JULIO CARCHI VARGAS
COMERCIANTE.-
Nació en Daule el 12 de Abril de 1896 en la
casa familiar del callejón de atrás
de la Iglesia Matriz. Hijo legítimo de Juan
Doroteo Caychi Suárez, último Cacique
reconocido de los Daules y de Jesús Vargas
Guillen, nativos de esa jurisdicción. (1)
Fue el cuarto de una familia
que llegó a ser de cinco hermanos varones pero
en 1902 falleció su madre a consecuencia de
parto. Poco después comenzó sus estudios
primarios en una escuelita en Daule bajo la dirección
del culto y hábil educador Carlos Matamoros
Jara, quien llegaría a destacar como historiador,
periodista y Director de la Biblioteca Municipal de
Guayaquil.
(1) La ascendencia conocida
de tos actuales Carchi de Daule arranca de 1) Don
Juan Caychi dueño de extensas propiedades en
la zona denominada Magro (Daule), quien casó
dos veces, la segunda con Regina Suárez, nativa
de Daule, que murió joven al dar a luz a su
único hijo bautizado como Juan Doroteo Caychi
Suárez. Este Juan Doroteo nació en la
casa de sus padres ubicada en el callejón de
atrás de la Iglesia Matriz que ya era antigua,
pues había sido construida a finales del siglo
XVIII con maderas incorruptibles y techo de tejas
y a la usanza española y que yo alcancé
a conocer pues existió hasta la década
de 1980. Cuando don Juan se sintió morir, llamó
a una prima y comadre espiritual llamada Tomasa Chonana
y le dijo señalando al niño Juan Doroteo,
que no tendría ni cinco años de edad:
"Cuídalo mucho porque es el último
de nuestro linaje", palabras que se le quedaron
gravadas al menor para siempre. Acto seguido, el moribundo
le entregó a Doña Tomasa un bototo lleno
de pepitas de oro. Más, fue el caso, que la
buena señora cometió la imprudencia
de dar el bototo y el oro a su hijo Tomás,
para que las hiciera producir, con el resultado de
que a los pocos años dicho capital había
sido disipado en dudosos negocios. Por tal motivo,
un vecino de la población llamado Ramón
Falcones, tomó a cargo la crianza y educación
del Joven Juan Doroteo. Falcones era un personaje
conocido y respetado de la localidad, realizaba curaciones
reputadas como milagrosas valiéndose de hierbas
y vegetales y su fama trascendía los límites
de la comarca dauleña. 2) Juan Doroteo desde
los dieciseis años se dedicó al negocio
de abacería con tienda en los bajos de la casa
paterna, prosperó medianamente como para mantener
su status de Cacique Principal en el Daule de los
años 1880, al punto que cuando mensualmente
arribaban las balsas de los indios Colorados, con
el fin de cambiar y vender sus productos y artesanías,
sobre todo objetos de chonta y petates, iban a visitarle
portando obsequios –forma tradicional de rendirle
vasallaje- pues ellos recordaban su origen Chono o
Chonana. Don Juan Doroteo tenía la costumbre
de agasajarlos con comida y bebida durante el tiempo
que permanecían en la población, que
a veces se prolongaba por una semana o más
y hasta les hablaba en safiki, idioma que dominaba.
Cuando estuvo en edad casadera
contrajo nupcias con María de Jesús
Vargas Guillen, fallecida al dar a luz el quinto hijo
varón, evitándose así que desapareciera
tan esclarecida familia de Caciques, cuyo origen noble
es inmemorial. Viudo, contrajo segundo matrimonio
con Dolores Gavilanes, de Guayaquil, de este enlace
no tuvo sucesión.
Para explicar el cambio de
su apellido de Caychi a Carchi se cuenta que don Juán
Doroteo Caychi Suárez tenía relaciones
comerciales con el súbdito italiano Pío
Frugonne, quien le llegó a tener mucha confianza
y consideraciones a la par de un entrañable
afecto y semanalmente le enviaba por lancha diferentes
mercaderías para la venta. Desde un primer
momento, Frugonne, que no entendía bien el
español y peor las voces indígenas,
facturó equivocadamente, remitiendo a la orden
de Juan Doroteo Carchi, y aunque el interesado le
aclaró en varias ocasiones que así no
se escribía su apellido, el italiano siguió
en su error, presentándole y recomendándole
como excelente cliente y magnífico amigo con
dicho apellido Carchi, a los demás connacionales
y comerciantes del puerto y hasta le hizo empadronar
así en el libro de Comerciantes de Guayaquil
de manera que, como los negocios progresaban, no le
quedó a Don Juan Doroteo otra alternativa que
aceptar el cambio, sin darse cuenta que perdía
un apellido antiquísimo y distinguido, por
otro que no significaba nada en la historia regional
de la Cuenca del Guayas, pero que hoy lleva su descendencia
con honor. Lo interesante de esta relación
es que hacia 188, 0los actuales indios Colorados,
antes Chonos o Chonanas, aún habitaban en pequeños
grupos o parcialidades a las orillas del río
Daule y frente a esa población, de donde se
desprende que su emigración a las selvas de
Santo Domingo debió producirse a principios
de este siglo.
