EMILIO ESTRADA ICAZA
ARQUEOLOGO.-
Nació en Guayaquil el 22 de Junio de 1.916.
Hijo legítimo de Víctor Emilio Estrada
Sciacaluga, Gerente General de La Previsora Banco
Nacional de Crédito S.A. y escritor de temas
económicos, cuya biografía puede verse
en este Diccionario, y de Isabel Icaza Marín,
guayaquileños.
El primero de ocho hermanos,
inició estudios en el Colegio salesiano Cristóbal
Colón y cuando en l.925 su familia se trasladó
a Italia, fue matriculado con su hermano Julio en
el Real Colegio Carlos Alberto, en Moncalieri, cerca
de Turín, Italia, donde permanecieron dos años.
El 27 regresaron todos a Guayaquil
y volvió al Cristóbal Colón pero
enfermó gravemente con fiebre tifoidea y tras
varias semanas logró superar la crisis. El
30 partieron nuevamente al exterior y siguió
dos años en la Ecole des Roches, en Verneuil
sur Avre, Normandía, Francia.
El 32 ingresó igualmente
con su hermano Julio a la Baylor Military Academy
de Chatanoga, Estados Unidos, practicó el lanzamiento
del disco y la jabalina y al finalizar el Hihg School
en l.933 con magníficas notas, viajó
por algunos estados de ese país. Era un joven
alto y delgado, de trato simpático y buenos
modales, que hablaba fluidamente en español,
inglés, francés e italiano.
El 34 escogió la carrera
de Economista en el Wharton School of Finance and
Comerce de la Universidad de Pennsilvania donde permaneció
hasta el 37 que decidió volver a Guayaquil
sin graduarse, para trabajar en la empresa comercial
fundada por Juan José Medina y Marco A. Plaza
Sotomayor, distribuidores de la Ford para el Ecuador,
que pronto hizo crecer, pues puso en práctica
los principios de negocio que había aprendido.
El 39 su padre le consiguió la representación
de la Ford y fundó la "Distribuidora de
Autos S.A." El 41 consiguió los productos
de la General Electric. Con su amigo Luis Orrantia
González vendieron las primeras refrigeradoras
que se conocieron en Guayaquil, así como otros
electro domésticos. El negocio creció
vertiginosamente por la falta de competencia. Después
instaló, siempre apoyado en La Previsora, el
taller de la Ford que funcionó en el kilómetro
2 y l/2 de la carretera a la costa y que a finales
de los 50 dotó de una moderna fuente de soda
para servir mejor a la clientela y público
en general.
El 43 adquirió el yate
Mimí de 45 pies de eslora y contrajo matrimonio
con Gloria Estrada Avilés, hija del Gerente
de la Grace en Guayaquil, Carlos Estrada Sastre y
de Rosa Avilés, ambos de nacionalidad mejicana.
Pronto nacerían Emilio, Gloria y Felipe.
Entre el 48 y el 50 presidió
la Comisión de Atletismo de la Federación
Deportiva del Guayas y hasta el 60 fue miembro del
Directorio del Guayaquil Yacht Club, donde logró
ascender a Vice Comodoro, fomentando la traída
al país de los primeros yates tipo Lighting
de 2l pies de largo, especiales para competiciones
deportivas internacionales.
El 49 el Ing. Pedro Carbo Medina
le construyó una villa esquinera en Dolores
Sucre y Maracaibo, barrio del Centenario. Su amistad
con George Capwell le llevó a la Vicepresidencia
del Club Sport Emelec y sus relaciones internacionales
le abrieron las puertas del "International Game
Fishing Asociation", prestigiosa entidad privada
que controla las modalidades de pesca deportiva en
occidente.
Desde el 50 gerenció
la empresa "Estrada y Orrantia, Casa de Comercio
S.A." en sociedad con Luis Orrantia González,
para la distribución en el país de los
vehículos de fabricación norteamericana
Mercury y Lincoln, que funcionó en un local
de la calle Rocafuerte. Ese año presidió
la Asociación Nacional de Fútbol y ocupó
una de las vocalías del Banco Central del Ecuador.
