ANGEL MODESTO PAREDES
ROMERO
SOCIOLOGO.-
Nació en Riobamba el 23 de Marzo de 1.896.
Hijo legítimo de Alejandro Paredes Pérez,
funcionario del Ministerio de Hacienda y dueño
de una pequeña quinta cercana a Riobamba, muerto
joven de 33 años a causa de un cáncer
y de María Romero Gallegos, de esa jurisdicción.
Fue el tercero de una familia
compuesta de cuatro hermanos. Una mañana, siendo
muy pequeño, en circunstancias en que su familia
había salido de paseo, desapareció mientras
jugaba con sus hermanitos, siendo infructuosamente
buscado por sus padres. Mientras tanto un indio le
llevaba envuelto en unos sacos fuera de la ciudad,
pero como lloraba y se revolvía, se bajó
del caballo y comenzó a jugarle y torearle
para ver si se distraía y callaba. En eso pasó
casualmente un empleado de la quinta que se admiró
de que el niño tuviera los cabellos rubios,
acercándose y descubriendo que se trataba nada
menos que del hijo de sus patronos y comenzó
a gritar pidiendo auxilio. El raptor, viendose descubierto,
se alejó a toda prisa y el niño fue
prontamente devuelto.
Huérfano poco después
de este incidente, entró al Colegio salesiano
de santo Tomás donde descolló como excelente
estudiante, que amaba y protegía mucho a los
suyos. Una tarde desafió a un compañerito
que había ofendido a su hermano menor Ricardo.
Se citaron a un duelo formal, le esperó ansioso
en el lugar señalado con testigos y todo, pero
el agresor no se presentó.
En 1908 inició la secundaria
en el San Felipe de Neri de los jesuitas. Era miope
y usaba lentes, fueron sus compañeros Ruperto
Alarcón Falconí, José Antonio
Mosquera Corral, José Chiriboga Villagómez,
etc. Bachiller en Filosofía en 1914, pasó
a estudiar Derecho en la Universidad Central y alquilaba
un pequeño departamento en Quito. I como no
tenía recursos suficientes para comprar textos,
los copiaba a mano con una bellísima letra
y pudo estudiar con aprovechamiento.
En 1.915 volvió a Riobamba
tras aprobar el primer curso y le dijo a su madre
que él podría quedarse trabajando la
finca para que su hermano Ricardo -a quien estimaba
más inteligente- cumpliera con su anhelo de
estudiar Medicina. Dña. María le agradeció
tan generoso gesto y en contra de la voluntad de sus
familiares, que creían que era muy arriesgado
para una viuda con hijos ir sola a Quito, vendió
la finca y se los llevó a todos, viviendo desde
esa época en diversas casas alquiladas, en
honorable pobreza.
El 9 de Julio de 1.920 se graduó
de Abogado y comenzó a trabajar. El 22 fue
designado Secretario Relator de la Corte Superior
de Justicia del Chimborazo. Pronto pasó a Fiscal
del Juzgado Primero de Letras de Riombamba y el 23
también fue Profesor de Filosofía del
Colegio Maldonado, manteniéndose hasta Enero
del 25 que desempeñó la Secretaría
de la Gobernación.
En 1924 había editado
"Sociología General aplicada a las condiciones
de América" en dos tomos de 888 y 451,
respectivamente, que le permitió entrar al
conocimiento sociológico por las razas y las
Civilizaciones Nacionales, descifrar cuestiones ideológicas,
históricas, etnográficas, avanzando
hacia las nacionales. La obra fue bien recibida pues
delimitó un saber sociológico específico
y marcó el rumbo que daría desde entonces
a su vida. Ese año intervino en la fundación
del semanario político "La Antorcha"
con Hugo Alemán, Augusto Arias, Leonardo Muñoz,
Ricardo Paredes, Néstor Mogollón.
En 1925 sacó "El
arte religioso del pintor Víctor H. Mideros"
y en Agosto se trasladó a Quito como Director
de Estudios del Pichincha. En noviembre le eligieron
Profesor de Derecho Internacional Público y
Privado de la Facultad de Jurisprudencia. Tenía
escasos 29 años, vivía con su madre
y hermanos, era considerado uno de los nuevos exponentes
de la intelectualidad.
En 1926 figuró entre
los miembros fundadores del Partido Socialista Ecuatoriano
representando en la Asamblea a la provincia de Loja.
Paredes creía que el socialismo era un ideal
de las civilizaciones que pronto vendría como
orden racional de un futuro inmediato, por eso escribiría
después sobre la propiedad comunal, la Ley
de Comunas, el estatuto jurídico campesino
en el Ecuador, etc.
