EMILIO MARIA TERAN
JACOME
POLITICO.- Nació
en Latacunga y fue bautizado el 4 de Enero de 1863.
Hijo legítimo de Emilio Terán Robalino,
dueño de la hacienda "La Florida"
cercana a Píllaro, en la Provincia del Tungurahua,
quien viajó a Europa y a su regreso trajo unas
semillas que produjo la variedad de manzana Emilia,
así llamada en su honor. Fue varias veces Jefe
Político de Píllaro, donde se casó
con Ana Jácome Barba y vivía con fastuosidad,
pasó a Ambato, enviudó. Finalmente se
estableció en Quito y contrajo segundas nupcias
con la joven Rosario Calisto Vega, muy menor a él,
con quien no tuvo descendencia.
Fue criado en Píllaro
y recibió las primeras letras en ese lugar.
Era desde pequeño aficionadísimo a las
artes por las que sentía gran inclinación.
En 1881 ingresó a la Facultad de Jurisprudencia
de la Universidad Central. El 10 de Enero de 1883
participó en la toma de Quito y fue nombrado
profesor titular del Colegio "Bolívar"
de Ambato. Pintaba hermosos paisajes al óleo
y tocaba varios instrumentos musicales.
En 1885 falleció su
madre. El 86 contrajo matrimonio con Hortensia Vaca
Merizalde. El 87 se graduó de Abogado con las
máximas calificaciones y se incorporó
a la Corte Suprema de Justicia el 24 de Octubre, dedicándose
con enorme éxito a la rama penal.
Ese año circuló
en Quito un Anónimo titulado "El Hisopo"
contra las familias Rivadeneira y Ponce, que lo atribuyeron
a Terán, a quien atacaron por la prensa, sin
obtener respuesta.
En 1889 estrenó su drama
"Diez de Agosto" y tuvo que defenderlo de
la prensa por la crítica adversa de los redactores
del periódico "El Venancio". Lamentablemente
dicho drama no ha llegado hasta nosotros.
En 1890 fue Secretario Municipal
de Quito y fundó el periódico "La
Tijera". El 91 fundó el quincenario "El
Ariete". El 92 salió del conservadorismo,
apoyó la candidatura presidencial del General
Francisco X. Salazar, fue acusado y se defendió
en carta dirigida al Canónigo José María
Campusano.
Entre el 92 y el 95 mantuvo
el periódico bisemanal "El Republicano".
Desde el 94 fue secretario privado del Presidente
Luis Cordero. Era un hombre adinerado, dueño
de dos casas adquiridas con su talento y habilidad
profesional. El 95 fue electo Concejal de Quito y
con motivo del escándalo nacional de la venta
de la bandera se unió a Julio Andrade y viajó
a Píllaro a conspirar, despidiéndose
del Presidente Cordero con un aviso en tal sentido,
que debió sonar a broma pues se dieron un apretón
de mano final.
El 3 de Abril atacó
la población de Salcedo con 40 hombres pero
fracasó. Refugiado nuevamente en Píllaro,
pasó con Francisco Hipólito Moncayo
a tomar Guaranda. Después siguieron a Ambato
y se enteró del tratado suscrito por el nuevo
Presidente Interino Vicente Lucio Salazar con los
guerrilleros liberales, que puso la paz en el centro
y norte de la República.
Entonces, sintiendo que ya
nada podía hacer por la revolución decidió
marchar a Guayaquil, se enroló en el ejército
de Alfaro, subió a la sierra y combatió
en la batalla de Gatazo en la División del
Coronel Víctor Fiallo.
En Octubre fue nombrado Fiscal
del Tribunal que juzgó en Guayaquil a los Generales
Plutarco Bowen y Delfín Treviño, condenados
a muerte, pero se les conmutó la pena por el
destierro.
En 1896 fundó el semanario
quiteño "La Comadreja" con Camilo
Octavio Andrade, fue comisionado para estudiar la
Deuda Anglo-Ecuatoriana y tras cinco meses de intensos
trabajos presentó un Informe en 868 pags. y
12 índices. Alfaro quedó tan complacido
que le bonificó con S/. 15.000 y ordenó
su publicación. Desde París Filemón
Buitrago le refutó.