El 51 trajo de los Estados
Unidos a Kip Farrington, famoso escritor internacional
de temas relacionados con la pesca deportiva, para
que conociera y disfrutara de las cualidades de la
pesca en aguas ecuatorianas y la promocionara. Farrington
arribó con su esposa y permanecieron varias
semanas en diversos puertos del Guayas y Manabí.
Desde entonces nuestras aguas se hicieron justamente
célebres por la calidad y cantidad de sus especies
marítimas y numerosos deportistas comenzaron
a visitarnos para la practica del deporte de la pesca
con caña de arrastre y complementó su
promoción con un folleto titulado "Pesca
deportiva en el Ecuador" que apareció
el 52 en 13 pags. y 37 de fotografías y mapas.
Entre el 5l y el 52 presidió
la Sociedad Protectora de la Infancia que administra
el hospital de niños León Becerra. El
52 fue miembro de la Junta Nacional de Planificación
y Coordinación Económica. Entre el 52
y el 54 ocupó una de las concejalías
del Cantón Guayaquil. El 53 fue director en
la Compañía Ecuatoriana de Seguros de
su hermano Julio.
Acostumbraba salir de cacería
con amigos, más por distracción y en
plan de camaradería que por otra razón,
llegando a especializarse en la cacería de
patos, patillos y palomas. Con tal motivo se adentraba
en las pampas de nuestro litoral muy de la mañana,
permaneciendo en ellas hasta el anochecer. En esas
excursiones encontraba pedazos de cerámica
percolombina y curioso como era empezó a coleccionarlos,
fijándose en las similitudes y diferencias
de unos con otros. Una tarde del 53 decidió
consultar a un experto en la materia y ni corto ni
perezoso concurrió a las instalaciones del
diario "La Nación" porque sabía
que allí trabajaba el Profesor Francisco Huerta
Rendón, a quien abordó sin ceremonias:
Soy Emilio Estrada y me han dicho que Ud. podría
explicarme lo que deseo saber sobre estos objetos...
depositando al mismo tiempo unos cuantos tiestos y
algunos cuchillos y lascas de oxidiana encontrados
durante sus excursiones cinegéticas. De tan
sencilla manera surgió una amistad que con
el paso del tiempo se fue tornando grande y fraterna,
pues Emilio era un hombre vital que acostumbraba abarcar
en su totalidad los temas que atraían su atención.
Huerta le proporcionó
una gran cantidad de bibliografía sobre la
prehistoria ecuatoriana y empezó a adquirir
el conocimiento del pasado con una velocidad increíble,
merced a su capacidad económica y a su inagotable
ansia de saber, pues un sentimiento premonitorio le
hacía presumir que su fin no estaba lejano.
Primero Huerta y luego Carlos
Zevallos Menéndez le abrieron los ojos sobre
el amplísimo panorama arqueológico de
la costa ecuatoriana, cuyo pasado era por entonces
uno de los menos conocidos del nuevo mundo; pues,
los trabajos aislados que se venían sucediendo
desde los años 50, solo arrojaban datos fraccionarios.
Por eso comenzó a trabajar en al área
cercana a Guayaquil y luego fue expandiéndose
hasta llegar a las provincias adyacentes, acumulando
colecciones extraídas de centenares de sitios
diferentes de nuestro litoral, mediante el sistema
de cortes estratigráficos para lograr la secuencia
cultural. Y conforme iba clasificando la cronología
de una determina región pasaba a la siguiente.
Además, sabiéndose un perfecto diletante,
que sin la ayuda técnica de quienes tuvieran
conocimientos científicos nada podría
conseguir, viajó en el otoño del 53
al Smithsonian Institute de Washington, donde contactó
a los esposos Betty Megger y Clifford Evans en plan
de consulta.
