DOLORES CACUANGO
LIDER INDIGENA.-
Nació en 1.912 en el latifundio de San Pablo
Urcu cerca de Cayambe, Provincia del Pichincha y fueron
sus padres peones conciertos o como entonces se llamaban
"indios gañanes" (1)
Creció campesina en
la choza pobrísima de sus padres y sin concurrir
a escuela alguna. Jamás aprendió a leer
o a escribir pero algo había en ella que la
diferenciaba del resto de sus congéneres, porque
decidió sacar de la pobreza e ignorancia a
los demás.
Muy jovencita tuvo que trabajar
de doméstica en casa de los patrones para pagar
alguna deuda de sus padres y su primera experiencia
política le vino sorpresivamente cuando un
indio llamado Juan Albamocho disfrazado de mendigo
y pidiendo caridad se sentaba al pie de los despachos
de los abogados y oía lo que conversaban. Cierta
tarde, Albamocho, alborozadamente regresó a
su Comunidad en Cayambe y exclamó a gritos
"Estamos bien, si ha habido ley para los indios"
y desde entonces éstos quisieron conocerla
para defenderse de las continuas acechanzas de los
gamonales, sus Tenientes Políticos y Curas
de Parroquias.
Fue una mujer bajita, ni gorda
ni flaca, de rostro cobrizo y altivo, sus ojos y el
pelo eran negros, que usaba trenzas a la manera indígena
y dignificó su hora vital para honor de todos
los ecuatorianos.
El ilustre Oswaldo Albornoz
principalmente, Raquel Rodas y otros autores han tratado
sobre ella, reuniendo los datos que hoy se conocen.
(1) San Pablo Urcu fue hasta
1.908 de propiedad de la Comunidad Mercedaria de Quito.
Ese año el Presidente Alfaro dictó la
ley de Manos Muertas o de Beneficencia, por la cual
las haciendas de las Comunidades religiosas pasaron
a poder del Estado y en lugar de devolverles las tierras
a los indios como hubiera sido lo justo, se creó
la Junta de Asistencia Pública, nuevo latifundismo
que en nada beneficio al país.
También se decía que Alfaro había
sido un indio que se preocupó de dejar varias
leyes disponiendo que las tierras sean de las gentes,
no de los gobiernos ni de nadie en particular.
En Enero de 1.925 se formó
en Quito el grupo socialista "La Antorcha"
que pasó a convertirse en centro germinal de
otros que surgirían en diferentes regiones
del país como "La Reforma" en Tulcan,
"Grupo Lenin" en Ibarra, "Partido Social
Demócrata" en Riobamba, "Núcleo
Socialista del Azuay" en Cuenca. "La Vanguardia"
en Loja, "Centro Socialista Doctrinario"
en Guayaquil, asi como de otros en Ambato, Latacunga,
Otavalo, etc.
En 1.926 ocurrió el
levantamiento indígena de la hacienda "Changala"
cuando un quillca de Otavalo, amigo de los indios,
descubrió casualmente un pergamino duro como
cuero con una Cédula Real que confería
a las Comunidades la propiedad de los pastizales en
los paramos que el patrón Gabriel García
de Alcázar les arrendaba cobrándoles
precios excesivos. Indios y puebleños se unieron
para reclamar las tierras Al frente de los indios
estaba Jesús Gualavisí de la Comunidad
de Juan Montalvo y comandaba a los puebleños
un grupo de mujeres formado por Petrona Barriga, Lucinda
Baroja, Rafaela Torres, Ana Valdivia y la negra Beltrana.
Luis Felipe Chavez, delegado socialista, orientaba
el movimiento de "Changala" y volcó
la atención de los líderes de izquierda
hacia la figura señera y altiva de Jesus Gualavisí,
quien con todo mérito honró el nacimiento
del Partido Comunista Ecuatoriano ese año,
partido llamado a luchar por los derechos de los oprimidos.
Los socialistas de "La Antorcha" vinieron
a ofrecer su respaldo a los alzados, en tanto los
patrones traían a los batallones Carchi e Imbabura
para sofocar el levantamiento. LLevaron presos a los
hombres más rebeldes mientras a las mujeres
mandaron ante el confesor para que declararan que
eran comunistas y en penitencia recibieron el mandato
de arrepentirse de su terrible pecado y de guardar
silencio para siempre, dato anecdótico tomado
de "Nosotras , que del amor hicimos" por
Raquel Rodas, Quito. 1.993.
