CESAREO CARRERA PADRON
POLITICO.- Nació
en Guayaquil el 1° de Febrero de 1.865 y fueron
sus padres legítimos el comerciante español
avecindado en Guayaquil Melchor Carrera y Trueva y
la dama guayaquileña Rosario Padrón
y Moran, que al quedar viuda casó con Libono
Panchana Rosales, también con sucesión.
Recibió las primeras
letras de su madre y acompañaba a su padre
a la península de Santa Elena donde éste
tenia varias propiedades y exportaba sombreros de
paja toquilla. De doce años ingresó
al Colegio San Vicente del Guayas y allí permaneció
hasta graduarse de Bachiller en Humanidades Clasicas
en 1.883.
Ese año participó
por el bando de los Regeneradores de Alfaro en la
Campaña de Mapasingue hasta la toma de Guayaquil
y figuró en el cuerpo de redactores liberales
del recién fundado diario "El Telégrafo".
El 84, al producirse la revolución de los Chapulos
en Palenque, hizo activa oposición al Presidente
Placido Caamaño.
El 1° de Enero del 85 fue
fusilado Nicolás Infante y los escritores de
El Telégrafo se enfrentaron abiertamente al
gobierno, fueron apresados y enviados al exilio hasta
quedar el Joven Carrera hecho cargo de la dirección
por varios dias, pues también cayó preso
y salió con destino a Santiago de Chile. Allí
continuó sus estudios de Derecho hasta 1.887
y publicó un tomito de versos que tituló
“Cantares" en 54 pags. y octavo, bajo el
pseudónimo de "Zesar Karr".
De regreso al Ecuador se matriculó
en la Universidad de Cuenca y graduó de Abogado
en 1.889 durante la presidencia de Antonio Flores
Jijón. La república gozaba de paz y
tranquilidad y existía la libertad de prensa.
Con tan buenos auspicios volvió
a Guayaquil e instaló su Estudio profesional
con éxito. Era un hombre robusto, de voz potente
y varonil apostura. Usaba lentes por ser miope y cultivaba
la oratoria donde llegó a brillar afiliado
al Partido de las luces. Fue electo Consejero Municipal
primero por el período de un año, formó
parte de la Sociedad Liberal Republicana y ocupó
una vocalía en el Directorio. En 1.891 fue
miembro del comité 9 de Octubre.
Entre 1.892 y el 96 fue Alcalde
Municipal, lo que hoy es juez de lo civil. En 1.893
empezó a enseñar Derecho Civil en la
Universidad de Guayaquil que por entonces funcionaba
en el local del antiguo Colegio San Vicente Del Guayas.
Entre 1.894 y el 96 sostuvo
el Semanario miscelánico "Guayaquil"
revista de esmerada impresión. En Junio de
1.895 asistió al recibimiento a los montoneros
dauleños del General Plutarco Bowen y desengachando
los caballos de su carruaje, donde también
se había subido el Dr. Francisco Martínez
Aguirre, lo empujó con otros liberales desde
el muelle del malecón el edificio de la Gobernación.
Por esa acción espontánea y primaria
les dijeron "Caballos de Bowen", grito que
no les hacía ninguna gracia. El 8 de Junio
publicó "La Regeneración ",
diario de la mañana, de formato mayor, de solo
dos planas y cinco columnas, editado en la tipografía
Guayaquil. El 10 volvió a aparecer con el nombre
de "La Tribuna Liberal" sucesor del anterior
y hasta con el mismo formato.
En 1.897 contrajo matrimonio
con Natividad Sánchez Bruno, hija del ilustre
General José Sánchez Rubio y de Natividad
Bruno y Coto.
Entre 1.898 y el 900 ejerció
la Sindicatura Municipal, a la que volvería
en 1.920 por un largo período. En 1.899 fue
designado Director de Estudios del Guayas y presentó
un informe en 1.900 por la prensa. Era un abogado
exitoso y un agricultor y ganadero acomodado. Poseía
varias haciendas en la zona del Morro heredadas de
su padre donde otrora habían existido abundantes
pastos.
Su madre y hermanos menores
vivían en Santa Elena, considerados entre los
vecinos más pudientes de la región.
En 1.900 fue Miembro de la Junta de Beneficiencia
Municipal de Guayaquil. Entre 1.901 y el 2 desempeñó
la Sindicatura de la Sociedad Filantrópica
del Guayas y la Subsecretaría del Ministerio
de Relaciones Exteriores con el titular Miguel Valverde.