El 54 los trajo a Guayaquil
y a través de ellos se enteró de la
existencia de un nuevo método para determinar
la fecha en que había dejado de existir un
organismo vegetal o animal, método llamado
del Carbono Radioactivo l4, recién descubierto
en l.947 por los sabios norteamericanos J. R. Arnold,
E. C. Anderson y W.F. Libby.. Desde entonces pudo
disponer de la ayuda infalible de la ciencia para
establecer la antigüedad de los tiestos que iba
encontrando y dividió las diferentes culturas
por períodos, precisándolos sin margen
de error. (1)
Estrada, Evans y Megger realizaron
ese mismo año 54 una excavación estratigráfica
en la hacienda Chorrera, ubicado a las márgenes
del rio Babahoyo, Provincia de Los Rios. El sitio
les fue recomendado por Huerta, quien había
descubierto en esa hacienda una cultura diferenciada
de las demás. Igualmente Huerta les llevó
a la hacienda El Tejar, rico en piezas parecidas a
las de Chorrera. En ambos sitios Evans y Megger descubrieron
cientos de tiestos y tanto se interesaron en el asunto
que escribieron una "Cronología relativa
y absoluta en la costa del Ecuador" aparecida
en la revista especializada "American Antiquity"
de los Estados Unidos, subministrando un avance a
Estrada, quien publicó ese mismo año
"Ensayo preliminar sobre la arqueología
de Milagro" en ll3 pags. e ilustraciones, conectando
con Mesoamérica a la Cultura Chorrera-El Tejar
de Huerta o Milagro-Quevedo como Estrada la rebautizó
por su localización geográfica y clarificando
de esta forma las relaciones de las áreas de
alta cultura en aquella temprana época. De
inmediato la Municipalidad de Milagro le designó
su Ciudadano Honorario y premió sus esfuerzos.
(2) Desde entonces el arqueólogo amateur dejó
de serlo para convertirse en el científico
autodidacta.
(1) El Método del Carbono
Radioactivo l4 únicamente se aplicaba en esos
tiempos en Washington, pues no existían los
aparatos radioactivos en ninguna otra parte del mundo,
de suerte que era difícil y caro. Los interesados
enviaban las muestras a la capital norteamericana
y el costo de cada datación oscilaba entre
setenta y cien dólares por pieza. Dos semanas
después se recibían los resultados conjuntamente
con la pieza enviada y un Certificado del Smithsonian
Institute.
(2) Francisco Huerta Rendón
fue el descubridor de la Cultura Chorrera, pero Estrada
la estudió en mayor profundidad con el nombre
de Milagro - Quevedo como ya quedó indicado.
Tantos trabajos en pro del
adelanto de Guayaquil le habían proporcionado
una gran popularidad y en l.954 un grupo considerable
de guayaquileños lanzó su candidatura
a la alcaldía para enfrentar al Dr. Carlos
Guevara Moreno, líder de la Concentración
de Fuerzas Populares C.F.P. La lucha fue ruda y pareció
que el empuje arrollador de Guevara Moreno, quien
estaba en su mejor momento, iba a conseguirle el triunfo;
pero, a la postre se impuso Emilio por su simpatía
personal y ganó las elecciones, trabajando
en la Municipalidad hasta el 56 por el mejoramiento
de los servicios básicos de la ciudad y fundando
escuelas en las parroquias, a las que dotó
de pozos artesianos y de luz eléctrica a través
de grupos electrógenos.
La Alcaldía de Guayaquil
le significó un lapso de servicio a la Comunidad
pero le impidió proseguir sus labores de arqueólogo
como hubiera querido; felizmente había podido
contratar a Julio Viteri Gamboa, un trabajador incansable
que vigilaba las excavaciones, controlando al personal
para que no se desviara de las normas aconsejadas
por la técnica.
Durante ese tiempo dió
a la luz "Balsa and dugout navigation in Ecuador"
en 8 pags. en la revista "America Neptune"
de Salem, Massachusset. El 56 "Valdivia, un sitio
arqueológico formativo en la provincia del
Guayas, Ecuador" en 20 pags. con las primeras
noticias sobre esta Cultura, que debe su nombre al
sitio epónimo donde la descubrió (3)
Con este libro inició
la Colección de Publicaciones del Museo Arqueológico
de su propiedad, bautizado con el nombre de Víctor
Emilio Estrada en honor a su ilustre padre. Del Museo
ha expresado Betty Megger que era un sitio dedicado
más bien a la investigación que a la
exhibición y trabajar en él era un verdadero
deleite. Un sistema de Catalogación iniciado
en l.954 era mantenido al día por dos estudiantes
universitarios entre los cuales descolló Walter
Molina P. y aunque Estrada aprovechaba cualquier oportunidad
para adquirir especímenes completos , no eran
los objetos como tales los que le interesaban sino
su significación, así como las pistas
que proporcionaban a las relaciones culturales. Para
esos propósitos los tiestos eran los más
útiles y llegó al punto de ordenar que
pasaran a la bodega un número de vasijas grandes
para hacer espacio a los tiestos. Su intención
era que la colección adquirida no solamente
por el trabajo de campo sinó también
por compras y regalos de personas que simpatizaban
con su esfuerzo, perteneciera algún día
al pueblo de Guayaquil y comenzó a esbozar
los planes preliminares para un edificio de exhibición,
a tiempo que incrementaba una extensa biblioteca sobre
arqueología e historia, incluyendo mapas y
documentos pertenecientes a la costa ecuatoriana,
que leía y estudiaba buscando las respuestas
a interrogantes que extraía de la tierra. Era
muy inteligente, captaba rápidamente y estaba
dotado de una imaginación creativa, pero sus
realizaciones en el campo de la arqueología
también fueron fruto de horas de pesados trabajos.