En 1.927 casó con Luis Catucuamba (2) tuvieron
choza en el sitio Yanahuayco cercano al pueblo de
Cayambe, trabajaron duro la tierra y les nacieron
nueve hijos, pero ocho murieron de corta edad con
enfermedades intestinales por la falta de higiene
y salubridad,sobreviviendo únicamente el mayor
Luis Catucuamba, que en 1.946 llegó a educador
de indígenas en su pueblo natal, pues su madre
quiso que ayudara a su pueblo.
En Octubre Dolores intervino
en la huelga de los campesinos indígenas de
las haciendas de la Asistencia Pública del
Cantón Cayambe y en la multitudinaria marcha
a Quito.
A raíz de ello Ricardo
Paredes, Luis Felipe Chávez, Eleodoro Noboa
y el cayambeño Rubén Rodríguez
formaron los primeros sindicatos indígenas
del Ecuador. En Cayambe “Tierra Libre",
en Yuca "Pan y Tierra", en Pesillo “Moyurco”
y "La Chimba". Dolores fue activista en
“Tierra Libre" su conciencia clasica se
había consolidado y estaba en condiciones para
plantearse objetivos más elevados.
En 1.931 participó en
el alzamiento de la hacienda Olmedo donde las mujeres
desempeñaron un rol protagonico aun a riesgo
de sus vidas, asumiendo tareas de espionaje, reclutamiento
y defensa, sin temor a las balas de los patrones y
soldados.
(2) El matrimonio civil de
los blancos no tiene importancia para los pueblos
andinos que cuentan con normas propias y muy distintas.
En los Andes el matrimonio es a prueba y nadie se
extraña ni sufre porque no salga bien. Se realiza
pidiendo a la novia, concedida por sus padres al peticionario,
aunque pueden negarla según los casos, sin
que esto se vea mal o sea punto de honor. Los novios
se alejan a su choza saliendo de entre los parientes
y tomados de las manos alegremente inician una nueva
vida en libertad. Por eso en nuestros campos aún
se dice que tales o cuales parejas están tomados
de las manos y el porcentaje de estas uniones "libres"
es de más del 60% en relación al total
de matrimonios en el país. Prueba más
que suficiente de que el matrimonio andino subsiste
a pesar de los cinco siglos de dominación blanca
en hispanoamerica.
Ese año ayudó a Jesus Gualavisí
en la organización del I Congreso indígena
del Ecuador que se llevaría a cabo en Cayambe
con el apoyo de los líderes del nuevo Partido
Socialista; el Presidente Isidro Ayora envió
al batallón Yaguachi comandado por el Oficial
Alberto Enríquez Gallo, quien cerró
los caminos e impidió la concentración.
(3)
Al regreso fueron acosados
por efectivos del ejército y les incendiaron
sus chozas. Dolores, su esposo e hijos -tres tiernas
criaturas- quedaron desamparados y sin hogar.
(3) Con motivo del Congreso, el Ministro de Gobierno
informó a la Nación, "Las autoridades
se han concretado exclusivamente, a mantener el orden,
acudiendo a tiempo para estorbar la concentración
de multitudes sudversivas, como aconteció con
respecto al llamado Congreso de Campesinos, bajo cuyo
nombre se trató de reunir en Cayambe, en inmenso
número, a todas las Comunidades de Indios de
las provincias interioranas, especialmente de Tungurahua,
León, Pichincha e Imbabura con el visible y
único fin de inducirlas a cometer desórdenes
y provocar conflictos al Gobierno.." Lamentablemente
el Ministro olvidó informar sobre los hechos
de fuerza y múltiples abusos cometidos contra
los indios, ni siquiera se dio cuenta de la movilización
del ejército a Cayambe en plan de campaña,
para guardar el buen nombre de la Patria. Nada sobre
la persecusión tenaz conque son atenazados
los dirigentes indígenas y los revolucionarios
marxistas y todo ello únicamente para poner
a buen recaudo la propiedad privada de los señores
feudales del interior de la República. Tampoco
se dijo sobre la prisión de los indígenas
Virgilio Lechon, Marcelo Tarabata, Juan de Dios Quizpe
y Bejamín Campués, publicadas en las
páginas de El Comercio de Quito. Oswaldo Albornoz
Peralta en su obra "Dolores Cacuango y las luchas
indígenas de Cayambe" manifiesta que no
debe extrañar a nadie siendo el Presidente
de la República Dr. Isidro Ayora y su ministro
de gobierno poderosos latifundistas y estar el gabinete
integrado por hacendados y oligarcas de mucha prestancia,
todos ellos acérrimos enemigos de las conmociones
sociales que pueden hacer peligrar la institudón
sagrada de la propiedad, establecida por Dios para
sus exclusivos beneficios y de todo tumulto y rebeldía
que puede hacer variar el status quo de sus bolsillos,
se haya perseguido con tanta saña a los indígenas
e impedido la reunión del susodicho Congreso
en Cayambe.
