MANUEL ANGULO VILLAGOMEZ
POLITICO.- Nació
en Quito el 11 de Noviembre de 1802. Hijo de Agustín
Angulo Ante, natural de Popayán, minero que
pasó a Quito a principios de 1801 y formó
familia con Salvadora Villagómez Benavídes,
hija del famoso Cura Benavídes de Guaranda,
vencedor de los patriotas en 1821 en Tanizahua.
En 1803 su padre casó
con Josefa Sáenz del Campo, payanesa, quien
le crió como su hijo. Ella era hija del Regidor
del Cabildo de Quito José María Sáenz
de Vergara Yedra y media hermana de Manuela Sáenz
Aizpuru.
En 1807 murió su padre,
al año siguiente Dña. Josefa volvió
a casar con el Dr. Francisco Manzanos del Castillo,
andaluz, Oidor de la Audiencia de Quito y al estallar
la revolución del 10 de Agosto de 1809 ella
fue recluida en el Convento de la Concepción
y él en la Cárcel de Quito (1).
Fueron años agitados
pero al finalizar la campaña de 1812 estudió
Matemáticas y Latín en el Colegio de
San Luis. En 1818 se graduó de Bachiller en
Filosofía y pasó al Seminario con el
ánimo de hacerse Clérigo como era el
deseo de su madrastra y fue alumno de los Dres. Joaquín
(1) Doña Josefa
logró huir y se sumó a las huestes realistas
participando en la campaña militar contra los
patriotas. El 2 de Septiembre de 1812 fue de las primeras
en entrar en Mocha, tras la derrota del Coronel Feliciano
Checa y Barba, En 1813 pudo regresar a Quito y el
Rey Fernando VII premió sus servicios concediéndole
un Escudo de Armas.
Después de la batalla
del Pichincha se embarcó con su esposo a España
y no volvió jamás, presumiéndose
que fallecieron en la península.
Miguel de Araujo en Teología y Bernardo León
y Carcelén en Cánones. En 1823 optó
la Licenciatura. Ya su madrastra habíase alejado
del país definitivamente pero el joven Ángulo
no quiso acompañarla; quizá por su personalidad
algo tímida prefirió quedarse en el
país.
En 1826 estudió Derecho
y trabajó como Agrimensor de la Municipalidad
de Quito. En tal calidad recibió las obras
y Cartas Geográficas dejadas por el fallecido
Anastacio de Guzmán y Abreu sobre la zona de
los Llanganates y los ríos Patate y Pastaza.
Ángulo las depositó en la Universidad,
conservando algunas, que a su muerte dejó a
un hijo suyo que era Canónigo.
En 1830 logró el tan
ansiado título de Abogado. Era de índole
benévola y servicial, dulce de carácter
y lleno de buenas cualidades. En 1828 comenzó
a enseñar Filosofía en el Convictorio
de San Fernando y desde el 30 dictó el curso
de Filosofía en la Universidad.
De allí en adelante,
merced a nuevas amistades, principió a girar
en el círculo de liberales nacionalistas que
se empezaba a formar en Quito con Francisco Hall y
cambió sus ideas políticas, no así
las religiosas que le acompañaron hasta la
tumba, pues nunca dejó de ser un fervoroso
y practicante católico, prototipo del profesional
inteligente, estudioso, solterón y retraído
que no gustaba sonreír y en un examen público
de Matemáticas cometió un error en el
pizarrón y fue corregido por su alumno Gabriel
García Moreno. Años después,
otro alumno le describió así: "Angulo,
el sabio maestro que ocultaba su fondo de blandura
tras la careta de un rostro adusto del que estaba
ausente la sonrisa...Quizá por el hecho tristísimo
de haber sido abandonado por su madre y de haber visto
partir a sus seres más queridos a la lejana
España".
