JUAN GINES DE SEPULVEDA
ERUDITO.- Nació
en Pozoblanco, Provincia de Córdoba, España,
en 1.490 y estudió en Córdoba primero
y luego en la Universidad de Alcalá, graduándose
en ambos Derechos Civil y Canónico; y queriendo
perfeccionar sus conocimientos en Humanidades viajó
al Colegio español del Cardenal Albornoz en
Bolonia, Italia, realizando una Brillante carrera,
pues llegó a ser tenido y considerado uno de
los principales humanistas de su tiempo, dominando
el latín, griego, italiano y su lengua materna
el español.
Poco después recibía
las Sagradas Ordenes y entraba a la Iglesia. Con dicho
Cardenal Albornoz preparó una edición
del Nuevo Testamento y tal fue su éxito que
el Emperador Carlos V le tomó para los puestos
de Capellán e Historiador oficial de su corte
y cuando revocó en Noviembre de 1.547 en Malinas,
las Nuevas Leyes de Indias dictadas siguiendo la tesis
expuesta por el Fraile dominicano Bartolomé
de las Casas (ni esclavitud ni guerra para los indios)
Sepúlveda publicó unos "Diálogos"
que pronto se hicieron famosos, comentando la situación
de las Indias y su tratado "De Justis belli causis
apud Indios" fundamentado en sus lecturas de
los clásicos griegos -Platón y Aristóteles-
quienes admitieron la esclavitud como fenómeno
natural, en su tiempo.
Pronto se iniciaron las disputas
y tan ardientemente, que el Emperador convocó
a una reunión de Teólogos en Valladolid,
donde Las Casas se hizo representar por el dominicano
Melchor Cano y el Obispo de Segovia, que acusó
abiertamente a Ginés de Sepúlveda de
hereje. Se condenaron sus escritos y de nada sirvió
su defensa o "Apología" publicada
en 1.550 en Roma, sin permiso de la Corte de España.
Posteriormente, nuevas disputas con Las Casas amargaron
sus últimos años y retirado de la vida
pública a su pueblo natal, murió en
1.573 de 83 años de edad.
Fue un Humanista erudito y escribió sobre asuntos
históricos, de Milicia y de Derecho, así
como de Filosofía y hasta de Medicina, pero
su pensamiento fue repetitivo más no creativo
y no consecuentemente innovó, manteniéndose
en una tradición muy de su siglo, con cambios
dialécticos más no científicos,
pues aún no había triunfado el método
inductivo -la investigación- puesto en práctica
por el racionalismo del siglo XVII.
RAFAEL EUCLIDES SILVA ORQUERA
HISTORIADOR.- Nació en Machachi, cabecera del
Cantón Mejía, Pichincha, el 28 de Noviembre
de 1.915. Fueron sus padres legítimos Rafael
Silva Calderón, dueño de la finca San
Rafael cercana a Tambillo y fervoroso velasquista.
En 1.934 Agente de consignación de estancos
en Machachi; y Zoila Carmen Orquera Orquera.
Segundo de una larga familia
de once hermanos que vivían en una casa del
barrio de San Blas en Quito, asistió a la escuela
de los Hermanos Cristianos y como sus padres querían
para él una situación religiosa pasó
al Seminario jesuita de San Luis donde destacó
tanto que el rector José Félix Heredia,
S. J. le llegó a apreciar muchísimo
y lo enviaba por libros a la biblioteca de Jacinto
Jijón y Caamaño, pues se encontraba
escribiendo una obra sobre la devoción del
Corazón de Jesús en el Ecuador. Por
eso conoció y trató a dicho historiador,
quien le dispensó su amistad y confianza.
Al egresar en 1.936 del Seminario
entró a la Orden Dominica y pidió al
Padre Alfonso Jerves, O. P. que le dictara un curso
sobre dicha ciencia en el Convento de Santo Domingo.
(1). El 37 inició una investigación
sobre los Geodésicos franceses y españoles
en la Biblioteca Nacional dirigida por Enrique Terán
Baca, que generosamente le franqueó el ingreso
al Archivo de la antigua Presidencia de Quito y viendo
el afán conque revisaba los documentos le hizo
nombrar Paleógrafo con cuatrocientos sucres
mensuales de sueldo.
