VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................
 

EMILIO ESTRADA ICAZA
ARQUEOLOGO.- Nació en Guayaquil el 22 de Junio de 1.916. Hijo legítimo de Víctor Emilio Estrada Sciacaluga, Gerente General de La Previsora Banco Nacional de Crédito S.A. y escritor de temas económicos, cuya biografía puede verse en este Diccionario, y de Isabel Icaza Marín, guayaquileños.

El primero de ocho hermanos, inició estudios en el Colegio salesiano Cristóbal Colón y cuando en l.925 su familia se trasladó a Italia, fue matriculado con su hermano Julio en el Real Colegio Carlos Alberto, en Moncalieri, cerca de Turín, Italia, donde permanecieron dos años.

El 27 regresaron todos a Guayaquil y volvió al Cristóbal Colón pero enfermó gravemente con fiebre tifoidea y tras varias semanas logró superar la crisis. El 30 partieron nuevamente al exterior y siguió dos años en la Ecole des Roches, en Verneuil sur Avre, Normandía, Francia.

El 32 ingresó igualmente con su hermano Julio a la Baylor Military Academy de Chatanoga, Estados Unidos, practicó el lanzamiento del disco y la jabalina y al finalizar el Hihg School en l.933 con magníficas notas, viajó por algunos estados de ese país. Era un joven alto y delgado, de trato simpático y buenos modales, que hablaba fluidamente en español, inglés, francés e italiano.

El 34 escogió la carrera de Economista en el Wharton School of Finance and Comerce de la Universidad de Pennsilvania donde permaneció hasta el 37 que decidió volver a Guayaquil sin graduarse, para trabajar en la empresa comercial fundada por Juan José Medina y Marco A. Plaza Sotomayor, distribuidores de la Ford para el Ecuador, que pronto hizo crecer, pues puso en práctica los principios de negocio que había aprendido.
El 39 su padre le consiguió la representación de la Ford y fundó la "Distribuidora de Autos S.A." El 41 consiguió los productos de la General Electric. Con su amigo Luis Orrantia González vendieron las primeras refrigeradoras que se conocieron en Guayaquil, así como otros electro domésticos. El negocio creció vertiginosamente por la falta de competencia. Después instaló, siempre apoyado en La Previsora, el taller de la Ford que funcionó en el kilómetro 2 y l/2 de la carretera a la costa y que a finales de los 50 dotó de una moderna fuente de soda para servir mejor a la clientela y público en general.

El 43 adquirió el yate Mimí de 45 pies de eslora y contrajo matrimonio con Gloria Estrada Avilés, hija del Gerente de la Grace en Guayaquil, Carlos Estrada Sastre y de Rosa Avilés, ambos de nacionalidad mejicana. Pronto nacerían Emilio, Gloria y Felipe.

Entre el 48 y el 50 presidió la Comisión de Atletismo de la Federación Deportiva del Guayas y hasta el 60 fue miembro del Directorio del Guayaquil Yacht Club, donde logró ascender a Vice Comodoro, fomentando la traída al país de los primeros yates tipo Lighting de 2l pies de largo, especiales para competiciones deportivas internacionales.

El 49 el Ing. Pedro Carbo Medina le construyó una villa esquinera en Dolores Sucre y Maracaibo, barrio del Centenario. Su amistad con George Capwell le llevó a la Vicepresidencia del Club Sport Emelec y sus relaciones internacionales le abrieron las puertas del "International Game Fishing Asociation", prestigiosa entidad privada que controla las modalidades de pesca deportiva en occidente.

Desde el 50 gerenció la empresa "Estrada y Orrantia, Casa de Comercio S.A." en sociedad con Luis Orrantia González, para la distribución en el país de los vehículos de fabricación norteamericana Mercury y Lincoln, que funcionó en un local de la calle Rocafuerte. Ese año presidió la Asociación Nacional de Fútbol y ocupó una de las vocalías del Banco Central del Ecuador.

