RAUL VARELA GONZALEZ
ACTOR.- Nació
en Lima el 5 de Junio de 1924. Hijo del notable escritor
peruano Alberto Varela y Orbegoso, periodista en "La
Prensa" y en "La Noche" y de Esmeralda
González Castro, poetisa y escritora, autora
del poemario sardónico "Así hablaba
Zarapastro" que publicó bajo su seudónimo
de Serafina Quinteras, del libro de biografías
de literatos y de tradiciones históricas "De
la misma laya" y de un nuevo poemario titulado
"Cajón de sastre" con lo último
de su creación; limeños (1)
Recibió las primeras
letras en una escuelita donde era profesora la Srita.
Laura, a quien recuerda con mucho afecto y cariño,
destacándose por tener una bonita voz, gustarle
el canto y la recitación, también hacía
mímica y actuaba. Era un niño muy activo
y gracioso, que asombraba a todos por su despierta
imaginación.
De ocho años se presentó
a la radio Internacional a competir en un Programa
Infantil de Nestlé y fue seleccionado entre
numerosos niños por el pianista Max Morales
para cantar el tango "El día que me quieras"
en honor a Carlitos Gardel. "Al término
de la audición el gerente de la Radio me contrató
para cantar de lunes a viernes por dos soles diarios,
suma respetable para entonces, porque con eso se hacía
el mercado, y como éramos pobres, fui feliz".
Allí estuvo cuatro años
hasta el 36, y su voz cambió a la de tenor.
"Entonces pasé a la recién inaugurada
estación de Radio Nacional de Lima, como actor
de radionovelas, con 80 soles mensuales. Primero hicimos
obras
(1) Raúl es nieto materno del gran poeta guayaquileño
Nicolás Augusto González Tola, cuya
biografía puede verse en el Tomo I de este
Diccionario y de su cónyuge Delia Castro Márquez,
natural de Lima.
infantiles con libretos de Juan Malbort, creador de
las aventuras de Pirulita y sus hermanos, que consistía
en un viaje imaginario por todas las regiones del
Perú. Mi hermana Blanca era Pirulita y mi hermana
Nelly y yo éramos sus hermanos, igual que en
la vida real. La serie tuvo gran aceptación,
duró cinco años” y le sirvió
de mucho para su carrera como actor. Mientras tanto
cursaba la primaria y secundaria en el Colegio de
los Hermanos Hazo.
En 1937 comenzó a escribir
para "La Noche" donde su padre era administrador.
Su precocidad le sirvió para crear una sección
tradicionista, muy influida por sus lecturas de Ricardo
Palma, que tituló "Rincones de Lima"
y llegó a publicarse en la página editorial.
Escogía rincones, sitios y plazas y los describía
con mucho lirismo. El Director-propietario Ezequiel
Balarezo Pinillos, a) Gastón Roger, se interesó
mucho porque el joven Varela continuara en el cultivo
de las bellas letras; quizá, por ello, en 1941,
tras graduarse de Bachiller, ingresó a la Facultad
de Letras de la Universidad de San Marcos, donde estudió
dos años, trabajando al mismo tiempo con sus
hermanas en el elenco estelar del Primer Actor radial
Pedro Urueta, que tantos éxitos alcanzó
en el género cómico.
En 1942 tuvo su propia Compañía
y trabajó para las Radios Central, Nacional
y América. El 44 comenzó a estudiar
Leyes, pero al llegar al quinto Curso comprendió
que su única vocación era ser actor
y se retiró de la Universidad.
Entre el 44 y el 45 hizo periodismo
en el diario "Jornada" del Mariscal Oscar
R. Benavides, combatiendo duramente al APRA a través
de la sección "Yo los conocí de
cerca" y de diversas entrevistas políticas,
hasta que en Junio de 1948 dejó el periódico
para debutar en el Teatro Municipal, dirigiendo, actuando,
bailando y cantando con la Primera Compañía
Nacional de Zarzuelas y Operetas de Rosa Mercedes
Ayarza de Morales, en la obra "La Calesera",
que tuvo un gran éxito.
"Había montado
la obra sin haberla visto representar y en eso llegó
procedente de Barcelona, Francisco Balaguer, para
dirigir la Orquesta Sinfónica Nacional; durante
el estreno y al agradecer los aplausos dijo: "que
ni en España la había visto tan bien
montada".