(1) El método empleado
por Jerves en 1.937 consistía en lecturas graduales
comenzando con documentos relativamente fáciles
del siglo XVIII, hasta ejercitarle en el dominio de
la escritura Procesal del XVI, revisando los alfabetos
con las representaciones que tenían las letras,
las abreviaturas de contracción y suspensión
y las fórmulas de uso común. Jerves
había formado a la primera generación
de paleógrafos ecuatorianos en 1.928 (Jorge
A. Garcés y los hermanos Alfonso y José
Rumazo González) El 37 Jerves era un viejo
docto en asuntos eclesiásticos, de mediana
estatura, delgado y hasta perfilado, encorvado de
espaldas y color aceitunado, de pocas palabras y aún
menos amigos que gozaba de fama de sabio en Quito
aunque nadie sabía el porqué.
En 1.938, al crearse el Archivo Nacional de Historia,
fue designado Jefe Paleógrafo con seiscientos
sucres. Mientras tanto había ingresado a la
redacción del Diario '"El Día"
de Ricardo Jaramillo, escribiendo notículas
bajo el pseudónimo de "Rafael" y
desde el 39 artículos históricos para
la revista Línea de “El Comercio”
por treinta sucres cada uno.
Vivía inmerso en el
periodismo, colaborando en las revistas "Trópico",
"Mensaje" y "Revista del Archivo Nacional",
cuyo primer número editó, donde aparecerían
sus investigaciones y la transcripción de importantes
documentos como el Padrón de Quito y su Corregimiento,
el libro de Pareceres de la Audiencia en las Informaciones
de Oficio enviadas al Rey, el índice Alfabético
y Cronológico del Cedulario de la Ciudad de
Pasto. Año 1.791, varios documentos para el
conocimiento de la instrucción, otros para
el estudio de la Independencia y unas notas biográficas
sobre el ilustre historiador Roberto Andrade recién
fallecido y sobre el sabio botánico José
Celestino Mutis.
En 1.939, el Canciller Carlos
Manuel Larrea, le canjeó sus dos títulos
religiosos adquiridos en el Seminario por el Bachillerato
en Humanidades Modernas, permitiéndole iniciar
los estudios de Jurisprudencia en la Universidad Central.
En 1.940, mientras asistía al segundo curso,
se abrieron las clases de Historia del Arte del eminente
Profesor español Antonio Jaén Morente
(2).
En una de ellas Jaén
trató sobre la Paleografía como ciencia
auxiliar de la Historia y preguntó si alguno
de los asistentes la conocía. "No me revelé
por modestia pero alguien se lo dijo al profesor al
final de la clase y
(2) Jaén era alto, espigado,
distinguido y enérgico pero afable. Una verdadera
enciclopedia de conocimientos, pero donde mejor lucía
su robusta personalidad era en la Tribuna y en la
Cátedra cuando se inspiraba y dirigía
al público o a sus alumnos con gran emoción,
para hacer conocer y sentir a España y a todo
lo que fuere español.
éste se encantó, me hizo un breve examen
que pasé exitosamente y desde entonces me invitaba
a tomar café en el salón Las Palmas
del aristocrático Hotel Metropolitano, donde
solía conversar con sus paisanos de la España
peregrina, el notable Filósofo Juan David García
Bacca y el Filólogo Ángel Rosemblat."
En 1.940 Teodoro Alvarado Olea
consiguió del Ministro de Educación
José Maria Estrada Coello la creación
del Instituto de Pedagogía y Letras para Guayaquil.
Jaén Morente fue designado primer Rector y
viajó con su secretario el joven Silva, con
el mismo sueldo que ganaba en Quitoy viáticos,
a fin de dictar las cátedras de Gramática
Histórica y Paleografía, después
tomaría a cargo la de Historia del Ecuador.
El Instituto se inauguró en el edificio antiguo
del Vicente Rocafuerte luego funcionaría en
la Sociedad Filantrópica del Guayas como Facultad
de Filosofía y Letras merced a las gestiones
de Silva y de Francisco Huerta Rendón que también
era profesor.
En 1.940 existía en
Guayaquil un ambiente propicio para la lectura y de
gran movilidad comercial. Recién llegado se
alojó en el hotel Ritz de propiedad de Gentile
en 9 de Octubre y García Avilés y se
matriculó en la Facultad de Jurisprudencia.
