MANUEL ANDRADE REIMERS
EDUCADOR.-Nació
en la casa familiar de la calle Mideros, Quito, el
9 de Octubre de 1.901 y fue bautizado el día
10 en el Sagrario. Sus padres eran adinerados. Más
datos se pueden obtener en la biografía de
su hermano Luis.
Recibió la educación
elemental en El Cebollar de los hermanos Cristianos,
era un muchacho inquieto y amigo de las aventuras.
El 28 de Enero de 1.912, mientras jugaba en la Alameda
con algunos amigos, vieron venir una turba amenazadora
y subieron temerosos a un potrero abandonado, observando
una columna de humo en la plazoleta de El Ejido, donde
se quemaron los cadáveres de los Alfaro y sus
tenientes.
Al terminar la primaria en
1.913 fue matriculado en el Colegio San Gabriel de
los jesuitas situado en la Benalcázar y Espejo
a solo tres cuadras de su casa. Buen alumno, se disgustó
muchísimo cuando el profesor de un Colegio
Fiscal -que ponía las notas en los exámenes
semestrales- le suspendió en Historia por ciertos
juicios escritos sobre García Moreno. Era la
víspera de Semana Santa y cuando relató
lo sucedido a su padre, éste le llevó
a los Ejercicios Espirituales que en el Monasterio
de San Diego predicaba el famoso orador Franciscano,
Fray José María Aguirre, tenido como
un hombre ascético, casi un santo. I tan impresionado
quedó el joven, que resolvió hacerse
sacerdote, por eso fue cambiado al Seminario Arquidiocesano
de San Luis ubicado donde hoy queda el Banco Central
y el edificio del Consejo Provincial y tuvo por maestros
a los padres lazaristas Madonía, de Argila
y Farget, de quien fue discípulo predilecto.
Allí estudió Física y Algebra,
leyó a los clásicos Virgilio y Horacio,
al Dante, también a Lamartine, se hizo deportista
y jugador de Tennis y Foot Ball. En 1.921 pasó
al Seminario Mayor ubicado al norte de la ciudad y
fue profesor de Química y Matemáticas
del Seminario Menor hasta 1.923.
El 28 de Julio de 1.929 fue
ordenado sacerdote por el Arzobispo Manuel María
Pólit, edito un folleto de piedad titulado
"La Devoción al Vía Crusis”
en 49 pags. en la Editorial Prensa Católica
y celebró su primera misa en el templo de la
Concepción donde tenía una hermana Monja
de Claustro. Enseguida fue enviado a Ambato, se aficionó
a los caballos, a la fotografía, a la radiodifusión
y con piezas en parte compradas y en parte fabricadas
por él mismo, logró construir un eficiente
radiotransmisor para conversar con sus amigos de Quitó
y aún del exterior.
En Julio de 1.932 le designaron
Cura de Alangasi en el valle de Machachi cerca del
nevado Corazón. Reconstruyó la Iglesia,
el altar mayor, realizó varias decoraciones
menores con la ayuda del célebre arquitecto
Padre Brunning autor de la torre de la Catedral de
Quito y cuando en Julio del 35 pasó a Chillogallo,
la población le entregó una Carta de
Gratitud que conservó toda su vida.
A fines de año fue llamado
por el Arzobispo Carlos María de la Torre a
que ayudara al octogenario Padre Pedro Pablo Borja
Yerovi en la dirección de su Pensionado Elemental,
pues a causa de los años y mal estado de salud
había solicitado un reemplazo. Andrade creyó
necesario aplicarse con asiduidad al estudio de la
Pedagogía Clásica y Moderna, llegando
con los años a convertirse en una autoridad
en la materia. El plantel solo contaba con ocho profesores
y ciento sesenta alumnos que recibían clases
en una vieja casona de la calle Olmedo, estrecha,
e impropia para un Colegio Moderno.
En dicho pensionado contó
con la colaboración inmediata del Padre Miguel
Enrique Romero González, Alfredo Ponce Rivadeneira
y Manuel A. Torres, aumentó el número
de alumnos, mejoró los sistemas actualizándoles
con una visión renovada más acorde con
el siglo. Fueron años asendereados y no exentos
de trabajos y complicaciones, pero todo lo sobrellevó
con gran paciencia y mucho esfuerzo hasta lograr la
culminación de su ideal de Dios y Patria a
través de la formación de una juventud
pujante y llena de fe católica al tiempo que
desde 1.937 fundaba la Federación Arquidiocesana
de Establecimientos de Educación Católica
FEDEC para difundir el catolicismo por medio de publicaciones
y unificar a los planteles católicos del país.
