DANIEL PALACIOS IZQUIERDO
CIENTIFICO.-
Nació en Paute, cabecera cantonal de su nombre,
provincia del Azuay, el de Febrero de 1.913, hijo
legítimo de Daniel Segundo Palacios Toledo,
agricultor de esa región, dueño de varias
propiedades y entre otras de la hacienda Naste en
la parroquia Tomebamba, que era enlomada, tenia ganado
y estaba muy cerca del pueblito de Guachapata. En
los años 30 construyó una casa de piedra
de 4 pisos a un costado del parque principal de Paute
y le puso sus iniciales DSPT. El pueblo la bautizo
con el gracioso nombre de la casa de la Perinola porque
DSPT significan Deja, Saca, Pon, Todo. Don Daniel
vivió muchos años separado de su esposa
y falleció casi centenario, y de Aurelia Izquierdo,
naturales de Paute.
Fue el último de una
familia compuesta de cinco hermanos y desde pequeño
amó la naturaleza y se extasiaba en la contemplación
de ella, perdiéndose en los montes comarcanos
en útiles correrlas pues siempre volvía
con alguna presa que cazaba para el sustento de sus
familiares.
En 1.924 ingresó al
colegio Benigno Malo de Cuenca. Era un mocetón
alto, delgado, buen mozo. Pronto destacó en
los estudios y en la práctica de los deportes.
Nadaba, corría grandes distancias y no se cansaba.
Era muy popular, casi un líder.
En 1.931 se graduó de
bachiller y más por agradar a su padre que
quería verlo de abogado se matriculó
en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad
Central; prontamente cayó en cuenta que no
le gustaban las leyes y se salió. Su padre
reaccionó quitándote la pensión
que mensualmente le enviaba para su subsistencia en
Quito y como el joven decidió seguir la carrera
de Ingeniero, su madre le empezó a enviar S/.
50 cada mes para sus gastos mínimos; así
fue como pudo seguir su vocación precariamente,
arrendando con su compañero Adolfo Muñoz
una pieza en casa de Augusto Martínez Holguín
en la calle Checa # 160 del centro de Quito. Por las
noches se reunían a estudiar con el hijo del
casero llamado Enrique Martínez Quirola, Francisco
Burbano, Carlos Landázuri, Daniel Palacios
y Adolfo Muñoz, estos dos últimos inquilinos
de los Martínez, como ya se dijo. Sus amigos
le decían "Potacay", nombre de un
atleta del cine norteamericano y al comenzar el tercer
curso entró de Ayudante del Departamento de
Obras Publicas Municipales con S/. 2.000 de sueldo.
Su carácter introvertido le hacía callado
y circunspecto, en religión era más
bien escéptico, le agradaban las largas y agotadoras
jornadas por los alrededores de la Capital, tenia
gran puntería y usaba armas de fuego, especialmente
revolver y carabina, con las que salía de cacería.
Buen jinete, nunca bebió ni fumó y sus
costumbres siempre fueron morigeradas, nadando diariamente
a las doce del día, cuando salía de
su trabajo, en las aguas de la piscina del Sena.
En 1.939 sustentó su
tesis de Ingeniería sobre un proyecto hidroeléctrico
en la zona del Azuay, tema que se le antojó
el más oportuno para un país como el
Ecuador, que arrastraba un déficit de energía
desde principios de siglo.
En Junio le contrataron en
la Shell para trabajar en los campamentos del Oriente
- Taisha, Tiputini, El Villano, Arajuno, y Ayuy -
descollando inmediatamente por su adaptación
a la selva y sus numerosos peligros. Caminaba largas
y agotadoras jornadas hasta de 10 horas para trazar
poliginales, colocar los gravímetros, abrir
las trochas, construir las carreteras y campos de
aviación y aun se recuerda su hazaña
de entrar un equipo caminero completo y totalmente
desarrollado compuesto de enormes máquinas,
que logró poner en funcionamiento en escasas
semanas, siendo los primeros tractores que se conocieron
en el Oriente ecuatoriano. Pronto aprendió
Inglés hablando con sus superiores y le ascendieron
al cargo de Director General del Campo. Estaba a sus
anchas, en ese empleo, gozando de la libertad de la
selva y de múltiples aventuras en excursiones
que eran parte de su oficio y al mismo tiempo le producían
el vértigo y la emoción del peligro.
En 1.943 contrajo matrimonio
en Quito con Judit Palacios Cevallos tras largo noviazgo
y la llevó a vivir a Arajuno. No tenían
parentesco, ella salió embarazada, Palacios
renunció a la Shell y se fueron a vivir entre
el 44 y el 45 a la casa de la hacienda Naste, propiedad
de su madre, que por enfermedad había tenido
que pasar a descansar en Cuenca.
