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FRANCISCO CAMPOS RIVADENEIRA
SABIO.- Nació en Guayaquil, en la casa familiar ubicada en Sucre y Morro, Guayaquil, el 11 de Enero de 1879. Hijo legítimo del Dr. Francisco Campos Coello, cuya biografía puede verse en el Tomo IV de este Diccionario y de Manuela Rivadeneira Olvera, guayaquileños. Creció en un hogar tradicionalista y católico y tuvo un hermano (1) cinco hermanas que permanecieron solteras por beatas que no por feas, llamadas Rosa Amalia, Manuela de Jesús, Angela Amada, María Cristina y Francisca Aurora. (2)

Recibió las primeras letras en el Liceo Rocafuerte que funcionaba en la antigua calle Bolívar No. 75, cursó la primaria en el Instituto Guayaquil y la secundaria en el San Vicente del Guayas, dirigido por el Presbítero Dr. José María de Santistevan Plaza, pero no se graduó de Bachiller.


(1) Su hermano Manuel Antonio Campos Rivadeneira escribió para "El Fuete" y luego en "La Prensa" bajo el seudónimo de "Jean Boheme". Se autoeliminó en el local de La Prensa en 1932.

(2) Cuando en 1966 la Junta de Beneficencia inauguró el busto del Dr. Francisco Campos Coello, aún vivían dos de ellas, en suma pobreza. La mañana designada, se presentaron en la plaza de San Francisco vestidas a la antigua usanza, como se acostumbraba en el Guayaquil de principios de siglo, todas de negro, de la cabeza a los pies y eso que no estaban de luto; cubiertas con unas mantas igualmente negras, de seda fría. Eran dos figuras arrancadas del pasado, cuando las mujeres salían a la calle huyendo de las miradas de los hombres..
Desde muy niño su padre había tomado a cargo su ilustración, poniendo especial empeño en inculcarle amor a la naturaleza y a las Ciencias Naturales, como parte del programa científico positivista del que era tan partidario. Por ello hacían fructíferas excursiones por los alrededores de la ciudad y en las vacaciones se trasladaba la familia a la costa, donde proseguía la búsqueda incesante de especies zoológicas, ayudándose el joven Campos con una linterna de carburo por las noches. Su temperamento tímido y estudioso le hizo preferir la compañía de los insectos y de los libros a cualquier otra satisfacción, convirtiéndose en un autodidacta en la difícil cuanto novedosa, en nuestro medio, ciencia de la Entomología. Tuvo pues, una niñez feliz y una juventud hermosa, y de dieciséis años fue requerido para enseñar Geografía en el Liceo Rocafuerte que dirigía el Prof. Manuel María Valverde, no desmereciendo con su juventud el cuadro de maestros ilustres de esa institución (3).

El 95 pasó de profesor de Historia y Geografía Universal al Internado Español que funcionaba en Aguirre No. 75, compartiendo esas cátedras con el Prof. Manuel Antonio Casal. (4).

(3) Liceo Rocafuerte, Guayaquil, 1894. El Director Manuel María Valverde enseñaba Artimética y Matemáticas, Dr. Gumercindo Yépez y Yépez profesor de Filosofía, Presbítero Dr. José Ochoa León profesor de Latín, Juan D. Vásconez profesor de Física y Química, Juan Manuel Valverde M. profesor de Comercio y Teneduría de Libros, Luciano Coral profesor de Historia y Clases Preparatorias, Amadeo Pauta Profesor de Música, Alejandro Muñoz Profesor de Taquigrafía, Sargento Mayor Nicanor M. Villa profesor de Esgrima y Ejercicios Militares, Vicente Becerra profesor de Castellano y Francés, José Antonio Campos Maingón profesor de Literatura y Secretario del Plantel y Francisco Campos Rivadeneira profesor de Geografía.
(4) Colegio Español, Guayaquil, 1895. El Director Agustín Urueta enseñaba Matemáticas y Comercio, era Médico del Internado el Dr. Antonio Falconí, Doctores Babil Moreno y Fernando Giner profesores de Religión, Moral y Derecho Canónigo, José Joaquín Navarro y José T. Ampuero profesores de Latín y Castellano, Manuel A. López Lascano profesor de Física y Química, Numa Pompilio Llona profesor de Literatura y Filosofía y Manuel Antonio Casal y Francisco Campos Rivadeneira profesores de Historia y Geografía.
Después de la revolución liberal del 5 de Junio de ese año, Alfaro designó a su padre el Dr. Francisco Campos Coello para ocupar el rectorado del San Vicente del Guayas. El Dr. Campos inmediatamente adquirió en quince mil francos, a la Casa Deyrolle y Co. de París, tres colecciones, de Zoología, Botánica y Mineralogía, para constituir el Museo de Ciencias Naturales de dicho plantel, cuya dirección encomendó a su hijo, quen pidió ayuda al público y pudo inaugurarlo a fines de año, agregándole sus colecciones privadas, especialmente de insectos Coleópteros, metales y piedras finas semipreciosas. El Museo también se puso a la disposición del público los Jueves y Domingos de una a tres de la tarde y fue muy visitado. Tenía por entonces la invalorable ayuda del naturalista inglés W.H. Rosemberg; que, de paso por el Ecuador, había trabado fraternal amistal con Campos.