Ese año actuó
en la campaña del Centro contra la guerrilla
conservadora y en "El Grito del Pueblo Ecuatoriano"
defendió al General Manuel Antonio Franco,
injustamente acusado por el crimen de Víctor
León Vivar (1).
El 97 fundó el periódico
eventual "El Atalaya" luego "La Púa"
y asistió como Diputado por la Provincia de
León a la Asamblea Nacional Constituyente.
El 98 se burló de unos
versos escritos por el Dr. Telmo Viteri en el Panóptico
con "Ripios penitenciarios". Luego fue ascendido
a Coronel y Comandante de Armas en Tulcán,
participando en los combates de Taya contra los conservadores
colombianos y los de la frontera. De Guangoloma con
los guerrilleros de Latacunga de Melchor Costales
y Manuel Folleco. Después desbarató
en Sanancajas a las tropas del General José
María Sarasti.
En 1900 fue Comandante de Armas
en Ibarra y tuvo un entredicho con Alfaro por sostener
la candidatura presidencial de su antiguo Jefe Manuel
Antonio Franco en contra de la oficialista de Leonidas
Plaza. Por eso se vio precisado a publicar una "Exposición
de los Sucesos de Ibarra".
(1) Franco se enteró del crimen de Vivar al
día siguiente de haberse producido. Ante el
Consejo de estado asumió toda la responsabilidad
para superar el impase político del momento
y por ser el superior jerárquico del verdadero
autor, que fue el manco López.
Entre 1901 y el 4 vivió
de su exitoso desempeño profesional en Quito
y mantuvo el quincenario "La Escuela" y
el 3 "El Regenerador". En 1905 fue miembro
de la Liga de Librepensadores y al ascender al poder
el Presidente Lizardo García obtuvo la designación
de miembro de la Comisión Codificadora de las
Leyes Militares con Alfaro e Hipólito Moncayo
y de Jefe Militar de la plaza de Riobamba, pues era
muy popular y gozaba de generales simpatías.
Entonces complotó con Alfaro para derrocar
al régimen.
En la madrugada del día
1° de Enero de 1906 envió desde Riobamba
un telegrama festivo al Presidente García,
deseándole un feliz año y anunciándole
el inicio de la revolución. La noticia cayó
como bomba en la capital y causó el general
desconcierto.
Poco después las fuerzas
gobiernistas comandadas por Manuel Andrade Lalama
le derrotaron en Bellavista y huyó a Guaranda.
Donde ya se encontraba Alfaro que había triunfado
en Guayaquil. Terán fue designado Jefe del
Batallón Carchi, subieron a Latacunga y el
19 de Enero derrotaron en el sitio de El Chasqui al
ejército del gobierno, comandado por el Coronel
Tomás Larrea.
En Marzo recibió a Alfaro
en Quito, fue electo rector de la Universidad Central
y tras un incidente que provocó indirectamente
a través de su amigo Miguel Angel Endara, en
el Diario "El Tiempo" de Quito, (2) pudo
salir del olvido en que lo había sepultado
el nuevo gobierno y logró la designación
de Ministro Plenipotenciario en Londres, donde permaneció
un año con su familia.
(2) Con Endara se puso de acuerdo para que saliera
un remitido en su contra en "El Tiempo”
y como es lógico suponer, Terán “tuvo
que defenderse de su anónimo atacante”,
haciendo un recuento pormenorizado de los servicios
prestados al partido liberal y en especial durante
los últimos sucesos acaecidos en Riobamba y
que llevaron por segunda ocasión a Alfaro,
a ocupar la primera magistratura de la nación.
De regreso a Quito en 1907 renunció al rectorado
de la Universidad Central, se enemistó nuevamente
con Alfaro que estaba empezando a tener problemas
de conducta, indecisiones, etc. por su avanzada edad
y por eso y casi sin motivos perseguía a sus
mejores amigos: Manuel Benigno Cueva, Emilio Maria
Terán, Luis Quirola y otros más.
En 1908 fue elevado por el
Congreso a General de la República y a Jefe
del Estado Mayor General. En 1910 editó un
tratado sobre el "Derecho Público Inglés"
en dos volúmenes de 239 y 295 pags. con el
propósito de dar a conocer las instituciones
del pueblo anglosajón y las primeras tentativas
del sistema parlamentario.
