NEPTALI ZUÑIGA
GARZÓN
BIOGRAFO.- Nació
en Latacunga el 7 de Julio de 1912. Hijo legítimo
de César Zúñiga Vaca, propietario
de una tienda en la plaza Matriz, y de Sabina Garzón
Martínez, latacungueños.
El quinto de una familia de
siete hermanos. Estudió en la escuela fiscal
"Simón Bolívar" que dirigía
el Prof. Agustín Albán Semanate, descolló
como el más destacado alumno y fue designado
Capitán de sus compañeritos.
En 1928 Albán le consiguió
una beca para el Normal Juan Montalvo de Quito. Por
tal motivo viajó a la capital con su madre
y hermano Víctor y alquilaron un pequeño
departamento porque eran pobres. Su padre había
pasado años atrás a la costa y ejercía
el comercio entre Guayaquil y Milagro, no volvió
a ver a los suyos y murió relativamente joven.
El 29 fundó con Angel
Veliz Mendoza un periódico estudiantil. Era
estudioso y disciplinado, por la noche aprovechaba
la luz del foco esquinero de la Imbabura y Mejía
para leer. El 30 triunfó en el Concurso Literario
sobre Bolívar y su Obra con un valioso ensayo
que lastimosamente ha perdido. De sus maestros César
Silva y Oscar Efrén Reyes aprendía mucho.
El primero le abrió nuevas perspectivas de
tinte socialista y el segundo, con sus clases ilustradas
y de gran interés, le llevó por los
caminos de la historia.
El 32 ganó un célebre
Concurso de Oratoria sobre si la pluma de Montalvo
efectivamente mató a García Moreno defendiendo
la tesis positiva y recibió varias obras de
Gonzalo Zaldumbide.
Ese año se graduó
de normalista, contrajo matrimonio con María
Jácome Sandoval, fue designado profesor del
quinto grado de la escuela municipal "Sucre"
de Quito con S/. 175 mensuales de sueldo y comenzó
a escribir una Monografía de la Provincia de
León (hoy Cotopaxi) que editó a principios
del 34 con prólogo de Justino Cornejo. En Abril
formó parte del Comité Central pro candidatura
presidencial del Dr. Velasco Ibarra.
En Agosto integró la
I Comisión de Investigaciones Mentales, conformada
por el Ministro de Educación Dr. Reinaldo Espinosa,
para viajar a Guayaquil y aplicar a dos mil escolares,
el sistema colectivo de tests Kuhlmann-Anderson, adoptado
para el Ecuador por César Moya y Juan Diffierding
(1) cuyos resultados recién pudo dar a la imprenta
en 1940, bajo el título de "Investigaciones
mentales en Guayaquil", en 75 páginas.
El 36 se matriculó en
el Instituto Superior de Pedagogía y Letras
de la Universidad Central y siguió seis años
de estudios. Por ese tiempo dirigió la Escuela
Preprofesional, anexa a la de Artes y Oficios, con
S/. 250 mensuales.
El 37 ascendió a la
Jefatura del Departamento de Extensión Cultural
y Publicaciones del Ministerio de Educación,
llevado por el titular Jaime
(1) La Comisión estuvo formada por los Normalistas
Neptalí Zúñiga, Raúl Arias,
Julio Tobar Baquero y Néstor Vásconez,
trabajó en Guayaquil durante un mes, en trece
establecimientos de Educación (3 de Educación
Superior, 6 de Media y 4 de Inferior) y los resultados
se procesaron en Quito. Como anécdota graciosa
cabe indicar que el presidente Velasco Ibarra, al
ser informado del viaje y propósitos de la
Comisión, sin poderse contener, exclamó:
"Mejor, ¿por qué no estudian a
los locos de Quito?" causando la hilaridad de
los Normalistas presentes, debido a que ya gozaba
fama de loco o por lo menos de volado. Durante los
trabajos en Guayaquil salió el Ministro Espinosa
y fue reemplazado por el Dr. Antonio Parra Velasco,
quien siguió apoyando al experimento, que solo
sirvió para probar que los estudiantes guayaquileños
eran enteramente normales; lo cual sorprendió
a los Normalistas quiteños, que ansiaban urgentes
cambios pedagógicos, pero desconocían
la realidad de la costa.
