VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................

MANUEL DE JESUS ANDRADE SUAREZ
ESCRITOR.- Nació el 17 de Marzo de 1.860 en la hacienda Monteredondo de su padre Benito Andrade cerca del pueblo de Guagua, estado de Cundinamarca, Nueva Granada (Hoy Colombia) Fue el séptimo de una familia de doce hermanos.

Pasó sus primeros años en la hacienda y en 1.873 fue llevado interno al Seminario Conciliar de Bogotá por su rector Bernardo Herrera Restrepo, aprendió a acolitar misas y el Prefecto General Alejandro Vargas apadrinó su confirmación que corrió a cargo del Arzobispo Dr. Vicente Arbeláez. Pronto fue escogido como miembro del Coro de la Catedral dirigido por el italiano Orestes Sindici y retornaba a la hacienda en las vacaciones anuales, pero a pesar del ambiente clerical de sus estudios, era rebelde, amaba la libertad y se volvió liberal.

En 1.876 se cerró el Seminario a consecuencia de la Guerra Civil, incorporándose como Amanuense al Estado Mayor revolucionario, con el grado de Alférez del ejército Radical. En lo físico era de buena estatura, fuerte y tan desenvuelto que pasaba por audaz.

El 77 estudió en un Liceo de Neiva dirigido por una pareja de pedagogos alemanes. Entre el 78 y el 80 fue alumno-maestro con beca en la Escuela Normal de Institutores de Ibagué y descolló en Matemáticas con el Profesor Francisco Lobo Guerrero, graduándose el 11 de Noviembre de ese último año como Maestro de Escuela Superior. Entonces le designaron Director Superior de Varones del Guamo, por nombramiento del Secretario de Gobierno de Tolima Miguel Maria Duran y dio comienzo a una brillante carrera en el magisterio.

Autodidacta, compraba libros, leía los de espiritismo de Allan Kardec y hasta llegó a sentirse médium. Para Alejandro Reyes escribía en el seminario "La Estrella de Tolima" con el anagrama "Danarde" que transformó después en "A De Nard". Pronto polemizó con algunos escritores conservadores y por sus ideas radicales expuestas en la Escuela del Guamo, fue acusado de hereje, ateo y masón en el diario conservador de su condiscípulo el Dr. José Joaquín Ortíz y a pesar de que le defendieron varios periódicos liberales perdió el empleo y en una balsa cargada de quina surcó el río Magdalena con su amigo Félix Antonio Duran hasta arribar a Honda y de allí en ferrocarril a Barranquilla y en vapor a Colón, donde los inginieros franceses realizaban las obras del Canal transoceánico, intentando trabajar en algo útil, pero a causa de la fiebre amarilla prosiguió a San José de Costa Rica a fines de 1.882.

El Dr. Modesto Garcés, Cónsul General de Colombia para la Repúblicas centroamericanas, le designó Secretario privado y hasta lo pidió de Canciller del Consulado, pero la imprevista muerte del Presidente Francisco Javier Zaldúa trastocó esos planes. Mientras tanto había adquirido con el Dr. Garcés el mobiliario para el Colegio Franco-Colombiano que pensaban inaugurar pero su hermano mayor Rafael Quintín Andrade, le fue a buscar para restituirlo a Colombia, donde le esperaba su madre con gran impaciencia.

Nuevamente en su tierra logró la dirección de la Escuela Superior de Campoalegre a solo 28 kilómetros de Neiva, fue candidatizado a Miembro de la Asamblea del Tolima y salió electo pues dado su temperamento agitado, era uno de los más activos políticos de la zona. En 1.884 fue Primer Inspector Escolar del Departamento del Tolima y aprobó la primera Cartilla adjetiva y práctica para la enseñanza simultánea de la lectura y la escritura que presentó su autor César E. Baquero.

A fines de año fue Alcalde de Guagua y Comandante Militar de la plaza por nombramiento de los revolucionarios radicales y pasó a El Gigante como Cuarto Ayudante del General Celiano Borrero. El 85 actuó contra el Presidente Rafael Núñez pero lo apresaron y con otros más le condujeron a La Plata y a Ibagué, donde fue conminado salir del país. Aprestóse al destierro y en Campoalegre fue contratado por Marco Antonio Duran Borrero para trasportar varios jornaleros a la hacienda Clementina de propiedad de su hermano el Dr. Sixto Liborio, en la costa ecuatoriana.

El 26 de Abril de 1.886 hizo su arribo a Guayaquil y horas después a Babahoyo, recomendado a su paisano Julio González Tello, hacendado en esa jurisdicción, quien le empleó a sueldo y comisión. Meses después, para escapar a un mejor clima, prefirió ir a Zaruma con Jacinto Marín, yerno de un amigo de confianza de González, donde se estableció con mercaderías fiadas en Guayaquil, garantizado por sus amigos González y Duran Ballen. También incursionó en el negocio de minas nuevas con el Ingeniero español Tito G. Sáenz de Tejada.