En Naste siguió la vida
libre de siempre, salía muy por las mañanas
de cacería a recorrer los cerros y en alguna
ocasión logró atrapar a una osita que
crió a base de mote, en cambio no le fue bien
en los cultivos porque la tierra era demasiado pedregosa.
En 1.945 regresó al
Oriente dejando en Quito a su esposa e hijos, un hombre
y una mujer, a los cuales visitaba cada cierto tiempo;
siempre fue un buen esposo y excelente padre, preocupado
de que no les faltara dinero.
En la Shell tuvo a cargo misiones
peligrosas, debía atajar el paso de los contrabandista
de licor de Colombia, obligándoles a la fuerza
a repasar la frontera. En Mayo de 1.950 se unió
la Shell y la Esso, acortaron personal y Palacios
radicó por cortos meses en Quito, desempleado
y de vacaciones, pero cuando le ofrecieron la Dirección
de Obras Públicas Municipales, puesto que era
de oficina, lo rechazó diciendo "si me
ponen detrás de un escritorio me matan".
Tal su carácter salvajemente libre, casi silvestre.
A fines de ese año viajó contratado
por Panagra para la construcción de dos campos
de aviación en Oruro (Bolivia) donde permaneció
trabajando siete meses solamente, pues extrañaba
a los suyos. Al regreso tuvo conflictos domésticos.
En 1.952 se separó de
su esposa y viajó a Cuenca con sus hijos. Enseguida
le contrataron de profesor de la Facultad de Ingeniería,
insistiendo en sus clases en la urgencia de construir
una Central Hidroeléctrica para aprovechar
la caída de agua del río Paute, en el
largo rodeo que forma un recodo o propiamente una
cola, que se alarga varios Kilómetros hasta
el sitio Amaluza, donde era factible represarlo para
elevar su nivel. Luego debería construirse
un túnel para llevar las aguas en ligera pendiente
hasta ponerlas en un lugar desde el cual se precipitaría
por una tubería a presión inclinada,
hasta la Central Generadora de Energía Eléctrica.
Tal proyecto era por entonces más que imposible,
dado el alto costo y las dificultades que representaba,
pero con el tiempo Palacios fue haciendo conciencia
de su factibilidad, pues era necio por alcanzar todo
lo que se proponía.
En 1.960 fue contratado por
el Centro de Reconversión Económica
del Azuay, Cañar y Morona Santiago Crea. Ya
tenia fama de explorador y científico. Todos
esos años habíalos aprovechado en realizar
viajes a los sitios más propicios de la hoya
del Paute con miras al aprovechamiento de esas aguas
a través de una represa que suministrara energía
eléctrica al país. Soñaba con
el proyecto y no dudaba en exponerlo en todas las
ocasiones que se le presentaban El río tenia
un caudal suficiente, la caída era de aproximadamente
450 metros de altura y corrían las aguas paralelas
a dos paredes altas y rocosas, muy estrechas y de
contextura anti-sismica, condiciones excelentes para
estos casos.
Como científico se contaba
que había inventado su propia turbina de madera
a base de poner en funcionamiento un sistema de energía
hidráulica que proporcionaba luz a la propiedad
en que vivía y desde la cual solía desplazarse
a todo el sector que conocía como la palma
de su mano.
Desde su juventud sabia que
la cola del río Paute en el sitio de San Pablo,
dentro de la antigua hacienda Amaluza de la familia
Ordoñez Mata, era el sitio adecuado, porque
así lo había expresado en su tesis Doctoral
de Ingeniería de 1939, pero solo fue en esta
etapa que realizó los cálculos precisos
de suerte que el 3 y el 27 de Enero de 1962 envió
dos Memorándum o Notas, uno a su superior jerárquico
en el CREA y el otro al periodista Hugo Ordoñez
Espinosa, columnista del diario guayaquileño
El Universo, dando a conocer los detalles del proyecto
completo.
Al principio fueron pocas las
personas que tomaban sus planes en serio y mucho más
los que le miraban con escepticismo; sin embargo,
tanta fue su insistencia, que el proyecto fue cobrando
importancia al punto que hasta el gobierno se interesó
en él.
El 3 de Noviembre de 1963,
con motivo de un aniversario de la independencia de
Cuenca, tuvo la oportunidad de inaugurar una de sus
obras, el canal Paute-Gualaceo, que serviría
para incorporar tierras a la producción del
país.
Lamentablemente, tan brillante
carrera científica se frustró dos días
después, en la noche del 5 de Noviembre, en
circunstancias en que retornaba a Cuenca con los ingenieros
Rómulo Márquez, quien iba al volante,
y Ernesto Cevallos, pues al pasar por el sitio Tablahuaíco
de la carretera Paute-Guachapala, en un jeep del CREA
y tras inspeccionar la carretera Paute-Méndez,
a causa de una mala maniobra del chofer, el jeep dio
vueltas de campana y el cuerpo de Palacios quedó
atrapado contra la puerta en la caída a un
precipicio. Malherido fue llevado a Cuenca, pero falleció
en el trayecto tres horas después del accidente.