El 51 trajo de los Estados Unidos a Kip Farrington, famoso escritor internacional de temas relacionados con la pesca deportiva, para que conociera y disfrutara de las cualidades de la pesca en aguas ecuatorianas y la promocionara. Farrington arribó con su esposa y permanecieron varias semanas en diversos puertos del Guayas y Manabí. Desde entonces nuestras aguas se hicieron justamente célebres por la calidad y cantidad de sus especies marítimas y numerosos deportistas comenzaron a visitarnos para la practica del deporte de la pesca con caña de arrastre y complementó su promoción con un folleto titulado "Pesca deportiva en el Ecuador" que apareció el 52 en 13 pags. y 37 de fotografías y mapas.

Entre el 5l y el 52 presidió la Sociedad Protectora de la Infancia que administra el hospital de niños León Becerra. El 52 fue miembro de la Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica. Entre el 52 y el 54 ocupó una de las concejalías del Cantón Guayaquil. El 53 fue director en la Compañía Ecuatoriana de Seguros de su hermano Julio.

Acostumbraba salir de cacería con amigos, más por distracción y en plan de camaradería que por otra razón, llegando a especializarse en la cacería de patos, patillos y palomas. Con tal motivo se adentraba en las pampas de nuestro litoral muy de la mañana, permaneciendo en ellas hasta el anochecer. En esas excursiones encontraba pedazos de cerámica percolombina y curioso como era empezó a coleccionarlos, fijándose en las similitudes y diferencias de unos con otros. Una tarde del 53 decidió consultar a un experto en la materia y ni corto ni perezoso concurrió a las instalaciones del diario "La Nación" porque sabía que allí trabajaba el Profesor Francisco Huerta Rendón, a quien abordó sin ceremonias: Soy Emilio Estrada y me han dicho que Ud. podría explicarme lo que deseo saber sobre estos objetos... depositando al mismo tiempo unos cuantos tiestos y algunos cuchillos y lascas de oxidiana encontrados durante sus excursiones cinegéticas. De tan sencilla manera surgió una amistad que con el paso del tiempo se fue tornando grande y fraterna, pues Emilio era un hombre vital que acostumbraba abarcar en su totalidad los temas que atraían su atención.

Huerta le proporcionó una gran cantidad de bibliografía sobre la prehistoria ecuatoriana y empezó a adquirir el conocimiento del pasado con una velocidad increíble, merced a su capacidad económica y a su inagotable ansia de saber, pues un sentimiento premonitorio le hacía presumir que su fin no estaba lejano.

Primero Huerta y luego Carlos Zevallos Menéndez le abrieron los ojos sobre el amplísimo panorama arqueológico de la costa ecuatoriana, cuyo pasado era por entonces uno de los menos conocidos del nuevo mundo; pues, los trabajos aislados que se venían sucediendo desde los años 50, solo arrojaban datos fraccionarios. Por eso comenzó a trabajar en al área cercana a Guayaquil y luego fue expandiéndose hasta llegar a las provincias adyacentes, acumulando colecciones extraídas de centenares de sitios diferentes de nuestro litoral, mediante el sistema de cortes estratigráficos para lograr la secuencia cultural. Y conforme iba clasificando la cronología de una determina región pasaba a la siguiente. Además, sabiéndose un perfecto diletante, que sin la ayuda técnica de quienes tuvieran conocimientos científicos nada podría conseguir, viajó en el otoño del 53 al Smithsonian Institute de Washington, donde contactó a los esposos Betty Megger y Clifford Evans en plan de consulta.