En 1908, al finalizar la primaria, Matamoros le envió
recomendado a Guayaquil a su amigo el Prof. Fermín
Vera Rojas, quien lo llevó a la Escuela de
Artes y Oficios de la Sociedad Filantrópica
del Guayas, donde laboraba como Rector. Mientras tanto
vivía en casa de la Prof. Inés Landázuri,
después casada con Auz, que era muy amiga de
su familia; en el décimo tercer grado, optó
por regresar a Daule como profesor auxiliar del Instituto
Nacional Vicente de Piedrahita y allí permaneció
dictando clases en los primeros grados hasta 1917
que ocupó la Secretaría de la Jefatura
Política Cantonal.
En 1918 acompañó
al Dr. Tomás Abad Jaúregui y a otros
intelectuales dauleños en una publicación
cultural fundada ese año bajo el nombre de
"El Atalaya", que apareció breve
tiempo dejando gratos recuerdos.
Su antiguo maestro Vera Rojas
le solicitó que aceptara la corresponsalía
del diario "El Telégrafo", enviando
remitidos por algunos años y bajo el seudónimo
de "Gabroche".
Entonces decidió asociarse
con Neptalí Villena y establecieron un almacén
de artículos generales en los bajos de la Municipalidad
(donde hoy se levanta el Banco de Fomento). Siempre
les fue bien y cuando la sociedad se liquidó
en 1924 y recibió su parte, pudo adquirir por
S/. 5.000, el histórico edificio del Cacicazgo
de Yanco, ubicado en el malecón y al pié
del río, en el sitio Puerto Yanco, así
denominado hasta ahora.
Dicha casa había sido
construida por sus antepasados, que la vendieron a
una familia Alvarado muy antigua en Daule y éstos,
a su vez, a Mercedes Florencia de Robles. Allí
se decía que estaba enterrado un oro, propiedad
de varios "españoles" – entiéndase
blancos- llegados de Manabí y de paso a Guayaquil,
quienes habían fallecido súbitamente
a causa de la fiebre amarilla en 1842; pero, por más
esfuerzos que se hicieron para encontrar dicho entierro,
nunca fue hallado.
La Casa fue demolida en la década de los años
60 por disposición de unos estultos Concejales,
aduciéndose que como era muy antigua y se encontraba
salida de la línea de fábrica del moderno
malecón del río, estorbaba el paso vehicular
Así perdió la costa ecuatoriana su edificio
más antiguo y Daule una joya arquitectónica
del pasado colonial. Hoy solo nos resta su recuerdo
a través de una vieja y amarillenta fotografía.
(2)
En los bajos de la Casa del
Cacicazgo de Yanco estableció Carchi en 1925
su nuevo almacén, que empezó a funcionar
bajo la razón social de "Almacén
de Julio Carchi V." y pronto se acreditó,
se hizo famoso por ser el mejor surtido del lugar
y quizá de toda la zona y por cuanto su propietario
era proverbialmente amable y la clientela le quería
mucho; su compañera Primitiva López
Plúas, de la parroquia de Pedro Carbo, con
quien contrajo
(2) Hoy se levanta allí un moderno Centro Comercial
de propiedad de sus hijos.
El histórico Cacicazgo
de Yanco estuvo ligado a la familia Cayche por generaciones,
con el Cacicazgo de Daule y con el de Quijo—Daule.
Este último merece una
explicación. En épocas precolombinas
los indios Quijos del oriente amazónico eran
los mayores productores de coca y extendían
su comercio a la sierra y costa, llegando a las riberas
del Daule. Tanto poder les dio la coca que establecieron
una alianza con los Chonos o Chonanas de Daule, entregándoles
la concesión del comercio de la coca en los
demás pueblos de la costa, especialmente con
los Colonches, aliados naturales e inmemoriales de
los Daules. De suerte que la coca se vendía
entre Quijos en el Oriento y Colonche en el mar, a
través de Daule.
Los Quijos eran soberanos y
por eso su Cacicazgo se llamó hasta bien estrada
la época colonial con el nombre de Quijo—Daule,
aunque sucesivos matrimonios de familia unieron los
tres históricos Cacicazgos de Daule, Quijo—Daule
y Yanco en la familia Cayche, emparentada muy cercanamente
con otras nobles y principales familias chonas como
los Saracuaya, Banepo, Dauli, Chonana, Chaquise, Chaune,
Guayaquile, etc.
matrimonio en 1931, era quien
mejor cuidaba sus intereses, con inigualable competencia,
por eso se decía que ella era el motor del
negocio, mientras Carchi se dedicaba a planificar
y llevar los negocios a cabo en Guayaquil, donde escogía
y compraba las mercancías, viajando en los
años 40 a bordo de la lancha de su propiedad,
bautizada con el nombre de Marcia en honor a una de
sus nietas.