En 1.934 fue activista en la campaña presidencial
del Dr. Ricardo Paredes y asistió a la reunión
de una Conferencia de Cabecillas que sentó
las bases para lograr la unidad a nivel nacional del
Partido Comunista. Dolores había madurado lo
suficiente y con rapidez, era una dirigente recia
y experimentada.
En Octubre del 42 preparó
en Cayambe el recibimiento de Vicente Lombardo Toledano,
Presidente de la Confederación de Trabajadores
de América Latina CTAL. quien contaría
después "Al llegar a Cayambe me recibió
el Cura Párroco a nombre de los feligreses.
Después una comisión de mujeres y de
hombres indígenas que me saludó también
en nombre del pueblo.
Me instaron a bajar del vehículo
y pronto emprendimos la marcha acostumbrada. Creí
que se trataba de un recibiminto de los vecinos del
lugar como en todos los sitios hasta entonces visitados,
pero mi sorpresa fue enorme. Eran hombres montados
a caballo que habían venido de todos los ranchos,
de todas las haciendas, de todos las arrugas de la
cordillera.
Centenares de hombres montados
con hachones, a cuya luz pude ver las banderas de
México tremoladas por los indios junto a las
banderas de su propia Patria y luego de que el rio
enorme desembocó en la soberbia plaza de la
población, comenzó el mitin. Al asomarme
al balcón, el espectáculo que se extendía
ante mis ojos era estupendo por el colorido, por la
emoción, por el entusiasmo del publico. Empezaba
apenas a hablar cuando de abajo surgieron gritos de
los campesinos montados. Danos tierra, compañero
Lombardo, me gritaron. Otros decían: Queremos
libertad. Otros, queremos protección. Otros
más clamaban: Ayúdanos. Gritos patéticos,
aislados, que subían de la plaza, electrizando
a los que estábamos allí, obligándonos
a prestar una atención especial a aquellos
grupos, que antes que los oradores, empezaban ya a
conversar con el viajero que llegaba de lejos. I hablé
largamente.. Hablé de mi misión. Hablé
de América. Hablé del futuro. I hablé
de mi patria. De lo que aqui hemos hecho, de la reforma
agraria, de la reforma educativa, de la escuela rural,
de la lucha contra los vicios, de la liberación
de nuestros pueblos, de la obra toda de la República,
que ellos conocían vagamente…..
El 28 de Mayo de 1.944 Dolores
Cacuango encabezó el asalto al Cuartel de Carabineros
de Cayambe. En Julio concurrió al Congreso
de Trabajadores del Ecuador y asistió a la
fundación de la Confederación de Trabajadores
del Ecuador CTE. En Agosto reunió a los delegados
de las diversas comunidades indígenas de la
sierra y aprobaron los estatutos de creación
de la Federación Ecuatoriana de Indios FEI.
la primera que tuvo nuestro país. Jesus Gualavisí
fue designado Secretario General y Dolores le reemplazó
al poco tiempo en tan dura lucha. Ya destacada como
gran oradora en un idioma casi mixto entre Quichua
y Castellano, fuerte y musical, con el cual convenció
a los auditorios con la patética narración
de los sufrimientos de su raza matizándolos
con hermosas metáforas. "En la Federación
se hizo ostensible su labor y su presencia, luchando
con firmeza por las reivindicaciones indígenas
más sentidas, entre las cuales la Reforma Agraria
y la posesión de la tierra eran sin duda las
de mayor significado. De allí que su creación
-la FEI- fue un gran paso adelante en la vida del
sindicalismo indígena.