En 1.940 se trasladó
a Guayaquil a operarse una vieja ulcera al duodeno
y durante su recuperación sufrió una
eventración que se le hizo crónica,
le apareció una hernia y tuvo pleuresía.
Convaleciente aún, fue llamado por Monseñor
Borja Yerovi mediante telegrama que decía "Venga,
que no hay plata para pagar a los profesores"
pues el Pensionado Elemental cobraba unas pensiones
mensuales ínfimas que no alcanzaban para mantener
el plantel, de suerte que Andrade tenía que
poner de su peculio para superar las crisis.
En Octubre de 1.941 alquiló
una casa más cómoda en la Avenida América
entre las calles Bogotá y Caracas a su dueña
la señorita Elena Enríquez, en la cual
inauguró el Pensionado Elemental # 2 con sesenta
y cuatro niños repartidos en los cuatro primeros
grados, bajo el cuidado de los profesores Sergio Vélez,
Néstor Vinueza, Manuel Torres y Alejandro Santillán,
siendo Auxiliar Jacinto Cuesta. En este nuevo local
todo era nítido, pulcro y relucía, pues
había muchas ventanas que permitían
la entrada del aire y la luz matinal.
En 1.942 arrendó y luego
terminó comprando por su bajo precio, el amplísimo
local donde venía funcionando el Colegio Alemán
de Quito, expropiado por el Estado debido a la II
Guerra Mundial. Eran dos edificios muy cómodos
y elegantes sobre un terreno de 25.000 mtrs. cuadrados
en el barrio de moda de la Mariscal Sucre. En 1.945
celebró con su hermana Lucía con la
que siempre fue muy unido - una semana Catequística,
a fin de obtener los fondos necesarios para un Centro
de Publicaciones Cristianas que en 1.967 originó
a la empresa publicitaria "Luz y Vida".
En el pensionado ideó
un sistema de altoparlantes que le permitía
escuchan las clases desde el rectorado y al mismo
tiempo servía para dar noticias al alumnado
También usó dispositivos que ilustraban
las clases de Historia y Geografía. Creó
festividades propias como el día de San José
patrono del plantel, el día del Director Chiquito,
montó una plaza de toros con niños vestidos
de toreros, madrinas de majas y hasta caballos para
picadores y toretes de casta. En Mayo de cada año
eran las solemnísimas primeras comuniones.
Al final de cada curso realizaba un paseo a cualquier
sitio cercano y cuando terminaban el sexto grado se
hacía para los finalistas un Acto Académico
solemne. Así fue como alcanzó a tener
quinientos alumnos y nuevos profesores de la talla
de Antonio González Zumárraga y el Dr.
Luis Tapia, con quien fundó el Pensionado Elemental
# 3 que abrió sus puertas en 1.948. Para entonces
su contextura delgadísima, cabellera gris y
hondas arrugas denotaban al hombre de estudio, fe
y devoción.
En Junio de 1.950 viajó
con el Padre Aurelio Espinosa Pólit al Congreso
de la Confederación Interamericana de establecimientos
Católicos CIEC celebrado en Roma. Al término
de esas jornadas el Papa Pío XII le designó
miembro del Consejo de Educación Religiosa
para América Latina. El 51, presidiendo la
FEDEC, con un centenar de establecimientos católicos
asociados y casi cien mil alumnos de ambos sexos,
era un poder político en el Ecuador; pero ese
año renunció en razón de su mal
estado de salud, siendo reemplazado por su amigo el
Padre Aurelio Espinosa Pólit. De todas maneras
siguió asistiendo a las sesiones como Presidente
de Honor. El cambio era necesario dada la brillantez
de Espinosa Pólit, considerado el primer Humanista
del país.
En 1.952 consiguió una
declaración del Presidente Velasco Ibarra a
su Ministro Educación para que “no se
persiguiera a la educación católica
en el pais”. Ese año viajó al
Congreso de la CIEC. en Bolivia y el 53 el mismo Velasco
Ibarra con quien se llevaba muy bien, declaró
su "respeto absoluto a la conciencia de los educadores
y su empeño de llevarlo a la práctica,
a diferencia de lo que se había hecho anteriormente,
al convertir los claustros educativos en centro de
difusión de ideas de izquierda." El asunto
trajo cola y fue comentado hasta en el Congreso Nacional
pues se consideró dicha declaración
como un ataque al laicismo imperante desde 1.895;
sin embargo, la FEDEC. le demostró su apoyo
y Andrade fue comisionado para visitar a Velasco en
Palacio y hacerle entrega de una placa de Agradecimiento.
