el desempeño de las funciones públicas y piensa denominar "El Contralor General" o "Ropa Interior" y no es que sea autobiográfica como podría pensarse de un


(2) Un hijo y cuatro hijas, tres de las cuales son miembros permanentes del OpusDei.

exfuncionario de tantos años en la Contraloría, sino que mas bien revela ciertos aspectos del quehacer diario del país.

El 76 ingresó a la Academia Ecuatoriana de la Lengua como miembro correspondiente, a partir de Diciembre del 88 ascendió a Miembro de Número. En Mayo del 89 fue operado de várices en ambas piernas y de una hernia inginal en la Clínica del IESS de Quito. Desde hacía varios meses era miembro de la Sociedad de Amigos de la Genealogía y participaba en su Directorio.

Ha viajado por diversas partes del mundo, el 79 siguió un cursillo de periodismo en Méjico, posteriormente escribió para "El Telégrafo" cuando lo dirigía Javier Benedetti y para "Extra", ahora lo hace para "El Austral" de Cuenca y eventualmente para "Ultimas Noticias" de Quito. Sus columnas son galanas, breves, tratan sobre miscelánea, la opinión nacional recogida en su mayor pureza, aunque nunca ha sido opositor sino mas bien un conductor optimista desde el punto de vista católico tradicional.

A principios de los años 75 empezó a escribir una historia de la Hacienda Pública en la Colonia pero encontró varios tropiezos en la falta de archivos debidamente catalogados y no haber una división del material relacionado con Tributación, Aduana, Monopolios y Presupuesto. El proyecto pasó de la etapa de recolección documental y boceto, pero al final los datos fueron utilizados por la Contraloría General en "Historia de la Contraloría", libro que apareció sin firma de responsabilidad.

Su estatura alta, tez trigueña, pelo entrecano y negro, ondeado y peinado hacia atrás, ojos negros. Temperamento sobrio, tradicional y circunspecto. Inteligencia vivaz y pronta para captar en detalles los aspectos principales de todo tema. Ha popularizado su seudónimo de "Anselmo Cantillana" en todo el país.