Chávez Ramírez, de su misma ideología
socialista. En dicho cargo fundó las bibliotecas
populares, realizó concursos literarios de
arte y economía y se mantuvo hasta el 46. Fue
un período de grandes realizaciones pues al
mismo tiempo que trabajaba y estudiaba, escribió
una Monografía de carácter sociológico
titulada "Los niños sin hogar", que
mereció el Premio de Honor del Concurso permanente
de Libros Americanos, realizado el 38 en Matanzas,
Cuba.
El 39 pasó por el dolor
de perder a su única hija, María Gladys
Zúñiga Sandoval, fallecida de tres años
solamente, a causa de una bronquitis.
El 40 editó "Fenómenos
de la Realidad Ecuatoriana" en 192 páginas,
tesis para optar el título de Profesor de Enseñanza
Secundaria y Normal, en la especialización
de Historia, Geografía y Cuestiones Económico-Sociales.
(2)
También logró
el Primer Premio en el Concurso Nacional de Biografías
organizado por el Colegio Vicente León de Latacunga
con su "Vicente León", en 342 páginas
que le abrió amplias posibilidades en ese difícil
género histórico, en el que tantos lauros
recogería poco después, hasta convertirse
en el mayor biógrafo del país.
Efectivamente, habiéndose
trazado un esquema muy amplio de biografías
posibles, se interesó en escribir sobre un
indio, un ilegítimo y un blanco y comenzó
a investigar sobre Atahualpa, José Mejía
y Juan Pío Montúfar, respectivamente.
(2) El Jurado estuvo compuesto
por Oscar Efrén Reyes, José Gabriel
Navarro y Antonio Jaén Morente, quienes calificaron
a la tesis, de ser el libro de un luchador, estudio
de realidades históricas, sociales, políticas
y educacionales, conceptos y punto de vista del hombre
contemporáneo, gran cantidad de trabajo y un
deseo patriótico de reivindicación del
país. En esa etapa del Instituto Superior de
Pedagogía y Letras tuvo por principales maestros
a Luciano Andrade Marín, Manuel Benjamín
Carrión y nuevamente a Oscar Efrén Reyes.
Entre el 41 y el 43 escribió "Atahualpa
o la tragedia de Amerindia" en 515 páginas
y prólogo de Isaac J. Barrera, que obtuvo el
Primer Premio de S/ 1.000, en el Concurso Nacional
de Biografías de 1942, organizado por el Ministerio
de Educación. Lamentablemente la obra casi
no circuló en el país; pues, su autor,
por razones económicas, cedió los derechos
a la editorial "América Lee" de Buenos
Aires y solo recibió 300 ejemplares a cambio,
siendo vendidos los demás en el Perú,
país donde triunfó clamorosamente.
El 43 consultó las antiguas
Escribanías quiteñas y el Archivo de
la Corte Suprema de Justicia, escribió "José
Mejía o el Mirabeau del Nuevo Mundo",
volvió a obtener el Primer Premio en el Concurso
Nacional de Biografías de ese año, recibió
numerosos elogios de la prensa y el historiador Alfredo
Flores y Caamaño (3) lo felicitó efusivamente
y dijo: "Bien se ve que Ud. ha entrado a investigar
a los archivos lo que no es común en el Ecuador".
Enseguida comenzó su "Juan Pío
Montúfar, Primer Presidente de la América
Libre" y ganó por tercera vez el Primer
Premio del Concurso Nacional de Biografías
de 1944. Su Montúfar salió en dos tomitos
en cuarto con un total de 599 páginas el 45,
pero causó gravísimo escándalo.
Existe una segunda edición del 47, en pasta
roja, que es la más conocida, en 324 páginas
y 4 más sin numerar.
Tantos trabajos biográficos
de importancia le dieron gran renombre en el ambiente
cívico y cultural del país y unidos
a otros de índole histórico como "El
asiento de San Vicente Mártir de Latacunga
y la Independencia Nacional". "Una provincia
olvidada en la Independencia del Ecuador" que
obtuvo el Premio Unico del Concurso Nacional de Historia
del Ministerio de Educación en 1942 y "El
Ecuador Preincaico o el Reino de Quito frente a
(3) Autor de la célebre
obra titulada "José Mejía en las
Cortes de Cádiz" editada en Barcelona
en 1904.
los Incas" que también
logró el Primer Premio en el Concurso Nacional
de Historia del 43, motivaron a un núcleo de
inelectuales, miembros del llamado "Grupo América"
a llevarlo a su seno (4)
El 44 se presentó al
Palacio Presidencial portando un ejemplar del Atahualpa.
