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PEDRO PIZARRO MENDEZ
CRONISTA.- Nació en Toledo, España, en 1515. Hijo legítimo de los hidalgos Martín Pizarro y Luisa Méndez, oriundos de Extremadura, España. Pasó a Indias como soldado de su deudo el Conquistado Francisco Pizarro luego que éste firmara con el Emperador Carlos V las famosas Capitulaciones de Toledo en 1529.

Primero estuvo con Pizarro en la fundación de San Miguel de Piura, en 1532 y meses más tarde en la toma de Cajamarca y captura del Inca Atahualpa pero no figuró en el reparto del rescate quizá por su corta edad.

Marchó al Cusco, recibió tierras en Jauja. Durante la guerra contra Almagro plegó al bando de su primo y concurrió a la batalla de las Salinas.

Después del asesinato de Pizarro se unió al bando de Vaca de Castro en guerra contra los Almagristas.

Casi enseguida se produjo la rebelión de Gonzalo Pizarro y como a pesar de que siguió fiel al Rey tuvo una conducta ambigua, fue condenado al destierro en Charcas, regresando meses más tarde con las huestes del Pacificador Pedro de la Gasca.

La Gasca le amplió su Encomienda dándole todo lo qué poseía Hernando de Torres. Terminadas las disputas entre los conquistadores pasó a Arequipa con varias Encomiendas.

En 1551 contrajo matrimonio con María Cornejo de Simancas, pero el alzamiento de Hernández Girón le sacó nuevamente al campo y cuando fueron derrotados los leales en Villacurí, escapó a duras penas a Arequipa.

En 1555 y el 71 fue electo Alcalde de ese Cabildo. Ese último año y por orden del Virrey Toledo, comenzó a escribir con sinceridad y elegancia una "Relación del descubrimiento y conquistas de los reinos del Perú y del gobierno y orden que los naturales tenían" (1) que dada su extensión y estilo, bien puede ser considerada un verdadero libro, que se deja leer sin dificultad por su bella y sencilla forma y por el interés del fondo. Son como las Memorias de un hombre sagas, de sensibilidad aguda y expresión cabal, escrita hasta con cierta morosidad y sin ninguna pasión, por alguien que asistió a la caída del Incario sellada con la toma de su capital el Cusco y justamente por eso tiene un gran valor.

Cronológicamente es el sexto testimonio escrito sobre la conquista por un sector de ella, antecediéndole únicamente el Anónimo Sevillano de 1534 que aunque apareció sin firma es atribuido a Cristóbal de Mena, la Carta de Hernando Pizarro a la Audiencia de Santo Domingo, la Crónica de Francisco Jerez Secretario de Francisco Pizarro mal conocida como Sámano-Jerez, la Crónica del soldado Miguel de Estete y la Crónica de Pedro Sancho segundo Secretario de Pizarro y continuador de Jerez.

La obra de Pedro Pizarro data de 1571 y después viene la de Diego de Trujillo, muchos siglos inédita, quien fuera soldado en Cajamarca y debió escribirla por la misma época que Pizarro.

(1) Raúl Porras Barrenechea ha estudiado a conciencia el problema de las fuentes primitivas de la Conquista del Incario, encontrando que solo existen Cuatro Crónicas de testigos oculares de la prisión de Atahualpa, a saber: 1) La del Secretario Francisco Jerez, 2) La del sucesor de Jerez llamado Pedro Sancho, 3) y 4) Las de los soldada Miguel Estele y Pedro Pizarro y que todas ellas, con otros documentos menores como Cartas y Papeles administrativos, forman el bagaje común de las historias hasta hoy escritas, que por razones obvias han prescindido de las Crónicas olvidadas, inéditas, perdidas o anónimas, así como también de las Cartas-Relaciones y de las Informaciones de Méritos y Servicios.

Otras muchas Crónicas más existen sobre la Conquista del Incario, escritas por sujetos llegados después de la muerte de Atahualpa (2) que no por ello dejan de ser tan valiosas como las de los primeros Conquistadores ya citados.