El 40 se cambió a la Residencial Astoria en
9 de Octubre y Boyacá, altos del salón
El Roxy, donde soportó las bromas y exageraciones
de Vicente Cabezas Pérez que allí se
reunía con Teodoro Ponce Luque y su grupo.
Finalmente vivió en un departamento frente
al hotelTívolí en 9 de Octubre y Pedro
Carbo.
Entre sus mejores amigos figuraron
Pio Jaramillo Alvarado dueño de una casa en
Vélez entre Boyacá y García Avilés
que le llevó a colaborar en la Revista del
Vicente, Carlos A. Rolando presidía el Centro
de Investigaciones Históricas y le hizo nombrar
miembro. La noche del 25 de Julio del 41 leyó
su discurso de ingreso sobre "El Dorado Amazónico,
esbozo de un problema" exhibiendo un acopio de
documentos, muchos de ellos inéditos, que reforzaron
su patriótica argumentación. Pedro José
Huerta estudiaba en el Archivo Municipal para terminar
su "Rocafuerte y la Epidemia de Fiebre Amarilla”.
Llevaba una vida tranquila
dedicada al estudio, la cátedra y a revisar
el archivo de las antiguas escribanías coloniales,
en las tarde salía a pasear con su maestro
Jaén por el boulevard, de suerte que algún
chusco al verles siempre juntos les puso Jaén
y Mainas, en referencias a los territorios en disputa
entre el Perú y Ecuador.
En 1.944 siguió un Curso
de Biblioteca en la Universidad Central y figuró
como Profesor fundador de la Facultad de Filosofía
y Letras en las cátedras de Paleografía
y Gramática Histórica
Entre 1.946 y el 49 fue Director
fundador del Departamento de Publicaciones de la Universidad
de Guayaquil y editó "Viñetas de
Antaño. Guayaquil la nueva", en octavo
y 44 pags. El 47 "Biogénesis de Santiago
de Guayaquil" en 266 pags. y a petición
de los Concejales Luis Noboa Ycaza y Genaro Cucalón
Jiménez fue contratado por la Municipalidad
para realizar la revisión de la versión
paleográfícas de las Actas de Guayaquil
efectuada por José Gabriel Pino Roca. Dicha
labor se llevó a cabo durante varios años
contando con la ayuda de su secretaria Adelina Morales
con quien contraería matrimonio poco después.
La versión de Silva consta de 42 tomos y llega
hasta el año 1.839 (3)
En 1.949 renunció sus
cátedras universitarias al ser reorganizada
la Facultad aunque volvió a ellas años
después. Entonces ingresó a la redacción
de los diarios "La Hora" y "La Nación"
y tuvo destacadísima actuación como
motivador de asuntos históricos y culturales.
(3) Es su hija única la Dra. Cecilia Silva
Morales de González, quien resultó electa
reina de Guayaquil en un Concurso de los años
80 del Club de Leones.
Entre 1.950 y el 51 mantuvo
una columna semanal en "El Universo" bajo
el título de Calendario Nacional con pequeñas
biografías. El 52 fue jefe de Redacción
de "La Hora" y "La Razón."
En 1.955 apareció el
libro "Las Fundaciones de Guayaquil" de
Miguel Aspiazu Carbo, donde se expuso por primera
ocasión que Guayaquil había sido fundada
con el nombre de Ciudad de Santiago de Quito, el 15
de Agosto de 1.534, en las llanuras de Liribamba,
por el Mariscal Diego de Almagro. Poco después
Silva editó unas "Breves Apostillas"
en 118 pags. y octavo, iniciándose la polémica
por la prensa. El núcleo del Guayas de la CCE
a través de su sección de Ciencias Históricas
y Geográficas resolvió organizar un
debate público que se verificó el 16
de Septiembre en horas de la noche, con un Tribunal
compuesto por personas cultas pero no especializadas
en el tema y que ni siquiera eran paleógrafos
(Arqueólogos Carlos Zevallos Menéndez
y Francisco Huerta Rendón, Internacionalista
Antonio Parra Velasco, Bibliógrafo Carlos A.
Rolando, Poeta José Joaquín Pino de
Ycaza y Jurisconsulto Ramón Insua Rodríguez).
