MANUEL RODRIGUEZ DE
VILLASEÑOR S.J.
CRONISTA DEL
MARAÑON.- Nació en Cali hacia 1630 y
admitido en la Compañía de Jesús
hizo sus estudios en Quito, ejerciendo su ministerio
en las provincias del Nuevo Reino de Granada y de
Quito, así como en la Misión de Barbacoas
en las costas del Océano Pacífico. En
1678 fue nombrado Procurador para viajar a Roma y
a Madrid a dar cuenta de las cosas de la provincia
jesuíta quiteña.
En el Colegio Imperial de Madrid
consultó los archivos y escribió una
crónica extensa sobre las misiones jesuitas
en el Marañón, desde la fundación
de la Provincia de Quito en 1585 hasta el año
de 1682 en que terminó su empeño, (1)
saliendo impresa en Madrid en 1684, año de
su muerte y cuando desempeñaba las funciones
de Procurador General de las provincias de Indias,
bajo el título de "El Marañón
y Amazonas, historia de los descubrimientos, entradas
y reducciones de naciones, trabajos logrados de algunos
conquistadores y dichos de otros, así temporales
como espirituales, en las dilatadas montañas
y mayores ríos de la América. Escrita
por el Padre Manuel Rodríguez, de la Compañía
de Jesús, Procurador General de las Provincias
de Indias en la Corte de Madrid, Con Licencia, Imprenta
de Antonio González de Reyes.
Parece que la Licencia General
fue pedida por su autor y hasta concedida, pero quizá
por ignorar que requería de otra especial,
la obra fue inscrita en el índice de Libros
prohibidos de la Iglesia Católica hasta que
en 1940, el Dr. Julio Tobar Donoso, al celebrarse
el IV Centenario del descubrimiento del río
Amazonas, pidió al Nuncio Efrén Forni,
que
(1) Al final de ella el padre
Rodríguez le agregó un "Compendio
historial e Indio cronológico Peruano y Nuevo
Reino de Granada, desde su descubrimiento hasta el
año 1684", refiriendo varias cosas memorables,
eclesiásticas como seculares.
alcanzara de la Santa Sede el dudoso privilegio de
sacar de tan ridículo y criminal índice
a obra que no tiene nada de peligroso, lo que así
sucedió, siendo esta arcaica maniobra motivo
de burla en los países civilizados. (2)
La obra del padre Rodríguez
demuestra la ilustración y estudios de su autor
para documentarse en cartas, relaciones y libros,
puliéndola, completado y editado durante su
estadía en Madrid. Contiene varias partes,
una dedicada a referir los trabajos de las misiones
de la Compañía en el Amazonas, otra
relacionada con el descubrimiento de esas comarcas,
y una no menor en relatar milagros y milagrerías
de los misioneros. "Su estilo es correcto aunque
peca de ampuloso y declamador en algunos puntos".
Hernán Rodríguez Castelo ha dicho que
el libro tiene de historia, de crónica y de
libro de espiritualidad, y al tratar sobre el estilo,
aclara el concepto anterior del Arzobispo González
Suárez, indicando que el padre Rodríguez
tuvo voluntad de prosa artística y buen uso
de modos de intensificación.
Demás está decir
que el padre Rodríguez fue consultado por los
autores más importantes del siglo XVIII y entre
ellos por el padre Juan de Velasco, quien le siguió
en el libro segundo del tomo primero de su "Historia
Moderna del reino de Quito y Crónica de la
Provincia de la Compañía de Jesús
del mismo reino", anotando que son muy frecuentes
las equivocaciones y errores, así como los
defectos de las noticias geográficas y que
la cronología de la obra de Rodríguez,
por confusa, falta de orden.
(2) Un Decreto del Papa Clemente
X expedido en Roma, el 6 do Abril de 1673, prohibía
la publicación de Historias de Misiones, sin
licencia especial. El desconocimiento de este requisito
especial hizo que la obra permaneciera prohibida 256
años.