VICTOR FELIX DE SAN
MIGUEL Y CACHO
POLITICO."
Nació en la villa de Santa Cruz de Mompox,
Nueva Granada, el 28 de Julio de 1777. Hijo legítimo
del Dr. José Ignacio de San Miguel y Tordecillas,
Abogado de Santa Fe, consultor del Santo Oficio, Corregidor
y Justicia Mayor de Mompox y de Rosalía Cacho
y Alvarez del Pino, naturales de Honda.
Pasó los primeros años
de su vida en Mompox, luego cursó Gramática,
Filosofía, Derecho Civil y Canónico
en el Colegio Real de San Bartolomé en Bogotá
y obtuvo los grados de Bachiller, Licenciado y Doctor.
En 1799 y luego de cuatro años de práctica
profesional se graduó de Abogado con expresivos
elogios, y habiendo pasado a Quito fue nombrado Vicerrector
del Seminario de San Luis y profesor de la cátedra
de Prima de Sagrados Cánones, así como
también Regente de Estudios y Juez nato del
Colegio de San Fernando; éstos últimos
cargos, sin sueldo alguno, hasta 1807.
Su tiempo lo dedicaba casi
exclusivamente a la enseñanza y fue Conciliario
de la Universidad, así como a la burocracia
pues en Abril de 1803 recibió el título
de Comisario de la Santa Cruzada, o lo que es lo mismo,
Subcolector del Real Subsidio y "cobró
para el Rey más de cuarenta mil pesos con muchas
y graves dificultades".
En 1804 acreditó ante
el Consejo de Indias la legitimidad y nobleza de sus
natales. También gozó de la confianza
de la Inquisición que le nombró varias
veces Alguacil Mayor de ese Tribunal en Quito en ausencia
del titular. En 1805 casó en Quito con Teresa
Maldonado y León, con numerosa descendencia,
y fue recomendada su conducta al Rey, por el Presidente
de la Audiencia, Barón de Carondelet.
Por seis años fue Agente
Fiscal de lo Civil y de las Rentas estancadas de la
Real Hacienda. Igualmente figuró de Procurador
General y Síndico del Cabildo de Quito, teniendo
a su cargo la protección de los esclavos tres
años consecutivos, interesándose por
el arreglo de la escuela de primeras letras, la creación
y organización de la Junta de Propios, el Reglamento
de Agrimensura y distribución de Aguas, el
arreglo de puentes y caminos, dotando de un médico
a la ciudad, una imprenta, un reloj público
y otras obras menores.
Y cuando se conoció
en Quito la gloriosa defensa de Zaragoza contra los
franceses y el restablecimiento de Fernando VII, donó
cincuenta pesos para ayuda, aunque no acostumbraba
cobrar emolumentos en sus servicios, por tenerlos
donados desde hacía cinco años atrás
a la Cancillería que ejercía en propiedad.
El 10 de Agosto de 1809 fue
obligado a firmar el acta de la Independencia y nombrado
Senador de la Junta Soberana de Gobierno de Quito
junto a José del Corral y a José Padilla;
pero, el 25 de Agosto, al ser repuesto el Presidente
Conde Ruiz de Castilla, se excusó de esas funciones.
El 24 de Noviembre hizo su entrada el regimiento de
Pardos del Real de Lima con su Jefe el Coronel Manuel
Arredondo a la cabeza. San Miguel se hizo presente
y constituyó en uno de sus consejeros. Ruiz
de Castilla le nombró Asesor Oral del Gobierno
y por ausencia del Regente le comisionó la
pacificación de las provincias de Latacunga,
Ambato y Riobamba; luego trató varios asuntos
con Melchor Aymerich, Gobernador de Cuenca.
Por eso fue comisionado el
4 de Diciembre, para prender a sus excompañeros
Corral y Padilla como efectivamente realizó,
lo cual le atrajo el odio de los próceres quiteños,
presos en el Cuartel Real de Lima.
A principios del mes de Julio
de 1810 se le comisionó para llevar el proceso
penal seguido contra ellos; entonces el viaje a Bogotá
resultaba en extremo peligroso. Numerosos presos le
recusaron acusándole de tenerles animadversión,
(1) pero Ruiz de Castilla negó esa solicitud.
En el camino fue asaltado por partidarios de la revolución
y cuando logró arribar a Bogotá, encontró
que ya tenía su Junta de Gobierno instalada
y había cesado el gobierno español.
