LEONOR SAURI SANTISTEVAN
POETA.- Nació
en Lima hacía 1840. Hija legítima de
Juan Sauri (1) y de la guayaquileña Antonia
de Santistevan y Noboa.
Su madre tenía una más
que regular posición económica y su
padre un negocio o tienda de comercio. Se educó
en los mejores colegios de la capital peruana y desde
los quince años a la muerte de su padre, la
tomó a
(1) Juan Sauri fue hijo
del Prócer Manuel Sauri, natural de Guayaquil,
prisioneros en la Carraca de Cádiz desde 1813,
allí trato al General Francisco de Miranda,
pues ambos calabozos estaban separados únicamente
por un lóbrego y solitario pasadizo, de manera
que le era fácil comunicarse mediante el cohecho
de algunos guardianes y particularmente de un Sargento
de inválidos llamado Francisco Ramírez,
que afeitaba a los presos semanalmente por el módico
precio de un ochavo y de un asturiano Cabo de Rondines,
que le hacía la comida a Miranda. Por medio
de este logró Miranda ganar a Sauri para un
atrevido plan de fuga que meditaba con Ramírez,
quien se aprovechó para solicitarle a Miranda
200 pesos en préstamo de los 500 que tenía,
pero el muy pícaro lo traicionó. De
allí en adelante Miranda fue totalmente incomunicado.
En la Pascua de Navidad de
1815 Sauri le hizo preparar una comida decente. Desde
su calabozo asistió a la agonía de Miranda,
víctima del escorbuto y la falta de higiene
y cubierto de llagas falleció a las cinco y
cuarto de la mañana del 16 de Julio de 1816,
no sin antes rechazar a un sacerdote español
de nombre Camilo, que a toda costa quería martirizar
sus últimos instantes con ridículos
responsos. Posteriormente le echaron con colchón
y todo al mar, propiamente al fango de uno de los
islotes de la Carraca, que pronto cubrió la
marea. Sauri fue liberado en 1820 y regresó
al Perú, reincorporándose a la Marina.
En 1827 fue Teniente Segundo de la Fragata "Presidente".
El 28 y el 29 asistió a la campaña contra
Colombia. El 30 ascendió a Teniente Primero.
El 33 Capitán de Corbeta, el 35 de Fragata
y el 45 de Navío. Jubilado en 1854 sirvió
como presidente de la Junta reformadora de Ordenanza
de la marina peruana y falleció en Lima el
22 de Octubre de 1873, siendo enterrado en el templo
de San Francisco al día siguiente, con asistencia
del cuerpo general de la Armada.
cargo su tío segundo Ignacio Noboa Benavídez
(2) quien le dio lecciones de literatura, contribuyendo
notablemente a su formación intelectual. Su
primo segundo Vicente de Piedrahita Carbo también
ayudó a formarla con sus consejos, impulsándola
para que editara su producción poética.
En el "Parnaso Peruano"
de 1871 publicado por el bibliófilo chileno
José Domingo Cortés, aparecieron sus
primeras composiciones. Entonces se dijo de ella:
"Una poetisa más agregada al coro celestial
de las muchas que figuran en el Parnaso Peruano. Las
composiciones de la señorita Sauri no necesitan
elogios, ni de personas que encarezcan sus méritos.
Ellas solas se recomiendan".
Posteriormente escribió
para "El Correo del Perú", "La
Bella Limeña", "La Perla del Rímac",
"El Progreso", "Perlas y Flores",
"La Alborada" y otras revistas de literatura,
arte y religión, siempre en la línea
mariana de la Iglesia Católica y con un intimismo
muy personal, dado su carácter melancólico.
"Un exceso de modestia
y cierto hábito de retraimiento hizo que no
perteneciera a ninguna de las sociedades literarias
de Lima, ni que concurriera a las veladas establecida
por Juana Manuela Gorriti. El mismo retraimiento y
los contratiempos de la fortuna de su familia a causa
de la ocupación de Lima por las tropas chilenas,
fueron causa de que su salud
(2) Ignacio Noboa y Benavides nació en Arequipa
en 1813. H. I. de Ignacio Noboa Arteta y de Juana
Benavides y Viscardo. Muy joven fue enviado por su
padre a Europa y allí permaneció nueve
años. Primero estuvo en el Colegio de Francia
en París y luego en varios centros madrileños
donde hizo amistad con los poetas románticos
(Esproceda, Martínez de la Rosa, etc.). Brilló
como abogado y traductor, en 1837 fue Diputado al
Congreso peruano. Ministro del Perú en Chile
entre 1869 y el 74. Entre las composiciones que se
le conocen están sus traducciones del francés,
pues se especializó en las obras de Víctor
Hugo, Beranguer y Lamartine. Casó con Clara
Arredondo y Barreda y fue su único hijo el
notable poeta Ernesto Noboa y Arredondo.
sufriera frecuentes achaques; una de sus últimas
composiciones dice: "//Despedidas, ausencias,
dudas, quejas,/amarguras sin cuento, / Ingratitud,
olvido y desengaño / han destrozado sin piedad
mi pecho; / mas, soy feliz, que en él no ha
penetrado / jamás, el roedor remordimiento".//
Sus versos, por la índole
peculiar de sus asuntos, por el tono que los distingue
y por la corrección de su forma y su lenguaje,
ofrecen el tipo más acabado de la poesía
lírica en sus diversas manifestaciones. Su
obra, en general, permanece dispersa en las revistas
señaladas en esta nota, "pues no editó
libro alguno".
Falleció en Lima el
año de 1890 y su Perfil Biográfico apareció
en "El Perú Ilustrado".
Se conserva su fotografía.
Aparece bella, alta, de rasgos finos, vestida de blanco
y con guantes, como para salir a la calle. Lamentablemente
el ambiente netamente conservador en que se movió
su familia materna, que parece que influyó
sobremanera en su formación, le impidió
brillar con ideas propias o novedosas,