ANTONIO FALCONI
OFTALMOLOGO.- Nació
en Riobamba en 1849. Hijo de José Falconí
y de María Antonia Falconí, vecinos
de Riobamba. Aunque lo más probable es que
llevara únicamente el apellido de su madre
pues nunca firmó ambos.
Aprendió las primeras
letras en su ciudad natal, luego pasó a Quito
y se graduó de Bachiller en 1867 en la especialidad
de Humanidades Clásicas. El 69 se matriculó
en la Facultad de Medicina de la Universidad Central
y en la escuela Politécnica que recién
se acababa de inaugurar, para dedicarse al estudio
de la Medicina y de las Ciencias Naturales. En la
Universidad tuvo de profesores a los Dres. Ettienne
Gayraud y Dominique Domec en Anatomía y Disección,
éste último lo introdujo en la práctica
de la técnica quirúrgica ocular que
entonces era casi desconocida en Quito, pues recién
comenzaría a operar la vista el Dr. José
María Troya en 1878.
En 1876 recibió el título
de Doctor en Medicina y como Cirujano Militar fue
alistado en el ejército que luchó en
Galte en defensa del gobierno del presidente Antonio
Borrero,
En 1879, al retornar a Montpellier
los médicos franceses contratados por García
Moreno, se abrió un Concurso en la Universidad
Central para dictar la difícil asignatura de
Anatomía Descriptiva en el Anfiteatro Anatómico
y a la vista de cadáveres. Falconí triunfó
sobre sus competidores los Dres. Darío Echeverría
y José María Arroyo pues su pericia
e inteligencia le hacían el más diestro
y recomendable. Por entonces se cuenta que operó
al Dr. Ascencio Gándara, Decano de la Facultad
de Medicina, de sus cataratas dobles. Lo hizo con
anestesia local y espléndidos resultados, a
pesar de que su importante paciente era diabético.
Gándara le obsequió un Cuadro artístico
en el que había hecho pintar el siguiente verso:
// Porque a tu ciencia debo / queridísimo amigo
/ tener luz en mis ojos / por eso tu nombre bendigo
/ postrado de hinojos / y donde quiera que voy / llevo
la grata memoria / que aunque olvidarme quisiera /
no lo permiten los anteojos. //
En 1880 salió electo
Diputado por la provincia del Chimborazo y concurrió
al Congreso de ese año.
En 1882 fue designado Cirujano
Jefe del Hospital San Juan de Dios y aumentó
el número de operaciones de cataratas con las
técnicas de la época, que en poco o
en nada se diferenciaban a las inventadas cien años
atrás, y que podrían dividirse en cuatro
grupos, a saber: 1) La extracción lineal simple
o método de Daviel creado en 1745, 2) La extracción
de cataratas por el Método de Critchett, 3)
La extracción de cataratas por el método
de Berer, que era muy similar al anterior, diferenciándose
únicamente por la longitud de la incisión,
y 4) La estracción lineal con iridectomía
o método de Gráefe.
Falconí llegó
a utilizar todos los métodos, también
practicó operaciones en úlceras oculares,
intervenciones en la córnea, sacando cuerpos
extraños, etc.
En 1888 dictó las materias
de Cirugía y Obstetricia. En 1890 pasó
a ejercer en Guayaquil y contrajo matrimonio con Carmen
Amelia Villagómez Andrade, con cinco hijos,
entre los cuales descolló como poeta, crítico
y pediatra el Dr. José Antonio Falconí
Villagómez, del movimiento literario modernista
del Ecuador en los años 20.
En 1894 publicó el folleto
"Keratocentésis" indicando que las
infecciones palúdicas podían comprometer
la vista y presentó como ejemplo a un sujeto
de 26 años con problemas oculares, al que trató
exitosamente recetándole sulfato de quinina,
tras agotar todos los medios conocidos para disminuirle
una inflamación dolorosa. (1)
Para el Incendio Grande del
5 al 6 de Octubre de 1896 perdió sus bienes
y tuvo que salir a Lima, donde refrendó sus
títulos y ejerció la profesión
en los Hospitales Dos de Mayo, Francés e Italiano,
bajo las directrices y consejos de los Dres. Mazzei
y Gatffron, especialista oftalmólogo europeo.
En 1898 volvió al puerto
y tomó las cátedras de Anatomía
Descriptiva y Disección, que después
cambió por la de Oftalmología, cuando
ésta fue creada en 1905.
En 1910 aconsejó a su
discípulo Juan Francisco Rubio Alvarado que
se especializara en oftalmología. Rubio afirmaría
años después que su maestro Falconí,
tras cincuenta años de continuas intervenciones
quirúrgicas, podía llenar un riñón
de loza con los cristalinos operados por sus manos.
En 1913 se colocó su
retrato en la Galería de Médicos Ilustres
de la Sociedad Médico Quirúrgica del
Guayas. El Consejo Superior de Instrucción
Pública lo jubiló en 1916 pero siguió
dictando sus cátedras cuatro años más.
El 17 Manuel J. Calle hizo su elogio en "El Guante"
con motivo de la Medalla de Oro que le entregaron
en la Asociación Escuela de Medicina. En 1920
recibió otra Medalla de Oro de la Facultad
de Medicina, Cirugía y Farmacia y el 26 la
Sociedad Medico Quirúrgica le otorgó
un conceptuoso diploma al celebrar sus Bodas de Oro
profesionales.
No fue cronológicamente
el más antiguo oftalmólogo del país,
pero estuvo entre los precursores de esa especialidad,
gozó de fama nacional, dejó discípulos,
y tras larga y penosa enfermedad –un cáncer-
falleció en Guayaquil, el 23 de Diciembre de
1931, de 82 años de edad.
(1) El caso presentado por
Falconí llamó tanto la atención
en la "Academia Libre de Medicina" del Guayas,
que su presidente el Dr. Federico Matheus lo llevó
a discusión en la sesión inaugural,
habiéndose recogido numerosas opiniones de
los galenos asistentes.