En 1.903 fue Inspector del Manicomio Vélez
y Procurador del Fisco en Guayaquil.
En 1.904 editó un interesantísimo
folleto sobre "El Ferrocarril de Guayaquil a
Santa Elena" sosteniendo la improrogable urgencia
de unir ambas localidades. Entre el 4 y el 5 fue Diputado
por el Guayas a ambos Congresos, en el del 4 ocupó
la Vicepresidencia de la Cámara y se hizo notable
por la fuerza de su oratoria y solidez de sus principios
radicales. En 1.906 fue designado miembro de la Sociedad
de beneficencia Italiana.
En 1.911 escribió a
favor del sistema Federal de Gobierno y con el Dr.
Moisés Arteaga que le secundaba desde el Azuay,
inició una campaña por la prensa en
tal sentido. Manuel J. Calle les respondió
en su columna "Charlas" del diario "El
Guante".
En 1.912 fue designado por
el Presidente Leonidas Plaza Ministro de Relaciones
Exteriores y se trasladó a Quito, aunque solo
permaneció poco tiempo. En Agosto se juramentó
en Guayaquil como profesor accidental de los Códigos
de enjuiciamiento penal y civil. En 1.913 fue profesor
interino de Derecho Civil. El 14 salió electo
Vicerrector de la Universidad de Guayaquil con 12
votos contra 2 del Dr. Rafael Guerrero González
y 1 del Dr. Francisco de Paula Aviles Cerda.
Al principio de la presidencia
de su amigo Alfredo Baquerizo Moreno habíale
hecho oposición pero luego se amistaron y entre
el 15 y el 16 fue Miembro del Consejo Escolar. En
Septiembre del 16 le encargaron el rectorado de la
Universidad de Guayaquil por ausencia del titular
Dr. Julián Coronel Oyarvide. Para la designación
definitiva fue enviada una terna al Congreso y Carrera
constó en el primer lugar. El 14 de Octubre
se posesionó legalmente en el rectorado pero
en Noviembre el Consejo Superior de Instrucción
Pública no le confirmó y el 16 fue reemplazado
por el Dr. Rómulo Arzube (Febres) Cordero.
En 1.920 viajó a Chile
como Ministro Plenipotenciario del Ecuador. Le acompañaron
sus hijas Laura y Mercedes Eloísa, ambas solteras
y obesas, que llamaron mucho la atención por
sus ropas desmodadas. Su otra hija llamaba Bertha
y era monja Carmelita descalza en el Convento de Clausura
de Quito, con el nombre de Teresa Inés de Cristo
Rey. Su esposa vivía prácticamente recluida
en la villa Nati, chalet de madera de su propiedad
en la calle Chile al sur de la ciudad que yo alcancé
a conocer por los años 60 cuando ya había
sido donado a la Curia. Ella no había querido
viajar por pueriles temores y prejuicios baladíes
pues todo le parecía malo y la Embajada un
pecado de vanidad, a tales extremos de beatitud había
arribado la pobrecilla, que llegó en los últimos
tiempos a sufrir una serie de manías y perturbaciones
religiosas que la mantenían postrada en una
hamaca de su dormitorio matrimonial lleno de Vírgenes
y santos de todo tipo y tamaño a los que veneraba
a toda hora con rezos, novenarios, estampitas, rosarios
y velas, aparte de que asistía a dos misas
diarias en la vecina iglesia de los padres Jesuítas
que la tenían por santa.
La señora solo hablaba
de la religión con curas y monjas, así
como con las beatas que diariamente la visitaban.
Era una dama gordísima porque comía
con exceso y a cada momento, pues le gustaba picar
rosquitas de manteca con queso cuajado. Una delicia.
En 1.921 Carrera empezó a ejercer la Sindicatura
Municipal donde permaneció por espacio de muchísimos
años hasta su jubilación. Por eso su
retrato al óleo ornaba dicho local. ¿Qué
se habrá hecho? Era obra de Enrique Bellolio.
En 1.922 editó "Los
arreglos directos" en 14 pags. y un mapa en la
Revista de Política Internacional de Chile.
