WILLIAM H. PRESCOTT
HISTORIADOR.-
Nació en Salem, Massachussets, USA en 1796
en el seno de una de las familias más cultas
y ricas de la nobleza puritana de Boston. Muy joven
entró a estudiar Jurisprudencia en la Universidad
de Harvard, pero a consecuencia de un absurdo accidente
perdió un ojo y luego contrajo ceguera parcial
en el otro, obligándole a dedicarse a tiempo
completo al cultivo de las Bellas Letras con la ayuda
de su esposa y un lector amigo, que lo ayudaron en
el conocimiento de las lenguas y literaturas de Inglaterra,
Francia, España e Italia, sucesivamente.
Ese gran bagaje cultural unido
a sus viajes por Europa, le impulsaron primeramente
a escribir para revistas especializadas como "The
Northamerican review"; pero su espíritu
orgulloso de grandezas le llevó a estudiar
tópicos nada vulgares, totalmente alejados
de la rutina mercantilista de los Estados Unidos y
su expansionismo imperialista. Por eso se interesó
en las obras románticas de Washington Irving
sobre el reino de Granada y en la vida aventurera
de Sir Walter Scott escrita por Lockhart.
En 1835 empezaron sus artículos
y estudios sobre temas literarios con importantes
apreciaciones críticas. El 37 dio inicio a
una serie que le haría famoso con el primer
tomo titulado "El reinado de Fernando e Isabel"
y obtuvo un inmediato éxito por su estructura
tensa y natural, poderosamente concebida y ejecutada,
originada en el estilo de los escritores románticos
europeos y basada en el justo equilibrio entre lo
humano y lo dramático, características
esenciales del mundo puritano en que había
crecido.
En 1843 salió un segundo
volumen, continuación del anterior, titulado
"La conquista de México"; el 47 el
tercero, "Historia de la conquista del Perú"
y el 58 el cuarto, sobre la "Historia del reinado
de Felipe II".
Se ha dicho de estas obras que son a la par de eruditas,
estilizadas y bellamente escritas, aunque todos reconocen
que Prescott tuvo más arte que ciencia y fue
más relatista que historiador, pues la mayor
parte de las apreciaciones de sus libros ya han sido
superadas; sin embargo, para su época y su
medio, sorprende la magnitud del esfuerzo realizado
por un no vidente. También se ha manifestado
que lo mejor en él es su labor de síntesis
y el manejo acertado de las fuentes. Por eso, a más
de un siglo de publicadas sus obras, se siguen leyendo
con entusiasmo y deleite.
Prescott falleció tempranamente
en Boston en 1859 y está considerado el mayor
historiador de la conquista de estos territorios (Perú,
Ecuador y Bolivia) en el siglo XIX.