FRANCISCO
CAMPOS RIVADENEIRA
SABIO.- Nació
en Guayaquil, en la casa familiar ubicada en Sucre
y Morro, Guayaquil, el 11 de Enero de 1879. Hijo legítimo
del Dr. Francisco Campos Coello, cuya biografía
puede verse en el Tomo IV de este Diccionario y de
Manuela Rivadeneira Olvera, guayaquileños.
Creció en un hogar tradicionalista y católico
y tuvo un hermano (1) cinco hermanas que permanecieron
solteras por beatas que no por feas, llamadas Rosa
Amalia, Manuela de Jesús, Angela Amada, María
Cristina y Francisca Aurora. (2)
Recibió las primeras
letras en el Liceo Rocafuerte que funcionaba en la
antigua calle Bolívar No. 75, cursó
la primaria en el Instituto Guayaquil y la secundaria
en el San Vicente del Guayas, dirigido por el Presbítero
Dr. José María de Santistevan Plaza,
pero no se graduó de Bachiller.
(1) Su hermano Manuel Antonio Campos Rivadeneira escribió
para "El Fuete" y luego en "La Prensa"
bajo el seudónimo de "Jean Boheme".
Se autoeliminó en el local de La Prensa en
1932.
(2) Cuando en 1966 la Junta
de Beneficencia inauguró el busto del Dr. Francisco
Campos Coello, aún vivían dos de ellas,
en suma pobreza. La mañana designada, se presentaron
en la plaza de San Francisco vestidas a la antigua
usanza, como se acostumbraba en el Guayaquil de principios
de siglo, todas de negro, de la cabeza a los pies
y eso que no estaban de luto; cubiertas con unas mantas
igualmente negras, de seda fría. Eran dos figuras
arrancadas del pasado, cuando las mujeres salían
a la calle huyendo de las miradas de los hombres.
El asunto se prestó a múltiples comentarios
porque la foto apareció en El Universo, causando
sorpresa y pena en la sociedad guayaquileña,
pues se sabía que pasaban necesidad y vivían
con sus sobrinas las Campos Feldman. Poco después
murieron ambas viejecitas casi en la miseria.
Desde muy niño su padre había tomado
a cargo su ilustración, poniendo especial empeño
en inculcarle amor a la naturaleza y a las Ciencias
Naturales, como parte del programa científico
positivista del que era tan partidario. Por ello hacían
fructíferas excursiones por los alrededores
de la ciudad y en las vacaciones se trasladaba la
familia a la costa, donde proseguía la búsqueda
incesante de especies zoológicas, ayudándose
el joven Campos con una linterna de carburo por las
noches. Su temperamento tímido y estudioso
le hizo preferir la compañía de los
insectos y de los libros a cualquier otra satisfacción,
convirtiéndose en un autodidacta en la difícil
cuanto novedosa, en nuestro medio, ciencia de la Entomología.
Tuvo pues, una niñez feliz y una juventud hermosa,
y de dieciséis años fue requerido para
enseñar Geografía en el Liceo Rocafuerte
que dirigía el Prof. Manuel María Valverde,
no desmereciendo con su juventud el cuadro de maestros
ilustres de esa institución (3).
El 95 pasó de profesor
de Historia y Geografía Universal al Internado
Español que funcionaba en Aguirre No. 75, compartiendo
esas cátedras con el Prof. Manuel Antonio Casal.
(4).
(3) Liceo Rocafuerte, Guayaquil,
1894. El Director Manuel María Valverde enseñaba
Artimética y Matemáticas, Dr. Gumercindo
Yépez y Yépez profesor de Filosofía,
Presbítero Dr. José Ochoa León
profesor de Latín, Juan D. Vásconez
profesor de Física y Química, Juan Manuel
Valverde M. profesor de Comercio y Teneduría
de Libros, Luciano Coral profesor de Historia y Clases
Preparatorias, Amadeo Pauta Profesor de Música,
Alejandro Muñoz Profesor de Taquigrafía,
Sargento Mayor Nicanor M. Villa profesor de Esgrima
y Ejercicios Militares, Vicente Becerra profesor de
Castellano y Francés, José Antonio Campos
Maingón profesor de Literatura y Secretario
del Plantel y Francisco Campos Rivadeneira profesor
de Geografía.