Tras ser escuchadas "ambas
partes litigantes" (sic.) el Tribunal dictaminó
muy suelto de huesos que la tesis sustentada por Aspiazu,
del traslado de la ciudad de Santiago de Quito de
la Sierra a la costa, si bien posible , carecía
de pruebas. Tan disparatado dictamen, que exigía
pruebas a un hecho histórico e incontrastable,
enturbió la comprensión del problema
histórico de la Fundación y posteriores
traslados y repoblaciones de la Ciudad de Santiago
a diferentes sitios de la costa, con diversos nombres
según la toponimia hasta finalmente quedar
asentada al pie del cerrito verdeColina de Santa Ana.
En el debate, que fue con barras,
quedó aparentemente triunfador, pero se abrió
un amplio horizonte para la investigación de
los primeros años de nuestra querida urbe en
el siglo XVI y numerosos historiadores comenzaron
a profundizar en el tema. Julio Pimentel Carbo realizó
en 1.956 un año de estudios en el Archivo de
Indias aunque sin mayor éxito. Adam Szawzsdy
y Dora León Borja de Szawzsdy, Demetrio Ramos
y Julio Estrada Icaza tuvieron más profundidad
Los Szawzsdy presentaron un trabajo sobre ''La Doble
Fundación de Santiago de la Nueva Castilla"
y Estrada es autor de "La Fundación de
Guayaquil"
Silva obtuvo el grado de Abogado
en 1.954, metido de lleno en la vida profesional e
impulsando el 58 el Colegio "La Dolorosa"
descuidó sus estudios históricos.
Aspiazu, en cambio, siguió
haciendo acopio de datos para fundamentar su obra
hasta que el 82 los Szawzsdy presentaron sus descubrimientos
al IV Congreso de Historia de América celebrado
en Buenos Aires, al que también concurrieron
los Dres Jorge Salvador Lara y el propio Silva, que
no pudo refutar las aseveraciones de los Szawzsdy,
probándose entonces, una vez más, que
la Santiago de Quito de Almagro en la sierra de 1.534
es la misma ciudad que el 37 fue refundada por el
Capitán Francisco de Orellana en las márgenes
derechas del río Guayas -posiblemente a la
altura de las nuevas ciudadelas próximas a
Duran- por orden de Francisco Pizarro, con el fin
de encubrir la anterior fundación, que no convenía
a sus intereses debido a que ya estaba en guerra con
Almagro.(4)
(4) La doble fundación
sostenida por los investigadores Szawzsdy fue refutada
exitosamente por Julio Estrada Icaza, en el sentido
que no procede que una ciudad pueda ser dos veces
fundada, pues Fundar una Ciudad es un acto jurídico
que consiste en la creación de un Cabildo más
que en el reparto de solares, de suerte que nuestra
Municipalidad data del 15 de Agosto de 1.534 y no
de ninguna otra fecha posterior, siendo el más
antiguo ente jurídico de la actual República
del Ecuador y el segundo en cronología en Sudamérica,
luego de la Municipalidad de San Miguel de Piura (Tangarara)
fundada en 1.532, 1o cual también había
sido expuesto por Aspiazu en 1.955. El Acta original
de la fundación de la Ciudad de Santiago de
Quito ha existido siempre, interpolada en el Libro
I de Cabildos de San Francisco de Quito, llamado el
Libro Verde, por el color del tafetán con que
fuera forrada su tapa de pergamino a mediados del
siglo pasado. Dicho libro se conserva en el Archivo
de la M. I. Municipalidad de Quito y fue trascrito
en 1.933 por el paleógrafo José Rumazo
González, con motivo de las proximidades del
IV Centenario de fundación de esa ciudad. Posteriormente
fue publicada el Acta por Eliecer Enríquez
en su obra "Quito a través de los siglos"
de donde tomó su texto el Ing. Aspiazu para
escribir su obra.
Estrada, en cambio es la persona que en nuestro país
más ha profundizado en el tema de la Fundación,
dejó terminada la segunda edición de
su obra, que está por salir.
En 1.956 Silva había
polemizado con Rodrigo Chávez González
a) Rodrigo de Triana en el Universo sobre la fundación
de Guayaquil.
El 57 dio a la luz "Biogénesis
de Cuenca" en 296 pags. estudio sociológico,
histórico y jurídico que le sirvió
para ser declarado Hijo adoptivo honorario por ese
Cabildo y tomó a cargo las cátedras
de Historia y Geografía del Ecuador e Historia
de Límites en el Urdesa School.