En 1838 tuvo una hija natural,
el 39 contrajo nupcias con Isabel Villamagán
Armijos. El 43 fue miembro de la Sociedad Philotécnica,
en la que figuraban numerosos jóvenes antifloreanos
de la capital, entre ellos Manuel Guerrero, Gabriel
García Moreno, Roberto Ascázubi Matheus,
etc y cuando se planeó el asesinato del Presidente
Juan José Flores, propuesto por García
Moreno, que era el más exaltado de todos, se
opuso al tiranicidio.
Con el triunfo de la revolución
del 6 de Marzo de 1845 fue electo Diputado por Pichincha,
concurrió a la Convención Nacional de
Cuenca y lució como orador con Pio Bravo, sosteniendo
la tesis de que era preciso mantener los tratados
de la Virginia y el peligroso error que se cometía
con su desahucio.
Acababa de enviudar y contrajo
segundas nupcias con Natalia Monsalve Cárdenas;
en quien tendrá una larga familia compuesta
de ocho hijos.
Entre 1846 y el 48 dirigió
la Casa de la Moneda en Quito y fue Senador por Loja
hasta el 49. Entre el 50 y el 52 Diputado por Imbabura
a la Asamblea Nacional de 1852. Al discutirse por
primera ocasión en nuestra historia republicana,
si la religión católica debía
seguir en la Constitución como la oficial del
estado, Pedro Moncayo, que presidía tan magna
corporación, presentó la moción
de reforma, indicando que las ideas religiosas pertenecían
al fuero interno de cada individuo y que no tocaba
al legislador imponer una creencia o religión
oficial. Angulo replicó largamente, abundando
en razonamientos teológicos y canónicos
y finalmente la moción fue negada por 15 votos
a 13, debido a la inasistencia de 3 diputados que
se habían comprometido a votar a favor y que
no concurrieron por falta de personalidad para enrostrar
el peso de las fuerzas clericales. Entonces se dio
la nota cursi cuando Angulo, liberal y católico,
se arrodilló delante de todos y dio gracias
a Dios por el "triunfo de la religión",
atrayéndose las burlas de los congresistas
más caracterizados con dicho gesto innecesario
y de mal gusto. Poco después, al discutirse
el derecho que tenían los Jesuitas de permanecer
en el país como simples religiosos particulares,
les defendió apoyado en su colega Juan Bautista
Vázquez.
Entre 1852 y el 53 fue Concejal de Quito y volvió
a esas funciones entre el 56 y el 58 y en 1860. En
1853 regresó como representante del Chimborazo.
El 56 le tocó presidir dicha Municipalidad.
En 1858 publicó para
uso de sus alumnos un "Curso Elemental de Matemáticas
Puras y de algunas partes de las mismas". También
se le conoce un texto de Algebra en dos ediciones
de 1859 y de 1867 y a su muerte quedaron inéditas
sus lecciones de Etica y de Derecho Natural que posiblemente
se han perdido.
En 1858 sonó su nombre
para Vicepresidente de la República. Durante
el triunvirato de García Moreno apoyó
a su antiguo discípulo con quien le unía
una cordial amistad.
En 1864 enseñó
Matemáticas y ocupó el decanato de la
recién creada Facultad de Ciencias, siendo
electo miembro del Consejo Superior de Instrucción
Pública. El 65 fue Ministro del Tribunal de
Cuentas y Senador por Pichincha.
Entonces ocurrió la
invasión del general José María
Urbina con quien había colaborado Angulo en
los años 50. García Moreno bajó
a Guayaquil y derrotó a los liberales en aguas
del Canal de Jambelí, fusilando 29 prisioneros.
De regreso impidió que el partido urbinista
concurriera a las sesiones del Congreso. Angulo fue
enviado al destierro en Colombia, pero al llegar a
Ibarra le fue permitido regresar a la capital por
alguna valiosa influencia.
En 1867 terció para
Senador por Pichincha y logró 1.136 votos contra
442 de García Moreno, su más cercano
seguidor. Practicado el escrutinio en el Concejo Cantonal,
al día siguiente reconsideró la designación,
nulitó el escrutinio y declaró electo
a García Moreno, la indignación fue
general. Juan Montalvo denunció hecho tan escandaloso
en el Número cuarto de su periódico
"El Cosmopolita" y se burló del ex
tirano con un cuentecillo que encajaba de perlas.