El 56 financió a sus amigos Evans y Megger
para que exploraran en el oriente ecuatoriano, sobre
todo en las dos riberas del río Napo.
(3) Jorge Marcos Pino en su
trabajo "Arqueología de la costa ecuatoriana,
Nuevos enfoques" ha indicado que la Cultura Valdivia
tiene la cerámica más antigua hasta
ahora conocida en el nuevo mundo y es la que más
se ha estudiado en el Ecuador - recientes descubrimientos
demuestran que concomitante y quizá uno pocos
años antes que en Valdivia apareció
la cerámica en la costa norte del Brasil -
Marcos indica que tenemos más información
sobre las aldeas Valdivia, su aspecto ceremonial,
comportamiento social y vida diaria que sobre cualesquiera
de las posteriores sociedades que poblaron el Ecuador
prehispánico; sin embargo, este no era el caso
en l.956 cuando Emilio Estrada halló un sitio
detrás del pueblo de agricultores de Valdivia
y gemelo al pueblo pesquero de San Pedro. Anteriormente,
algunos arqueólogos como Max Uhle en l.930
y G.H. S. Bushnell en 1.951 habían hallado
cerámica Valdivia en la costa del Ecuador,
pero ellos no pudieron segregarla ni fecharla, por
no haberla encontrado en contextos estratigráficos
bien definidos. Huerta y Zevallos estaban trabajando
un material similar, hallado en la superficie detrás
del cementerio de San Pablo al sur de Valdivia, cuando
Emilio hizo su hallazgo y lo publicó.
Con la ayuda de Evans y Megger,
llevó a cabo el 57 un más concienzudo
análisis del sitio Valdivia y del material
de la excavación y juntos postularon que esa
Cultura se había formado como una adaptación
de pescadores recolectores del litoral y que los sitios
Valdivia se encontrarían únicamente
en el perfil marítimo o muy cerca de el.
Ese año concurrió al Campeonato Sudamericano
de Lighting del Callao y liberado de los asuntos municipales
volvió de lleno a la arqueología, donde
paralelamente con su mayor conocimiento y experiencia
crecía su entusiasmo y logró desarrollar
una actitud extraordinaria para la interpretación.
Eran las conclusiones las que le interesaban y sus
Informes presentaban poco de la tediosa documentación
de apoyo en la que abundaban los trabajos de los demás
arqueólogos.
A finales de año concluyó
y dio a la luz pública su "Cronología
de la Cuenca del Guayas" en la primera Mesa Redonda
Internacional de Arqueología ecuatoriana celebrada
a iniciativa de Carlos Zevallos Menéndez, presidente
del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura
Ecuatoriana y titular por la sección arqueología,
aprovechando la feliz circunstancia de encontrarse
simultáneamente en Guayaquil varios especialistas
extranjeros como Mathew W. Sterling, Marlon Sterling,
Clifford Evans, Betty J. Megger y Pedro Armillas,
los cuatro primeros del Smithsonian Institute y el
último de la UNESCO.
Con dicha Cronolía cerró
la primera fase de sus trabajos arqueológicos
dedicada unicamente a averiguar el pasado prehispánico
del Guayas, pero aún quedaban muchas interrogantes
por dilucidar ¿Sería Valdivia el único
grupo formativo en la costa? ¿ Existirían
otros contactos para explicar la evolución
cultural Valdivia? ¿Serían estos contactos
transoceánicos? ¿Podría hallarse
fuera del Guayas la explicación adecuada?