El 58 inauguró con su
esposa el Colegio "La Dolorosa" dictando
diversas materias como Documentación Mercantil,
Historia de Límites, Legislación Laboral
Ecuatoriana, Derecho Mercantil hasta 1.980. Ese mismo
año sustentó su tesis doctoral sobre
"Derecho Territorial Ecuatoriano" declarada
la Mejor Tesis y no obtuvo el premio Contenta por
haber cursado los dos primeros años en la Universidad
Central de Quito. En 1.960 dictó Derecho Territorial
del Ecuador e Historia de la Diplomacia en la Escuela
de Diplomacia.
Se había especializado
en la presentación de Informes Grafológicos
ante los Juzgados y Tribunales y en ellos era el mayor
experto del país, pues aparte de su preparación
técnica poseía un valioso y moderno
equipo de investigación y trabajo.
El 61 volvió a dictar
Historia del Ecuador en la Facultad de Filosofía.
El 62 sacó su "Derecho Territorial Ecuatoriano"
en 526 pags. empastado en tela roja jaspeada y como
texto para colegios y escuelas de la República,
con datos inéditos en la parte colonial. El
63 perdió su cátedra a causa de la dictadura
militar, solamente por ser amigo y vecino del depuesto
Presidente Carlos Julio Arosemena Monroy.
En 1.965 polemizó en
"El Universo" con la Dra. Dora León
de Szawzdy y quedó definitivamente demostrado
que el traslado de Orellana en 1.537 conforme consta
en todos los cronistas de Indias, no ocurrió
en 1538 como había aseverado Silva equivocadamente,
a causa de su interpretación de un documento.
En 1.967 fue premiado por la
Municipalidad de Guayaquil con Medalla de oro por
su "valiosa obra cultural relacionada con el
pasado de nuestra ciudad y con los derechos territoriales
del Ecuador". El 68 editó "La protección
de las minorías en el Derecho Societario ecuatoriano"
en 130 pags, como simple capítulo de una obra
magna que se proponía realizar sobre Derecho
Mercantil.
El 69 aceptó la cátedra
de Metodología Jurídica en la U. Católica.
Entre el 71 y el 73 desempeñó la Dirección
de la Biblioteca y Museo Municipal, adecuó
el tramo izquierdo del edificio para la Biblioteca
de Autores Nacionales Carlos A. Rolando, que seguía
en el tercer piso del Palacio Municipal por la calle
Diez de Agosto. También hizo cambiar los anaqueles
de madera apolillada por otros nuevos de metal tratando
de relievar la importancia de dichos fondos nacionales
tan poco atendidos. Desde los años 70 fue Vicepresidente
de la Asociación de periodistas Guayaquil y
asistía a numerosos actos cívicos o
de carácter social.
El 73 le volvieron a armar
bronca en "El Universo" y "El Telégrafo"
con motivo de las fiestas de Julio. En esa ocasión
fue una supuesta Doctora dizque venida de Puerto Rico,
que le zarandeó de lo lindo con el asunto de
la Fundación, que no por trillado dejaba de
levantar enorme polvareda. El asunto aclaró
muchos aspectos y sirvió para que la gente
riera por largo rato a costilla de los litigantes.
El 75 le solicitó el
Arzobispo Bernardino Echeverría que dicte un
Curso de Metodología de la Investigación
Científica en el Seminario Mayor de Guayaquil.
El 76 dio Derecho Mercantil y Leyes Fiscales en la
Escuela Superior Naval. El 81 el Club River Oeste
le concedió su botón de Oro. Ya había
cambiado su estudio profesional por largos años
en Luque y Pedro Carbo, a un local propio en la calle
Quito a solo una cuadra del palacio de Justicia, y
viniendo de su hacienda Nagziche cercana a Latacunga
sufrió un gravísimo accidente automovilístico
que casi le costó la vida, dejándole
seriamente herido.
Vivía retirado, pero
leyendo incansablemente como ha sido su costumbre
de siempre. Se le veía saludable, conversaba
sobre temas históricos y estaba recopilando
sus escritos varios para darlos a la prensa. Tenía
en su oficina un archivo de copias y compulsas de
documentación antigua que esperaba darlo a
conocer pues los consideraba de gran importancia para
la historia del país. Estaba reputado uno de
los personajes más cultos de la ciudad.