FRANCISCO ANDRADE ARBAIZA
PIONERO DE LA
RADIO.- Nació en Guayaquil en 1884. Recibió
las primeras letras de su madre, siguió estudios
secundarios en el San Vicente del Guayas y obtuvo
Diploma de Honor en los Cursos que dictaba el Profesor
Francisco Campos Coello. En 1902 se graduó
de Bachiller en Humanidades Clásicas iniciándose
en los estudios de Medicina en la Universidad de Guayaquil,
carrera que culminó en 1912 con honores.
En 1923 acompañó
a un familiar enfermo a París, capital que
le maravilló al punto que muchos años
después seguía siendo el tema preferido
en sus conversaciones.
En Francia permaneció
casi dos años ilusionado con estudios tan serios
como la telefonía sin hilos, las ondas electromagnéticas.
En 1924, nuevamente en Guayaquil,
puso el siguiente anuncio: "Dr. Francisco Andrade
A. Graduado en Francia. Ofrece rehabilitación
médica en su Gabinete y a domicilio con los
novísimos aparatos eléctricos de total
aceptación de los fisioterapeutas de Europa.
Calle de las Peñas No. 8 Teléfono 914".
Al mismo tiempo dedicábase a la fotografía
con varias cámaras de mano traídas de
París, donde había aprendió a
usar la letal morfina.
De esa época son las
numerosísimas fotografías que con su
firma aún se pueden apreciar en diferentes
revistas guayaquileñas y en álbumes
de las llamadas familias del gran cacao.
Pronto fue el médico
de moda. Sus diatermias eran solicitadas para mejorar
y curar todo tipo de zafaduras y torceduras y una
tarde le visitó en su consultorio una señorita
de sociedad, menor de edad, surguiendo el amor pero
también la morfinomanía en ella, porque
la inició en su secreto.
El escándalo adquirió grandes proporciones
y el Dr. Andrade fue "al Panóptico, de
donde solo pudo salir después de la revolución
Juliana" y gracias al tratamiento prolongado
de su amigo el Dr. Juan Tanca Marengo que lo libró
momentáneamente de la dependencia del alcaloide,
se reincorporó a la vida normal. Entonces fabricó
para el amigo y colega un electrocardiógrafo
a distancia, compuesto de un bombillo eléctrico
conectado al cardiógrafo para señalar
las pulsaciones del corazón mediante una luz
intermitente. El día de la inauguración
Tanca quedó tan admirado que solo atinó
a exclamar: "Este Cucaracha, tan inteligente,
tan creativo...!" pues ha de saberse que desde
su niñez Andrade gozaba del cariñoso
apodo de Cucaracha, que cambió a Cucaracha
Eléctrica, con el tiempo.
Ese año de 1926 armó
en Guayaquil una estación experimental de radioaficionados
en onda corta que llamó Radio París
y funcionó en su departamento ubicado en las
Peñas en casa de Luis Vernaza Lazarte, y como
en aquella época existía mucha estática
inventó un aparato que eliminó esa molestia.
También fue el primero
en perifonear en 1927 y desde su estación ofreció
semanalmente óperas, operetas y zarzuelas interpretadas
por las mejores voces del viejo continente. Andrade
acostumbraba explicar sus argumentos, contar sus historias
y dar otros elementos de crítica a su radioaudiencia.
En otras ocasiones enviaba mensajes al exterior, por
cuyo motivo iban a visitarlo muchos amigos.
El Intendente General de Policía,
Comandante Enrique Salgado, lo nombró miembro
de honor de la Comisión Radiotécnica
formada para organizar el servicio de radio en Guayaquil.
Otro de sus inventos fue un mecanismo para cambiar
las agujas de las victrolas.
En 1930 inventó un sistema
eléctrico para ayudar a los recien nacidos
con luxaciones musculares a consecuencia de traumatismos
sufridos en el parto. A una niñita de la alta
sociedad guayaquileña que tenía un bracito
paralizado, sometió a varios electro schock
y logró reavivarle la musculatura, permitiéndole
el crecimiento de ese miembro, normalmente. Por ello
su consultorio se veía siempre concurrido y
hasta se regó su fama de médico milagrero.
En 1936 figuró entre
los fundadores de la Sociedad Amigos de la Música.
El 9 de Octubre de 1939 la Municipalidad le concedió
Medalla de Oro por la construcción de un aparato
de electrocardiotermia.
En los últimos años
de su vida fue Director artístico del Programa
Selecciones clásicas y música de los
grandes maestros de la revista radial Vida Porteña.
Hacia 1950 le conocí
en la clínica Julián Coronel donde tenía
un gabinete radiológico, "Cuarto obscuro
e inútil al que nadie se atrevía a ir"
pues había vuelto a la morfina, casi no trabajaba,
era un manojo de nervios y constaba inscrito en el
Registro de Adictos que llevaba la Junta de Asistencia
Pública del Litoral para suministrar gratuita
y diariamente esa droga.
Falleció en Guayaquil
el 21 de Noviembre de 1957 de 73 años de edad,
a consecuencia de un edema pulmonar agudo que le hizo
sufrir varios meses debido a que fumaba casi sin interrupción.
De joven había sido
muy bien presentado como se aprecia de las fotografías
que han quedado de él. De viejo, solterón
empedernido, su pelo había blanqueado totalmente
pero conservaba la esbeltez de sus primeras épocas.
Su estatura baja, la tez blanquísima rosada
y andaba con pasitos cortos y como si perdiera el
equilibrio a cada momento, por eso se sostenía
en las paredes.
De haber nacido en un medio
adelantado, con mayores novedades que el nuestro,
hubiera desarrollado su brillante talento de inventor.
Numerosos datos suyos trae Hugo Delgado Cepeda que
le considera el pionero de la radio en el Ecuador.