"En Noviembre formé
mi propia Compañía de Operetas que abrió
temporada en el teatro Segura con el Conde de Luxemburgo
y Luisa Fernanda".
En Febrero de 1949, tras el
golpe dictatorial del General Manuel Odría
contra el presidente José Luis Bustamante Ribero,
ocupó la Subsecretaría de la Presidencia
de la República, A fines de año le fue
propuesta una diputación por el distrito de
Lima, en la Lista única del gobierno que no
podía perder, pero fiel a su consigna de no
intervenir en política, rehusó el honor.
El 1o. de Enero de 1950 pasó
a Asesor de Comisiones al Senado de la República,
empleo que le dio tiempo para continuar sus actuaciones
en radio y TV hasta 1958, que también renunció.
Fueron casi diez años de intensa actividad
artística en Lima, su nombre se hizo ampliamente
conocido y fue buscado por los primeros actores y
actrices, compartiendo papeles estelares con figuras
de la talla de Edmundo Moreau, Paco Andreu, Luis Alvarez,
Manuel Delorio, Miguel Gómez Checa, Enrique
Victoria, César Valero, Elvira Travesi, Elvira
Tizón, Marcela Yunta y Elva Alcandré
Wesche.
En 1950 había casado
en Lima con Elizabeth Anselmi Libornio, nieta del
maestro José Libornio, célebre autor
de la Marcha de Banderas, Himno Nacional en el Perú,
pero al cabo de algún tiempo divorciaron, con
hijos.
En 1958 fue contratado por
el Primer Actor Cómico Ernesto Albán
para trabajar una corta temporada en el teatro Sucre
de Quito, vino al Ecuador por unas pocas semanas y
se quedó hasta mediados del 59 haciendo teatro
en todo el territorio nacional, que recorrió
cuatro veces completas con Albán. Luego pasaron
a Colombia y Panamá con el nombre de Compañía
Gómez Albán y actuaron hasta el 60.
(2)
En Diciembre de ese año
fue contratado por el Canal 4, primero del Ecuador
y de Guayaquil, que acababa de fundarse. Aquí
formó elenco con Paco Villar, su hija Elsie
y José Rosenbaum. Ese mismo año casó
en segundas nupcias con Elsie Villar, "mujer
maravillosa que me ha comprendido y acompañado",
tienen un matrimonio estable, feliz y numerosos hijos.
"En el Canal 4 hacíamos
de todo, fui el primer Director Artístico y
el 61 pasé a desempeñar la Gerencia
General".
(2) De su etapa con Ernesto Albán recuerda
que en 1959, durante una temporada en el teatro Parisiana,
los velasquistas tomaron los palcos y en mitad de
una "Estampa Quiteña" empezaron a
arrojarles huevos. Varela y Albán recibieron
el chubasco y entonces Albán grito al público:
"Los velasquistas tiran lo que no tienen"
ocasionando una gran algazara y muchos aplausos, hasta
de los propios velasquistas.
En otra ocasión estrenando
"Las Corsarias" en 1960 en el teatro Presidente,
al final del primer acto no se fijó en un peligroso
hueco que había en el tablado y cayó
dentro de él, quedando aprisionado a la altura
de las costillas. El accidente pudo ser peor, pero
solo sufrió la rotura de dos costillas. Entonces
el Dr. Jimmy Barredo, que estaba entre el público,
fue llamado de urgencia y le aplicó una inyección
a la columna, para quitarle el dolor, pudiendo salir
al segundo acto a bailar un Can Can y así tuvo
que actuar y bailar los siguientes días, hasta
que se curó.
En Bogotá, mientras
hacía teatro con Albán en el Caldas,
resultó que la temporada se puso tan mala que
no había dinero ni siquiera para pagar a los
actores. Varela trabajaba también en la TV
y tuvo que hacer un préstamo a Albán
y salieron del paso. Poco después fueron contratados
por un señor de apellido Henao para actuar
en Cali y pusieron superar airosamente el apuro.
A mediados del 62 viajó
a Lima a hacer teatro y TV con el Canal 5 y luego
con el 9, donde fue Jefe de Producción hasta
1964 que volvió al Ecuador, contratado por
el Canal 6 de Quito como Gerente de Producción
y Ventas.
