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LILA ALVAREZ GARCIA
PROFESORA.- Nació en Quito el 26 de Febrero de 1.915 en la casa de propiedad de León Toro situada en la Olmedo y Cotopaxi y fueron sus padres legítimos el comerciante Enrique Alvarez Mosquera y su prima segunda Mercedes García Coello, hija a su vez del ex-Presidente Lizardo García y de su prima segunda Carmen Coello Alvarez, todos guayaquileños.

Aprendió las primeras letras, las cuatro reglas y algo de piano con su madre que era muy inteligente y tocaba por las tardes. De noche les leía novelas francesas que traducía al español. La familia era numerosísima, se componía de diez hijos vivos, aunque originalmente habían sido trece. Lila era la número once y siempre fue muy unida a su hermana Piedad que le llevaba solamente un año de edad.

Era una niñita tímida, alegre, sana y divertida, que no iba a la escuela porque no se acostumbraba. Por las tardes recibía con sus hermanos a la Profesora Mercedes Jaramillo, que les enseñaba con paciencia, imponía deberes y tomaba lecciones. Los domingos los sacaba a pasear al Tingo, Conocoto, La Magdalena o Sangolquí y hasta les brindaba una soda de las que tapaban con bolitas.

En casa tenían un piano vertical y negro, marca Playel, de factura francesa, adquirido por don Lizardo en París y llevado en el ferrocarril a Quito. I como lo tocaba con mucho empeño fue puesta en el Conservatorio Nacional de Música donde ganó varios cursos en pocos años con el Maestro Sixto María Duran, gran amigo de sus padres.

En 1.931 viajó con su madre y cinco hermanos menores a Guayaquil. Su padre quedó en la capital con los mayores casados y con su madre Angela Mosquera Ramírez, natural de Santa Rosa en la Provincia de El Oro, luego consiguió un empleo en el Resguardo de Aduanas de Puerto Bolívar y finalmente falleció en Quito en 1.937.

Había sido hombre importante, amigo de políticos como Neptalí Bonifaz. Lila le recuerda con cariño, como a un gran señor con su saco elegante, chaleco, pantalón de fantasía, bombín y bastón.

Para los que arribaron a Guayaquil el cambio resultó traumático por la división de la familia y la incertidumbre del futuro en un nuevo ambiente. Desde Junio habitaron en el departamento bajo de la casa de los abuelos García en Ballen y Chimborazo esquina, que acababa de ser desocupado por sus tíos Estrada Coello-García Coello que no tenían hijos y habían pasado a vivir en un anexo del Hospital de Niños León Becerra al sur de la ciudad. Su madre decidió pagar arriendo a razón de s/.50 mensuales, para no disminuir la economía de don Lizardo. Al poco tiempo ocurrió la muerte de su hermano Adolfo García Coello, enfermo depresivo por algunos años y dueño de la gran hacienda "La Linda" en Balzar.

Lila recuerda que sólo tenía 16 años cuando consiguió su primera alumna de piano Martha Fernández Borrero, luego tuvo a Teresa Paz Arcentales y a Greta Portugal Capeciotti, estas últimas en las Peñas.

Salía por las tardes a pie, caminaba por el malecón para observar la ría o por Panamá para aspirar el bouquet del cacao que se secaba en los tendidos. Era una joven delgadita, canela clara, que amaba la música por sobre cualquier otra manifestación del espíritu y practicaba la bondad innatamente- Por eso subía varias veces al día a visitar a sus abuelos y llegó a hacerse querer entrañablemente de ellos. Finalmente tuvo el consuelo de verlos morir en sus brazos.