De regreso al Ecuador dedicó su atención
y tiempo a conseguir la construcción del ferrocarril
a la costa, para incorporar extensas zonas de la península
de Santa Elena al turismo y a la producción
nacional. Coincidió ese plan con el auge que
empezó a tener el petróleo de la zona
y merced a este filón El ferrocarril pudo hacerse
realidad en 1.929.
En 1.930 asistió como
Senador al Congreso y mantuvo diarias polémicas
con el conservador Remigio Crespo Toral y el socialista
Emilio Uzcátegui sobre diversos aspectos económicos
y sociológicos en los que Carrera era un erudito
experto, pudiendo disertar, con lucidez, por horas
(1).
Leía mucho, sobre todo
de noche y en su Biblioteca de la Villa Nati, donde
solía refugiarse de tantas letanías
domésticas, aunque era fama que su robusta
cónyuge y saludables hijas le mimaban y querían
tanto, que hasta lo tenían engreído.
(1) En una sesión se
trenzó a discutír con Alberto Reina
Guzmán. también legislador por el Guayas
y su amigo de siempre, pero hombre chusco y de grandes
salidas humorísticas, a quienes decían
"Mr. Reina" por haber aprendido inglés
trabajando con los gringos del Campamento de Ancón.
Carrera, abundante en razonamientos iba ganando la
discusión, cuando de improviso se levantó
Reina de su asiento y con el puño en alto le
gritó delante de todos "Cesáreo
Carrera. Hijo de la grandísima (pausa en medio
de un gran silencio)… punta de Santa Elena".
Una estruendosa carcajada coreó la gracia,
pues ha de recordarse que el Dr. Carrera era natural
de la Punta de Santa Elena o Puntilla como la llaman
los textos de Geografía del Ecuador.
En 1.932 fue nominado por el
Partido Liberal para la Presidencia de la República
en oposición al conservador Neptali Bonifaz
y a los socialistas Modesto Larrea Jijón e
Ildefonso Mendoza. La campaña comenzó
bien pero pronto se dio cuenta Carrera que era un
total desconocido en la sierra e iba directo al fracaso
y acordó con la Junta Suprema renunciar ocho
dias antes de los comicios, lo que así sucedió,
salvándose el honor. Poco después fue
condecorado con la Orden Nacional al Mérito
en el grado de Gran Oficial.
En 1.933 fue designado Representante
del Ecuador en Misión Diplomática ante
los gobiernos europeos y presentó sus Cartas
Credenciales a los Reyes de Inglaterra e Italia y
a los Presidentes de las Repúblicas de Francia
y Suiza.
En el conflicto armado de Leticia
entre Colombia y Perú concurrió como
Delegado del Ecuador ante la Sociedad de las Naciones
con sede en Suiza. Posteriormente viajó a Barcelona
y falleció de paso, en forma intempestiva,
a causa de un violento infarto, el 2 de Noviembre
de 1.933 de solo 68 años de edad, considerado
una notabilidad en el país. Su cadáver
embalsamado fue traído a Guyaquil y recibió
sepultura en el Cementerio General.
Fue de los últimos representantes
del liberalismo del 95 con José de Lapierre,
Roberto Andrade y José Peralta. Su carácter
violentísimo, iracundo, le acarreaba problemas
y contradicciones, pero en el hogar cambiaba y entre
amigos y dictando clases era agradabilísimo,
paternal y bueno.
Fue un hombre de honor ante
todo y de una sola palabra, que sabía poner
los altos intereses de la Patria por encima de cualquier
conveniencia personal o de Partido. Nunca fue un político
de acomodo.
Su valiosa biblioteca fue donada
a la Universidad de Guayaquil y la mayor parte de
sus cuantiosos bienes fueron pasando unos tras otros
a diversas órdenes religiosas. (2)(2)
De sus hijas: Laura casó con Alfonso UIloa
Reyes con una hija y Mercedes Eloísa con Fernando
Drouet Fuentes sin descendencia porque ambos eran
mayorcitos. El era un beatífico caballero que
fue enviado por los jesuítas en calidad de
Ayudante para los rezos del Rosario y allí
se enamoraron y para sorpresa de todos se casaron.
La actual Casa de Ejercicios Espirirtuales de Ballenita
fue construida sobre el enorme terreno de propiedad
de Mercedes Eloísa y de su madre en dicha población
y con dinero de ellas. Por eso lleva el nombre de
doña Natividad hasta ahora.