El 54 los trajo a Guayaquil y a través de ellos se enteró de la existencia de un nuevo método para determinar la fecha en que había dejado de existir un organismo vegetal o animal, método llamado del Carbono Radioactivo l4, recién descubierto en l.947 por los sabios norteamericanos J. R. Arnold, E. C. Anderson y W.F. Libby.. Desde entonces pudo disponer de la ayuda infalible de la ciencia para establecer la antigüedad de los tiestos que iba encontrando y dividió las diferentes culturas por períodos, precisándolos sin margen de error. (1)

Estrada, Evans y Megger realizaron ese mismo año 54 una excavación estratigráfica en la hacienda Chorrera, ubicado a las márgenes del rio Babahoyo, Provincia de Los Rios. El sitio les fue recomendado por Huerta, quien había descubierto en esa hacienda una cultura diferenciada de las demás. Igualmente Huerta les llevó a la hacienda El Tejar, rico en piezas parecidas a las de Chorrera. En ambos sitios Evans y Megger descubrieron cientos de tiestos y tanto se interesaron en el asunto que escribieron una "Cronología relativa y absoluta en la costa del Ecuador" aparecida en la revista especializada "American Antiquity" de los Estados Unidos, subministrando un avance a Estrada, quien publicó ese mismo año "Ensayo preliminar sobre la arqueología de Milagro" en ll3 pags. e ilustraciones, conectando con Mesoamérica a la Cultura Chorrera-El Tejar de Huerta o Milagro-Quevedo como Estrada la rebautizó por su localización geográfica y clarificando de esta forma las relaciones de las áreas de alta cultura en aquella temprana época. De inmediato la Municipalidad de Milagro le designó su Ciudadano Honorario y premió sus esfuerzos. (2) Desde entonces el arqueólogo amateur dejó de serlo para convertirse en el científico autodidacta.

(1) El Método del Carbono Radioactivo l4 únicamente se aplicaba en esos tiempos en Washington, pues no existían los aparatos radioactivos en ninguna otra parte del mundo, de suerte que era difícil y caro. Los interesados enviaban las muestras a la capital norteamericana y el costo de cada datación oscilaba entre setenta y cien dólares por pieza. Dos semanas después se recibían los resultados conjuntamente con la pieza enviada y un Certificado del Smithsonian Institute.

(2) Francisco Huerta Rendón fue el descubridor de la Cultura Chorrera, pero Estrada la estudió en mayor profundidad con el nombre de Milagro - Quevedo como ya quedó indicado.

Tantos trabajos en pro del adelanto de Guayaquil le habían proporcionado una gran popularidad y en l.954 un grupo considerable de guayaquileños lanzó su candidatura a la alcaldía para enfrentar al Dr. Carlos Guevara Moreno, líder de la Concentración de Fuerzas Populares C.F.P. La lucha fue ruda y pareció que el empuje arrollador de Guevara Moreno, quien estaba en su mejor momento, iba a conseguirle el triunfo; pero, a la postre se impuso Emilio por su simpatía personal y ganó las elecciones, trabajando en la Municipalidad hasta el 56 por el mejoramiento de los servicios básicos de la ciudad y fundando escuelas en las parroquias, a las que dotó de pozos artesianos y de luz eléctrica a través de grupos electrógenos.

La Alcaldía de Guayaquil le significó un lapso de servicio a la Comunidad pero le impidió proseguir sus labores de arqueólogo como hubiera querido; felizmente había podido contratar a Julio Viteri Gamboa, un trabajador incansable que vigilaba las excavaciones, controlando al personal para que no se desviara de las normas aconsejadas por la técnica.

Durante ese tiempo dió a la luz "Balsa and dugout navigation in Ecuador" en 8 pags. en la revista "America Neptune" de Salem, Massachusset. El 56 "Valdivia, un sitio arqueológico formativo en la provincia del Guayas, Ecuador" en 20 pags. con las primeras noticias sobre esta Cultura, que debe su nombre al sitio epónimo donde la descubrió (3)