En 1898, retirado del rectorado su padre, le fueron concedidas al joven Campos las cátedras de Geografía e Higiene y pidió al Consejo General de Instrucción Pública que declare obligatorias las Clases de Ciencias Naturales en los Colegios del país (5). Ese año comenzó a publicar un Boletín del Museo, que junto al Metereológico del Observatorio Astronómico del mismo plantel, redactado por el Dr. Martínez Ramos, y a varias publicaciones análogas de Quito, donde trabajaban Augusto Martínez Holguín y el Padre Luis Sodiro, S. J. acrecentaron la prensa científica del Ecuador.

En 1899 editó una Rápida Guía del Museo en 16 páginas incluyendo varias familias de Coleópteros, Hemípteros, Heterópteros, Ortópteros y Neurópteros Odonatos, enfatizando entre los primeros a la Sub familia Cincindelidae y hasta le puso su nombre en latín a algunos de ellos, género "Campos" comenzando así la larga serie de descubrimientos


(5) Recién en 1902 se declaró la obligatoridad de la enseñanza de Ciencias Naturales en el Ecuador.
científicos que le darían justo renombre universal en la Entomología. Ese año también dio a la luz "Mosaico del Círculo Juan Montalvo" en siete páginas sobre el desenvolvimiento de las actividades de dicha institución cultural, de la que era miembro fundador desde 1898.

En 1900 editó un artículo científico de divulgación titulado "Entomología Ecuatoriana" que al ser conocido en el Congreso Científico Latinoamericano celebrado en Buenos Aires causó gratísima impresión y se acordó invitarlo para que expusiera. En 1901 decidió dedicarse con pasión irresistible a la naturaleza, contra la opinión de sus amigos que miraban la pobreza económica de aquella profesión. Ese año se quemó el edificio del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte y su incipiente Museo de Ciencias Naturales; pero, al año siguiente, reabrió sus puertas tras un corto período de inactividad, aunque sin el Museo.

En 1902 fue designado Profesor de Ciencias Naturales por el Rector Juan Gómez Rendón, después también tuvo la cátedra de Higiene en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Guayaquil.Ya era conocido por sus alumnos con el cariñoso apodo de "Pollito Campos" que le duró de por vida. (6) en Baños descubrió un ejemplar de la más grande variedad de mariposas del mundo, la Dynastes Hércules.

En 1903 comenzó sus minuciosos estudios de Embriogencia, toxonomía, Metamorfósis y dispersión de los Neurópteros Odonatos en el Ecuador y publicó sus conclusiones en la revista chilena de Historia Natural.

(6) Según me han referido sus hijas, dicho apodo le cayó porque un día que estaba dictando clases, entró al aula un pollito, piando y todo lo demás. Los alumnos se alborotaron y el Prof. Campos, sin amilanarse, dejó a un lado sus explicaciones técnicas, para describirlo en detalle, sin dejar de acariciarlo un solo momento. La explicación fue larga y muy interesante, demostrando una vez más que sus conocimientos científicos eran completos; pero desde entonces le quedó tal apodo como anillo al dedo, al punto que después se le tornó casi familiar y hasta se lo decían sin que el sabio se resintiera por ello.
En 1905 el Presidente Lizardo García le designó Zoólogo del Estado, visitó en Quito al sabio botánico Padre Luis Sodiro, S J. con quien trabó estrecha amistad y el día de su muerte en 1909, suspendió sus clases en señal de duelo y publicó una breve reseña biográfica en la Revista del Colegio.