Instalóse el Congreso bajo la presidencia de
Pedro Carbo Noboa y al ser preguntado el secretario
Mariano Mestanza si había quórum, respondió
que no. Carbo insistió y Mestanza contestó
que solo habían 39 senadores y 1 más
que era espúreo (García Moreno) El asunto
pasó a discutirse y tras varias intervenciones
de los Honorables Antonio Mata Viten, Nicolás
Espinosa, Manuel Rodríguez Parra Riofrío,
se procedió a votar y García Moreno
resultó rechazado, retirándose furioso
y por supuesto tremendamente avergonzado, porque su
fraude electoral no había prosperado como eran
sus ambiciosas pretensiones.
Angulo fue declarado legalmente
electo y actuó como Senador por Pichincha.
Casi enseguida se presentaron una serie de quejas
contra el Ministro del Interior Manuel Bustamante,
yerno del presidente Jerónimo Carrión,
oportunidad que aprovechó Angulo para relievar
que el solo hecho de que se discutiera en la Cámara
las conductas de los funcionarios, revelaba que la
época actual no era la continuación
de la anterior, refiriéndose concretamente
al despótico gobierno de García Moreno.
En esos momentos comenzaba a penetrar en el recinto
uno de los batallones de línea acantonados
en la capital. La actitud era hostil y se temió
lo peor, Angulo ya no era joven pero demostró
poseer energías en presencia del atropello.
Otro viejo maestro, el latinista Buenaventura Proaño,
le apoyó desde las barras gritando frases filosófico-patrióticas
en latín. El incidente se solucionó
favorablemente a altas horas de la noche pero continuó
la pugna con el ejecutivo, hasta que el presidente
Carrión fue prácticamente obligado a
renunciar y lo subrogó el Dr. Javier Espinosa
Espinosa, excelente persona y hombre de bien, pero
no apto para las lídes políticas por
la poquedad de su carácter y porque acostumbraba
actuar de conformidad con los consejos que le proporcionaba
su confesor, sacerdote de la Orden Dominicana.
En 1868 fue electo Presidente
de la Cámara del Senado y firmó una
adhesión a la candidatura presidencial del
liberal Francisco X. de Aguirre Abad. Quizá
por eso, al ocurrir el golpe revolucionario de García
Moreno la noche del 17 de Enero de 1869, fue apresado
en la tranquilidad de su casa. Igualmente cayeron
detenidos el Canónigo Nicolás Rivadeneira
que terminó expulsado al Amazonas, Javier Sáenz,
los sacerdotes Borja y Herrera y varios liberales
que se hallaban reunidos esa madrugada donde el Dr.
José Cevallos Salvador.
Angulo tenía 67 años
de edad, por su naturaleza benigna no era sujeto peligroso
y tras dos semanas entre rejas recobró su libertad.
El 12 de Febrero siguiente
se suprimió la Universidad, quedó sin
sus cátedras y se dedicó únicamente
a su profesión. Vivía modestamente en
la Imbabura y Mideros, casa propia que aún
existe.
En 1873 posiblemente hizo las
paces con el dictador y fue designado Presidente del
tribunal de Cuentas, permaneciendo hasta el 76, que
aquejado de múltiples achaques renunció
para acogerse a la jubilación tras 43 años
de servicios.
Falleció en Quito el
19 de Agosto de 1877 de casi 75 años de edad,
considerado uno de los iniciadores de la doctrina
liberal en el país y por muchos años
miembro distinguido de nuestras legislaturas, pero
jamás ocupó un Ministerio ni dirigió
un partido. Se le considera uno de los más
importantes liberales católicos de los años
anteriores al garcianismo, época en que las
pasiones se exacerbaron provocando violentas reacciones
y dividiendo a los católicos ecuatorianos en
clericales o fanáticos terroristas y en anticlericales
o liberales masones.