(4) Colegio Español, Guayaquil, 1895. El Director
Agustín Urueta enseñaba Matemáticas
y Comercio, era Médico del Internado el Dr.
Antonio Falconí, Doctores Babil Moreno y Fernando
Giner profesores de Religión, Moral y Derecho
Canónigo, José Joaquín Navarro
y José T. Ampuero profesores de Latín
y Castellano, Manuel A. López Lascano profesor
de Física y Química, Numa Pompilio Llona
profesor de Literatura y Filosofía y Manuel
Antonio Casal y Francisco Campos Rivadeneira profesores
de Historia y Geografía.
Después de la revolución liberal del
5 de Junio de ese año, Alfaro designó
a su padre el Dr. Francisco Campos Coello para ocupar
el rectorado del San Vicente del Guayas. El Dr. Campos
inmediatamente adquirió en quince mil francos,
a la Casa Deyrolle y Co. de París, tres colecciones,
de Zoología, Botánica y Mineralogía,
para constituir el Museo de Ciencias Naturales de
dicho plantel, cuya dirección encomendó
a su hijo, quen pidió ayuda al público
y pudo inaugurarlo a fines de año, agregándole
sus colecciones privadas, especialmente de insectos
Coleópteros, metales y piedras finas semipreciosas.
El Museo también se puso a la disposición
del público los Jueves y Domingos de una a
tres de la tarde y fue muy visitado. Tenía
por entonces la invalorable ayuda del naturalista
inglés W.H. Rosemberg; que, de paso por el
Ecuador, había trabado fraternal amistal con
Campos.
En 1898, retirado del rectorado
su padre, le fueron concedidas al joven Campos las
cátedras de Geografía e Higiene y pidió
al Consejo General de Instrucción Pública
que declare obligatorias las Clases de Ciencias Naturales
en los Colegios del país (5). Ese año
comenzó a publicar un Boletín del Museo,
que junto al Metereológico del Observatorio
Astronómico del mismo plantel, redactado por
el Dr. Martínez Ramos, y a varias publicaciones
análogas de Quito, donde trabajaban Augusto
Martínez Holguín y el Padre Luis Sodiro,
S. J. acrecentaron la prensa científica del
Ecuador.
En 1899 editó una Rápida
Guía del Museo en 16 páginas incluyendo
varias familias de Coleópteros, Hemípteros,
Heterópteros, Ortópteros y Neurópteros
Odonatos, enfatizando entre los primeros a la Sub
familia Cincindelidae y hasta le puso su nombre en
latín a algunos de ellos, género "Campos"
comenzando así la larga serie de descubrimientos
(5) Recién en 1902 se declaró la obligatoridad
de la enseñanza de Ciencias Naturales en el
Ecuador.
científicos que le darían justo renombre
universal en la Entomología. Ese año
también dio a la luz "Mosaico del Círculo
Juan Montalvo" en siete páginas sobre
el desenvolvimiento de las actividades de dicha institución
cultural, de la que era miembro fundador desde 1898.
En 1900 editó un artículo
científico de divulgación titulado "Entomología
Ecuatoriana" que al ser conocido en el Congreso
Científico Latinoamericano celebrado en Buenos
Aires causó gratísima impresión
y se acordó invitarlo para que expusiera. En
1901 decidió dedicarse con pasión irresistible
a la naturaleza, contra la opinión de sus amigos
que miraban la pobreza económica de aquella
profesión. Ese año se quemó el
edificio del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte y
su incipiente Museo de Ciencias Naturales; pero, al
año siguiente, reabrió sus puertas tras
un corto período de inactividad, aunque sin
el Museo.
