JOSE MANUEL ESPINOSA
NIEVA
RECTOR DE LA
UNIVERSIDAD CENTRAL.- Niño expósito
de raza mestiza que fuera criado en Quito y logró
culminar sus estudios primarios y secundarios con
notable aprovechamiento, obteniendo el título
de Maestro en Filosofía. Fue su madre María
Nieva (1) ignorándose el padre.
Por su pobreza tuvo serios
problemas para ingresar a la Universidad de Santo
Tomás llamada Universidad Pública del
Distrito Sur desde 1822, donde siguió exitosamente
los cursos de Medicina que allí se dictaban,
hasta culminarlos en 1823. Entonces necesitó
ahorrar para cubrir los gastos del complicado ceremonial
de investidura.
Era un joven inteligente y
estudioso que también se había preparado
en idiomas y conocía latín, francés,
italiano y alemán.
El 10 de Febrero de 1827 fue
designado Profesor de Terapéutica y Materia
Médica y como tal asistió a la creación
de la Sociedad de Medicina, primera entidad médica
en el Ecuador. El 8 de Agosto participó en
la Junta encargada de designar a los miembros componentes
de la Academia de Emulación, organismo rector
de la cultura universitaria quiteña, que se
formó de conformidad con el Reglamento orgánico
de la Facultad de Medicina de Caracas.
En 1828 fue Cirujano Mayor
del ejército y tuvo a cargo la dirección
del Hospital Militar de Quito. El 29 de Noviembre
de 1829 ocupó la Vicedirección de la
Facultad de Medicina y el 31 de Diciembre fue designado
Director titular. Con tal motivo denunció ante
el Juez Municipal que en las boticas se estaba despachando
trozos de raíz de cabuyo en lugar
(1) Dato proporcionado por
el Dr. Fernando Jurado Noboa.
de raíz de zarzaparrilla por ser la última
más costosa y muy usada para la sífilis
y como depurativo. El 15 de Enero de 1830 fue electo
Miembro de la Junta de Sanidad conjuntamente con el
Dr. Juan Manuel de la Gala. En Marzo fue comisionado
por la Municipalidad de Quito para que localizara
en las haciendas de los alrededores la linfa de la
vacuna y la llevara a la capital.
Formaba parte del grupo de
amigos del General Juan José Flores y cuando
éste separó al Distrito Sur de la Gran
Colombia, Espinosa firmó " el Acta respectiva”,
el 13 de Mayo de ese año.
El 20 de Marzo de 1834 fue
comisionado por el Municipio de Quito para conservar
y preparar la vacuna contra la viruela.
Por entonces casó con
Rosa Cadena con sucesión.
En 1836 dictaba la cátedra
de Clínica Interna y obtuvo del presidente
Vicente Rocafuerte la Dirección General de
Estudios y el Vicerrectorado de la Universidad cuando
ésta fue reformada. Se le consideraba un médico
atinado y feliz en los diagnósticos y en los
tratamientos, lo cual le valió el sobrenombre
de Protomedico, que le dio el pueblo quiteño.
En 1837 logró de Rocafuerte
la fundación del Anfiteatro anatómico
de Quito al costado sur del Hospital de San Juan de
Dios, donde existía un antiguo panteón
que lindaba con la calle de la Ronda, hoy conocida
como Morales.
Por entonces una epidemia de
cólera morbo azotaba los principales puertos
de los Estados Unidos y Europa. Espinosa escribió
con los Dres. Miguel Vergara y Joaquín Torres
una petición a las autoridades municipales
de Quito, que arbitraran las medidas de higiene y
salubridad necesarias, para evitar la enfermedad cuya
amenaza les preocupaba.
En 1838, aparte de sus cátedras en propiedad,
desempeñaba las de Farmacia, Clínica
Interna y Clínica Externa, ya era Profesor
Vitalicio de la Facultad o lo que era lo mismo "Socio
propietario" El 8 de Octubre de 1843 practicó
la autopsia del cadáver del Coronel Antonio
Pio de Ponte y Ascanio, falleció de tuberculosis,
con lesiones evidentes, según Informe.
En 1845 ocupó el rectorado
de la Universidad, siendo el primer médico
en llegar a tan altas funciones, pero siguió
interesándose por la higiene y la sanidad,
consiguiendo la aprobación de leyes de protección
de la salud.
En 1848 fue reelecto y actuó
hasta 1851 que terminó su segundo mandato.
En Julio fue enviado por la Facultad de Medicina a
estudiar la epidemia de la fiebre catarral que azotaba
la parroquia de Santa Barbara en el norte de Quito.
El 51 preparó las tarifas de precio de los
medicamentos que se vendían en las boticas.
Su sueldo anual como cirujano del Hospital de San
Juan de Dios era de trescientos pesos. Entre 1855
y el 56 ocupó el rectorado por tercera ocasión.
El 57 pasó a ocupar una de las vocalías
de la Junta Universitaria y siguió dictando
su cátedra de Medicina.
El 1° de Enero le reemplazó
en el rectorado de la Universidad García Moreno,
recién llegado de Europa con fama de sabio
en Química, por haber tomado unos cursos libres
de esa materia, pero como más le atraía
la política, abandonó el cargo en 1859.
Espinosa pasó entonces
al Vicerrectorado, también trabajaba como Cirujano
del Hospital Militar con quince pesos mensuales.
En 1859 formó parte
con el Dr. Manuel Uribe Angel de una Comisión
encargada por el gobierno para recomendar un Plan
de defensa contra las epidemias. Hicieron divulgaciones
en impresos, reproduciendo informes sobre el cólera.
En 1860 fue rector por cuarta ocasión, caso
único en la historia de la Universidad Central
de Quito. El 61 fue Decano de la Facultad de Medicina
y al cumplir su período en 1863, pasó
de Diputado al Congreso. No siendo orador, sus actuaciones
fueron más bien deslucidas. Tenía el
carácter manso y hasta apocado pero la inteligencia
vivaz y el trato amable, y por eso se ganaba las simpatías
entre las clases sociales de Quito.
En Enero del 64 fue nuevamente
Decano de Medicina y miembro del Consejo Superior
de Instrucción Pública y estando en
dichas funciones el 13 de Febrero, fue sorprendido
por la orden de clausura de la Universidad, dictaba
por el presidente García Moreno (2)
Espinosa debió de sufrir
mucho pues veía terminaba la obra por la que
había trabajado tantos años y desde
entonces tuvo accesos de melancolía y empezaron
sus dolencias que se volvieron crónicas. Nunca
había sido de salud robusta.
"Modesto, culto, afable,
caritativo y muy humano", de baja estatura, rostro
apacible, excelentes maneras, falleció en Quito
el 30 de Julio de 1869. Se conserva su retrato.
(2) La razón que se adujo para el cierre de
la Universidad Central fue que, a causa de la libertad
de estudios decretada años atrás por
el Presidente José María Urbina, había
decaído totalmente la educación; verdad
a medias pues el motivo de la clausura era la entrega
de la Universidad y en general de la educación
del país, a la Compañía de Jesús,
cuyos miembros acababan de regresar traídos
por García Moreno. Poco después se fundaba
la escuela Politécnica con jesuitas alemanes,
científicos notables, como Wolf, Menten, Dressel,
Sodiro, aunque casi todos regresaron a Europa en 1876,
cerrándose la Politécnica por causas
políticas y económicas. En cambio, los
jesuitas españoles, ignorantes y fanatizados
por haber servido la mayor parte de ellos como simples
guerrilleros -casi bandoleros- en las interminables
guerras carlistas del norte de España, se quedaron
para desgracia nuestra.