El Presidente Velasco Ibarra se emocionó mucho
al verle después de nueve años y admirado
de que el libro hubiere sido editado en Buenos Aires,
le dijo: "Es la misma editorial que publica mis
obras. Lo felicito" y desde entonces se le abrió
al escritor una perspectiva muy favorable.
A principios de Marzo del 46
Velasco le llamó al Palacio con motivo de la
proximidad del Centenario del fallecimiento de Rocafuerte
en Lima y le dijo "Es Ud. muy joven, pero confío
en la juventud. Ud. me publicará las obras
de Rocafuerte". Zúñiga le respondió:
"Debo viajar" -"Pues bien, viajará
Ud.!-. Prepare inmediatamente sus maletas. Tiene desde
ya, pasajes abiertos en avión".
A la semana siguiente se trasladó
a Lima, localizó el testamento de Rocafuerte
en el Archivo Nacional de Historia y una copia envió
a Velasco. Enseguida comenzó a encontrar varias
relaciones de Rocafuerte con diversas Casas comerciales.
En total estuvo dos meses en la capital peruana,
(4) El escándalo fue más bien social,
Zúñiga descubrió en la pag. 254
los pormenores del matrimonio secreto del Presidente
de la Audiencia Juan Pío Montúfar y
Frasso con Rosa Larrea y Santa Coloma; pues, por expresas
disposiciones de las Leyes de Indias, dicha autoridad
no podía casar con una vecina de la circunscripción
territorial de su gobierno; lo cual había sido
ocultado por Cristóbal de Gangotena y Jijón
en su Genealogía de la familia Montúfar,
publicada en el Boletín de 1919, de la Sociedad
Ecuatoriana de Estudios Históricos Americanos,
Volumen III, Nos. 7 y 8. Le llevaron sus amigos José
Alfredo Llerena, Antonio Montalvo, Gustavo Vásconez
Hurtado y Alfredo Martínez y se reunían
semanalmente en la casa diagonal al teatro Sucre,
propiedad del Grupo América, que aglutinaba
por entonces a lo más selecto de la intelectualidad
capitalina.
siguiendo a La Habana porque eran conocidas las actuaciones
de Rocafuerte en Cuba y localizó los detalles
de su participación revolucionaria primero
y el juicio que se le levantó en 1819 después.
También revisó la colección del
célebre periódico "El Argos"
y en el archivo nacional sacó una copia microfílmica
de dicha publicación en solo dos meses. Entonces
pasó a México recibió el apoyo
del presidente de la Unesco, tuvo secretaria privada
y una orden para que las Bibliotecas y Archivos le
dieran facilidades. Obtuvo copia de la representación
diplomática en Lonres, el contrato Goldschmidt
y la correspondencia oficial en ocho meses.
A principios del 47 regresó
a Quito y comenzó el trabajo de impresión
de los diecisiete tomos de la "Colección
Rocafuerte". (5) Velasco se emocionaba cada vez
que salía un tomo y le abrazaba. La obra fue
lanzada en una sesión solemne de la Municipalidad
de Guayaquil. Zúñiga recibió
la Orden Nacional al Mérito en el grado de
Caballero y fue designado Secretario en España,
donde ejercía José Rumazo González
nuestra representación diplomática,
como Encargado de Negocios.
(5) La Colección Rocafuerte
se compone de los siguientes volúmenes recopilados
y publicados por Neptalí Zúñiga,
a saber. 1) y 2) Rocafuerte, Perfiles y Posteridad.