En 1907 fue comisionado para recibir los exámenes semestrales en las escuelas fiscales y municipales de Guayaquil, la Sociedad Entomológica de Cornell, Pensilvania, le designó su miembro y el naturalista alemán Dr. Horn describió dos especímenes hallados por Campos, totalmente nuevos para la Entomología mundial. Y a la par de esos triunfos internacionales se agigantaba su fama como maestro bueno y bondadoso que no escatimaba tiempo en realizar instructivas expediciones científicas con sus alumnos por el estero Salado, Mapasingue y Chongón. De allí que en 1909 fue designado representante del diario "El Tiempo" a las fiestas patronales del Colegio Pedro Vicente Maldonado de Riobamba, "pues dicho caballero -Campos- honra al país".

Para febrero de ese año el Consejo de Instrucción Pública presidido por el Dr. Francisco Martínez Aguirre, le había electo Vice-Rector del Vicente Rocafuerte; mas, la Junta Administrativa no le posesionó por carecer de un requisito de Ley; pues aunque nadie discutía de que era un ilustre sabio, no era bachiller. Entonces quizo renunciar pero sus alumnos se lo impidieron, ya era Profesor de Zoología Médica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Guayaquil ¡que paradoja!.

En 1910 le fue aumentado el sueldo a S/. 200 mensuales como profesor de Historia Natural, Paleontología y Director del nuevo Museo que había formado en el colegio Vicente Rocafuerte y con motivo de la visita a Guayaquil del presidente Altaro, el cuerpo de profesores del Liceo Rocafuerte, presidido por el Canónigo Dr. Pedro Pablo Carbó, se presentó en la Comandancia General para felicitarlo. Campos tomó la palabra, pues siempre había sido un buen orador y le agradaba hablar en publico.
El 22 de Octubre sus alumnos le dedicaron una velada “por su saber y modestia". El 4 de Febrero de 1911 contrajo matrimonio con su vecina Adasa Feldman Peláez, hija legítima de José Feldman natural de Lima y de Rosa Peláez, tuvo un matrimonio feliz.

En 1916 realizó varios exámenes al microscopio de las mazorcas de cacao que le habían sido enviadas de la zona de Quevedo, descubriendo en ellas una invasión de índole protofílica, originada por el parásito Phithopora Omnívora; germen endoparásito, esto es, que vive y tiene raíces profundas e interiores en las mazorcas que ataca. Augusto Martínez Holguín también las examinó en Quito, llegando a iguales conclusiones. Campos se dirigió a la Asociación de Agricultores del Ecuador, denunció la presencia del hongo causante de la peste y propuso no utilizar soluciones cúpricas (a base de cobre) sinó una poda general, principalmente exponer las matas a la acción benéfica de los rayos solares o ultravioletas, la incineración de las mazorcas dañadas y que se regaren sus cenizas al pie de las matas para impedir nuevos contagios. Propuesta llena de sentido común, que fue aceptada.

Ese año fue designado Director de Estudios. En 1917 miembro de la "Entomological Society of América". En Septiembre colaborador del Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos, en Diciembre Jurado de la Exposición Floral en la escuela Fiscal No. 6 que dirigía el profesor Carlos Matamoros Jara. En 1918 publicó "Algunos casos teratológicos observados en los Antrópodos"en 98 páginas.

En 1919 su primo hermano José Antonio Campos Maingón, al Jack the Ripper, le dedicó uno de sus artículos a causa de varios descubrimientos suyos publicados en la prensa nacional. En 1920 editó un folleto de divulgación popular titulado “Entomología Médica, nuestras principales especies de mosquitos y modos de extinguirlas" en 9 páginas, primer intento científico por erradicar la malaria y el paludismo en el medio. Ese año construyó una casa de tres pisos en Capitán Nájera y Santa Elena, prácticamnente en los extramuros de la ciudad, pues simpre fue nada más ni nada menos que un maestro pobre.

En 1921 el Cónsul General de los Estados Unidos en Guayaquil, Frederick W. Goding, le dedicó su artículo de índole naturalista sobre los queionios y reptiles examinados por él en las islas Galápagos. El 22 dictó dos conferencias publicas en el Vicente Rocafuerte. El 18 de Julio del 24 sostuvo con sus alumnos una Sabatina de Zoología.