Con este libro inició la Colección de Publicaciones del Museo Arqueológico de su propiedad, bautizado con el nombre de Víctor Emilio Estrada en honor a su ilustre padre. Del Museo ha expresado Betty Megger que era un sitio dedicado más bien a la investigación que a la exhibición y trabajar en él era un verdadero deleite. Un sistema de Catalogación iniciado en l.954 era mantenido al día por dos estudiantes universitarios entre los cuales descolló Walter Molina P. y aunque Estrada aprovechaba cualquier oportunidad para adquirir especímenes completos , no eran los objetos como tales los que le interesaban sino su significación, así como las pistas que proporcionaban a las relaciones culturales. Para esos propósitos los tiestos eran los más útiles y llegó al punto de ordenar que pasaran a la bodega un número de vasijas grandes para hacer espacio a los tiestos. Su intención era que la colección adquirida no solamente por el trabajo de campo sinó también por compras y regalos de personas que simpatizaban con su esfuerzo, perteneciera algún día al pueblo de Guayaquil y comenzó a esbozar los planes preliminares para un edificio de exhibición, a tiempo que incrementaba una extensa biblioteca sobre arqueología e historia, incluyendo mapas y documentos pertenecientes a la costa ecuatoriana, que leía y estudiaba buscando las respuestas a interrogantes que extraía de la tierra. Era muy inteligente, captaba rápidamente y estaba dotado de una imaginación creativa, pero sus realizaciones en el campo de la arqueología también fueron fruto de horas de pesados trabajos. El 56 financió a sus amigos Evans y Megger para que exploraran en el oriente ecuatoriano, sobre todo en las dos riberas del río Napo.

(3) Jorge Marcos Pino en su trabajo "Arqueología de la costa ecuatoriana, Nuevos enfoques" ha indicado que la Cultura Valdivia tiene la cerámica más antigua hasta ahora conocida en el nuevo mundo y es la que más se ha estudiado en el Ecuador - recientes descubrimientos demuestran que concomitante y quizá uno pocos años antes que en Valdivia apareció la cerámica en la costa norte del Brasil - Marcos indica que tenemos más información sobre las aldeas Valdivia, su aspecto ceremonial, comportamiento social y vida diaria que sobre cualesquiera de las posteriores sociedades que poblaron el Ecuador prehispánico; sin embargo, este no era el caso en l.956 cuando Emilio Estrada halló un sitio detrás del pueblo de agricultores de Valdivia y gemelo al pueblo pesquero de San Pedro. Anteriormente, algunos arqueólogos como Max Uhle en l.930 y G.H. S. Bushnell en 1.951 habían hallado cerámica Valdivia en la costa del Ecuador, pero ellos no pudieron segregarla ni fecharla, por no haberla encontrado en contextos estratigráficos bien definidos. Huerta y Zevallos estaban trabajando un material similar, hallado en la superficie detrás del cementerio de San Pablo al sur de Valdivia, cuando Emilio hizo su hallazgo y lo publicó.

Con la ayuda de Evans y Megger, llevó a cabo el 57 un más concienzudo análisis del sitio Valdivia y del material de la excavación y juntos postularon que esa Cultura se había formado como una adaptación de pescadores recolectores del litoral y que los sitios Valdivia se encontrarían únicamente en el perfil marítimo o muy cerca de el.
Ese año concurrió al Campeonato Sudamericano de Lighting del Callao y liberado de los asuntos municipales volvió de lleno a la arqueología, donde paralelamente con su mayor conocimiento y experiencia crecía su entusiasmo y logró desarrollar una actitud extraordinaria para la interpretación. Eran las conclusiones las que le interesaban y sus Informes presentaban poco de la tediosa documentación de apoyo en la que abundaban los trabajos de los demás arqueólogos.

A finales de año concluyó y dio a la luz pública su "Cronología de la Cuenca del Guayas" en la primera Mesa Redonda Internacional de Arqueología ecuatoriana celebrada a iniciativa de Carlos Zevallos Menéndez, presidente del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y titular por la sección arqueología, aprovechando la feliz circunstancia de encontrarse simultáneamente en Guayaquil varios especialistas extranjeros como Mathew W. Sterling, Marlon Sterling, Clifford Evans, Betty J. Megger y Pedro Armillas, los cuatro primeros del Smithsonian Institute y el último de la UNESCO.