En 1.945 representó
al Ecuador en el Congreso de la Confederación
de Trabajadores de América Latina reunido en
Cali y con la ayuda de María Luisa Gómez
de la Torre y para escapar de la ignorancia que circundaba
a los suyos, fundó las Escuelas Comunitarias
Indígenas del Ecuador, con enseñanza
en quichua porque los niños no sabían
hablar el español.
La primera fue levantada en
terrenos del sindicato “Tierra Libre" en
Yanahuayco. Después vendrían otras en
Chimba, Pesillo y Moyurco dirigidas por los maestros
indígenas Alberto Tarabala, Neptali Ulcuango,
José Amauaña respectivamente. El ejército
allanó los locales so pretexto que eran focos
de insurgencia comunista pero los campesinos no cejaban
y las escuelitas siguieron laborando aunque sin el
respaldo de la Asistencia Pública, solamente
a merced de la ayuda que les brindaba cada Comunidad.
Mientras tanto trabajaba intensamente
en la Federación Ecuatoriana de Indios FEI
que aunque no logró agrupar a todos los indios
de la república, aportó para la organización
y el desenvolvimiento de la conciencia clasista del
campesinado serrano.
En la década de los
años 50 , cambiadas las directivas del Partido
Comunista Ecuatoriano, su nuevo líder Pedro
Saad tomó posiciones concilatonas con el sistema.
Dolores y María Luisa quisieron retirarse pero
el Dr. Ricardo Paredes, que siempre fue bueno como
un pan, las retó porque "un verdadero
comunista nunca da un paso atrás y se mantiene
en la lucha pase lo que pase " según frase
que se hizo prontamente célebre por las consecuencias
que trajo. Dolores, sin embargo, no quiso continuar
en la dirigencia de la Federación Ecuatoriana
de Indios FEI. y fue sustituida por hombres.
Durante los primeros meses
de la aciaga dictadura de la Junta Militar de Gobierno
iniciada en Julio de 1.963 fue destruida su choza
en Yanahuayco. Allí funcionaba camuflada por
una doble pared la escuelita indígena. Los
dictadores argumentaron que era un peligroso foco
de comunismo y solo requirió un piquete para
caer en pedazos porque era de calicanto y paja. Dolores
permaneció escondida en los páramos
entre Calderón y Cayambe aunque a veces se
atrevía a viajar disfrazada de mendinga a la
casa de Maria Luisa Gómez de la Torre en Quito,
para tener noticias de sus camaradas comunistas y
socialistas desterrados, presos o simplemente desaparecidos.
Quería saber de todos, proponía acciones,
lloraba y rabiaba con ese fuego interno que había
en su mirada porque llevaba intactas las rebeldías
indígenas de otros tiempos, sus furias colectivas,
la resistencia pasiva para no ser aniquilados por
los blancos terratenientes y los soldados a su servicio.
En cierta ocasión casi
la liquidó la policía cerca de Uyacachu.
Ya la conocían como
la loca Dolores Cacuango y le temían por su
arrastre sobre los indios de Cayambe que la consideraban
un líder carismático. En sus incursiones
por las comunidades iba siempre acompañada
por los indios de experiencia política y por
jóvenes a quienes formaba en el liderazgo.
Era una sombra que se movía continuamente en
el anonimato, una sombra más en la noche, pero
en 1.964 cambiaron las cosas cuando el plan de ayuda"
Alianza para el Progreso" empezó a funcionar
en el Ecuador -tierra dócil al dominio extranjero-
y Galo Plaza, hombre de Washington, propugnó
la instauración de la reforma agraria. Dolores
apoyó el proyecto que era justo. (4) Con cerca
de diez mil indios de Cayambe hizo una histórica
marcha sobre Quito y habló en el teatro universitario:
"Nosotros necesitamos tierra. Necesitamos casita.
Nosotros necesitamos qué vestir, qué
comer, qué alimentar. Queremos que nos traten
bien. Naturales humanos somos. Queremos vivir bien”.