En 1925 recibió la visita del Profesor alemán Inmanuel Friedlander, del Instituto Vulcanológico de Napoles y volvió sobre el tema de los mosquitos con "Nueva contribución al estudio de los Rincotos Hetereópteros del Ecuador" en 25 páginas, "Estudios Biológicos sobre los mosquitos de Guayaquil y sus alrededores" en 49 páginas y "Suplemento No. 1 al Catálogo Sistemático y Sinónimo de los Adanatos del Ecuador" en 8 paginas. También es de ese año un Catálogo con sus principales trabajos científicos, que salió en la revista del Rocafuerte en 3 páginas. Su nombre era conocido y respetado en el país y el extranjero; pues, para entonces, había presentado al estudio de los sabios europeos y americanos más de cuarenta especies nuevas en la escala zoológica.

En 1926 se quemó su casa y colaboró con la Casa White y Co. con las obras de saneamiento de Guayaquil, clasificando los gérmenes patógenos de la ciudad. En Febrero atendió al Dr. Emilio J. Pampana, Médico Cirujano del "Royal College of Phissicians and Surgeons of London", poco después hizo lo mismo con el Dr. Waldo L. Schmitt, Zoólogo del Museo Nacional de Washington y en Octubre y en Septiembre del 27 con el Dr. Joseph D. Sinclair, miembro de la Sociedad Geográfica Americana de paso a la región amazónica en busca de especies, como entomólogo adscrito.

Fruto de esas experiencias fue un folleto sobre la Campaña antipalúdica en Guayaquil, publicado en 1929, en 82 páginas. Ese año recibió una Medalla de Oro de la Asociación de Empleados de Guayaquil, de la que era miembro.

El 12 de Octubre el Comité de la Raza le otorgó un diploma y fue condecorado por el Concejo Cantonal de Guayaquil. En Noviembre dictó una conferencia científica en el teatro Viteri de Arnbato, para los estudiantes y superiores del Colegio Bolívar, sobre la diversidad de clases de mosquitos y las enfermedades que causan. En Diciembre atendió al presidente Dr. Isidro Ayora durante su visita al Museo del Colegio Rocafuerte.

En Mayo del 28 presidió la delegación vicentina que visitó el Instituto Mejía de Quito (7) y dictó una Conferencia en la Universidad Central sobre los invertebrados en el Ecuador, mencionando las especies nuevas que había descubierto.

Entre 1928 y el 30 siguió colaborando con la White y Co. dirigiendo la Campaña Antipalúdica.

En Marzo del 30 "El Telégrafo" le calificó públicamente de sabio al reseñar la entrevista sostenida con el Dr. Walther Knoch, especialista mundial en estudios metereológicos, zoogeográficos y problemas sanitarios. Poco después le visitó el Entomólogo norteamericano W. Judson Coxey, especialista en mariposas, de la Academia de Ciencias de Filadelfia.

El 1o. de Diciembre, ante el pedido unánime de numerosos profesores de la Universidad de Guayaquil, le fue conferido el Doctorado Honoris Causa, recibiendo el título al día siguiante, a las cinco y veinte de la tarde, en solemnísima Sesión, de manos del Rector Dr. Luis Felipe

(7) La Delegación estuvo formada por los siguientes alumnos: Jorge Pérez Concha, Pedro Saad, Demetrio Aguilera Malta y Héctor Martínez Torres.
Cornejo Gómez. Fue su mejor momento su instante de gloria, que pagaba todos sus esfuerzos y desvelos para el mejor conocimiento de la multitudinaria familia de los insectos. Tenía 51 años de edad, pero seguía en honorable pobreza, manteniendo a su numerosa familia compuesta por suesposa, seis hijos y cinco hermanas solteras, de lo poco que le producían sus sueldos de profesor. Por eso sus alumnos, iniciaron una campaña popular y le consiguieron un solar que el Sabio terminó vendiéndolo a un señor Leimberg, por estar retirado del centro.

En Agosto del 31 realizó una amplia descripción científica de los insectos Fulgóridos del cacao y la Sociedad Entomológica de España le discernió el Gran Premio Thomas y lo eligió Socio de Honor. También atendió al sabio alemán M. T. F Schimjoff, de paso a las islas Galápagos.

El 32 recibió a Ericka Heinrichs, botánica de Berlín, que llegó a estudiar la flora ecuatoriana; enseñó el puerto principal a los miembros de la Misión Científica, enviada a las mismas islas por la Sociedad Zoológica de San Diego, California; y al Dr. Rudolp Ludwing, viajero científico alemán.