Con dicha Cronolía cerró la primera fase de sus trabajos arqueológicos dedicada unicamente a averiguar el pasado prehispánico del Guayas, pero aún quedaban muchas interrogantes por dilucidar ¿Sería Valdivia el único grupo formativo en la costa? ¿ Existirían otros contactos para explicar la evolución cultural Valdivia? ¿Serían estos contactos transoceánicos? ¿Podría hallarse fuera del Guayas la explicación adecuada?

Mas, dada la premura de sus conclusiones no llegó a explicar científicamente la existencia de un período precerámico que anunció como posible en determinados concheros que aún no había estudiado con detenimiento. En su Cronología propuso la división de la prehistoria en períodos que denominó l) Precerámico, 2) Formativo tardío, donde colocó a valdivia, 3) Formativo temprano con Chorrera, 4) De Desarrollo regional con Guangala y Tejar, 5) De Integración o más reciente con Milagro - Quevedo o Chorrera - Tejar evolucionado y Manteño - Huancavilca en Manabí y Guayas. Estas habían sido las culturas que encontraron los conquistadores españoles cuando visitaron nuestras costas en l.531 y l.532 por primera ocasión.

En l.957 hizo un gran negocio al obtener la representación de los productos Kodak para el Ecuador e instaló un taller de revelado fotográfico que aún subsiste con el nombre de "Ecuacolor" Ese año ingresó a la Sección de Historia y Arqueología del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. y continuó hasta su muerte con las publicaciones del Museo con "Ultimas civilizaciones prehistóricas en la cuenca del rio Guayas" en 87 pags. "Los Huancavilcas" en 82 pags. y 4 croquis "Prehistoria de Manabí" en 176 pags. e ilustraciones, donde insistió en la existencia de la cultura Machalilla. Igualmente "Sumario de características Milagro-Quevedo" en 2 pags. y fue designado Miembro correspondiente de la Academia Nacional de Historia, en cuyo Boletín apareció también su "Cronología de la Cuenca del Guayas", que Emilio consideró su trabajo mayor, el más trascendente.

El 58 presidió la Asociación ecuatoriana de veleros Lighting y la Comisión de Yachting de la Federación Deportiva Nacional y es de admirar cómo podía darse tiempo para todo pues esa fue su etapa de mayor dedicación a la arqueología. Ayudado por sus nuevos maestros asimilaba conocimientos de manera sorprendente, devoraba montañas de libros de todas partes. No solamente era un experto en arqueología ecuatoriana sinó también en Prehistoria de América, excavaba en el litoral, compraba colecciones en todo el país para realizar trabajos de comparación, visitaba los Museos de América, se carteaba con los grandes antropólogos del mundo. Por su propia cuenta seguía editando libros, auspiciaba los viajes y trabajos de Evans y Megger en el Ecuador, en el oriente protegía los trabajos del padre josefino Pedro Porras Garcés con dinero para sus excavaciones y publicaciones.

Ese año descubrió en una pequeña aldea costa situada al sur de Jipijapa en Manabí, una nueva fase diferenciada de la cultura Valdivia que bautizó como Machalilla, que en la tabla cronológica de la época formativa ocupa medio milenio entre l.800 A.C. y 1.300 A.C. sirviendo de puente entre Valdivia y Chorrera. Aparte de ese sitio, la fase mencionada ha sido encontrada en otros cuatro lugares ubicados entre el sur de Manabí y el norte de la península de Santa Elena, registrando un empobrecimiento del arte de los figurines y una expresividad mayor en la cerámica de las vasijas y recipientes. Los hombrecitos toscos destacan la nariz pronunciada y los ojos saltones, algunas cabezas están deformadas a la altura de las orejas y acusan perforaciones en los lóbulos de las orejas y en el labio inferior quizá con fines de adorno para atravezar plumas. Emilio instuyó que el origen de Machalilla bien pudo ser un contacto mesoamericano.