Falleció en Arequipa, anciano, el 9 de Marzo de 1587. Al momento de su muerte el Cronista era muy rico y contaba con numerosísima descendencia pues de su matrimonio en Arequipa con María Cornejo de Simancas tenía 1) y 2) a Gerónima y a Luisa, que pasaron en 1578 a España. La primera casó con Juan Manuel de Sotomayor y Castillo-Quijano, Comendador de la Orden de Santiago, aportando 7.000 ducados de dote. Vivieron en Ocopa, España, gozaron del Mayorazgo de su abuelo materno Francisco de Simancas. La segunda había entrado de Novicia al monasterio de Santa Catalina, pero siendo rica no llegó a tomar el hábito y casó con el Capitán Francisco de Melgar Reinoso y Valdivia. 3) A Fernando Pizarro, dueño de las Encomiendas de Characato y Paucarpata, quien había heredado las principales armas de su padre: espada, cota y arcabuz, luego se hizo Jesuita y falleció en 1601 dejando dichas Encomiendas a su hermano Pedro. 4) Pedro Pizarro, llamado el Mozo, era dueño del viñedo de Campanique y casó en Arequipa con su prima Francisca Pizarro Cermeño, hija de conquistadores, enviudando antes de 1584. El Virrey Velasco le había concedido las Encomiendas que habían sido de su padre y hermano. 5) Francisco Pizarro, nacido hacia 1553 en Arequipa, pasó a España en 1562, vivió primero en Ledesma, luego en Zamora, donde casó con la noble

(2) La lista de las Crónicas o Relaciones de la segunda Serie escritas por testigos no oculares de la prisión de Atahualpa es como sigue: 1) La Crónica de Cristóbal de Molina, 2) El Libro de Alonso de Guzmán, 3) La Relación de Cabildo de Jauja al Rey, 4) La Carta al Cabildo de Panamá del Gobernador Pizarro. 5) La Relación del sitio del Cusco y 6) Los fragmentos de diversas Crónicas publicadas por Toribio Medina

Juana de Mendoza, aunque sin el consentimiento de su padre, posiblemente a causa de la distancia. Fue declarado Hidalgo por fallos de 1594 y 1597 y disfrutó del Mayorazgo que sus padres habían instituido en 1564, y 6) Juana Nieto Pizarro, casada con Luis de Peralta Cabeza de Vaca en 1592, aportando 17.400 pesos como fantástica dote, pero no tuvo hijos y falleció el 10 de Marzo de 1612.

Entre los hijos naturales mencionaremos los siguientes: 1) Isabel Pizarro, tenida en la morisca Beatriz de Idíaquez antes de pasar a Indias, aunque siempre la negó para evitarse líos con su esposa. Isabel casó en 1561 con Alonso de Trujillo, el matrimonio fue anulado porque a ella se le ocurrió casarse con el mercader Miguel de Entrambasaguas, que disgustaba al Cronista, quien se opuso, sin resultados. 2) Luisa Pizarro, hija de la India Filipa, a quienes dejó por testamento solo 10 ovejas de Castilla, un padre (oveja macho) y un vestido de algodón y 50 pesos de a 8 reales para ayuda y remedio de ambas, que aún vivían en 1586.

El Cronista tuvo varios hermanos, unos en España y otros en Arequipa, a todos ayudaba y protegía. Su hermana Isabel estaba en Toledo, sin apuros económicos, casada con Alonso Nava. Andrés también estaba en la península, viviendo a costa de Francisco de Simancas -suegro de Cronista- que era rico. Posteriormente pasó a Arequipa, protegido. Diego vivía en Arequipa junto a su hermano mayor el Cronista.

Como escritor no tuvo estilo pero fue muy veraz y de gran memoria; pues, al escribir su relación a más de treinta años de los sucesos y sin papeles de apoyo, mencionó muchos detalles de interés, aunque las fechas se le escapaban.

Su manuscrito fue entregado en 1572 a Dionisio de Salcedo, residente en Salamanca, para que lo hiciera llegar a las manos del Rey. En 1844 fue publicado en el tomo V de la Colección de Fernández de Navarrete, Salva y Sainz de Baranda, tomándolo, según parece, de la colección de Muñoz. En 1889 fue reproducido por Eugenio Larrabure y en 1917 apareció nuevamente dentro de la Colección de Libros y Documentos referentes a la Historia del Perú de Horacio Urteaga y Carlos A. Romero. El gran historiador William H. Prescott lo tuvo en gran estima y citó constantemente.

Luis Andrade Reimers ha demostrado que en el Catálogo de Pasajeros a Indias de Rodríguez Plata, el primer Pedro Pizarro aparece en Junio de 1538 y que en la más completa Guía de Ernesto Schafer hay un Pedro Pizarro que salió de España a comienzos de 1535, pero ninguno con esos nombres lo hizo antes de esa última fecha. De todo ello se deduce que el Cronista Pedro Pizarro no estuvo en 1532 en el Perú ni intervino en la captura de Atahualpa, quedando la posibilidad de que hubiere pasado sin Pasaporte, lo cual es improbable, porque tampoco figura entre los beneficiarios del reparto del rescate cuya lista confeccionó Pedro Sancho, en los dos primeros casos, el Cronista solo pudo relatar la captura a base de testimonios de terceros, lo cual restaría valor a su Crónica y ya no vendría a ser un testimonio presencial.