Mas, dada la premura de sus
conclusiones no llegó a explicar científicamente
la existencia de un período precerámico
que anunció como posible en determinados concheros
que aún no había estudiado con detenimiento.
En su Cronología propuso la división
de la prehistoria en períodos que denominó
l) Precerámico, 2) Formativo tardío,
donde colocó a valdivia, 3) Formativo temprano
con Chorrera, 4) De Desarrollo regional con Guangala
y Tejar, 5) De Integración o más reciente
con Milagro - Quevedo o Chorrera - Tejar evolucionado
y Manteño - Huancavilca en Manabí y
Guayas. Estas habían sido las culturas que
encontraron los conquistadores españoles cuando
visitaron nuestras costas en l.531 y l.532 por primera
ocasión.
En l.957 hizo un gran negocio
al obtener la representación de los productos
Kodak para el Ecuador e instaló un taller de
revelado fotográfico que aún subsiste
con el nombre de "Ecuacolor" Ese año
ingresó a la Sección de Historia y Arqueología
del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura
Ecuatoriana. y continuó hasta su muerte con
las publicaciones del Museo con "Ultimas civilizaciones
prehistóricas en la cuenca del rio Guayas"
en 87 pags. "Los Huancavilcas" en 82 pags.
y 4 croquis "Prehistoria de Manabí"
en 176 pags. e ilustraciones, donde insistió
en la existencia de la cultura Machalilla. Igualmente
"Sumario de características Milagro-Quevedo"
en 2 pags. y fue designado Miembro correspondiente
de la Academia Nacional de Historia, en cuyo Boletín
apareció también su "Cronología
de la Cuenca del Guayas", que Emilio consideró
su trabajo mayor, el más trascendente.
El 58 presidió la Asociación
ecuatoriana de veleros Lighting y la Comisión
de Yachting de la Federación Deportiva Nacional
y es de admirar cómo podía darse tiempo
para todo pues esa fue su etapa de mayor dedicación
a la arqueología. Ayudado por sus nuevos maestros
asimilaba conocimientos de manera sorprendente, devoraba
montañas de libros de todas partes. No solamente
era un experto en arqueología ecuatoriana sinó
también en Prehistoria de América, excavaba
en el litoral, compraba colecciones en todo el país
para realizar trabajos de comparación, visitaba
los Museos de América, se carteaba con los
grandes antropólogos del mundo. Por su propia
cuenta seguía editando libros, auspiciaba los
viajes y trabajos de Evans y Megger en el Ecuador,
en el oriente protegía los trabajos del padre
josefino Pedro Porras Garcés con dinero para
sus excavaciones y publicaciones.
Ese año descubrió
en una pequeña aldea costa situada al sur de
Jipijapa en Manabí, una nueva fase diferenciada
de la cultura Valdivia que bautizó como Machalilla,
que en la tabla cronológica de la época
formativa ocupa medio milenio entre l.800 A.C. y 1.300
A.C. sirviendo de puente entre Valdivia y Chorrera.
Aparte de ese sitio, la fase mencionada ha sido encontrada
en otros cuatro lugares ubicados entre el sur de Manabí
y el norte de la península de Santa Elena,
registrando un empobrecimiento del arte de los figurines
y una expresividad mayor en la cerámica de
las vasijas y recipientes. Los hombrecitos toscos
destacan la nariz pronunciada y los ojos saltones,
algunas cabezas están deformadas a la altura
de las orejas y acusan perforaciones en los lóbulos
de las orejas y en el labio inferior quizá
con fines de adorno para atravezar plumas. Emilio
instuyó que el origen de Machalilla bien pudo
ser un contacto mesoamericano.