En Marzo del 33 estudió las larvas de los insectos que atacaban los ficus de los parques de Guayaquil. En Agosto atendió al experto piscicultor Jorge Ubidia Betancourt. De México le enviaron un ejemplar del bicho denominado "Saltón Mexicano" para que lo examinara y diera su dictamen, clasificándole. A principios de Octubre opinó sobre los temblores registrados en Guayaquil originados por la proximidad del equinoccio.

En 1934 estudió las larvas recogidas en la Estación Experimental que dañaban las cosechas de frutales de la isla de Silva, indicando que eran del grupo de los Lepidópteros o mariposas divinas. También estudió la plaga de los algodonales de Manabí y los causantes del desmejoramiento de los naranjos de Daule. En Julio enseñó su Museo de Insectos al Padre Luis Mille, S J. Los diarios reseñaron que lo tenía en su domicilio, en cajitas de cartón con las cubiertas superiores de cristal, catalogados y clasificados por géneros y especies. Lamentablemente, por descuido o a causa del clima caliente del puerto principal, con el tiempo se destruyó en poder del Instituto Nacional de Higiene.

Había enflaquecido y sus facciones afilábanse con los años, sus grandes orejas, bigotes y nariz prominente, sus ojos miopes y cansados, le hacían más bajo y trigueño de lo que siempre había sido. Solo su espíritu, indominable al tiempo, resistía las inclemencias de la pobreza; pero, cuando veía su colección admirable de miles y miles de seres pequeñitos y diferentes, su rostro se iluminaba, una sonrisa afloraba a sus labios y el viejo sabio exclamaba: ¡Qué hermoso es Dios, qué hermoso!...

En Agosto su amigo personal el naturalista holandés Dr. Von Hagen le elogió sin reservas por la prensa nacional y con motivo del arribo de Washington de la excursionista norteamericana Inés Mexía, realizó varias excursiones con el padre Mille y con ella. A fines de año informó al gobierno sobre los beneficios de una nueva semilla de culantro.

En Septiembre del 35 viajó por primera vez a las Galápagos, presidiendo una comisión de estudiantes vicentinos. En 1936 fue condecorado con la Medalla al Mérito Agrícola por el Dictador Federico Páez.

En 1937 comprobó que no existía la mosca del Mediterráneo en el Ecuador y estudió los arrozales y los cañadulzales para establecer sus enfermedades. En Octubre atendió al Dr. Hansen y al entomólogo e Inspector Sanitario norteamericano Ing. H. V. Komp y recibió de la Dirección de Agricultura determinados insectos para su catalogación e informe.

El 25 de Enero de 1938 fue condecorado por la Universidad de Guayaquil conjuntamente con los Drs. Francisco de Ycaza Bustamante y Abel Gilbert Pontón con la Medalla al Mérito. El Prof. R. Mayne, de la Estación Entomológica de Gembloux, Bélgica, le solicitó ejemplares de gorgojo para estudiarlos y combatir una plaga que atacaba las palmas de ese país. En Febrero fue invitado al Velero III, a observar las ricas colecciones de insectos ecuatorianos que iban a ser llevadas a los Estados Unidos. En Marzo comenzó a dirigir la petrolización y el drenaje de las aguas estancadas en Guayaquil. En Abril recibió un telegrama burlón que le envió un Práctica Regional del Ministerio de Agricultura en Manabí. El asunto se publicitó, ocasionó la reacción de la prensa en favor de Campos, quien tuvo que abogar para que no lo cancelaran. (8).

En Octubre recibió al Dr. Roberto Gallardo Tobar, quien venía de Europa en tránsito a Chile. En Enero del 39 sostuvo amenas charlas con los Drs. Salfour Gourlay y Edward K. Balls, de la misión Científica Británica. En Abril, a pesar de haberse especializado en insectos dañinos a la agricultura, se retiró como Entomólogo del Estado porque le debían siete meses de sueldo; pero, al saberse si la noticia, se los remitieron de golpe. En Enero del 40 escribió sobre la aparición de la plaga del fuetazo en Guayaquil, señalando el insecto que la provocaba, la forma de evitar su propagación y los remedios más aconsejables. En Diciembre interesó con publicaciones a la prensa de Sudamérica sobre la próxima aparición del comete Cunnigham.

