DOMINIQUE DOMEC
MEDICO Y CIRUJANO.-
Nació en Osmu les Angle, altos Pirineos, Francia,
hacia 1845. Hizo sus estudios en Montpelier, fue alumno
interno de los Hospitales en 1871 y se recibió
de médico ese mismo año. El 72 se inscribió
para la Agregatura de una Cátedra, sin obtenerla,
pero logró alabanzas por su trabajo, que como
la mayor parte de lo suyo, estuvo dedicado a las prácticas
de Anatomía.
En 1873 arribó al Ecuador
contratado por el gobierno de García Moreno
para modernizar la enseñanza y práctica
médica. Vino con el Dr. Etienne Gayraud y comenzaron
a trabajar en la sala San José del viejo Hospital
San Juan de Dios, donde sus operaciones fueron materia
de amplios comentarios y llamaban la atención
de sus colegas quiteños. Los alumnos se interesaban
en seguir sus enseñanzas y se habituaron a
las nuevas técnicas de examinar y tratar a
los enfermos.
Los recién llegados
hicieron todo lo que pudieron para modificar la mente
especulativa, dogmática e inclinaba a la generalización.
La objetividad, individualización y realismo
del Positivismo Naturalista entró a Quito con
estos franceses. Lamentablemente aún no se
había aceptado el descubrimiento del sabio
Pasteur sobre los microbios, asepcia y antisepcia,
de suerte que Domec acostumbraba operar después
de practicar sus disecciones en el Anfiteatro, sin
desinfectar sus manos e instrumentos, con el resultado
de que numerosos pacientes morían de infección.
En 1874 practicó por
primera ocasión en el Anfiteatro de Anatomía
de la Facultad de Medicina de la Universidad Central,
la conservación de cadáveres para la
enseñanza, con inyecciones a presión
de solución de formol diluida en glicerina
y agua. El Hospital de San Juan de Dios proveía
de cadáveres para que fueren autopsiados y
éstos eran utilizados cuando no los reclamaban
sus deudos. Pronto tuvo Domec numerosos discípulos
en Anatomía, descollando entre todos Darío
Echeverría.
En 1875 practicó la
autopsia de García Moreno y el 77 la del Arzobispo
Checa y Barba a quien equivocó el diagnóstico,
pues no se dio cuenta al principio de que había
sido envenenado con estricnina.
Posteriormente contrajo matrimonio
con una señorita de apellido Muñoz y
tuvo un hijo.
En 1878 regresó a Francia
y visitó a su compañero Gayraud. Reunieron
notas y datos y resolvieron publicar sus observaciones
en un libro que se editó en 1886 bajo el título
de "La capital de 1'Equateur au point de vue
médico-chirurgical", traducido al español
en 1953 por el Dr. Virgilio Paredes Borja. La obra
contiene los informes médicos legales de las
autopsias de García Moreno y de Checa y Barba.
La Facultad Libre de Medicina
de Lila le confió la cátedra de Anatomía
y Enfermedades Sifilíticas. En 1882 decidió
regresar a América, sin embargo solo pudo estar
pocos meses y murió en Quito en 11 de Noviembre
de 1884, de escasos 39 años de edad.