El 59 asistió como delegado
con rango de Embajador alterno del Ecuador a la Asamblea
General de las Naciones Unidas cuando presidía
nuestra delegación José Correa y mientras
duró en esas funciones habitó con su
familia un departamento del Hotel Savoy Hilton en
la 59 Street y 5ta. Avenida de New York. Igualmente
el 59 presidió al Sociedad Deportiva Isla de
la Plata cuyo Gerente fue Luis Flores Ashieri y principales
socios Santiago Maspons y Bigás, Juan Cueto
González y Manuel Ignacio Gómez Lince,
que adquirieron las propiedad de la isla , construyeron
un hotel, un muelle y varias canchas y las pusieron
al servicio del deporte internacional. (4)
Entre el 59 y el 60 fue miembro
del Directorio de La Previsora. Ese año obtuvo
una Medalla de Bronce en velerismo en los Juegos Panamericanos
de Chicago en la clase de 5,5 mtrs. y dio a la publicidad
los siguientes trabajos "Arte aborigen del Ecuador,
sellos y pintaderas en l7 pags. en la revista Humanitas
de la Universidad Central de Quito, un álbum
(4) A la muerte de Emilio la
Sociedad siguió manteniendo la isla por muchos
años, pagaba impuestos a la Municipalidad de
Manta y todo lo demás; pero el Presidente Velasco
Ibarra al declarar la creación del parque Nacional
de Machalilla la hizo constar expresamente y el INOCAR.
se apoderó de todo sin pagar un centavo de
indemnización por concepto de expropiación
legal.
sobre "El Arte prehistórico de Manabí
norte y Esmeraldas" con 28 fotografías
de objetos escogidos, un artículo largo para
El Telégrafo sobre "Guayaquil y su prehistoria"
y "Cultura Valdivia" a medias con Evans
y Megger.
El 60 sacó un artículo
muy polémico en la revista Vistazo titulado
"Asiáticos desembarcaron hace 2.000 años
en el Ecuador, con las deduciones que obtuvo en los
sitios Esteros y Bahía, costa central de Manabí,
donde reconoció una serie de rasgos ajenos,
que le condujo a formular el primer planteamiento
bien fundamentado sobre un contacto transpacífico
anterior a la era cristiana. También ese año
subministró a la "Enciclopedia Universale
dell arte" editada en Roma, seis páginas
de fotográficas sobre objetos ecuatorianos
y en los Estados Unidos le diagnosticaron una lesión
al corazón, adquirida como secuela de la tifoidea
sufrida en la infancia y apuró aún más
su ritmo de trabajo, pues temía partir sin
haber ampliado el conocimiento del pasado del litoral
ecuatoriano.
El 60 sus amigos propusieron
su nombre para ocupar la Vicepresidencia de la República.
Ese año tuvo la debilidad de aceptar una propuesta
del Punto IV para la fundación y puesta en
marcha de la Confederación regional de organizaciones
clasistas del litoral ecuatoriano CROCLE. y presidió
la formación de un Frente de Trabajadores Libres
( patronales ) que combatió con dinero norteamericano
a la aguerrida Confederación de Trabajadores
del Ecuador CTE. de larga y gloriosa trayectoria desde
la revolución de Mayo del 44 y que era dominada
por el Partido Comunista; sin embargo, al poco tiempo,
el 6l, dándose cuenta de lo absurdo de su nueva
posición, que lo había convertido en
punta de lanza de la lucha anticomunista y anticastrista
desatada por el Departamento de Estado en Latinoamérica,
delegó estas responsabilidades en Enrique Amador
Marquez, su Gerente en Comandanto S,A. quien no trepidó
en convertirse en agente oficoso de la Central de
Inteligencia Americana CIA. hasta obtener el derrocamiento
del presidente Carlos Julio Arosemena Monroy en l.963
y el ascenso de los dictadores militares que gobernaron
hasta el 66.
Ese mismo año 6l investigó
en Valdivia una serie de características de
los niveles más antiguos con cerámica
que recordaba sorprendentemente a la cultura Jomón
del Japón, desarrollada entre los años
3.000 y 2.000 A.C. y con Evans y Megger editó
en inglés y español "Nuevos elementos
en la cultura Valdivia, sus posibles contactos transpacíficos".
Después, la propia arqueóloga norteamericana
aseguraría que el mérito de ese descubrimiento
era únicamente de Estrada, quien por generosidad
y amistad insistía en hacerla aparecer coautora.