En 1.888 visitó las ferias de Catacocha y Loja. Enrique Valenzuela Pombo le ofreció la dirección del diario ''El Globo" y de una lavandería eléctrica que instaló en Guayaquil antes de partir a Europa; pero como pensó que mejor le iría en Buenos Aires, ciudad que por su desarrollo cultural ofrecía más amplios panoramas, cambió su dinero por monedas extranjeras; en eso conoció a la joven Domitila Molina Astudillo con quién casó el 26 de Abril de 1.889, en el tercer aniversario de su arribo al país.

Después de la luna de miel, continuó con sus negocios en Zaruma, en ratos de ocio enviaba una colaboración semanal a "El Diario de Avisos" de Guayaquil y cuando el Presidente Rafael Núnez expulsó de Colombia a Eloy Alfaro, redactó una furibunda protesta que le dio fama de escritor radical y hasta mereció el comentario del "Diario Radical" de Caracas de Juan de Dios Uribe y José María Vargas Vila.

En 1.890 comenzáronle a llegar los hijos aunque algunos murieron en tierna infancia. El Senador por Loja, Ramón Riofrío Carrión, le pidió que se naturalizara para darle la Jefatura Política del Cantón Zaruma pero no aceptó.
En 1.891 gestionó capitales para proseguir el negocio de las minas nuevas que estaba denunciando en Quito. El 92 ayudó al Ab. Belisario Andrade Vicuña en la fundación del diario "El Empuje" en favor de la candidatura presidencial de Luis Cordero y pasó a revisar unos lavaderos de oro en playa Rica, al norte de la provincia de Esmeraldas, administrados por capitales norteamericanos, que funcionaban con el sistema de gigantescos chorros de agua capaces con su fuerza de descuajar los bosques seculares de las riberas y dejar al descubierto los placeres y arenales auríferos. Estuvo en Limones, Santiago, Concepción y Esmeraldas, colaboró con el diario "El Tiempo" dirigido por José de Lapierre en Guayaquil y sufrió un ataque de perniciosa que le puso grave en Limones, pero le salvó un curandero paisano suyo.

Para reponer fuerzas, su médico, el liberal colombiano Dr. Víctor Manuel Pantza, le llevó a Machala, que gozaba de clima seco, aceptó ser profesor del Colegio 9 de Octubre y hasta dictó clases particulares a domicilio.

En 1.893 fundó con sus paisanos Pantza y A.B. Carrasco, en una casa desocupada de Juan Ugarte, un Liceo particular. A fines de año una comisión de pasajeños le ofreció la Dirección de la Escuela Elemental de ese Cantón con 70 sucres mensuales más casa-habitación para si y los suyos y aceptó para reunirse con su familia. Ese año falleció su segundo hijo, desempeñó la Secretaría Municipal y el Registro de Anotación de Hipotecas de Pasaje. Todo en uno.

En Mayo de 1.895 le comisionaron para obtener la adhesión de Zaruma a la causa liberal pero fracasó en el empeño y cuando triunfó la revolución en Guayaquil, viajó al puerto principal llamado por su amigo el Dr. Samuel Mora Martínez; ayudó también a Federico V. Reinel -que acababa de retornar del destierro- en su "Diario de Avisos" y consiguió trabajo como Contador de la botica y lechería de Juan Bautista Rolando Coello con S/. 120 al mes.
Nuevamente colaboró para diversos periódicos a S/. 8 por artículo, sucediéndole la graciosa anécdota de que por gastar bigote y patilla le confundieron con el periodista colombiano Juan Bautista Pérez y Soto, aborrecido por sus críticas a las obras montalvinas y sufrió varios equívocos.

En Agosto abrió campaña contra el Ministro Luis Felipe Carbo Amador, recordando su participación como Ministro de Hacienda en el asalto a las bóvedas del Banco del Ecuador en 1.883. Después de varias gacetillas en "El Diario de Avisos" se armó una manifestación contra Carbo que tuvo que renunciar, pero sus numerosos parientes tomaron desquite, llovieron los anónimos contra el periódico y para evitar retaliaciones Reinel le mandó a vacacionar a Lima.

Mientras tanto numerosos líderes radicales llegaban a saludar a Alfaro. Los Generales Juan de Dios Uribe desde Centroamérica, Sergio Pérez de Colombia y Rafael Villegas de San José de Costa Rica. A todos visitó Andrade en el Hotel Colón de propiedad del italiano Camilo Drago y cuando volvió Alfaro tras su victoria en Gatazo y entrada en Quito, tuvo el gusto de conocerle. El Viejo Luchador le estrechó emocionadamente en sus brazos por su protesta pública de 1.889 cuando le expulsaran de Colombia En Octubre dirigió el periódico "La Democracia" y por corto tiempo tuvo de colaborador a Roberto Andrade recién llegado de Quito. Para ayudarle consiguió que el Gobernador de Manabí, Coronel Zenón Sabando, le designara Rector del Colegio Olmedo de Portoviejo, a donde viajó Andrade con su esposa e hijos.