En Julio publicó en "El Telégrafo" un artículo cómico sobre la diablura de su hijo Francisco y de su sobrino Carlos, que habiendo salido al campo a recoger insectos, encontraron una peligrosa colonia de alacranes y

(8) Telmo Hidalgo informó que las langostas de Manabí practicaban el marxismo y eran como los etíopes para rehuir el combate, que además de peligrosas, no se dejaban aprisionar. Tan burdas comparaciones fueron objeto de críticas y hubo un periodista que llego a calificar a Hidalgo de "Bicho irreverente". Finalmente, no solo que fue cancelado por el Ministro de Agricultura sino que, además, arrastró en su caída a su superior jerárquico manabita, que le defendía a toda costa.

llevaron a casa setenta de ellos, metidos precariamente en dos frascos de cristal, causando la natural intranquilidad en las damas de la familia. En Diciembre escribió sobre la invasión del gusano rosado a los plantíos de algodón, denunciando al Ministerio de Agricultura por entregar semillas sin previa desinfección.

En 1940 fue Jefe del servicio Entomológico del Instituto Nacional de Higiene. El 41 dio a la publicidad un raro caso observado en una Heteropoda venatoria (araña) que restauró uno de sus miembros mutilados. El 42 descubrió doce libélulas nuevas para la fauna entomológica del Ecuador. El 45 fue declarado el Mejor Ciudadano de Guayaquil durante la Alcaldía del Dr. Rafael Mendoza Aviles y a petición expresa de su amigo el presidente Dr. José María Velasco Ibarra, quien lo condecoró con el grado de Oficial de la Orden Nacional al Mérito.

En 1946 escribió sobre las grandes mariposas azules de nuestros bosques y el 50 clasificó cincuenta de esas especies en el género Morpho; sin embargo, tantos trabajos, ninguno de ellos remunerado, habíanle hecho perder la sana alegría de vivir que le caracterizaba, al punto que su alegría talante y su manía de hacer versos a sus hijas se había trocado en nerviosismo -vivía pendiente de las enfermedades- con una permanente languidez al estómago como un hipocondríaco cualquiera.

Y si bien era cierto que sus amigos de siempre, el dúo Safadi Ibáñez, Publio Falconí Pazmiño, el poeta Rafael Blacio Flor, Eloy Pesantes y el líder sindical Víctor Hugo Briones, seguían visitándole, poco a poco se fue tornando un ser huidizo, que se refugiaba en el Instituto de Higiene a realizar sus trabajos entomológicos como un sujeto aparte; pues, la modernización de las técnicas agrícolas había dejado a un lado el control natural de las plagas, exterminándolas con ciertos productos químicos que acababan de salir al mercado, tales como el D.D.T.

Por eso, su especialidad dejó de ser útil e importante y él lo sabía, sin adivinar siquiera que los nuevos productos algún día pasarían a integrar la lista de venenos y se volvería a los controles naturales de antaño.

El 55 comenzó a percibir una pensión mensual de un mil sucres, que aunque exigua, le fue de gran ayuda. El 56 dio a la luz pública un libro de divulgación y autobiografía titulado “Mis afortunadas excursiones y otros antrópodos por el territorio nacional" en 270 páginas. El 59 fue nuevamente declarado El Mejor Ciudadano de Guayaquil por la Municipalidad presidida por el Alcalde, Lic. Luis Eduardo Robles Plaza.

En 1960 se hizo tomar unas radiografías del Dr. Francisco Díaz Galarza, le salió un cáncer lento al estómago y aunque no tenía dolores ni molestias mayores el Dr. Juan Montalván Cornejo le concedió licencia indefinida para que se curara en casa.

Finalmente fue conducido a la clínica Julián Coronel donde lo trató el Dr. Eduardo Ortega con gran paciencia y falleció el 5 de Mayo de 1962, a los 83 años de edad.

Su sepelio se realizó con la solemnidad propia de su genio y la prensa se hizo eco de su partida, relievando su esfuerzo por catalogar todas las especies ecuatorianas de insectos y otros invertebrados. Sus principales trabajos, más de Ciento Veinte, constan principalmente en la Revista del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte.

Fue miembro de Honor del "Smithsonían Institute", jamás salió al exterior aunque fue varias veces invitado, poseyó genio y disciplina, hablaba inglés y francés, idiomas muy útiles en sus trabajos. Manejó las desinencias latinas y su glorioso nombre consta en los registros mundiales por ser el descubridor de más de ciento cincuenta especies nuevas antes no conocidas ni clasificadas en el mundo científico.