Su posición era clara
frente a los problemas del país, su tendencia
de corte liberal burgués aunque democrática,
le impulsaba a luchar por el establecimiento de los
fundamentos de una nueva disciplina, la sociología,
instrumento idóneo para hallar justas soluciones
a la problemática social. Nunca llegó
al marxismo pero tampoco lo combatió, no pensó
jamás en las ventajas de un cambio político
violento, era un scholar, un tratadista, teórico,
de escritorio.
Ese año publicó
en los Anales de la U. Central su artículo"Estudios
de Derecho Internacional Público" en 22
pags. y en 1929 volvería sobre el tema con
'Teoría del Derecho Internacional" en
44 pags. como texto para sus alumnos.
En 1927 apareció "La
Conciencia Social" en 527 pags. Sistematización
integral de su pensamiento sobre el objeto y límites
de la Sociología de base histórica con
vista a las condiciones étnicas, novedad formal,
aunque dichos elementos hubieren estado presentes
en sus obras anteriores. Quizá por ello, en
1945, el tratadista argentino Alfredo Poviña
le situó como lo más representativo
en Sudamérica de la corriente biométrica
de la escuela Antropomoracial, que trata de explicar
la vida de los grupos sociales como obra exclusiva
de la herencia, lo cual no solamente era una simplificación
de Poviña sino una distorsión del pensamiento
real de Paredes, quien jamás fue tan radical
en sus apreciaciones de las razas y "cuantas
veces trató sobre la idea de progreso, lo hizo
en forma evolutiva, enmarcada en su positivismo, destacando
tanto el elemento psíquico como lo auténticamente
social, entrelazado con el biológico, para
constituir el marco social."
También fue del 27 un
ensayo corto sobre la "Naturaleza del Poder Público
y sometimiento del Hombre a las autoridades del país".
En Octubre del 29 ascendió
a profesor titular de la Universidad y la Junta de
Profesores de su Facultad lo nombró Decano
por dos años. Entonces salió su "Estudio
sobre la clase media en el Ecuador" que despertara
tantos comentarios por lo acertado de sus apreciaciones.
En 1930 editó "Caracteres
de la herencia bio-psicológica" en 79
pags. complementando su anterior volumen sobre la
Conciencia Social. El 31 publicó un "Informe
acerca de la conveniencia de ratificar la Convención
de Derecho Internacional Privado suscrita en la Habana"
y el tomo I de su monumental “Teoría
General del Derecho Civil Internacional" que
complementaría con los tomos II y III en 1.933
y el 34. (537,355 y 303 pags. respectivamente) que
le situaron como el mayor internacionalista del país.
Entre 1932 y el 36 fue Director
de la Biblioteca Nacional de Quito. El 35 editó
"Los resultados sociales de la herencia"
en 80 pags. y fue llamado a dictar la cátedra
de Sociología. El 36 fue electo Rector de la
Universidad Central por la Asamblea Universitaria,
desempeñándose hasta el 40.
En 1935 compró una quinta
al norte de Quito junto a la Colón, en la calle
Ascázubi, donde construiría años
después una casa para vivir con su esposa,
hija y sobrinos, y dio a la luz "Los resultados
sociales de la Herencia" en 448 pags. con aspectos
muy puntuales de carácter metodológico
y teórico e incursiones en el campo de las
ciencias naturales.
En 1938 fue Juez Primero Provincial del Pichincha,
el 42 pasó a Ministro Juez de la Corte Superior.
El 39 contrajo matrimonio con la Prof. María
Navas Cobo, su fiel compañera hasta la muerte,
pues le ayudaba en todo, copiándole los borradores,
sacando en limpio las planas para la imprenta, en
la corrección de las pruebas. Ella se jubilaría
como Profesora de Manualidades tras largos años
en el magisterio. Hija única: Elsa Paredes
Navas.
En 1941 apareció un
artículo suyo en la Gaceta Judicial sobre "Los
Problemas jurídicos y sociales inscritos en
la sucesión por causa de muerte" en 8
pags. El 43 editó "Los nuevos signos de
la Cultura en el mundo de la postguerra. Destino de
Iberoamérica" en 287 pags., republicado
en la Revista Forense. Ya se le reputaba uno de los
mejores escritores por tantos libros enjudiosos, de
tales dimensiones y el vulgo dio en llamarle "El
sabio Paredes".