(4) La Reforma Agraria de la Junta Militar de Gobierno
se instauró en el pais tras consultar a los
asesores norteamericanos en Quito, que la propusieron
como medida compesatoria, dirigida al campesinado
huasipunguero de la sierra. Algunos sectores de la
iglesia comandados por sacerdotes un tanto lúcidos
se pronunciaron por ella, pero la mayor parte de los
propietarios la rechazaron por atentatoria contra
el derecho de propiedad, pues daba paso al nuevo concepto
de propiedad en sentido social. En la práctica
la ley confirió los pequeños lotes (huasipungos)
a sus legítimos dueños, sin afectar
mayormente a los propietarios serranos y en la costa
inició la violencia pues con la creación
del Instituto Ecuatoriano de la Reforma Agraria y
Colonización IERAC institución al servido
del más fuerte sea propietario o campesino,
se inició un largo período de violencia
que aún no termina en el agro. Con todo, vale
indicar que los hasipungueros dejaron de ser considerados
indios propios pero siguieron igualmente paupérrimos,
pues la tal Reforma Agraria solo les dio algo de libertad
y nada de dinero. Por eso fue dictada una nueva ley
de Reforma Agraria y ahora existe otra institución
parecida al IERAC. Llamada el INDA, Instituto Nacional
de Desarrollo Agrario, que ha venido a reemplazarla
sin mayor éxito.
"El público la
escuchaba con respeto y admiración pues veía
en ella la tradición de lucha de su raza por
cuatro siglos enteros de opresión. Era la voz
histórica de una de las más apasionadas
mujeres que ha tenido el movimiento popular ecuatoriano...
"Primero el pueblo, primero los campesinos, los
indios, negros y mulatos, todos somos compañeros.
Por todos hemos luchado sin bajar la cabeza, siempre
en el mismo camino. Asi también todo obrero,
todo artesano, panadero, peluquero, todos están
con campesino, todo trabajador luchando para conseguir
futuro para todos".
Finalmente cuando habló
en Quichua con palabras lapidarias hubo un solo grito
que se transformó en llanto, grito que salvaría
a cualquier Patria del mundo de la deshonra de haber
mantenido a la gran mayoría nativa en una esclavitud
y miseria realmente criminales. La traducción
textual del quichua, de su última frase sobre
el campesinado es: "Somos como la paja del cerro
que se arranca y vuelve a crecer y de paja de cerro
cubrimos el mundo." Expresión poética
y hasta profética, por anunciadora de mejores
dias.
Sus últimos años
fueron penosos. Perdió fuerzas, las piernas
se le entumecieron, enflaqueció, se cansaba
y dejó de visitar a las Comunidades y organizaciones.
De vez en cuando solamente se acordaban de ella y
fue muriendo de a poco, gris, sin luces de colores,
oropeles u ostentaciones, como había sido su
vida campesina. Al cerrar sus ojos solamente le acompañaba
su esposo, hijo, nuera y su inseparable amiga Maria
Luisa. Entonces el calendario marcaba el de Abril
de 1.971 y se cumplió lo que había dicho
en tono sapiencial "Esta es la vida, un dia mil
muriendo, mil reponiendo. Una noche mil muriendo,
mil reponiendo.."
A la mañana siguiente
un pequeño cortejo se encaminó a la
humilde tumba recién abierta en el Cementerio
pobrísimo de Olmedo, donde la enterraron sin
honores porque era india. Los reconocimientos le vendrían
después en forma unánime de la gran
Patria andina, aquella que comienza en el Centro de
la Argentina y Chile, en toda su grandeza avanza por
Bolivia, Perú, Ecuador y declina en Colombia
y Venezuela, Patria antigua, noble y generosa, cuya
hora histórica finalmente ha sonado después
de cinco animosos siglos de silencio.
Su ternura fue colectiva con
tierno arrullo de madre india. Su mirada fue potente
y penetró desde su barro de siglos hasta el
presente que hizo suyo lleno de esperanzas
Creyente y hasta religiosa,
en el interior de su choza tenía una pared
llena de santos y vírgenes y en medio de ellos
los retratos de sus amigos Ricardo Paredes y Maria
Luisa Gómez de la Torre amarrados con una cinta
roja.