En 1930 decidió invertir
en tierras el fruto de sus ganancias y adquirió
a Pedro Canuto Cabrera parte de la antigua Hacienda
San Ignacio de 600 hectáreas, que bautizó
con el nombre de El Prado, ubicadas en el recinto
Valdivia, Parroquia Daule, donde inició una
ganadería criolla que fue mejorando con sucesivas
compras de sementales Santa Gertrudis en las Ferias
Agrícolas pecuarias de Guayaquil.
En 1931 la población
de Daule realizó un Cabildo abierto dada la
tremenda crisis económica que atravezaba esa
Municipalidad, cuyas exiguas rentas, inferiores a
los cuarenta mil sucres anuales, solo permitían
atender los más elementales servicios. Ante
esa situación se hizo necesaria la convocatoria
de una gran Asamblea Popular, que le escogió
para la presidencia del Concejo Entonces ocurrió
el milagro que todos habían esperado, pues
en poco tiempo se ordenaron las finanzas, restableciéndose
el servicio de alumbrado público al repararse
el viejo motor marca Fairbanks que debía funcionar
por las noches, aunque tal medida fue únicamente
provisional pues se terminó por adquirir un
nuevo equipo electrógeno a la firma S.K.F.
de Ivan Bohman en Guayaquil.
En cuanto a los otros ramos,
logró la creación de la escuela taller
para señoritas "Cornelio E. Vernaza",
construyó las calzadas de las calles Piedrahita,
Guayaquil, 10 de Agosto y Pedro Carbo hasta el cementerio,
que inició con sesenta nichos. Dio luz eléctrica
a la parroquia Las Ramas, abrió trochas de
verano y se entregó un solar a la Sociedad
de Artesanos Amantes del Progreso de Daule para la
construcción de la sede social.
En 1933 volvió a invertir
en tierras y pagó S/. 10.000 a Wenceslao Briones
Ponce por tres cuartas partes de su hacienda Pedregal,
cuyo nombre cambió por Aricia. Esas tierras
se constituían por 1.200 hectáreas improductivas
de peligrosos pantanos plagados de lagartos, pero
con trabajo y paciencia las fue disecando hasta transformarlas
en arrozales de vega, iniciando la agricultura mecanizada
de esa región y con el paso de los años
formó un emporio de riqueza agrícola
que comenzaba a un kilómetro de la población
de Daule y llegaba hasta el recinto Las Animas, entre
los ríos Daule y Pula.
Entre 1936 y el 37 nuevamente
fue Presidente del Concejo Cantonal. El 37 publicó
un informe.
En la década de los
años 40, bien cimentada su fortuna personal,
extendió sus negocios a la distribución
y venta de gasolina y kerosene pues había adquirido
un vehículo Ford-T que solamente podía
utilizar en verano y acompañándose de
un chofer, pues nunca quiso aprender a manejar.
El 42 comenzó a fabricar
quesos y mantequillas con la leche de su ganadería.
El 43 instaló una fábrica de hielo.
Ya estaba casado con Da. Primitiva y sus dos hijos
le ayudaban en los negocios, sobre todo Carlos Julio
Carchi López, que era Contador comercial.
En 1946 ocupó la presidencia
del Centro Agrícola Cantonal de Daule y logró
la expropiación de los terrenos del norte de
Daule, donde proyectó y planificó la
instalación de campos experimentales tendientes
a la organización, mecanización y modernización
de la agricultura, pero esos terrenos pasaron luego
a ser propiedad municipal para el ensanche de la población.
En 1948 y merced a sus gestiones
personales ante el presidente Galo Plaza se fundó
en Daule la Escuela Tropical de Agricultura. Carchi
cedió a precio ínfimo las hectáreas
de tierra que se requerían y el presidente
le agradeció su gesto de desprendimiento.
Durante los años 50
desempeñó las funciones de Jefe Político
Cantonal y presidente del Club de Leones de Daule,
ayudando a la construcción del cuartel del
Cuerpo de Bomberos, y fue declarado miembro honorario
de dicha institución. Por entonces donó
las 4 Hectáreas de terreno que requería
el Coliseo de Football.
En 1958 falleció su
esposa, viajó a Guayaquil, habitó una
casa propia de cemento en Avenida Olmedo y Chile,
se enamoró y contrajo segundas nupcias con
Victoria León Cousin, muy menor a él,
en quien tuvo cuatro hijos. Entre el 64 y el 66 fue
nuevamente Jefe Político.
Finalmente, sintiéndose
enfermo a consecuencia de un mal cardiaco, pidió
que lo trasladaran a Daule, donde expiró a
la avanzada edad de 86 años, el día
28 de Agosto de 1982, en su casa de las calles Piedrahita
entre Guayaquil y Colón.
Frente a su Capilla Ardiente
desfilaron numerosas personalidades de Guayaquil y
Daule para testimoniar el respeto y simpatía
que había logrado en vida como benefactor y
amigo.
Fue un patriarca local que
supo granjearse la confianza de todos en la zona y
benefició a su tierra con sucesivas donaciones.
Su estatura mediana, frente ancha, grandes ojos, rostros
trigueño, facciones finas y bastante calvo.