En 1965 realizó con
su esposa Elsie una gira por Panamá, actuando
en el célebre monólogo "Banda Negra”
de Horacio Ruiz de la Fuente. Viajaban con niños
chicos y muy estrechos de fondos, pero supieron defenderse
y hasta ganaron dinero. Después pasaron a Costa
Rica y fue contratado por la Universidad Nacional
de San José como director del teatro universitario.
El 67 estuvo nuevamente en Panamá actuando
en el Canal 4 RPC. El 68 volvió a Lima como
artista de radio y TV y trabajó en el Canal
4 hasta el 72.
En 1973 mientras actuaba en
la República Dominicana, fue contratado por
la Gran Compañía de Comedias de Manuel
de Sabatini. Ese mismo año formó su
propia empresa y viajó por Venezuela y Colombia.
En Medellín se quedó actuando hasta
el 74 y adoptaron el nombre de Compañía
Elsie Villar y Raúl Varela.
A fines del 74 pasaron a Quito.
El 75 trabajaron en Lima en teatro y TV hasta el 79,
escribiendo la comedia peruana semanal para el Canal
4 de TV y la serie ¡Ay, qué familia!.
Así como artículos cómicos para
el Diario El Comercio que salían en la página
editorial con ese título.
Desde entonces tomó
la curiosa costumbre de escribir libretos para teatro
bajo el seudónimo de Giacomo Andreotti, muchos
de ellos se han perdido, pero conserva en su poder
los siguientes: 1) Los huevos del Candidato, 2) Viudo,
virgen y con plata; 3) Y ahora a quién damos
el voto; 4) Jugando, jugando, lo mataron, comedia
musical de carácter, donde lo sardónico
aflora en cada acto, inocentemente; 5) La herencia
de Drácula; 6) Aquellos tiempos, comedia musical
escrita para Guayaquil con canciones propias y otras
ajenas; 7) El Impotente, en funciones de medianoche;
8) Sueño de Madrugada; 9) Y talvez pasaron;
y, 10) Y así todos los días. Sucediéndole
lo contrario de muchos autores, que sus obras se representan
pero aún no se han publicado.
Durante su larga vida como
actor y director le ha correspondido adaptar libretos
ajenos, tanto en el género cómico como
en el dramático.
Desde Enero de 1980 trabajó
en el teatro Humoresque en Guayaquil, iniciando una
etapa de surgimiento del teatro en nuestro medio,
etapa que ha continuado adelante a pesar de los obstáculos
que ha encontrado a su paso, como son la falta de
cultura teatral, la falta de costumbre de asistir
al teatro, etc. Entre el 84 y el 85 dirigió
la Academia de teatro "Paco Villar" con
alumnos jóvenes, dándoles todo de sí.
En el Humoresque estuvo hasta
el 85 que el teatro se cerró por diferencia
e incidentes surgidos con sus socios. Entonces pasó
invitado a trabajar en el Candilejas con su cuñada
Cecil Villar hasta el 87. El 88 abrió el teatro
Ja Ja, de corta duración, porque los dueños
se dieron cuenta que mejor negocio era dedicarlo a
pasar películas de dudoso gusto artístico,
por eso el 89 volvió al Candilejas.
Había realizado numerosísimas
presentaciones en provincias. Su nombre constituyó
una bandera cultural. Tiene un poemario con el título
de "Sin maquillaje", con poesía de
todos los géneros, porque como él mismo
declara, escribe cuando está triste, lo que
realmente le sucede en contadas ocasiones, pues es
activo, optimista y de una personalidad verdaderamente
encantadora, llena de matices e inflexiones que le
vuelven humano, muy humano.
Mientras estuvo en el país
fue el actor más querido del Ecuador por su
sencillez, donaire y facundia. Poseía todas
las cualidades propias de un buen actor, una vez con
matices e inflexiones, aterciopelada a veces y en
otras potente, movía con naturalidad en el
escenario, ágil a pesar de sus años,
figura juvenil y dominio completo de la Escena. Cantaba,
bailaba alegraba y hasta sabía hacer llorar
cuando era necesario. El país le debe mucho
y el teatro ecuatoriano más aún.