El 44, al ser condecorado por
el Presidente Velasco Ibarra con la Orden Nacional
al Mérito, el Ministro de Relaciones Exteriores
le llamó de Consultor Jurídico con libre
ejercicio profesional. También fue Procurador
Jurídico de la Caja del Seguro de empleados
privados y obreros. La Asociación de Chimboracenses
residentes en Quito le entregó la insignia
de Chimboracense ilustre.
El 45 fue designado Miembro
de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, viajó
al Congreso continental de la Academia Americana de
Derecho Comparado Internacional, donde trató
sobre la unidad de los pueblos pequeños para
formar un bloque común y defender sus intereses
y presentó un Informe de Labores en 130 pags.
Ese año publicó
"El Nuevo Derecho Internacional y las bases de
Paz en América" en 163 pags. en la Habana
y "La Carta de las Naciones Unidas" en 277
pags. en Buenos Aires, fue nombrado Profesor de Derecho
Civil Internacional.
En 1946 viajó de Consejero Jurídico
de la Embajada del Ecuador en la Argentina y vivió
en Buenos Aires hasta 1947 que regresó tras
recorrer varios países sudamericanos y editar
"Problemas Etnológicos Indoamericanos"
en 214 pags. y "La Defensa Internacional de los
Derechos del Hombre", folleto.
En 1948 viajó por Europa
y como creía que el país requería
de verdaderos técnicos preparados en materias
internacionales y en Derecho territorial, con Miguel
Angel Zambrano Orejuela fundó el Instituto
de Derecho Internacional, hoy Escuela de Ciencias
Internacionales de la U. Central y fue su Director
hasta 1959, dictando la cátedra de Principios
fundamentales de Derecho Internacional Público
en tiempo de Paz.
En 1950 dio a la luz "Perfiles
de dos ciudades", representó a la U. Central
en el Congreso de Derecho Internacional celebrado
en Roma y el Presidente Galo Plaza le pidió
que aceptara el Rectorado del Mejía, donde
actuó entre el 51 y el 55, luchando por conseguir
fondos para laboratorios, talleres, canchas deportivas
y equipos.
El 51 volvió a Europa
y editó en Buenos Aires "Manual de Derecho
Internacional Público", sus principios
fundamentales en tiempo de paz, como texto y al mismo
tiempo obra de consulta, en 390 pags., que le valió
el Premio Tovar de la Municipalidad de Quito, también
"La Europa atormentada" en 380 pags., cuya
segunda edición apareció el 54. Esta
última obra se divide en cinco partes: Interpretación
sociológica, en la ruta de Interamerica, el
país Helvético, Italia, Roma y es una
interpretación sociológica.
En 1953 dio a la luz "Sociología
Americana" en 238 pags, (dos bocetos republicanos)
que dividió en Años de Esperanza, la
Isla radiante (Cuba) y el País Azteca (México)
y también salió "Biología
de las Clases sociales" en 75 pags. lectura clave
para desentrañar la persistencia de su visión
sociológica y compararla con sus anteriores
trabajos.
En 1955 fue Profesor Principal de Derecho Diplomático
y Consular en la facultad de Jurisprudencia y editó
"La Economía de los Mares" con temas
relativos al derecho del mar en 41 pags. "De
mis Notas de Viaje" en 484 pags. relación
de viajes del autor por algunos países del
viejo y nuevo mundo y los problemas de la educación
y "El Dominio de las Naciones sobre el Mar"
en 51 pags. Obras más bien literarias y jurídicas,
tal su amplísima cultura.
Estaba aparentemente sano pero
diabético y comenzó a sufrir de presión
arterial elevada que se trataba con cierta periodicidad.
El 57 viajó por tierra
hasta Chile acompañándose de varios
familiares y dio a la luz "Caracteres de la herencia
biosicológica" y su obra más popular,
que le dio celebridad como ensayista en el Ecuador,
su famosa "El Alma de Provenza" en dos tomos
llamados Una biografía de la Edad Media y los
Orígenes de las Instituciones de Occidente.
Recuerdo que mi padre los adquirió y me entusiasmaron
por su lectura alegre, sabia y pedagógica.
Obra escrita para despertar vocaciones culturales,
motivando a nuevas y variadas lecturas.
El 58 visitó Brasil
y el 60 México, donde tuvo la oportunidad de
disertar sobre la descolonización, la no intervención
y autodeterminación de los países pequeños.
En la Argentina dictó unas conferencias sobre
su teoría de la condición jurídica
de las redes fluviales y su condominio, propugnando
que los países que contribuyen a una red fluvial
tienen derecho a la libre navegación en la
arteria principal.
