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RAFAEL BARAHONA ANDRADE
MEDICO Y CIRUJANO.- Nació en Quito el 30 de Septiembre de 1827, hijo de Maria Nicolasa Andrade Barahona y de padre no conocido. (1) Estudió en los colegios de San Fernando y San Luis donde graduóse de Bachiller.

En 1846, cuando recibía clases de Medicina en la Universidad de Santo Tomás, renuente a aprender la Anatomía teórica que mostraban las láminas y textos de la época, tomó la costumbre de reunirse con varios compañeros para esconder los cadáveres en un cuarto apartado del Hospital San Juan de Dios hasta que los reclamaran sus deudos y mientras tanto les hacían disecciones y aprendían anatomía por cuenta propia, sin ninguna comodidad ni instalación y con los instrumentos estrictamente necesarios.

En 1847 casó con Petrona Proaño Morillo, tuvieron seis hijos.

En 1851 logró el título de Doctor en Medicina con la máxima nota de siete A. En 1852 fue Cirujano Militar e hizo la campaña de Cuenca.

Enseguida entró a la Facultad de Química y Farmacia y fue designado Profesor sustituto de Patología, instalando un laboratorio en su casa para investigar y enseñar a sus alumnos. Se especializó en observar la función enzimática del jugo gástrico y la glicogenia, con el mérito de haber sido el primero en interesarse en esos fenómenos en el Ecuador y en emitir teorías y opiniones al respecto.

(1) Dato proporcionado por el Dr. Fernando Jurado Noboa.

En 1853 inventó y construyó un aparato de extensión y contra extensión continua para las fracturas del fémur que en 1894 fue llevado a Francia y reconocido como de gran utilidad por el célebre traumatólogo Dr. Tilleaux, de suerte que Barahona está considerado uno de los precursores de los tratamientos para lesiones por roturas de huesos.

Desde el 56 tenía autorización del Cabildo capitalino para ejercer como médico profesional farmacéutico del Hospital, excepto los días que le tocaba el turno a la botica del Hospital, bien provista de drogas, útiles y aparatos, entre los cuales uno era utilizado para la destilación del cloroformo y éter. También existían alambiques, alquitaras, matraces, cristalería y cuatro farmacopeas. Allí inventó su famosa "Poción Barahona", tónico que alcanzó gran popularidad en su tiempo y se consumió hasta principios de este siglo, así como una "Poción indiana" para el paludismo. (2)

Al morir el Dr. Manuel de la Gala en 1857 obtuvo por oposición su cátedra de Fisiología e Higiene, que mantuvo por espacio de más de treinta años en la Facultad de Medicina, gozando de general estimación entre el alumnado; pues, aparte de que enseñaba fácil y bien, predisponía el ánimo de los estudiantes sin herirlos, examinándoles con inteligencia y bondad, mientras acariciaba descuidadamente sus mostachos y largas patillas. "Entonces se marcaba en él la silueta de un sabio".


(1) Con la libertad de estudios decretada en tiempos del presidente Urbina fue posible graduarse y obtener título en dos o más profesiones a la vez. Hubo médicos y farmacéuticos que trataton de ejercer ambas, lo que estuvo prohibido por el Art. 107 del Reglamento de Policía que tenía que ver con el ejercicio profesional como antes el Protomedicato. Para ello, los interesados se dirigían al Cabildo solicitando la respectiva autorización o permiso.

En 1859 fue Concejal del Cantón Quito. El 60 Cirujano Mayor del Ejército Provisorio de García Moreno y asistió a la toma de Guayaquil. El 61 dirigió la Facultad de Medicina y fue Cirujano Mayor del Escuadrón de Lanceros de la División Norte. En la batalla de Cuaspud cayó prisionero de las tropas colombianas del General Mosquera.

De esa época es la siguiente anécdota que ha referido el Dr. Gualberto Arcos. Barahona tenía un excelente ojo clínico y en una visita que realizó con García Moreno al Hospital de San Lázaro, se dio cuenta que un asilado de apellido Núñez estaba allí por equivocación. Entonces obtuvo que le permitiera llevarlo al Hospital Militar donde lo sanó con uno de sus tratamientos, causando la admiración del presidente, quien le tomó afecto y admiración.

En sus cátedras gozaba de prestigio por su inteligencia y conocimientos. Era hombre bien parecido y de mucha distinción. Acertadísimo en su consulta que la tenía escogida y figuraba por eso entre los Médicos que mayores impuestos profesionales tributaban.

En 1867 volvió a ocupar una Concejería en la Municipalidad y era Cirujano Mayor de los batallones de Línea Nos. 1 y 2 acantonados en la capital. Ese año alcanzó el grado de Teniente Coronel y adquirió una casa en la calle Maldonado cerca del túnel de la Paz.

Desde 1868 dictó cursos particulares de Obtetricia en su domicilio. El 69 fue designado Catedrático interino de Química y Botánica en la reorganización de la U. Central y pronunció un discurso en honor del naturalista inglés Dr. William Jameson.

En Enero de 1870 volvió al Concejo Cantonal de Quito. En Mayo fue electo Director de la Sociedad de Medicina Práctica. La reunión inicial fue celebrada en casa del Dr. Miguel Egas pero el impulso lo había dado García Moreno, autor de la idea.
En 1871 asistió a una Conferencia dictada por el Dr. Teodoro Wolf, entonces sacerdote jesuita, en la Escuela Politécnica, se apasionó por los estudios darwinistas y defendió la tesis de la evolución de las especies.

Desde 1872 comenzó a extender Certificados de haber terminado los cursos de Obtetricia que venía dando en su casa, a las alumnas que así se lo pedían, aunque no era requisito tenerlos para desempeñar la profesión de comadrona o partera en el Quito de ese entonces.

En 1875 fue Legislador por la Provincia del Pichincha. Entre el 78 y el 85 Cirujano de Primera Clase de la Sección Militar del Hospital de Quito. En 1884 asistió al Congreso como Diputado nuevamente. En 1887 ocupó el decanato de la Facultad de Medicina. El 90 el rectorado de la Universidad Central y publicó un Informe. En 1892 fue uno de los Presidentes de Honor del Congreso Educacionista de los Estados Unidos.

En 1894 fue Diputado y ocupó la Vicepresidencia de dicha Cámara, también el Vicerrectorado de la Universidad Central y al año siguiente ascendió al Rectorado.

Tenía las maneras cultas y agradables, y arte para atraer las voluntades, cultivando varias ramas de la medicina. Fue internista. Cirujano y Farmacéutico con aficiones a la Química y a la Botánica Médica, Profesor competente de Fisiología y disector de Anatomía.

Sintiéndose enfermo se acogió a la jubilación y testó en 1897, falleciendo en Quito el 1o. de Marzo de 1898, de 70 años de edad. Era propietario de una casa en la calle del Mesón y de una finca en Cotocollao.

Legó sus libros de Medicina en inglés y francés a la Facultad de Medicina de la Universidad Central.