CAMILO O. ANDRADE LOPEZ
POLITICO.- Nació
en Jipijapa, provincia de Manabí, en 1870.
Hijo legítimo del Dr. Camilo Andrade Subía,
abogado ibarreño que muy joven se trasladó
a Jipijapa. En 1882 se sumó al grupo liberal
de los Regeneradores y el General Eloy Alfaro lo designó
Ministro interino de Hacienda para las provincias
ocupadas de Esmeraldas y Manabí, por ausencia
del titular Federico Proaño. Al triunfar la
revolución de 1895 fue Jefe Político
y presidente de la Municipalidad de Jipijapa y con
la revolución alfarista de 1906 ocupó
la Jefatura Civil y Militar de Manabí y de
Teresa López Salazar, natural de Jipijapa.
El mayor de dos hermanos, fue
bautizado con los nombre de Camilo Octavio, realizó
los estudios primarios en su ciudad natal y en 1882
pasó al San Vicente del Guayas. Ese año
la Municipalidad de Jipijapa le concedió una
Medalla de Oro por su aplicación al hacerse
acreedor al Primer Premio entre los alumnos de ese
Colegio.
En 1888 se graduó de
Bachiller y pasó a la Facultad de Jurisprudencia
de la Universidad de Guayaquil. Desde el 19 de Mayo
de 1891 figuró como redactor de "El Tiempo"
y popularizó su pseudónimo "Olimac"
(su nombre al revés). Se doctoró el
26 de Enero de 1895. Entonces fue electo Secretario
de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil. Era
un joven alto - media 1,70 mts. - blanco, usualmente
serio aunque a veces gastaba bromas que le hacían
caer simpático en todos los ambientes. Su buen
humor natural y el agrado que sentía por la
vida social le llevaron al Club de la Unión,
y gozaba de popularidad entre la juventud de esos
tiempos.
El 5 de Junio estuvo entre
los firmantes del Acta de Pronunciamiento liberal,
el 19 asistió al recibimiento de Alfaro, quien
lo tomó entre sus secretarios y con tal calidad
ocupó las subsecretarías del Ministerio
del Interior y de Instrucción Pública
cuando el caudillo subió a combatir a la sierra.
Asistió a la Batalla de Gatazo y estuvo entre
los que entraron triunfadores en Quito. En Agosto
fue designado secretario del Concejo Cantonal, a las
pocas semanas ascendió a Consejero Cantonal.
El 96 fue Diputado por Manabí a la Asamblea
Nacional Constituyente que sesionó en Guayaquil,
luego se trasladó a Quito y dictó la
Carta fundamental con los principios del laicismo.
Al finalizar las sesiones ocupó por corto tiempo
la Gobernación de la Provincia de León
(Cotopaxi).
En 1897 recibió el grado
de Teniente Coronel que aceptó en premio a
sus cortos pero importantes servicios militares, aunque
jamás lo volvió a usar, pues era hombre
que amaba el derecho.
En 1898 fue Ministro del Tribunal
de Cuentas y formaba parte de las redacciones de "El
Tiempo" y "El Grito del Pueblo" de
Guayaquil donde escribía.
En 1900 ocupó por varias
semanas la presidencia del Concejo Cantonal de Guayaquil,
luego pasó a la Dirección de la Biblioteca
Municipal en reemplazo de César D. Villavicencio.
Entre 1905 y el 11 fue Ministro
Juez de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil
y presidente de tan alto tribunal.
En 1906 fue Miembro honorario
de la Sociedad Italiana de Beneficencia.
El 30 de Enero de 1907 contrajo
matrimonio con Ana Rosa Pino Roca, fueron felices
y tuvieron hijos. Ese año adquirió un
inmueble de madera de un piso alto ubicado en Eloy
Alfaro y Maldonado, cerca de la casa de sus suegros.
Posteriormente les acompañó su padre,
recordado por su nieto Camilo Andrade Pino como un
anciano entretenido, alto, delgado, blanco, bromista
y que falleció el 2 de Mayo de 1921. En los
años 30 también les acompañó
su hermano Enrique Andrade López, que había
sido Cónsul en Hamburgo y Glasgow y era soltero.
Finalmente la casa terminó por ser vendida
a Descalzi y el Dr. Carlos Guevara Moreno fundó
allí, en 1947, la Concentración de Fuerzas
Populares C.F.P.
Entre 1917 y el 24 fue profesor
de Historia del Derecho Universal y Derecho Ecuatoriano,
así como de Derecho Romano, teniendo que escribir
un opúsculo sobre Derecho Ecuatoriano pues
no existía texto alguno. En 1920 fue síndico
de "The Chinesse Nationalist League".
Entre 1921 y el 23 ejerció
el decanato en Jurisprudencia. Entre el 23 y 24 fue
Vicerrector de la Universidad y se encargó
dos veces en forma interina del rectorado.
En 1924 volvió a la
política (1) trabajó activamente en
la campaña electoral y fue designado Ministro
de Instrucción Pública por el Presidente
electo Gonzalo S. Córdova, también ocupó
interinamente el Ministerio de Relaciones Exteriores
en ausencia del titular José Rafael Bustamante.
El 9 de Julio de 1925 cayó
el régimen por la revolución Juliana
que todo lo cambió. Entonces figuró
nuevamente en la Junta Provincial del Partido Liberal
Radical del Guayas en oposición al movimiento
triunfante. En 1928, en la Presidencia de Ayora, volvió
a la Corte Superior de Justicia. El 29 pasó
de Ministro Juez a la Suprema en Quito y allí
permaneció hasta 1934, año en que la
presidió, renunciando a la subida de Velasco
Ibarra.
(1) Desde el asesinato
de Alfaro en 1912 había entrado en una forzosa
inactividad política que le duró doce
años durante los mandatos de Plaza, Baquerizo
Moreno y Tamayo.
En 1936 se desempeñó
como Primer Secretario de la Legación en España.
El 38 su amigo el Presidente interino Manuel María
Borrero le designó Ministro de Defensa. El
39 pasó nuevamente a la Corte Suprema y presidió
por segunda ocasión dicho organismo. Con tal
calidad le tocó presidir el Consejo de Estado
durante el corto mandato constitucional de Aurelio
Mosquera Narvaez, quien se suicidó.
De regreso a Guayaquil instaló
su estudio profesional con el Dr. Eduardo Salmon en
Pichincha y Luque, casa de Francisco Arízaga
Luque. Era un conocido abogado civilista especializado
en sucesiones. Las vacaciones viajaba a Lima o a una
pequeña finca llamada La Esmeralda, obsequiada
por un cliente agradecido tras una exitosa defensa
judicial. Formaba parte de la Sociedad Ecuatoriana
de Derecho Internacional y era Miembro de Honor de
la Sociedad Académica Internacional de Paris
desde que en 1925 había ocupado la Cancillería.
En 1953, bastante anciano,
aceptó una invitación de su hijo Camilo
para visitarle en New York, donde ocupaba funciones
consulares.
Viudo muchos años, seguía
trabajando. Su hija Teresa le llevaba largas temporadas
a Quito, estaba casada con Cristóbal Bonifaz
Jijón, con hijos.
De vuelta de uno de esos viajes
falleció en Guayaquil sin enfermedad aparente
ni senectud. Fue una personalidad política
y social, periodista de combate que sin embargo no
escribió libro alguno.