Tenia solamente 41 años de edad.
Fue un incansable explorador,
un visionario genial y tozudo que dedicó buena
parte de los últimos años de su vida
a plasmar el ideal de su proyecto, descuidando hasta
sus intereses, pues era un profesional con mística
y sabía poner pasión en todo lo que
hacia. Por eso se le considera uno de los ecuatorianos
más útiles del siglo XX.
Poco después se dio
comienzo a su obra. La cola de San Pablo está
ubicada a la altura del km. 93 de la carretera Paute-Méndez
a 125 km. al noroeste de Cuenca. Fue construida por
el Consejo Provincial del Azuay con asistencia del
CREA y desde 1979 existe en ella una Placa de Bronce
con el nombre del Ingeniero Daniel Palacios Izquierdo,
colocada en homenaje a su memoria. El país
le debe ese grandioso proyecto y por Decreto de 1976
le fue otorgada a su viuda una pensión de tres
sueldos básicos mensuales por 10 años
prorrogada en 1986 por otro tiempo igual.
EL PROYECTO PAUTE
A través de sus notas
y escritos el proyecto de la Cola de San Pablo llegó
a conocerse dentro y fueras del país. Desde
el 7 de Mayo de 1962 la misión japonesa realizó
estudios e investigaciones en la zona. El 21 de Enero
de 1963 informó favorablemente al Banco Interamericano
de Desarrollo. El 28 de Agosto al Banco de Reconstrucción
y Fomento. El 21 de Septiembre la Junta Nacional de
Planificación y Coordinación Económica
y al Instituto Ecuatoriano de Electrificación.
Mientras tanto la Empresa Eléctrica de Cuenca
venia tratando el proyecto Paute y los Ingenieros
S.A. Hanmond Jr. y John B. Snethalage de las Naciones
Unidas presentaron el 5 de Junio de 1964 los estudios,
mapas y datos complementarios.
La compañía Ingledow
Kidd Asociated Limited, de Vancouver, Canadá,
realizó bajo contrato con el C.R.E.A. los estudios
definitivos en todos los detalles para el aprovechamiento
de las aguas del río Paute, a fin de producir
en la primera etapa 482.000 kilovatios. El Punto Cuarto
en el Ecuador ofreció un préstamo para
los estudios de factibilidad y la Junta Nacional de
Planificación y Coordinación Económica
calificó el proyecto como de alta prioridad.
El 29 de Abril de 1966 el Director
de Usaid, Donald Daugthers, anunció al gobierno
ecuatoriano la concesión de 409.000 dólares
para estudios de factibilidad de los proyectos del
río Jubones y de la Cola de San Pablo. El 15
de Julio se firmó el contrato entre la Junta
y la empresa norteamericana The Chase T. Main International
INC. de las tres etapas de la Cola, con la primera,
que como ya se indicó, produciría 482.000
kilovatios. La Chase comenzó el 2 de Mayo del
67 mientras la Asamblea Nacional Constituyente creaba
rentas para financiar el Plan Nacional de Electrificación,
y aprobaba el Decreto 92 declarando el Proyecto Paute
como de Primera Prioridad.
Palacios había diseñado
el Proyecto Paute desde sus Notas e informes originadas
en múltiples viajes a la zona. El trayecto
denominado la Cola de San Pablo ubicado entre el sitio
Tres Palos y Santa Lucia, a continuación de
Amaluza, tiene un desnivel de 450 metros y con el
túnel de aducción se logró una
caída de 800 metros como salto útil,
debiendo embalsarse el río antes de la aducción,
para lo cual no existe dificultades pues en el sitio
escogido la cuenca es estrecha y el terreno de las
vertientes laterales de roca, asísmica, de
constitución geológica estable.
El embalse que se formó
retiene 120 millones de metros cúbicos de agua.
El dique es una estructura de hormigón de tipo
arco gravedad con el volumen de 1.206.000 metros cúbicos
y se necesitaron 8 millones de sacos de cemento. Tiene
una altura de 170 metros con 420 metros de longitud
en la coronación.
El túnel de carga tiene
una longitud de 6200 metros hasta la chimenea de equilibrio
de 5 metros de diámetro con descarga de 100
metros cúbicos por segundo. La tubería
de presión para la descarga de agua en las
turbinas es de 900 metros de largo por 3,75 metros
de diámetro, con la inclinación de 43
grados sobre la línea horizontal.
El proyecto se realizó
en tres etapas: 1)Mazar, con un reservorio de su mismo
nombre, 2)Molino, con la represa Indicada en Amaluza
y 3)Sopladora, aguas abajo con el reservorio en el
río Molino. Su capacidad total es de 1700.000
kilovatios.