Casi enseguida y a causa de una gacetilla de Camilo-Piedrahita, su inmediato colaborador en "La Democracia", contra el Intendente General de Policía Eduardo Hidalgo Arbeláez, se reunió una manifestación en la plaza de San Francisco y encaminada al diario pedía a grito el empastelamiento de la imprenta.

En el portal del frente del local les esperaba José María Concha Torres, Jefe del batallón Esmeraldas, con su gente rodilla en tierra y en actitud de disparar, de suerte que se logró disuadirles. El Intendente dispuso la captura de Reinel, Andrade y Piedrahita y consiguió que el Gobernador José María Carbo Aguirre ordenara sus salidas del país. Andrade tenía una hijita enferma que logró recomendar a sus amigos los Dres. Felicísimo López y Pablo García Aguilera y partió a Lima, capital que ya conocía y donde disfrutaba de amistades valiosas.

Instalado en la casa de huéspedes "Nuevo Mundo" del girón de la Unión y alimentándose en el lujoso "Hotel Maury", conoció al General Ignacio de Veintemilla. Los sábados visitaba a Augusto B. Leguía, Gerente de la Compañía de Seguros Sur-América. Diariamente conversaba con los periodistas Nicolás Augusto González, Clímaco Gómez Valdés, Andrés Avelino Arámbulo. Los hermanos Pedro y Francisco Darquea Luque le consiguieron el puesto de profesor e inspector de alumnos en un Internado con 56 soles mensuales, hasta que cerca de los dos meses recibió un salvoconducto de Alfaro para volver al Ecuador no sin antes curarse una retención de orina con alquitrán de Guyot mezclado en agua.

De Lima pasó a Tumbes por mar y de allí por tierra a Zaruma, a poner orden en sus negocios de minas nuevas, sobretodo en la Transval, la más valiosa, que terminó perdiendo y fue rematada por el Ing. Carlos Van Isschot. Entre 1.896 y 1.900 residió nuevamente en Zaruma, hizo cateos en las regiones cercanas, se internó en las selvas de Moromoro donde le tomaron varias veces las lluvias de invierno. Con el experto minero Manuel Toro realizó varias correrías por las hoyas de los ríos Luis y Guichiguichi cercanos a Tumbes y denunció dos filones auríferos con sus socios Marius Maulme de Guayaquil y Manuel de Jesús Muñoz Barrios. Antes había denunciado los lavaderos del rio Amarillo y labrado el pozo de ordenanza cerca de Portovelo, que vendería a los ingenieros norteamericanos para que pudieran integrar la propiedad de todos los ricos lavaderos de Zaruma. Fue una época de intensa actividad y de aventuras.
Padecía de una dromomanía que no le permitía estarse quieto en ningún sitio por mucho tiempo. I como era muy simpático, culto e inteligente, caía bien a todos y conseguía empleos con gran facilidad.

En 1.900 marchó a Guayaquil y habitó en el hotel "Victoria" del malecón, propiedad del peruano Alfredo Barandearán. Su amigo Reinel le facilitó la buhardilla de "El Grito del Pueblo" para tenerle más cerca. También colaboraba para "El Tiempo" como subversivo colombiano pues en su patria había estallado la revolución contra el Presidente conservador Manuel Antonio San Clemente y su Vicepresidente José Manuel Marroquin, entonces editó unas "Cuestiones Pedagógicas" en 123 pags. y se relacionó con el General Leonidas Plaza, a quien recomendó cuando viajó de Comandante Militar a Loja.

La revolución colombiana tomaba cuerpo y arribaron a Guayaquil los jefes Juan Jacobo Restrepo, José Cicerón Castillo y el Dr. Temístocles Rengifo y los ayudó consiguiendo con sus contactos en Quito 1.500 rifles y 150.000 tiros. En ello tuvieron activa participación Flavio Alfaro y José de Lapierre. El Presidente Alfaro donó 32.000 sucres para adquirir a "Seminario Hnos." un vaporcito provisto de planchas de acero en el casco y un cañón en la proa.

En Julio entregó el vapor y el armamento en la bahía de Tumaco al General Simón Chaux, que en retribución y agradecimiento le hizo General y quizo darle el mando, que Andrade rechazó por no ser militar, aunque de todas maneras tuvo que permanecer aguas adentro algún tiempo como Jefe Civil y Militar de las alzadas provincias de Mira con capital Tumaco y Núnez con capital Barbacoas.

En el ínterin, su Secretario Emiliano del Castillo intentó apoderarse del vapor ecuatoriano "Cotopaxi" que los había transportado; el complot fracasó a última hora porque el Capitán inglés y la tripulación ecuatoriana impidieron el abordaje de los colombianos, que se habían acercado en un barquito llamado "Gaitán".

En Julio fue enviado a Quito por Reinel, a fin de recoger información política sobre las próximas elecciones presidenciales, los candidatos Manuel Benigno Cueva y José Peralta desistieron por falta de apoyo del ejecutivo y Andrade abrió campaña en "El Grito del Pueblo" a favor de su amigo el General Plaza, que logró la voluntad del caudillo y salió electo Presidente de la Cámara de Diputados.

........................................................................................................................................................