VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................
 

AGUSTIN QUEROL Y SUBIRATS
ESCULTOR.- Nació en Uldecona, Valle del Ebro, Tortosa, Cataluña, España, en 1860, en el hogar humilde de un panadero. Su cuna se meció cerca del horno y desde pequeño jugaba con barro y cera modelando y dibujando con mucha facilidad; pero dada su pobreza, tuvo que pasar por verdaderas dificultades para que le diera clases de dibujo su paisano Ramón Cerveto.

En 1878 viajó a Barcelona y se hospedó en casa del pintor José Maria Márquez, quien lo llevó al taller del escultor Domingo Talarn. Después pasó con quince pesetas de sueldo a la semana a trabajar con los hermanos Valltitjana, para quienes realizó numerosas obras originales que ellos firmaron como suyas, según lo ha anotado el historiador Feliú Elías.

De Querol se conoce en 1880 un busto de "Virgen", el proyecto al "Monumento del General Prim", el 81 un busto de "Porcar y Tió". El 82 ingresó al curso de escultura de la Escuela de la Lonja en Barcelona y en el Hospital de Santa Cruz estudió Anatomía pues quería captar los secretos del cuerpo humano para trasladarlos al mármol y al granito. Ese año proyectó dos de las estatuas del monumento a Colón en Barcelona y los bustos de Coll y Vehí, de Salvador Masriera y de Francisco de S. Campillá.

En 1883 se instaló en un barracón en Sarria donde puso taller y esculpió un busto femenino y alegórico que tituló "La Joven Cataluña" y tres estatuas, la del tenor Tamagno, la del bajo David y la de la tiple Teodorini. Sus vinculaciones con un valioso grupo de intelectuales -bohemios como él- le servía para vencer los obstáculos que hallaba a su paso.

A fines de 1884 decidió trasladarse a Madrid e intervenir en un Concurso de Escultura, pero como no tenía para el pasaje y la estadía en la Capital, fue ayudado por el banquero Arnús, quien le adquirió una "Dolorosa".

En Madrid se presentó con "Apolo y Marcia" y recibió una beca en Roma de tres años de duración. En la ciudad eterna trabajó mucho y bien, entre otras obras de importancia realizó un "San Juan predicando en el desierto", "una Mater dolorosa", y "Tulla" -estatua bella, Miguelangelesca, desafiante- que al ser traídas a España ganaron premios en la Exposición Nacional de 1887, situándole en la primera línea de la Escultura de su tiempo.

En 1888 ganó una Medalla de Oro con un desnudo femenino que llamó "La Tradición" y desde entonces Antonio Cánovas se convirtió en uno de sus más entusiastas y decididos protectores.

España vivía la época histórica llamada de la Restauración y estaban de moda los monumentos públicos. Los más variados géneros y estilo eran tomados del pasado -las más de las veces desafortunadamente - aunque no faltaban reactualizaciones fecundas como la estatua ecuestre, de tan rica tradición en el mundo occidental, de suerte que siendo época propicia para los escultores, empezaron muchos de ellos a sobresalir, anotándose entre los mejores a Arturo Molida y Alinari, Antonio Susillo Fernández, Eduardo Barrón González, Marcial Aguirre, Francisco Vidal y Castro, Antonio Moltó y Such, Cipriano Folgueras y Doiztúa, Elías Martín y Ríeseos y Pedro Estany; sin embargo, el que mayor fama alcanzaría por su extraordinaria técnica y facilidad de modelado, por su flexibilidad para plegarse a los más diversos encargos, su complacencia en lo anecdótico y lo menudo, su afán de notoriedad derivado de sus comienzos difíciles, fue Querol.

En 1889 ganó una Medalla de Oro en París y tenía tal cantidad de trabajos que tuvo que contratar numerosos ayudantes (artistas y tallistas) haciendo resentir su producción de imperfecciones y descuidos notables, auque cada una de sus piezas es una obra de arte, tal la fuerza de su inspiración.

En 1890 conmocionó la opinión pública con un proyecto sobre la heroica resistencia de la ciudad de Sagunto, cuyas figuras gesticulantes en extremo y por ello poco naturales y hasta amaneradas, fue calificado de retorcido. También fueron de ese año el monumento al Almirante Méndez Núñez en Vigo y un conjunto que representa a "San Francisco curando a los apestados" criticado como grupo ramplón, para los jardines de la Biblioteca Nacional.

En 1891 logró tres Medallas Internacionales de Oro en Berlín, Viena y Munich y entregó la estatua de Alfonso XII para el Monumento del Retiro en Madrid. Igualmente, de ese año es una estatua de "Don Juan tenorio".

En 1892 ejecutó el monumento de Bartolomé de las Casas para México, varios bustos para el interior del Museo de Arte Moderno de Barcelona y comisionó a su ayudante el Arquitecto Farré, la construcción de una mansión en el paseo del Cisne, con extensos jardines, talleres y grandes salas para Exposiciones que inauguró al año siguiente, convirtiéndose en uno de los sitios más concurridos de Madrid.

Ese año 92 triunfó en la Exposición Internacional celebrada en Chicago. Su vida era un continuo trajín pues tenía un negocio de mármoles de Carrara e intervenía en varias fundiciones artísticas en bronce, tanto en España como en el extranjero, por lo cual viajaba constantemente.