(1) Este año se le reprodujo la úlcera
y viajó a los Estados Unidos para someterse
a una nueva operación.
En Febrero del 54, algo repuesto
de sus dolencias, celebró las bodas de Plata
Sacerdotales con un acto muy solemne en el Teatro
Sucre. Pío XII le nombró Capellán
suyo extra urbe con Medalla de Oro, título
de Monseñor y derecho a vestir de morado. El
Presidente Velasco Ibarra a través de su ministro
de Educación y el Alcalde de Quito Rafael León
Larrea también se hicieron presentes y apareció
una publicación con su obra educativa en 64
pags. como homenaje. Iba para los 54 años pero
aparentaba más.
Ese año asistió
a los Congresos de la CEIC. en Puerto Rico y Argentina.
El 55 al Brasil y de regreso se le presentaron las
primeras complicaciones severas de la enfermedad que
le llevaría a la tumba; mareos, desequilibrios.
En 1.959 comenzó a estudiar la posibilidad
de entregar su Fundación privada dueña
del pensionado y sus numerosos bienes a la Orden de
los Maristas, en donación multimillonaria.
La Fundación llamaba Pedro Pablo Borja Yerovi
y era la propietaria de los Pensionados Elementales.
El 63 suscribió el correspondiente acuerdo
y recibió a cambio una módica pensión
vitalicia de solamente doscientos dólares mensuales,
que destinaba a dotar a señoritas pobres que
deseaban hacerse monjas.
(1) LA FEDEC ha seguido luchando para lograr la igualdad
entre la educación oficial Laica y la Particular
religiosa, así como la ayuda estatal a esta
última. Ahora también se subvencionan
las universidades particulares.
Durante la presidencia de Carlos Julio Arosemena Monroy
hizo saber al Ministro de Educación Dr. Gonzalo
Abad Grijalva, que los cien mil alumnos de las escuelas
y colegios católicos se irían a una
huelga si el ejecutivo trataba de arrebatar al FEDEC
algunas de las garantías conseguidas. De esta
forma se logró el Decreto Ley de Emergencia
del 25 de Junio de 1.963 que concedió igualdad
de derechos constitucionales a los planteles laicos
y no laicos.
En 1966, al entregar definitivamente
la Fundación a los Padres Maristas, fue condecorado
por la Cancillería ecuatoriana y a consecuencia
de un tratamiento para la cicatrización permanente
de su úlcera quedó seriamente afectado
de la vista. El 67 aprovechó un viaje a Madrid
costeado por uno de sus hermanos y se sometió
al examen completo de la circulación, especialmente
de las piernas, porque sufría de unas dolorosas
várices y de ulceraciones en los pies; seguía
concurriendo por las mañanas al Pensionado
más bien como curioso pues no tenía
que dar clases, todo lo vigilaba y trataba de ayudar
en la marcha de la institución pues hasta el
final de sus días conservó la plena
lucidez de sus facultades, a pesar de sus dolores
de cabeza y mareos que no le dejaban en paz.
El 73 sufrió de una
diverticulitis, se recluyó en una clínica
con hemorragia intestinal pero se recuperó.
Luego fue operado del oído. El 74 empeoró
con una peligrosa trombo flebitis. El 75 se operó
de cataratas. El 76 se le desprendió la retina
de un ojo que perdió totalmente. Vivía
retirado en casa de su hermana Lucía, en una
silla de ruedas, con una pensión exigua del
Cabildo eclesiástico y la renta de los Maristas,
que no la aumentaron jamás.
El 79 cumplió sus Bodas
de Oro pero a consecuencia de una caída en
su aposento, roto el fémur y operado, ya no
se levantó. Sereno, ecuánime, mostraba
un constante interés por sus alumnos del Borja
y por la Federación de Educadores y así
fue declinando tranquilamente aunque adolorido hasta
que ocurrió su fallecimiento el 6 de Junio
de 1.981, cuando casi tenía 80 años
de edad, a consecuencia de múltiples complicaciones
pues nunca había gozado de buena salud.
Su estatura regular, rostro
alegre, enjuto, pelo y ojos negros. Fue un gran trabajador
de la educación católica en el Ecuador
y a sus desvelos se deben los logros alcanzados por
la Confederación de Establecimientos que fundó
y presidió en años de lucha, por eso
se le considera el iniciador de la campaña
que hasta hoy prosigue la iglesia Católica
para que el Estado ecuatoriano subvencione sus escuelas
y colegios confesionales igual que lo hace con los
oficiales.