Por eso se paralizó el proceso, sin que ninguna
autoridad abocara conocimiento.
En 1811 se trasladó
a Pasto y fue nombrado director del campo del Peñol,
logrando una brillante acción al rechazar el
I ataque de los patriotas que invadían por
el lado norte.
El 13 residía en Cuenca
como Fiscal de la provincia de Quito, por haberse
trasladado allá la sede del gobierno. Entonces
realizó una Información de sus Méritos
y Servicios a la Corona, pidiendo un puesto togado
en cualquier lugar del reino.
Al restablecerse la Audiencia
en Quito el año 1816, regresó con su
familia. A principios del 17 se enteró de que
le había nombrado Corregidor de Guaranda por
seis años y renunció pidiendo que le
designen un Canciller interino. En Febrero tuvo un
juicio con Mariano Eguez por la casa de la calle Chile
y Venezuela adquirida en público remate. Años
después ganó dicho juicio y conservó
la casa hasta su muerte, trasmitiéndola a sus
herederos.
En Guaranda permaneció
hasta Octubre de 1820, de allí en adelante
dirigió las operaciones militares hasta que
se selló la independencia el 24 de Mayo de
1822 en la batalla del Pichincha. Por entonces estaba
refugiado en
(1) Los recusadores fueron: Antonio Castelo, José
de Larrea y Villavicencio, Antonio de la Peña,
José Sánchez de Orellana, Ramón
Egas, Mariano Merizalde, Juan Barreto, Juan José
Larrea y Guerrero, Manuel de Angulo, Salvador Murgueytio,
Manuel Rodríguez de Quiroga, Manuel Rivadeneira,
Juan de Dios Morales, Francisco Xavier de Ascázubi,
Javier Montúfar y Larrea y el Marques de Villa
Orellana.
el poblado de Sabaneta, acusado de haber sido el instigador
de una sangrienta refriega entre los pueblos de Guanujo
y Guaranda en la que perdió la vida el Comandante
de las fuerzas de Colombia y tuvo que usar de influencias
para obtener un salvoconducto a Quito (2) donde se
reintegró libremente al ejercicio de su profesión
de abogado, como si nada hubiera pasado. En Julio
consiguió del Libertador el regreso a Guaranda,
con el fin de verificar la recolección de tributos.
La orden fue firmada por Sucre.
En 1826 fue Juez de Primera
Instancia de lo Civil, a fines de año se cambió
a Juez de Letras (de lo Penal). El 27 fue designado
por el Intendente del Departamento Sur de la Gran
Colombia, General Ignacio Torres, para que conformara
una comisión encargada de estudiar las reformas
al régimen judicial. (3) El 28 entregaron el
Informe respectivo y final.
En 1830 fue designado secretario
del Ministro del Interior, Dr. José Félix
Valdivieso (su pariente político por Carcelén)
a quien sustituyó en el ministerio por varias
ocasiones y al producirse el 33 la revolución
de Valdivieso, ascendió a Ministro del Interior
en propiedad y firmó numerosos decretos represivos
contra "los facciosos", pero, habiendo triunfado
la revolución con Rocafuerte, se retiró
a la vida privada el 34.
Tres años después,
en 1837, ya viudo, contrajo segundas nupcias con Antonia
Borja y Villacís, en quien no tuvo descendencia.
(2) Sus amigos personales Manuel
Quiñónez, Secretario del Ministerio
del Interior en Bogotá y el Dr. José
Félix Valdivieso, personaje de mucha influencia
en Quito, abogaron por San Miguel ante las autoridades
capitalinas.
(3) La Comisión estuvo
conformada por los Drs. San Miguel, José Fernández-Salvador
y López, Ignacio Ochoa y Salvador Murgueytio.
Vivió largo, casi 86 años, pues falleció
en Quito el 14 de Febrero de 1863 y fue enterrado
en el Sagrario. Sus datos biográficos han sido
recopilados por su descendiente Rodrigo Fiallo Cobos.
Por los rasgos marcados y nerviosos
de su firma así como por su actividad realista,
se reconoce al individuo exaltado que se prestó
para las maquinaciones de Ruiz de Castilla y Arredondo,
que a la postre dieron por resultado la matanza de
los próceres el 2 de Agosto de 1810. Por ello
su nombre no es grato a los historiadores.