El 59 asistió como delegado con rango de Embajador alterno del Ecuador a la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando presidía nuestra delegación José Correa y mientras duró en esas funciones habitó con su familia un departamento del Hotel Savoy Hilton en la 59 Street y 5ta. Avenida de New York. Igualmente el 59 presidió al Sociedad Deportiva Isla de la Plata cuyo Gerente fue Luis Flores Ashieri y principales socios Santiago Maspons y Bigás, Juan Cueto González y Manuel Ignacio Gómez Lince, que adquirieron las propiedad de la isla , construyeron un hotel, un muelle y varias canchas y las pusieron al servicio del deporte internacional. (4)

Entre el 59 y el 60 fue miembro del Directorio de La Previsora. Ese año obtuvo una Medalla de Bronce en velerismo en los Juegos Panamericanos de Chicago en la clase de 5,5 mtrs. y dio a la publicidad los siguientes trabajos "Arte aborigen del Ecuador, sellos y pintaderas en l7 pags. en la revista Humanitas de la Universidad Central de Quito, un álbum

(4) A la muerte de Emilio la Sociedad siguió manteniendo la isla por muchos años, pagaba impuestos a la Municipalidad de Manta y todo lo demás; pero el Presidente Velasco Ibarra al declarar la creación del parque Nacional de Machalilla la hizo constar expresamente y el INOCAR. se apoderó de todo sin pagar un centavo de indemnización por concepto de expropiación legal.
sobre "El Arte prehistórico de Manabí norte y Esmeraldas" con 28 fotografías de objetos escogidos, un artículo largo para El Telégrafo sobre "Guayaquil y su prehistoria" y "Cultura Valdivia" a medias con Evans y Megger.

El 60 sacó un artículo muy polémico en la revista Vistazo titulado "Asiáticos desembarcaron hace 2.000 años en el Ecuador, con las deduciones que obtuvo en los sitios Esteros y Bahía, costa central de Manabí, donde reconoció una serie de rasgos ajenos, que le condujo a formular el primer planteamiento bien fundamentado sobre un contacto transpacífico anterior a la era cristiana. También ese año subministró a la "Enciclopedia Universale dell arte" editada en Roma, seis páginas de fotográficas sobre objetos ecuatorianos y en los Estados Unidos le diagnosticaron una lesión al corazón, adquirida como secuela de la tifoidea sufrida en la infancia y apuró aún más su ritmo de trabajo, pues temía partir sin haber ampliado el conocimiento del pasado del litoral ecuatoriano.

El 60 sus amigos propusieron su nombre para ocupar la Vicepresidencia de la República. Ese año tuvo la debilidad de aceptar una propuesta del Punto IV para la fundación y puesta en marcha de la Confederación regional de organizaciones clasistas del litoral ecuatoriano CROCLE. y presidió la formación de un Frente de Trabajadores Libres ( patronales ) que combatió con dinero norteamericano a la aguerrida Confederación de Trabajadores del Ecuador CTE. de larga y gloriosa trayectoria desde la revolución de Mayo del 44 y que era dominada por el Partido Comunista; sin embargo, al poco tiempo, el 6l, dándose cuenta de lo absurdo de su nueva posición, que lo había convertido en punta de lanza de la lucha anticomunista y anticastrista desatada por el Departamento de Estado en Latinoamérica, delegó estas responsabilidades en Enrique Amador Marquez, su Gerente en Comandanto S,A. quien no trepidó en convertirse en agente oficoso de la Central de Inteligencia Americana CIA. hasta obtener el derrocamiento del presidente Carlos Julio Arosemena Monroy en l.963 y el ascenso de los dictadores militares que gobernaron hasta el 66.