Por otra parte el ambiente cultural encontrado en el puerto era de sumo refinamiento. Existía el Conservatorio Nacional de Música desde 1.928. Su hermano Pablo no tuvo problema para conseguir la plaza de Profesor de Violín en dicho centro de estudios, y por la vecindad con la familia Burbano Zúñiga - que habitaba una casa propia en Ballen - entró a formar parte de la orquesta del Círculo Musical Guayaquil que dirigía el Dr. Gabriel Burbano Zúñiga, quien también tocaba el chelo y protegía como mecenas Dn. Manuel Ayala. Otros miembros eran el Dr. Aquiles C. Rigail Caamaño en el oboe. Ramón Acevedo Gangotena violín corcertino, los hermanos Leopoldo y Aurelio Carrera Calvo, Juan Calvo Santistevan en trompeta, etc. Ellos habían sido los promotores del Conservatorio en 1.920.

Lila, en cambio, ingresó en 1.934 en la Coral de señoritas fundada por el Maestro Angelo Negri, quien también tenía a su cargo la orquesta del círculo. Ensayaban en un pequeño departamento alquilado en Vélez y Luque donde Negri vivía modestamente. Lila era contralto y se presentó en numerosas funciones de Gala en el antiguo Teatro Edén. Su tía Catalina García Vda. de Marín que era muy rica hacía de Presidenta y de mecenas de la Coral y no dejaba de concurrir a las reuniones. Por esos días la Orquesta del Círculo Musical Guayaquil se había transformado en Orquesta de la Asociación Angelo Negri y la Coral terminó siendo mixta.

En 1.939 fue designada Profesora de Piano y Teoría en el Conservatorio, siendo Director Angelo Negri, pero cuando en Noviembre de 1.942 le canceló el gobierno por su nacionalidad italiana y dizque porque también era pro fascista -lo cual era una falsedad grande- en señal de protesta abandonó con otros profesores sus cátedras, aunque necesitaba el sueldo de S/.250 mensuales que allí percibía. Ella recuerda que las clases se impartían en el primer piso alto del edificio de la Sociedad Filantrópica del Guayas en 9 de Octubre entre García Avilés y Morro.

Al poco tiempo ascendió a la Dirección del Conservatorio el gran músico ecuatoriano Segundo Luis Moreno, quien rogó a los profesores renunciantes y al propio Negri que retomaran sus clases y así fue como todos regresaron. Mientras tanto Negri había formado una Academia Particular de Música llamada Santa Cecilia, donde se dictaban clases de piano para tener con que pagar al resto de los profesores, pues los demás instrumentos eran menos populares. Lila le acompañó hasta la muerte de Negri en 1.947. Entonces la Academia se reestructuró con José Barniol en la Dirección y como profesores Laura Calle, Lila Alvarez, Sara Parducci Zevallos y Carmela Navas de Rodríguez, cambiando de domicilio por gestiones de Juan Vallaza al local de la Liga Deportiva Estudiantil LDE en Luque y luego a un departamento en casa de Lila en Boyacá # 1.526 donde funcionó hasta mediado de los años 50, que Lila quedó sola y alquiló un pequeño departamento en Colón y Pedro Carbo al lado del almacén Carlín. En los 60 tumbaron esa casa y entonces regresó a un Pent House en la suya de Boyacá y Ballen, donde funcionó con pizarrón, pupitres y todo lo demás.

En los años 40, del valor de cada función más las cuotas de los miembros, Negri sacaba para pagar el sueldo de los músicos de la Orquesta, los arreglos y demás gastos, pero casi no le quedaba nada a él, de suerte que vivía en gran pobreza, a un toque y dos repiques; por eso tenía que darse tiempo para sus clases particulares que no eran pocas. Fue siempre un bohemio soñador y generoso que solo pensaba en la música y en los demás.

En los 50 Lila ejerció la presidencia de la Junta Directiva de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil y promovió a un grupo de alumnos y amigos del Maestro Negri para construirle un pequeño mausoleo en el terreno donado por María Luisa Zerega de Barniol en el Cementerio General.

En 1.961 fue Subdirectora del Conservatorio por designación de la Junta General de Profesores. El mismo año 63 ocupó la Dirección y fue reelecta por dos ocasiones hasta ocurrir su retiro voluntario el 69, tras largos 38 años de cátedra.