La publicación causó una secuela insospechable
a nivel popular y científico. Numerosas revistas
como "Science" de Washington en l.962, "Newsweek"
de New York en l.962, "The evening Start"
Washington en l.962 y "The New York Times New
York en l.966, "Scientific American" New
York en l.966, "El Correo" de la UNESCO.
en l.967, trataron el tema. Emilio se había
limitado a seguir la teoría expansionista en
boga entre los arqueólogos norteamericanos
muy influenciado por el macartismo anticomunista de
su país, que había abandonado la teoría
de la lucha y evolución de las culturas para
aceptar que éstas se transforman únicamente
merced a influencias foráneas. Hoy se piensa
que toda cultura registra cambios a través
de la historia, cambios que le son naturales y no
necesariamente se requiere de contactos para generar
su evolución.
El 61 completó con su
equipo de ayudantes más de 1.500 excavaciones
a lo largo del litoral y pensaba iniciar la investigación
a fondo de la provincia de Esmeraldas. Para el invierno
del 62 preparaba una expedición extraordinaria,
pues había encontrado en el sitio Salitrales
de El Morro cercano a Playas, lo que podría
ser el descubrimiento más fabuloso de todos,
nada menos que un conchal de enorme antigüedad,
formado por conchas posiblemente talladas por el hombre
que arrojaría una antigüedad de 10.000
a 15.000 años, aunque siempre existía
la posibilidad de que la talla fuera de orígen
animal, en cuyo caso nada se hubiera adelantado. También
se hallaba sobre la pista de los contactos culturales,
etapa superior de su investigación inicial,
que fue propiamente de diferenciación y datación
arqueológica, cuando el domingo 19 de Noviembre
de 1.961, después de una alegre pero agotadora
jornada de trabajo en su Museo y mientras se afeitaba
para salir a pasear con su esposa e hijos, sufrió
un severo infarto al miocardio y cayó fulminado,
de solo 45 años de edad. La noticia se regó
instantáneamente por la ciudad y el público
que asistía al estadio abandonó las
graderías en señal de luto. Su sepelio
fue apoteósico, el pueblo se trasladó
masivamente al Cementerio General.
Su carácter tranquilo,
abierto y campechano, dado siempre a ser útil
y a servir a los demás le había granjeado
una gran popularidad. De fisonomía agradable
y maneras cultas sin exageraciones. Conversación
alegre y optimista, predispuesto siempre más
bien a escuchar que a hablar y cuando estaba en público
prefería no hacerlo por simple modestia. Cuando
escribía solía borronear en inglés
, idioma que considerada su predilecto y en el que
se expresaba mejor y con mayor fluidez, luego pasaba
a limpio en español no sin cierta dificultad.
De estatura alta, de formas atléticas y deportivas.
Escribía perfectamente en inglés, francés
y español y regularmente en italiano.
Popular entre los atletas,
fue declarado "Caballero del Deporte" por
la Confederación Sudamericana de Atletismo.
Fue hábil para la navegación a vela,
siempre ocupó destacadas posiciones en las
competencias internacionales. Su entusiasmo era proverbial
para todo lo que emprendía, cuando el 53 comenzó
a interesarse en asuntos arqueológicos, la
costa ecuatoriana era una de las regiones menos conocidas
del mundo y hacia el 6l, fecha de su muerte, la había
convertido en una de las más conocidas.
Su Museo privado quedó
funcionando bien catalogado al cuidado de sus ayudantes
y sus herederos lo mantuvieron hasta la década
de los años 70, brindando servicio a alumnos
y profesores de escuelas, colegios y universidades
y atendiendo a los científicos que pasaban
por la ciudad, pero terminaron vendiéndolo
al Banco Central, que prácticamente lo ha destruido,
pues se empaquetaron y refundieron sus piezas, la
mayor parte de las cuales jamás volvieron a
ser exhibidas.
En el plano internacional sus
méritos científicos le fueron ampliamente
reconocidos por la Society for american archaelogy
y la Current Anthropology que lo contaron entre sus
miembros.
Y su biografía no estaría
completa si no mencionáramos que era muy generoso
con los pobres y los desvalidos, que amaba las navidades,
se disfrazaba de Papa Noel y salía por el barrio
del Centenario a repartir juguetes. Fue deportista,
luego un científico y siempre un científico
y una personalidad social.