En 1902 fue designado Profesor
de Ciencias Naturales por el Rector Juan Gómez
Rendón, después también tuvo
la cátedra de Higiene en la Facultad de Ciencias
Médicas de la Universidad de Guayaquil.Ya era
conocido por sus alumnos con el cariñoso apodo
de "Pollito Campos" que le duró de
por vida. (6) en Baños descubrió un
ejemplar de la más grande variedad de mariposas
del mundo, la Dynastes Hércules.
En 1903 comenzó sus
minuciosos estudios de Embriogencia, toxonomía,
Metamorfósis y dispersión de los Neurópteros
Odonatos en el Ecuador y publicó sus conclusiones
en la revista chilena de Historia Natural.
(6) Según me han referido
sus hijas, dicho apodo le cayó porque un día
que estaba dictando clases, entró al aula un
pollito, piando y todo lo demás. Los alumnos
se alborotaron y el Prof. Campos, sin amilanarse,
dejó a un lado sus explicaciones técnicas,
para describirlo en detalle, sin dejar de acariciarlo
un solo momento. La explicación fue larga y
muy interesante, demostrando una vez más que
sus conocimientos científicos eran completos;
pero desde entonces le quedó tal apodo como
anillo al dedo, al punto que después se le
tornó casi familiar y hasta se lo decían
sin que el sabio se resintiera por ello.
En 1905 el Presidente Lizardo García le designó
Zoólogo del Estado, visitó en Quito
al sabio botánico Padre Luis Sodiro, S J. con
quien trabó estrecha amistad y el día
de su muerte en 1909, suspendió sus clases
en señal de duelo y publicó una breve
reseña biográfica en la Revista del
Colegio.
En 1907 fue comisionado para
recibir los exámenes semestrales en las escuelas
fiscales y municipales de Guayaquil, la Sociedad Entomológica
de Cornell, Pensilvania, le designó su miembro
y el naturalista alemán Dr. Horn describió
dos especímenes hallados por Campos, totalmente
nuevos para la Entomología mundial. Y a la
par de esos triunfos internacionales se agigantaba
su fama como maestro bueno y bondadoso que no escatimaba
tiempo en realizar instructivas expediciones científicas
con sus alumnos por el estero Salado, Mapasingue y
Chongón. De allí que en 1909 fue designado
representante del diario "El Tiempo" a las
fiestas patronales del Colegio Pedro Vicente Maldonado
de Riobamba, "pues dicho caballero -Campos- honra
al país".
Para febrero de ese año
el Consejo de Instrucción Pública presidido
por el Dr. Francisco Martínez Aguirre, le había
electo Vice-Rector del Vicente Rocafuerte; mas, la
Junta Administrativa no le posesionó por carecer
de un requisito de Ley; pues aunque nadie discutía
de que era un ilustre sabio, no era bachiller. Entonces
quizo renunciar pero sus alumnos se lo impidieron,
ya era Profesor de Zoología Médica en
la Facultad de Medicina de la Universidad de Guayaquil
¡que paradoja!.
En 1910 le fue aumentado el
sueldo a S/. 200 mensuales como profesor de Historia
Natural, Paleontología y Director del nuevo
Museo que había formado en el colegio Vicente
Rocafuerte y con motivo de la visita a Guayaquil del
presidente Altaro, el cuerpo de profesores del Liceo
Rocafuerte, presidido por el Canónigo Dr. Pedro
Pablo Carbó, se presentó en la Comandancia
General para felicitarlo. Campos tomó la palabra,
pues siempre había sido un buen orador y le
agradaba hablar en publico.
El 22 de Octubre sus alumnos le dedicaron una velada
“por su saber y modestia". El 4 de Febrero
de 1911 contrajo matrimonio con su vecina Adasa Feldman
Peláez, hija legítima de José
Feldman natural de Lima y de Rosa Peláez, tuvo
un matrimonio feliz.
En 1916 realizó varios
exámenes al microscopio de las mazorcas de
cacao que le habían sido enviadas de la zona
de Quevedo, descubriendo en ellas una invasión
de índole protofílica, originada por
el parásito Phithopora Omnívora; germen
endoparásito, esto es, que vive y tiene raíces
profundas e interiores en las mazorcas que ataca.