Por esos tiempos había
sido soezmente insultado por Manuel J. Calle en su
obra "Hombres de la Revuelta" y figuraba
en la primera plana del Partido Liberal, su nombre
se rumoraba entre los posibles candidatos a la presidencia
de la República.
En 1911 y contando con las
simpatías de la tropa y la consiguiente antipatía
de su principal oponente el General Flavio Alfaro,
quien también aspiraba al poder, preparó
un golpe de estado con Isabel Coronel de Espinosa;
sus enemigos políticos intrigaron contra Terán
por haber acogido en su quinta a su comadre Carmela
Serrano, mujer de conducta intachable pero separada
de su esposo Luis Quirola Saa, quien se hallaba sin
empleo y dedicado a la bebida.
A los malquerientes de Terán
no les fue difícil hacerle llegar chismes a
Quirola, sobre un posible romance entre los compadres.
Quirola se creyó ese invento y el día
3 de Julio tomó una pistola inglesa que le
había traído de obsequio Terán
y se encaminó hacia el Hotel Royal de la calle
Venezuela, donde esperaba encontrarlo.
Al verle entrar le siguió
al grito de "Juré matarte canalla"
y le disparó un tiro a quemarropa que Terán
logró esquivar, pero resbaló y casi
en el suelo recibió un segundo tiro en la frente
y un tercero en el hombro derecho. Su acompañante
y socio en el estudio jurídico Dr. Carlos Bermeo
recriminó al asesino diciéndole "Así
no se mata a un hombre". Quirola pudo huir del
lugar aprovechando la confusión del momento.
Poco tiempo después acudieron la esposa y dos
hijos de Terán y se arremolinó gran
cantidad de público. El general murió
a las seis de la tarde sin haber recobrado el conocimiento,
mientras un inmenso público guardaba respetuoso
silencio al pie de su casa. ¡Tal la popularidad
de quien fue un hombre carismático y especial!.
Su enorme simpatía le
granjeaba el cariño de quienes le trataban,
sobre todo si eran del sexo femenino, pues fue un
conquistador de mujeres, utilizando todo género
de argucias y hasta sus conocimientos musicales para
practicar la seducción. Daba serenos, cantaba,
reía con facilidad.
Con los hombres era campechano,
divertido, abierto, amistoso y hasta espléndido
pero sin afectación, pues tenia el don de hacerlo
todo con naturalidad y sin fingimientos.
Su sepelio se realizó
el miércoles 5 con enorme acompañamiento.
Lo presidieron los Generales Flavio Alfaro y Fidel
García, contra el primero de los cuales se
cernían sospechas de haber inventado la tramoya
que desmoralizó a Quirola. Detrás de
la carroza iba el caballo con el cual se batió
en Chambo, velado de crespones negros.
Quirola fue apresado y conducido
al panóptico pero como al mes los cocheros
de Quito le fueron a sacar y dieronle cruel muerte.
En política Terán era insinuante y hasta
intrigante a la hora de conspirar para aliar voluntades.
Sus enemigos le acusaron de despilfarrador y promiscuo,
lo primero no pudieron probarle jamás y lo
segundo se basaba siempre en el hecho de que le gustaban
los bailes de medio pelo con mujeres del pueblo llano
y las francachelas con damiselas que se prestaban
a todo género de excesos.
Alto, moreno, instruidísimo y bien preparado,
de abundoso verbo y ninguna elocuencia, fue siempre
un triunfador. Su carácter, de por si dado
a la bondad, le hizo cometer buenas y malas acciones.
Su biógrafo Fernando Jurado Noboa, a quien
hemos seguido en la mayor parte de estos datos, indica
que estando de Jefe Militar en Riobamba, presentaba
a su antigua nodriza Manuela Balseca, en las fiestas
de gala, llamándola como su propia madre. Con
su hijo Enrique, que sufría casi de enanismo,
fue un cariñoso compañero para que superara
su defecto físico, lo que así ocurrió.
Instruido y gran penalista,
rico en bienes de fortuna, popular en el completo
sentido del término, es una de las más
altas figuras del liberalismo en el Ecuador.