Ese mismo año 6l investigó en Valdivia una serie de características de los niveles más antiguos con cerámica que recordaba sorprendentemente a la cultura Jomón del Japón, desarrollada entre los años 3.000 y 2.000 A.C. y con Evans y Megger editó en inglés y español "Nuevos elementos en la cultura Valdivia, sus posibles contactos transpacíficos". Después, la propia arqueóloga norteamericana aseguraría que el mérito de ese descubrimiento era únicamente de Estrada, quien por generosidad y amistad insistía en hacerla aparecer coautora. La publicación causó una secuela insospechable a nivel popular y científico. Numerosas revistas como "Science" de Washington en l.962, "Newsweek" de New York en l.962, "The evening Start" Washington en l.962 y "The New York Times New York en l.966, "Scientific American" New York en l.966, "El Correo" de la UNESCO. en l.967, trataron el tema. Emilio se había limitado a seguir la teoría expansionista en boga entre los arqueólogos norteamericanos muy influenciado por el macartismo anticomunista de su país, que había abandonado la teoría de la lucha y evolución de las culturas para aceptar que éstas se transforman únicamente merced a influencias foráneas. Hoy se piensa que toda cultura registra cambios a través de la historia, cambios que le son naturales y no necesariamente se requiere de contactos para generar su evolución.

El 61 completó con su equipo de ayudantes más de 1.500 excavaciones a lo largo del litoral y pensaba iniciar la investigación a fondo de la provincia de Esmeraldas. Para el invierno del 62 preparaba una expedición extraordinaria, pues había encontrado en el sitio Salitrales de El Morro cercano a Playas, lo que podría ser el descubrimiento más fabuloso de todos, nada menos que un conchal de enorme antigüedad, formado por conchas posiblemente talladas por el hombre que arrojaría una antigüedad de 10.000 a 15.000 años, aunque siempre existía la posibilidad de que la talla fuera de orígen animal, en cuyo caso nada se hubiera adelantado. También se hallaba sobre la pista de los contactos culturales, etapa superior de su investigación inicial, que fue propiamente de diferenciación y datación arqueológica, cuando el domingo 19 de Noviembre de 1.961, después de una alegre pero agotadora jornada de trabajo en su Museo y mientras se afeitaba para salir a pasear con su esposa e hijos, sufrió un severo infarto al miocardio y cayó fulminado, de solo 45 años de edad. La noticia se regó instantáneamente por la ciudad y el público que asistía al estadio abandonó las graderías en señal de luto. Su sepelio fue apoteósico, el pueblo se trasladó masivamente al Cementerio General.

Su carácter tranquilo, abierto y campechano, dado siempre a ser útil y a servir a los demás le había granjeado una gran popularidad. De fisonomía agradable y maneras cultas sin exageraciones. Conversación alegre y optimista, predispuesto siempre más bien a escuchar que a hablar y cuando estaba en público prefería no hacerlo por simple modestia. Cuando escribía solía borronear en inglés , idioma que considerada su predilecto y en el que se expresaba mejor y con mayor fluidez, luego pasaba a limpio en español no sin cierta dificultad. De estatura alta, de formas atléticas y deportivas. Escribía perfectamente en inglés, francés y español y regularmente en italiano.

Popular entre los atletas, fue declarado "Caballero del Deporte" por la Confederación Sudamericana de Atletismo. Fue hábil para la navegación a vela, siempre ocupó destacadas posiciones en las competencias internacionales. Su entusiasmo era proverbial para todo lo que emprendía, cuando el 53 comenzó a interesarse en asuntos arqueológicos, la costa ecuatoriana era una de las regiones menos conocidas del mundo y hacia el 6l, fecha de su muerte, la había convertido en una de las más conocidas.

Su Museo privado quedó funcionando bien catalogado al cuidado de sus ayudantes y sus herederos lo mantuvieron hasta la década de los años 70, brindando servicio a alumnos y profesores de escuelas, colegios y universidades y atendiendo a los científicos que pasaban por la ciudad, pero terminaron vendiéndolo al Banco Central, que prácticamente lo ha destruido, pues se empaquetaron y refundieron sus piezas, la mayor parte de las cuales jamás volvieron a ser exhibidas.

En el plano internacional sus méritos científicos le fueron ampliamente reconocidos por la Society for american archaelogy y la Current Anthropology que lo contaron entre sus miembros.

Y su biografía no estaría completa si no mencionáramos que era muy generoso con los pobres y los desvalidos, que amaba las navidades, se disfrazaba de Papa Noel y salía por el barrio del Centenario a repartir juguetes. Fue deportista, luego un científico y siempre un científico y una personalidad social.