Augusto Martínez Holguín también
las examinó en Quito, llegando a iguales conclusiones.
Campos se dirigió a la Asociación de
Agricultores del Ecuador, denunció la presencia
del hongo causante de la peste y propuso no utilizar
soluciones cúpricas (a base de cobre) sinó
una poda general, principalmente exponer las matas
a la acción benéfica de los rayos solares
o ultravioletas, la incineración de las mazorcas
dañadas y que se regaren sus cenizas al pie
de las matas para impedir nuevos contagios. Propuesta
llena de sentido común, que fue aceptada.
Ese año fue designado
Director de Estudios. En 1917 miembro de la "Entomological
Society of América". En Septiembre colaborador
del Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos,
en Diciembre Jurado de la Exposición Floral
en la escuela Fiscal No. 6 que dirigía el profesor
Carlos Matamoros Jara. En 1918 publicó "Algunos
casos teratológicos observados en los Antrópodos"en
98 páginas.
En 1919 su primo hermano José
Antonio Campos Maingón, al Jack the Ripper,
le dedicó uno de sus artículos a causa
de varios descubrimientos suyos publicados en la prensa
nacional. En 1920 editó un folleto de divulgación
popular titulado “Entomología Médica,
nuestras principales especies de mosquitos y modos
de extinguirlas" en 9 páginas, primer
intento científico por erradicar la malaria
y el paludismo en el medio. Ese año construyó
una casa de tres pisos en Capitán Nájera
y Santa Elena, prácticamnente en los extramuros
de la ciudad, pues simpre fue nada más ni nada
menos que un maestro pobre.
En 1921 el Cónsul General
de los Estados Unidos en Guayaquil, Frederick W. Goding,
le dedicó su artículo de índole
naturalista sobre los queionios y reptiles examinados
por él en las islas Galápagos. El 22
dictó dos conferencias publicas en el Vicente
Rocafuerte. El 18 de Julio del 24 sostuvo con sus
alumnos una Sabatina de Zoología.
En 1925 recibió la visita
del Profesor alemán Inmanuel Friedlander, del
Instituto Vulcanológico de Napoles y volvió
sobre el tema de los mosquitos con "Nueva contribución
al estudio de los Rincotos Hetereópteros del
Ecuador" en 25 páginas, "Estudios
Biológicos sobre los mosquitos de Guayaquil
y sus alrededores" en 49 páginas y "Suplemento
No. 1 al Catálogo Sistemático y Sinónimo
de los Adanatos del Ecuador" en 8 paginas. También
es de ese año un Catálogo con sus principales
trabajos científicos, que salió en la
revista del Rocafuerte en 3 páginas. Su nombre
era conocido y respetado en el país y el extranjero;
pues, para entonces, había presentado al estudio
de los sabios europeos y americanos más de
cuarenta especies nuevas en la escala zoológica.
En 1926 se quemó su
casa y colaboró con la Casa White y Co. con
las obras de saneamiento de Guayaquil, clasificando
los gérmenes patógenos de la ciudad.
En Febrero atendió al Dr. Emilio J. Pampana,
Médico Cirujano del "Royal College of
Phissicians and Surgeons of London", poco después
hizo lo mismo con el Dr. Waldo L. Schmitt, Zoólogo
del Museo Nacional de Washington y en Octubre y en
Septiembre del 27 con el Dr. Joseph D. Sinclair, miembro
de la Sociedad Geográfica Americana de paso
a la región amazónica en busca de especies,
como entomólogo adscrito.
Fruto de esas experiencias
fue un folleto sobre la Campaña antipalúdica
en Guayaquil, publicado en 1929, en 82 páginas.
Ese año recibió una Medalla de Oro de
la Asociación de Empleados de Guayaquil, de
la que era miembro.
