HIPOLITO RUIZ
BOTANICO.- Nació
en España hacia 1750. El 77 era profesor de
Botánica y habiendo consultado el Rey Carlos
III por medio de su Ministro José de Gálvez,
al Director del Jardín Botánico de Madrid,
Casimiro Gómez Ortega, acerca de la conveniencia
de enviar a Sudamérica una expedición
con el objeto de describir, dibujar y formar herbarios
de los vegetales que descubriese por aquellas partes,
éste recomendó los nombres de Hipólito
Ruiz y José Pavón como botánicos
y de José Brunette e Isidro Galvez como dibujantes,
agregándose después el de Carlos José
Dombey, comisionado por el gobierno francés.
El 17 de Septiembre partieron
a Cádiz y embarcaron al Callao en el navío
"Peruano" al mando de José Córdoba,
arribando en Abril de 1778 y tras las visitas de rigor
a las autoridades y al Virrey, comenzaron a trabajar
en los alrededores, por Chacras y Chanday. Entre Diciembre
del 78 y Febrero del 79 viajaron a Lurín, valle
escogido para iniciar las herborizaciones. Entre Febrero
del 79 y Abril del 80 recorrieron Lurín, Surco
y Tarma, recibieron las primeras remesas de plantas,
copiaron y pasaron en limpio los apuntes de campo.
Entre Abril del 80 y Marzo del 81 siguieron a Huánuco
en el interior, a Chincheros, visitaron sus montañas,
Chinchao, la provincia de los Huamalíes. Pasco
y la totalidad de los valles. Mientras tanto habían
despachado a la corte en el navío "Buen
Consejo", once cajones de plantas disecadas con
tres mil especies, doscientos cuarenta y dos dibujos
y diecisiete macetas con plantas vivas.
En Abril del 81 nuevamente
estaban reunidos en Lima para reorganizar las últimas
remesas y planificar la continuación de los
trabajos. En los meses siguientes recorrieron Chancay
y Sayán. En Septiembre planificaron un viaje
a Chile debido a que los levantamientos indígenas
asolaban todo el Collao e impedían cualquier
labor en esa zona. Fue la época en que Túpac
Amaru mantuvo por varios meses en jaque a las autoridades
y al vecindario español.
En Diciembre tomaron el buque
mercante "Belén" que transportaba
vinos y granos. En Enero estaban en Talcahuano y recogieron
plantas hasta la Concepción, siendo testigos
del parlamento del Virrey Ambrosio 0'Higgins con los
indios, dentro del fuerte Arauco, en Febrero del 82.
También recorrieron el Bío-Bío
y la hacienda Cuenco. En Diciembre herborizaron en
la provincia de Rere hasta la fuente de Nacimiento.
En Enero del 83 trabajaron en Santiago y Valparaíso,
hasta el 14 de Octubre que regresaron a Lima a bordo
del navío "Nuestra Señora de las
Mercedes", con la finalidad de embarcar enseguida
a España, pero al llegar recibieron la orden
de continuar con la comisión y tuvieron que
trabajar en Huánuco, Tarma y Cuchero en el
interior.
Al mismo tiempo embarcaron
en el navío “San Pedro de Alcántara"
una gran remesa de cincuenta y cinco cajones de plantas
disecadas, muestras de minerales, piedras, instrumentos,
trajes indígenas y otras curiosidades, junto
a 800 dibujos iluminados y más de 30 macetas
con plantas vivas, pero un naufragio cerca de las
costas de Peniche en Portugal, dio con todo al traste.
Felizmente, con las especies duplicadas que conducía
Dombey y otros, repusieron la mayor parte de las pérdidas.
En 1784 herborizaron en las
montañas de Huánuco y Pozuzo. El 14
de Noviembre se incorporaron a la expedición
el naturalista Juan Tafalla y el dibujante Juan Francisco
del Pulgar, enviados de España con la consigna
de ayudar primero, preparándose a colaborar
desde el Perú en la publicación de los
resultados del viaje.
A partir de 1786 recorrieron
Macoa, Muño y las montañas de Pillao
con viajes intermedios a Lima, primero de Tafalla
y Pulgar, luego de Pulgar y Pavón, que desde
Enero del 87 quedaron estables en esa capital, preparando
una nueva remesa para España.
En Mayo murió en Pasco el dibujante José
Brunette. Sus compañeros siguieron herborizando
en las montañas de Pillao y Chacalmasi, hasta
que el 11 de Octubre recibieron la orden de regresar
a Lima para organizar los materiales y preparar la
vuelta a la península a bordo del navío
"El Dragón”, que demoró del
31 de Marzo del 88 hasta el 12 de Octubre siguiente,
fecha del arribo a Cádiz. La expedición
había durado once largos años, pero
no por ello concluyeron los trabajos, que continuaron
en el Jardín Botánico de Madrid donde
Ruiz publicó en 1792 su "Quinología
o Tratado del árbol de la Quina, etc.".En
1794 editó también en Madrid el "Prodromus"
o primer volumen de la "Florae peruvianae et
chilensis", cuyos volúmenes siguientes,
hasta tres más, aparecieron entre 1798 y 1802,
y el Suplemento en 1801, con el detalle pormenorizado
de nuevas especies aparecidas bajo las firmas de Ruiz
y Pavon. En 1805 editó "Memoria sobre
las virtudes y uso de las plantas llamadas en América
Bejuco de la Estrella".
En 1808 escribió el
“Compendio – Histórico –
Médico – Comercial de las Quinuas”
aún inédito.
La Expedición sirvió
para descubrir numerosos sitios, señalando
detalles no solamente botánicos sino también
físicos, con noticias curiosas e instructivas
sobre la población, sus costumbres y grupos
indígenas, construcciones antiguas, productos
naturales y comercio, minerales, suelo, fauna y flora.
Cada árbol, cada planta, fue cuidadosamente
reseñada con arreglo a la clasificación
Linneana, indicando sus usos naturales y comerciales.
Se calcula que la expedición Ruiz y Pavón,
como se la conoce, llevó a España tres
mil descripciones y dos mil trescientos dibujos.
La correspondencia de Carlos
José Dombey con sus colegas del Real Jardín
de París apareció editada en 1905 por
E. T. Hamy. La "Relación de Viaje"
de la expedición Ruiz y Pavón recién
en 1931 con comentarios y apéndices del padre
A. Barreiro. En 1952 Jaime Jaramillo Arango, de Colombia,
la volvió a editar sobre una versión
manuscrita encontrada en el Museo Británico.
También existe una amplia y actualizada bibliografía
y su retrato al óleo se conserva en el Museo
de Ciencias Naturales de Madrid.