El año 63 la Municipalidad de Guayaquil premió sus esfuerzos por la música con la Medalla al Mérito Artístico durante la Alcaldía de Carlos Luis Plaza Dañín. El 65 recibió su título de Profesora de Música y Canto para grados superiores. Enrique Espín Yépes Director Musical del Ministerio de Educación, tuvo la amabilidad de traérselo de Quito y no fue necesario que le tomaran examen como era usual en casi todos los casos.

En 1.966 fue designada Miembro de la Sección Música del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura y de la sección Música del Patronato Municipal de Bellas Artes, donde sus compañeros la elevaron a la presidencia de dicha sección y organizó Conciertos, Concursos, Audiciones de radio y televisión, presentando numerosos invitados extranjeros. En su archivo conservaba infinidad de Programas de estos tiempos. (1)

En los 70 fue fundadora de "El Liceo Panamericano", dictó la cátedra de Educación Musical y dirigió los Coros de Primaria y Secundaria, al igual que lo hacía en el Colegio Guayaquil. En 1.974 logró su jubilación en el IESS por años de servicio y comenzó una columna semanal en "EL Telégrafo" que tituló "En alas del viento" bajo el pseudónimo de "Syringa" que pronto la hizo famosa. Dicho pseudónimo fue tomado del nombre de la flauta que se usaba en Grecia.

Su amigo Gustavo Soriano Urbina le había pedido que escribiera cuando estuvo de administrador y la idea resultó, pero al cerrar sus puertas el Decano tuvo que cambiarse a "El Universo" firmando con su nombre los Domingos, aunque después era los Viernes. Ya era miembro de la Asociación Cultura y Fraternidad. Se ha dicho que sus publicaciones sobre animalitos domésticos revelan un gran corazón, los recuerdos de familia la transportan a como era la sociedad guayaquileña de los años 30 en adelante y sus memorias musicales abren un amplio panorama para conocer el mundo


(1) Uno de los primeros programas de música transmitidos por la naciente televisión ecuatoriana fue organizada por Lila en 1.962 en el Canal 4 bajo el título ¿Qué sabe usted de música? El éxito no se hizo esperar, duró dos años en sintonía bajo los auspicios del Núcleo y finalizó dejando gratísimos recuerdos.
artístico citadino. A parte de que en los últimos tiempos tuvo que sufrir como todos nosotros -el síndrome del crecimiento desmesurado de la urbe con todas sus secuelas domésticas insalvables, pero siendo una mujer dulce en esencia soportó la falta de agua potable, la carestía de la luz, las molestias en los teléfonos, por eso su visión de las cosas era edulcorada por una pátina de bondad. Así comentaba la problemática presente, el caos reinante y lo que fue la vida en el pasado, todo en uno.

En 1.988 recibió la Orden Nacional al Mérito. El 92, por gestiones de SAYCE y de su presidente Eduardo Brito Mieles, fue homenajeada por el Plenario de las Comisiones del Congreso con Medalla y Diploma. El 93 le fue entregada la Condecoración al Mérito Educacional de Primera Clase "por su actividad artística y largos años de servicio..."

Bajita, delgada, pelo entrecano, hablar rápido con giros inteligentes, y lo que más llamaba la atención en su trato era el cariño que sabía poner en todo lo suyo y en la solidaridad que mantenía con sus semejantes y la dulzura con que trataba a los seres, cosas y animales, pareciendo que su universo estuviera poblado de maravillas dignas de preservar. I así era en verdad.

Pasaba por ser una institución a pesar de que había decidido no salir de su departamento por temor a caerse o quizás porque teniendo un balcón abierto al mundo no necesita otra comunicación.

Falleció de un cáncer violento pero sin dólares, en su casa de la calle Boyacá, a mediados de la década de 1.990.