El 12 de Octubre el Comité
de la Raza le otorgó un diploma y fue condecorado
por el Concejo Cantonal de Guayaquil. En Noviembre
dictó una conferencia científica en
el teatro Viteri de Arnbato, para los estudiantes
y superiores del Colegio Bolívar, sobre la
diversidad de clases de mosquitos y las enfermedades
que causan. En Diciembre atendió al presidente
Dr. Isidro Ayora durante su visita al Museo del Colegio
Rocafuerte.
En Mayo del 28 presidió
la delegación vicentina que visitó el
Instituto Mejía de Quito (7) y dictó
una Conferencia en la Universidad Central sobre los
invertebrados en el Ecuador, mencionando las especies
nuevas que había descubierto.
Entre 1928 y el 30 siguió
colaborando con la White y Co. dirigiendo la Campaña
Antipalúdica.
En Marzo del 30 "El Telégrafo"
le calificó públicamente de sabio al
reseñar la entrevista sostenida con el Dr.
Walther Knoch, especialista mundial en estudios metereológicos,
zoogeográficos y problemas sanitarios. Poco
después le visitó el Entomólogo
norteamericano W. Judson Coxey, especialista en mariposas,
de la Academia de Ciencias de Filadelfia.
El 1o. de Diciembre, ante el
pedido unánime de numerosos profesores de la
Universidad de Guayaquil, le fue conferido el Doctorado
Honoris Causa, recibiendo el título al día
siguiante, a las cinco y veinte de la tarde, en solemnísima
Sesión, de manos del Rector Dr. Luis Felipe
(7) La Delegación estuvo
formada por los siguientes alumnos: Jorge Pérez
Concha, Pedro Saad, Demetrio Aguilera Malta y Héctor
Martínez Torres.
Cornejo Gómez. Fue su mejor momento su instante
de gloria, que pagaba todos sus esfuerzos y desvelos
para el mejor conocimiento de la multitudinaria familia
de los insectos. Tenía 51 años de edad,
pero seguía en honorable pobreza, manteniendo
a su numerosa familia compuesta por suesposa, seis
hijos y cinco hermanas solteras, de lo poco que le
producían sus sueldos de profesor. Por eso
sus alumnos, iniciaron una campaña popular
y le consiguieron un solar que el Sabio terminó
vendiéndolo a un señor Leimberg, por
estar retirado del centro.
En Agosto del 31 realizó
una amplia descripción científica de
los insectos Fulgóridos del cacao y la Sociedad
Entomológica de España le discernió
el Gran Premio Thomas y lo eligió Socio de
Honor. También atendió al sabio alemán
M. T. F Schimjoff, de paso a las islas Galápagos.
El 32 recibió a Ericka
Heinrichs, botánica de Berlín, que llegó
a estudiar la flora ecuatoriana; enseñó
el puerto principal a los miembros de la Misión
Científica, enviada a las mismas islas por
la Sociedad Zoológica de San Diego, California;
y al Dr. Rudolp Ludwing, viajero científico
alemán.
En Marzo del 33 estudió
las larvas de los insectos que atacaban los ficus
de los parques de Guayaquil. En Agosto atendió
al experto piscicultor Jorge Ubidia Betancourt. De
México le enviaron un ejemplar del bicho denominado
"Saltón Mexicano" para que lo examinara
y diera su dictamen, clasificándole. A principios
de Octubre opinó sobre los temblores registrados
en Guayaquil originados por la proximidad del equinoccio.
En 1934 estudió las
larvas recogidas en la Estación Experimental
que dañaban las cosechas de frutales de la
isla de Silva, indicando que eran del grupo de los
Lepidópteros o mariposas divinas. También
estudió la plaga de los algodonales de Manabí
y los causantes del desmejoramiento de los naranjos
de Daule. En Julio enseñó su Museo de
Insectos al Padre Luis Mille, S J. Los diarios reseñaron
que lo tenía en su domicilio, en cajitas de
cartón con las cubiertas superiores de cristal,
catalogados y clasificados por géneros y especies.
Lamentablemente, por descuido o a causa del clima
caliente del puerto principal, con el tiempo se destruyó
en poder del Instituto Nacional de Higiene.
