MIGUEL CABELLO BALBOA
CRONISTA.- Nació
en Archidona, Provincia de Málaga, España,
hacia 1535. Sobrino nieto del ilustre y glorioso descubridor
de la Mar del Sur Capitán Vasco Núñez
de Balboa.
Siguió desde su primera
juventud la carrera de las armas, estuvo en las guerras
de Francia y los Países Bajos en 1558 bajo
las órdenes del Príncipe Filiberto de
Saboya y del Conde de Egmont, contándose entre
los vencedores de la batalla de las Gravelinas, donde
se destruyó el poderoso ejército francés
del Mariscal de Thermes.
De regreso a Málaga
en 1560, inició estudios religiosos en la Orden
Agustina y en 1566 pasó a Indias de Presbítero,
con el vehemente deseo de catequizar a los infieles.
Primero estuvo en Bogotá, conoció al
conquistador Gonzalo Jiménez de Quezada e hizo
amistad con el franciscano Juan de Orozco, quien le
motivó al estudio de la antigüedad de
los indios, mostrándole los originales que
tenía escritos.
En 1575 pasó a Quito
y el Presidente de la Audiencia García de Valverde
le encomendó expedicionar a la provincia de
las Esmeraldas con el Diácono Juan de Cáceres
Patino, a fin de conquistar la voluntad del reyezuelo
negro Alonso de Illescas, de quien se conocía
que era hombre cuerdo y civilizado por la ayuda prestada
a un náufrago español en esas costas.
En Septiembre de 1577 partieron
de Quito a Manta con abundantes provisiones y objetos
de culto porque pensaban fundar una población
estable que sirviera de avanzada. En una nave arribaron
el 15 de Septiembre a Atacames, repoblándola
por primera ocasión después de su abandono
por Juan de Olmos.
Entonces ocurrió que
estando en la playa se les presentó Illescas
y con buenas maneras Cabello Balboa logró amistarse
con él, con sus hijos y su yerno, que se arrodillaron
a besarle la mano en señal de acatamiento.
Enseguida les mostró las Reales Provisiones
y proyectos para mejorar las condiciones de vida de
todos los vecinos en una nueva población que
pensaba fundar, Illescas eligió la bahía
de San Matheo por ser la más propicia para
la navegación y luego de rezar en una pequeña
Capilla y asistir a un convite, ofreció regresar
en doce días y se internó a su comarca.
Vencido el plazo, volvió
con más gente y se llevó al Diácono
a su choza, donde éste logró que se
amistara con otro negro llamado Antonio; tras lo cual
volvió a la playa donde estaban los otros españoles
y quedó acordado verse de nuevo con Illescas;
sin embargo, los numerosos indios de la región,
recelosos de la presencia de los extranjeros y viendo
que un barco iba de Nicaragua al Perú atracaba
en la costa para aprovisionarse de agua, iniciaron
una sublevación contra los negros.
Cabello Balboa nada de eso
sabía y viendo que no regresaba Illescas, subió
hasta su ranchería, entró a su bohío
que encontró desierto y con señales
de violencia y decidió regresar a la playa.
Veinticinco días después
los españoles fueron avisados del inminente
ataque indígena y tuvieron que partir rápidamente
a Manta, atravesando fragosas sendas. En mitad del
camino abandonó Cabello Balboa los ornamentos
para cargar a una señora que ya no podía
más.
Su arribo fue en tan malas
trazas que despertaban conmiseración y lástima.
Después de esta corta e improductiva aventura
siguió a Lima cumpliendo una arriesgada misión
entre los infieles de las regiones selváticas.
De todo ello hizo un Informe al Rey; pero, aparte,
compuso en 1582 una exacta Memoria con pretensiones
de libro, que tituló "Verdadera descripción
y relación larga de la Provincia y tierra de
las Esmeraldas", manuscrito hallado en el Archivo
de Indias de Sevilla por el historiador peruano Manuel
Porras Barrenechea. (1).
En 1582 vivía en Lima
y discutió con el Alcalde de Corte Diego López
de Zúñiga sobre el origen de los indios
de América (2) y a base de los trabajos de
Oronoz y del clérigo cusqueño Cristóbal
de Molina, así como de su propia investigación
entre los naturales, escribió la "Miscelánea
Antartica y orígen de los indios y de los incas
del Perú", que concluyó el 9 de
Julio de 1586, cuyo original se perdió por
mucho tiempo hasta que reapareció traducido
en la colección en francés "Voyages,
relations et memoires originaux porer servir á
histoire de la découverte del´ Amerique"
que publicó en París entre 1837 y el
41, el erudito Henri Ternaux Compans. (3).
(1) La verdadera Descripción consta de quince
Capítulos en veintinueve hojas y trata del
viaje a la región de Tacamos y Puerto Viejo,
a las provincias de los Yumbos y Niguas y del descubrimiento
del río San Gregorio. Es interesante por la
descripción geográfica y etnográfica
de los indios. Los dos últimos capítulos
tratan de la destrucción por los indios de
la ciudad de Avila en la región de Quijos y
de la llegada del pirata Drake.
(2) Para Cabello Balboa los
indios americanos descendían de los nietos
de Noé y del patriarca Ophir (Hijo de Lectan,
cuarto hijo de Sem, quien a su vez fue hijo de Noé)
todo lo cual, para entonces, resultaba creíble,
dadas las genealogías tribales que trae la
Biblia, pero que ahora no resiste ninguna crítica
conciente.