3) Rocafuerte y la Democracia de los Estados Unidos
de Norte América, en 137 páginas. 4)
Rocafuerte y los sistemas políticos de América,
Carta de un Americano sobre las ventajas de los gobiernos
republicanos federativos en 160 páginas. 5)
Rocafuerte y las ideas liberales de América
Independiente. Ensayo Político, el Sistema
Colombiano, en 216 páginas. 6) Rocafuerte y
la Gran Colombia. Ensayo Político, el Sistema
Colombiano, en 216 páginas. 7) Rocafuerte y
las ideas políticas de México. Ventajas
del sistema republicano. Consideraciones generales
sobre la bondad de un gobierno. 8) Rocafuerte y las
doctrinas penales. 9) Rocafuerte y el periodismo en
México. 10) Rocafuerte y la República
de Cuba, Carta de un americano a un amigo suyo en
127 páginas. 11) Rocafuerte y el periodismo
en Inglaterra. 12) Rocafuerte y quince años
de Historia en el Ecuador. A la Nación, en
293 páginas. 13) Rocafuerte y su Obra Pública
en el Ecuador, en 239 páginas. 14) Rocafuerte
y el ideal religioso del mundo. Ensayo sobre la tolerancia
religiosa. 15) Rocafuerte, documentos políticos.
Ordinaria seguida por la señora Baltazara Calderón
de Rocafuerte contra el Sr. Dr. Dn. Tomás Hermenegildo
Noboa. Denuncia de un Impreso, en 302 páginas.
16) Rocafuerte y su obra diplomática en Europa,
algunos documentos, en 321 páginas y 17) Testamento
de Vicente Rocafuerte.
De inmediato comenzó a investigar en comisión
oficial del gobierno en los archivos de Indias de
Sevilla, Histórico Nacional, de la Marina,
de las Cortes, del Palacio de Oriente, y de la Real
Academia de Historia en Madrid; de Simancas en Valladolid
y del Servicio Militar en Segovia y en esas labores
se encontraba cuando la Municipalidad de Latacunga
le encargó que buscara los documentos relacionados
con el orígen y la vida de ese antiguo asiento,
llamado durante el coloniaje con el nombre de San
Vicente Mártir.
En Madrid se mantuvo diez años,
durante los cuales llegó a ejercer de Encargado
de Negocios ad-interim por ausencia del titular, tiempo
que aprovechó para publicar "Caminos de
América", "Pedro Vicente Maldonado,
un científico de América", obra
prologada por el célebre médico Dr.
Gregorio Marañón; "El Código
Civil Chileno" y "Luis Felipe Borja, Comentador
del código Civil Chileno.
En 1957 se separó de
su cónyuge y viajó casi sin dinero a
Bonn, a investigar la vida del Barón Alejandro
de Humboldt, pues un amigo suyo, librero en Quito,
le había dicho: "Haz escrito mucho sobre
los Caciques del Ecuador, ahora escribe una obra que
te dé fama en América. Escribe sobre
Humboldt".
Primero estuvo seis meses becado
en el Instituto Goethe aprendiendo el idioma alemán.
A principios del 58 trabajó en el Instituto
Bonn de la Fundación Internacional Humboldt.
De allí se trasladó a Berlín,
a seguir estudiando la vida del sabio en el Instituto
Iberoamericano. Entonces le ocurrió el suceso
más portentoso de su vida, que me lo ha referido
de la siguiente manera: "Vivía en Berlín
Occidental y pasaba diariamente a la parte oriental
con mi Pasaporte diplomático, a leer documentos
y libros raros en la antigua Biblioteca Prusiana,
la segunda de Europa después de la de París.
Allí hice amistad con la encargada de la sección
Americanista, joven buenamoza, rubia e inteligente,
aunque falta de experiencia, a quien obsequiaba con
bombones y otras golosinas que no se podían
comprar en el Berlín Oriental. Cuando ya se
me iba a terminar la beca, se lo dije en son de amistosa
despedida y ella me contestó riendo -No se
regrese tan rápido porque acaban de llegar
tres cajones de Rusia conteniendo papeles que podemos
leer. Entre ambos fuimos a abrir los referidos cajones
y encontramos los trece tomos manuscritos por Humboldt
y empastados de su orden, en 1805, en París
(Pastas café, letras negras y títulos
en francés). Ella me dijo: —Aquí
tiene, puede interesarse. Yo le repliqué, tratando
de ahogar mi emoción, para que no la notara—
Voy a leerlos con calma. Ella me aconsejó que,
siendo tan extensa la obra, pidiera permiso al Director
para microfilmar algunos trozos importantes. Conseguida
la autorización superior, ella me permitió
sacar copia de todo, en el mismo local de la Biblioteca,
que es inmensa. El asunto tenía visos de misterio,
dadas las tensiones internacionales y las circunstancias
políticas extremas, imperantes entre ambas
Alemanias".
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