Había enflaquecido y
sus facciones afilábanse con los años,
sus grandes orejas, bigotes y nariz prominente, sus
ojos miopes y cansados, le hacían más
bajo y trigueño de lo que siempre había
sido. Solo su espíritu, indominable al tiempo,
resistía las inclemencias de la pobreza; pero,
cuando veía su colección admirable de
miles y miles de seres pequeñitos y diferentes,
su rostro se iluminaba, una sonrisa afloraba a sus
labios y el viejo sabio exclamaba: ¡Qué
hermoso es Dios, qué hermoso!...
En Agosto su amigo personal
el naturalista holandés Dr. Von Hagen le elogió
sin reservas por la prensa nacional y con motivo del
arribo de Washington de la excursionista norteamericana
Inés Mexía, realizó varias excursiones
con el padre Mille y con ella. A fines de año
informó al gobierno sobre los beneficios de
una nueva semilla de culantro.
En Septiembre del 35 viajó
por primera vez a las Galápagos, presidiendo
una comisión de estudiantes vicentinos. En
1936 fue condecorado con la Medalla al Mérito
Agrícola por el Dictador Federico Páez.
En 1937 comprobó que
no existía la mosca del Mediterráneo
en el Ecuador y estudió los arrozales y los
cañadulzales para establecer sus enfermedades.
En Octubre atendió al Dr. Hansen y al entomólogo
e Inspector Sanitario norteamericano Ing. H. V. Komp
y recibió de la Dirección de Agricultura
determinados insectos para su catalogación
e informe.
El 25 de Enero de 1938 fue
condecorado por la Universidad de Guayaquil conjuntamente
con los Drs. Francisco de Ycaza Bustamante y Abel
Gilbert Pontón con la Medalla al Mérito.
El Prof. R. Mayne, de la Estación Entomológica
de Gembloux, Bélgica, le solicitó ejemplares
de gorgojo para estudiarlos y combatir una plaga que
atacaba las palmas de ese país. En Febrero
fue invitado al Velero III, a observar las ricas colecciones
de insectos ecuatorianos que iban a ser llevadas a
los Estados Unidos. En Marzo comenzó a dirigir
la petrolización y el drenaje de las aguas
estancadas en Guayaquil. En Abril recibió un
telegrama burlón que le envió un Práctica
Regional del Ministerio de Agricultura en Manabí.
El asunto se publicitó, ocasionó la
reacción de la prensa en favor de Campos, quien
tuvo que abogar para que no lo cancelaran. (8).
En Octubre recibió al
Dr. Roberto Gallardo Tobar, quien venía de
Europa en tránsito a Chile. En Enero del 39
sostuvo amenas charlas con los Drs. Salfour Gourlay
y Edward K. Balls, de la misión Científica
Británica. En Abril, a pesar de haberse especializado
en insectos dañinos a la agricultura, se retiró
como Entomólogo del Estado porque le debían
siete meses de sueldo; pero, al saberse si la noticia,
se los remitieron de golpe. En Enero del 40 escribió
sobre la aparición de la plaga del fuetazo
en Guayaquil, señalando el insecto que la provocaba,
la forma de evitar su propagación y los remedios
más aconsejables. En Diciembre interesó
con publicaciones a la prensa de Sudamérica
sobre la próxima aparición del comete
Cunnigham.
En Julio publicó en
"El Telégrafo" un artículo
cómico sobre la diablura de su hijo Francisco
y de su sobrino Carlos, que habiendo salido al campo
a recoger insectos, encontraron una peligrosa colonia
de alacranes y
(8) Telmo Hidalgo informó
que las langostas de Manabí practicaban el
marxismo y eran como los etíopes para rehuir
el combate, que además de peligrosas, no se
dejaban aprisionar. Tan burdas comparaciones fueron
objeto de críticas y hubo un periodista que
llego a calificar a Hidalgo de "Bicho irreverente".