(3) La Miscelánea intercala
sucesos históricos con leyendas novelescas
tales como la de Naymlap, y lances de amor, el de
Efquen Pisan hijo del Cacique de Lambayeque y de Hcestan
Xecfuin, la historia sentimental de Quilaco Yupanqui
con Curi Coillor, recogida del Ollantay, donde se
funde en la persona de estos dos amantes sus lejanos
orígenes de Quito y Cusco, respectivamente.
Existen en la actualidad diversas ediciones en español.
Jacinto Jijón y Caamaño editó
en Quito en 1945 el primer volumen. Carlos A. Romero
y Horacio H. Urteaga habían publicado el tercer
libro en 1919 en Lima, en el tomo II de su "Colección
de Libros y documentos referentes a la historia del
Perú", posteriormente, en 1951, apareció
la Miscelánea completa en la Universidad de
San Marcos, de Lima.
La Miscelánea fue incluida en el tomo 15 de
Ternaux Compans y actualmente los originales se encuentran
en la Public Library of New York escritos en folio
en 706 páginas. (4), dedicada por su autor
al Virrey Fernando de Torres y Portugal, Conde del
Villar Dompardo, de quien se dice "su perpetuo
Capellán" y se compone de tres partes:
La primera trata desde la creación y composición
de esta fábrica del mundo, en trece capítulos.
La segunda sobre porqué los antiguos se olvidaron
de las historias, la carencia de letras y la situación
de España en veinte Capítulos y la Tercera
sobre las Indias Occidentales y naturalmente del Perú,
en treinta y tres capítulos, donde manifiesta
que los bárbaros puruleros fueron gente dócil
y accesible, que no practicaban sacrificios humaros,
que Manco Cápac no fue el fundador del Imperio
de los Incas sino su restaurador, pues la antigüedad
estaba representada por el gran reino de los Tiahuanacus,
mucho más antiguo.
La obra está salpicada
de citas eruditas tomadas de autores grecolatinos,
la Biblia y Cronistas de Indias, tales como Platón,
Cicerón, Gonzalo Fernández de Oviedo,
Cristóbal de Molina, Arias Montano.
Es obra grande por la capacidad
y versatilidad de su autor, cuyo pulcro estilo, conocimientos
de la vida incásica y de la cultura griega
y erudición para recoger datos y leyendas,
la recomienda. Entre otros temas la Miscelánea
trae la versión primigenia de la famosa leyenda
Ollantay, verdad que usando los nombres cambiados,
lo cual bastaría para ameritar la labor de
historiador de Cabello Balboa". También
es digno de anotar la referencia quie ha sido debidamente
comprobada por la arqueología, sobre la expedición
naval que asomó en la costa norte del Perú
actual, a la altura de Lambayeque.
(4) En 1807, año en que Antonio de Alcedo concluyó
su Biblioteca Americana, los originales de la Miscelánea
Antártica de Cabello Balbo se hallaban depositados
en el archivo del Monasterio de Monserat. Ignoramos
como pudieron ser sacados de España, en qué
fecha y por quién.
Para 1586, fecha en que puso fin a su libro, Cabello
Balboa se hallaba agotado y sin fuerzas, pero siguió
al Alto Perú. En 1594 figuró en la Plata
recibiendo encargo de las autoridades para hacer la
entrada a la catequización de los indios de
la provincia de Chunches, cuyas peripecias narró
en una carta al Virrey García Hurtado de Mendoza
y al parecer escribió otra obra, con referencia
a ello, la cual quedó inédita y perdida.
En 1595 estuvo de vuelta en Lima. También escribió
obras poéticas y comedias tales como la Comedia
del Cusco, la Entrada a los Moxos, la Volcánica,
el Militar Elogio y la Vacquirana, hoy perdidas.(5).
Finalmente fue Cura de Camata
donde pasó el resto de su vida hasta 1608,
fecha la más probable de su fallecimiento,
"dejando con sumo descontento a los indios Paychanas
y Ananas y sin esperanzas de volver a verlos, por
falta del apoyo solicitado a la Audiencia".
El autor anónimo del
Discurso en Loor de la Poesía que figura como
prólogo del Parnaso Antártico, escribió,
refiriéndose a Cabello Balboa, lo siguiente:
"// La volcánica orrífica y terrible
/ y el Militar Elogio, y la famosa / Miscelánea
que al Inga es apacible; / la Entrada de los Moxos,
milagrosos, / La Comedia del Cusco, y Vasquirana /
Tanto verso elegante y tanta prosa, / nombre te dan,
y gloria soberana, / Miguel Cabello, y está
redundando / Por Hesperia, Archidona queda ufana.
//
De Cabello Balboa ha quedado
un soneto dedicado a Diego de Aguilar y Córdova,
relatando el desgraciado suceso del Capitán
Pedro de Ursúa y que dice: "// La casta
abeja en la florida vega / Con susurro suave y delicioso
/ De varias flores el manjar congrega. / No menos
que a la adelfa
(5) La Vacquirana, talvez sobre Vasquirán,
personaje de la literatura clásica y La Comedia
del Cusco, fueron piezas de teatro. La entrada a los
Moxos es una relación cuyos originales se sabía
que estaban en poder de Jacinto Jijón y Caamaño.
La Volcánica y el Militar Elogio debieron haber
sido composiciones en verso, la primera sobre la erupción
del Pichincha, que tantos comentarios despertó
a fines del Siglo XVI.
el gusto alleja / Que al romero y al cárdamo
oloroso, / Porque todo lo vuelve provechoso / Después
que a su sutil boca se apega. // Igual te juzgo, cordovés
ilustre, / Después que renació en tu
memoria / El Marañón, de sangre y muerte
lleno; / Que de oscuridad sacaste lustre, / Y de su
vituperio tanta gloria, / Que en bálsamo conviertes
su veneno//.