En Marzo del 61 representó
al Ecuador en la XI Conferencia Interamericana y publicó
en Buenos Aires "Las últimas transformaciones
del Derecho Internacional, interpretación sociológica".
Entonces ocurrió que por derecho propio fue
designado por las Naciones Unidas para formar parte
de la Alta Comisión de Derecho Internacional
con sede en Ginebra, formada por 24 juristas notables
del mundo, entre los cuales solo eran latinoamericanos,
honor muy merecido por cierto, que le brindó
la oportunidad de elaborar y codificar numerosas leyes
internacionales. Estando en Suiza incluyó como
ley internacional la nulidad de los Tratados realizados
bajo el imperio de la fuerza.
En 1962 editó "La
Responsabilidad de los Estados" y viajó
por Sudamérica. Entre el 63 y el 65 fue Ministro
Juez de la Corte Suprema de Justicia y salvó
su voto en la vergonzosa sentencia conque se absolvió
a los causantes del negociado de la Chatarra.
El 65, mientras estaba en Ginebra
como funcionario de la ONU, sufrió un espasmo
que al principio los médicos creyeron que se
trataba de un derrame cerebral, estuvo mal pero fue
atendido con esmero y sanó perfectamente. El
67 le fue operada una catarata. El 68 ingresó
a la sociedad Jurídico-Literaria de Quito.
El 70 recibió el homenaje
del Colegio de Abogados por sus Bodas de Oro profesionales.
El 72 sus colegas de la Escuela de Ciencias Internacionales
le agasajaron y el Dictador Rodríguez Lara
le rindió un homenaje.
Mas por distracción
escribió "Estampas de Vacaciones"
en 230 pags. Reseña de varios de sus viajes
por Europa, pero a principios de Julio del 74 cayó
con pleuresía y aunque mejoró de ella,
violentamente le sobrevino una embolia cerebral y
murió el 2 de Agosto, a la edad de 80 años.
El 75 la U. Central le condecoró Postmortem
y en Septiembre del 80 sus paisanos riobambeños
erigiéndole un busto en bronce en una de las
plazas céntricas de esa ciudad.
Fue un eminente internacionalista
y está considerado el mayor sociólogo
que ha producido el país, no solamente por
la vastedad de su producción sino también
por la sistematización que supo darle a su
pensamiento.
Abogado exitoso, amante de la disciplina que todo
lo puede según feliz expresión que solía
repetir a menudo, odiaba la mentira con toda su alma
y trataba siempre de ser un hombre justo con los demás,
sin ambicionar ni riquezas desmedidas ni poder.
En su hogar, bueno de corazón,
crió a los hijos de su hermano Ricardo que
vivía sumergido en su labor de proselitismo
político como líder del Partido Comunista
del Ecuador. En su testamento dejó un legado
para la Escuela de Ciencias Internacionales.
Poseía una fina ironía,
buen carácter y hasta cierta ternura en su
trato con los niños. Amable, gustaba de la
música, la poesía, el arte y la lectura,
esto último casi como diaria obligación.
Luchó por el imperio de la paz, de la justicia
internacional.
Tenía imaginación
y fantasía pero aparte de sus menciones autobiográficas
constantes en algunas de sus obras, no dejó
apuntes de su vida. Sacaba sus mejores ideas de la
meditación de sus lecturas.
En 1981 la Corporación
Editora Nacional, en la Colección Pensamiento
Básico Ecuatoriano, lanzó el volumen
6 dedicado al Pensamiento Sociológico, Angel
Modesto Paredes, con una selección de sus escritos
y prólogo introductorio del Dr. Rafael Quintero
López. Allí se dice que Paredes abarcó
desde 1924 hasta el 58 un amplio escenario de preocupaciones
intelectuales, exposiciones del pensamiento positivista,
ensayo sobre las clases sociales en el país,
análisis en torno a temas del Derecho Internacional,
ensayos antropológicos, reflexiones sobre la
historia universal, comentarios filosóficos
y disquisiones en el campo de la etnografía
y psicología, sin mencionar su obra literaria.
Tan amplísima gama temática
no extraña una falta de unidad en su pensamiento,
pues dio forma al pensamiento sociológico ecuatoriano.
Quintero subraya, además, que Paredes dio importancia
al biologismo solamente en la Sociología Psicológica,
caracterizándose en todo por ser un escritor
de pensamiento socialista utópico, en los quizá
estrechó límites de su horizonte existencial
y como no fue realmente un político, sus juicios
sistematizadores a veces no eran comprendidos por
abstrusos y elevados Su hija le admira y ama su memoria!.