Finalmente, no solo que fue cancelado por el Ministro
de Agricultura sino que, además, arrastró
en su caída a su superior jerárquico
manabita, que le defendía a toda costa.
llevaron a casa setenta de
ellos, metidos precariamente en dos frascos de cristal,
causando la natural intranquilidad en las damas de
la familia. En Diciembre escribió sobre la
invasión del gusano rosado a los plantíos
de algodón, denunciando al Ministerio de Agricultura
por entregar semillas sin previa desinfección.
En 1940 fue Jefe del servicio
Entomológico del Instituto Nacional de Higiene.
El 41 dio a la publicidad un raro caso observado en
una Heteropoda venatoria (araña) que restauró
uno de sus miembros mutilados. El 42 descubrió
doce libélulas nuevas para la fauna entomológica
del Ecuador. El 45 fue declarado el Mejor Ciudadano
de Guayaquil durante la Alcaldía del Dr. Rafael
Mendoza Aviles y a petición expresa de su amigo
el presidente Dr. José María Velasco
Ibarra, quien lo condecoró con el grado de
Oficial de la Orden Nacional al Mérito.
En 1946 escribió sobre
las grandes mariposas azules de nuestros bosques y
el 50 clasificó cincuenta de esas especies
en el género Morpho; sin embargo, tantos trabajos,
ninguno de ellos remunerado, habíanle hecho
perder la sana alegría de vivir que le caracterizaba,
al punto que su alegría talante y su manía
de hacer versos a sus hijas se había trocado
en nerviosismo -vivía pendiente de las enfermedades-
con una permanente languidez al estómago como
un hipocondríaco cualquiera.
Y si bien era cierto que sus
amigos de siempre, el dúo Safadi Ibáñez,
Publio Falconí Pazmiño, el poeta Rafael
Blacio Flor, Eloy Pesantes y el líder sindical
Víctor Hugo Briones, seguían visitándole,
poco a poco se fue tornando un ser huidizo, que se
refugiaba en el Instituto de Higiene a realizar sus
trabajos entomológicos como un sujeto aparte;
pues, la modernización de las técnicas
agrícolas había dejado a un lado el
control natural de las plagas, exterminándolas
con ciertos productos químicos que acababan
de salir al mercado, tales como el D.D.T.
Por eso, su especialidad dejó
de ser útil e importante y él lo sabía,
sin adivinar siquiera que los nuevos productos algún
día pasarían a integrar la lista de
venenos y se volvería a los controles naturales
de antaño.
El 55 comenzó a percibir
una pensión mensual de un mil sucres, que aunque
exigua, le fue de gran ayuda. El 56 dio a la luz pública
un libro de divulgación y autobiografía
titulado “Mis afortunadas excursiones y otros
antrópodos por el territorio nacional"
en 270 páginas. El 59 fue nuevamente declarado
El Mejor Ciudadano de Guayaquil por la Municipalidad
presidida por el Alcalde, Lic. Luis Eduardo Robles
Plaza.
En 1960 se hizo tomar unas
radiografías del Dr. Francisco Díaz
Galarza, le salió un cáncer lento al
estómago y aunque no tenía dolores ni
molestias mayores el Dr. Juan Montalván Cornejo
le concedió licencia indefinida para que se
curara en casa.
Finalmente fue conducido a
la clínica Julián Coronel donde lo trató
el Dr. Eduardo Ortega con gran paciencia y falleció
el 5 de Mayo de 1962, a los 83 años de edad.
Su sepelio se realizó
con la solemnidad propia de su genio y la prensa se
hizo eco de su partida, relievando su esfuerzo por
catalogar todas las especies ecuatorianas de insectos
y otros invertebrados. Sus principales trabajos, más
de Ciento Veinte, constan principalmente en la Revista
del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte.
Fue miembro de Honor del "Smithsonían
Institute", jamás salió al exterior
aunque fue varias veces invitado, poseyó genio
y disciplina, hablaba inglés y francés,
idiomas muy útiles en sus trabajos. Manejó
las desinencias latinas y su glorioso nombre consta
en los registros mundiales por ser el descubridor
de más de ciento cincuenta especies nuevas
antes no conocidas ni clasificadas en el mundo científico.