Singularmente importante era su participación en los Concursos, que empezó a maniobrar a su antojo. El 92 ganó las obras de adorno del frontón del grandioso edificio de la Biblioteca Nacional tras agrias disputas, pues la Academia opinó que su proyecto se ajustaba menos que los de Suñol y Trilles, al mal llamado estilo Grecorromano bramantesco del susodicho edificio. El conjunto de Querol resultó "una amalgama de símbolos, alas, laureles y otras menudencias que dicen muy poco de su valor" y en su ejecución hizo caso omiso de las condiciones y rectificaciones que le imponía la Academia, fiado en el apoyo incondicional de Cánovas y de ciertos círculos culturales formados por Baroja, Azorín, Martínez-Sierra, que protestaban por las imposiciones de la trasnochada corporación.

En 1893 se inauguró su monumento a los marinos Legazpi y Urdaneta en Manila, comenzó a dirigir la propaganda artística española a través de crónicas de divulgación que aparecían en la prensa madrileña y firmaba bajo el seudónimo de "El Plutarco del pueblo".

Su vida social también era intensa. Alternaba con Príncipes, Embajadores y Ministros y concurría a casi todos los actos oficiales. Ya era Diputado por el partido de los "Roquetes" y nuevamente le eligieron en 1902 para otro período.

En 1894 fue contactado por el "Comité Columna Nueve de Octubre" de Guayaquil, para diseñar, construir y colocar un monumento alusivo a la revolución. En 1908 comenzó a trabajar en él y hasta proyectó viajar al Ecuador para dirigir personalmente la erección.

En 1895 levantó el monumento a Garibaldi en Montevideo. El 98 el monumento a Moyano en Madrid. En 1900 ganó Medalla de Oro en la Exposición Universal de París. En 1901 el de la viuda de Epalza en Bilbao y un busto a Baco. En 1902 los monumentos a Quevedo en Madrid, al General Bolognesi en Lima y al General Mitre en Buenos Aires. Igualmente levantó el grupo alegórico del Ministerio de Fomento y un busto llamado "La Veneciana" para Madrid.

En 1903 trabajó el Mausoleo de Cánovas en el interior de la Basílica de Atocha, "cuyos detalles como los objetos y llamas han sido calificados de delincuencias formales iguales a las esfúmalas pictóricas, apreciándose concomitancias con el modernismo que entraba en España, especialmente en la vertiente simbólica."

Entre 1906 y el 8 realizó el Monumento a los mártires de la Patria y a los sitios de Zaragoza, para esa ciudad. El 8 el monumento al General Urquiza en Paraná y el 9 el de Moret en Cádiz.

Tanta actividad le hizo merecedor de una bien ganada fama de genial escultor pues hasta se daba tiempo para desempeñar la Subdirección del Museo de Arte Moderno de Madrid y para representar a España en diferentes Jurados Internacionales.

Su gran fortuna le convirtió en mecenas y cuando menos se esperaba porque siempre había gozado de excelente salud, sufrió un infarto el 12 de Diciembre de 1909 en Madrid y murió el día 14. Su entierro fue apoteósico como correspondía a un artista de su talento y habilidad, el mayor representante de la escultura anecdótica y retórica española del siglo XIX.

Nunca rechazaba un encargo aunque tuviera que echar mano de colaboraciones extrañas. Su obra, episódica, melodramática y hasta declamatoria, gustó mucho y aún sigue atrayendo. Todo en ella es complejo y agitado. En cuanto al ropaje, modelado con pliegues retorcidos y demasiadas vueltas, es exagerado.

Dejó muchas obras más, unas terminadas y otras en proyecto. Entre las primeras podemos mencionar un colosal "Moisés y las Leyes" que hoy corona el Palacio de Justicia de Barcelona, un "Pegaso" para el teatro Nacional de México, "Desesperación" para el grupo El Salvador en el panteón de la familia Gerona en el Cementerio de Madrid.

Tras su fallecimiento tomó a cargo los trabajos de la Columna del Centenario el escultor Cipriano Folgueras y Doiztúa que murió en 1911 y finalmente fue terminada por José Monserrat Portella. La inauguración se efectuó el 9 de Octubre de 1918, habiendo intervenido en los trabajos de erección la Casa White y Co. y el Ing. Francisco Manrique Pacanís. (1)

Su costo fue de 600.000 francos puesta en Europa a lo que hubo que sumar 107.839 pesetas de flete hasta Guayaquil y 32.643 pesetas de Seguro, más el precio de los trabajos de expropiación de las cuatro manzanas de terreno, de las excavaciones ( 23 metros de lado y 7 de fondo) el pilotaje y la mano de obra.


(1) Tras la muerte de Querol, el 14 de Diciembre de 1909, la Columna del Centenario de la Independencia de Guayaquil se continuó construyendo. El Gobierno nacional tomó cierta cantidad de los fondos por los problemas surgidos con el Perú en 1910 pero la devolvió el 13. Las partes del monumento se embarcaron en España en 1915. José L. Soria fundió la Columna en Barcelona. Las placas de los altos relieves inferiores fueron diseñadas por José Monserrat y fundidas por R. Staccioli, también en Barcelona. El monumento completo arribó a Guayaquil en Julio de 1917. El 6 de Diciembre de ese año fue colocada la estatua de la Victoria en la cúspide de la columna. La Casa White entregó la obra a la ciudad el 19 de Diciembre de 1917, el Comité la inauguró el 9 de Octubre de 1918 con gran solemnidad y para el 9 de Octubre de 1920 hubo un imponente desfile cívico y militar que encabezó el Presidente Constitucional de la República, Dr. José Luis Tamayo Terán, acompañado de los Miembros del Cabildo y autoridades principales del puerto y del país.