AGUSTIN CODAZZI BERTOLOTTI
GEOGRAFO.- Nació
en Lugo, pequeña población de la Provincia
de Ravena, Italia, el 12 de Julio de 1793. Fueron
sus padres legítimos Domenico Codazzi, comerciante
de sedas en Lugo y Constanza Bertolotti, modestos
pero laboriosos y niño aun demostró
afición a las armas y a las letras.
De dieciséis años
fue enviado por su padre a Bolonia, se presentó
a solicitar su admisión en el ejército
pero el Oficial encargado, al verle macilento y de
pequeña estatura, le dijo: Id a vuestra casa,
creced y fortaleceos y entonces os recibiré,
pero fue respondido ¿ Tan pobre está
el Emperador que teme emplear mal una ración
en un joven voluntario? y fue admitido. Poco después
deslumbraba a todos por su facilidad para las matemáticas,
al punto que sus superiores lo mandaron a especializarse
a Pavía.
En 1.812 fue llamado a las
filas activas, combatió en la campaña
de Rusia, estuvo en Lutzen, Bautzen, Dresden y Leipzig
durante el trayecto por Prusia y Sajonia, regresó
a Italia y asistió a la batalla de Montovano
como oficial de Artillería, tras lo cual formó
parte del Estado Mayor del ejército napoleónico
en Italia. En 1814 combatió en Waterloo.
Caído el Emperador,
Codazzi fue licenciado. Entonces partió a Constantinopla
en viaje de aventuras y comercio, no obtuvo ganancias
pero si un pintoresco anecdotario. En 1.815, movido
por su agitada personalidad, decidió pasar
al Nuevo Mundo, tenía 22 años de edad.
Primero visitó Baltimore
y New Orleans donde se alistó en la escuadra
del francés Villoret con el grado de Teniente
de Artillería en el bergantín "América
Libre". Luego pasó a formar parte de la
oficialidad del francés Aury que se unió
al Almirante Brion en 1.819 en el río Orinoco
para luchar por la independencia y en ella hizo varias
campañas.
En Agosto, fondeando en la
isla Providencia cerca de San Andrés, conoció
el triunfo de los patriotas en Boyacá que selló
la libertad de Colombia y Aury le envió a entrevistarse
con Bolívar. Remontó el río Atrato,
las montañas del Chocó, el valle del
Cauca. El General Tomás Cipriano Mosquera le
facilitó vituallas para proseguir a Bogotá,
donde no pudo encontrar a Bolívar que había
marchado hacia el norte y debió volver a la
costa Atlántica, en cuyas aguas siguió
luchando y participó en varios combates sutiles
hasta ascender a Teniente Coronel.
A comienzos de 1.823 regresó
a Italia acompañado de su compatriota Ferrari.
Cerca de la población de Manalombarda adquirió
una hermosa finca con sus ahorros y construyó
un casa para reposo, pero a causa de unas garantías
dadas a vecinos lo perdió todo en el verano
de 1.826.
Desilusionado regresó
a América con algo de lo que le quedaba. Llegó
a Cartagena de Indias, cruzó el río
Magdalena y avanzó a Bogotá. Incorporado
al ejército formó parte de la Comitiva
del Libertador que viajaba a Venezuela, quien tuvo
la generosidad de reconocerle sus años de servicio
desde 1.816 al 23 (su permanencia en Italia fue considerada
una licencia) y le concedió la Orden del Libertador.
Poco tiempo después fue nombrado Comandante
y Jefe de la Artillería en Maracaibo y como
estaba la región en paz realizó una
exploración minuciosa del territorio y levantó
la Carta Corográfica de Zulia y Maracaibo en
1828.
En 1.830 ascendió a
Jefe de Estado Mayor del ejército de Venezuela
durante el gobierno del General José Antonio
Páez y trabajó como Inspector del Colegio
Militar. El Congreso le ordenó levantar una
Carta Geográfica y un Atlas General de esos
territorios a base de las anotaciones y mapas parciales
de Humboldt y Boussingault.
Entre 1.832 y el 39 viajó incansablemente,
con sacrificio y penuria indescriptibles, a través
de todo el territorio, venezolano acumulando en ocho
gruesos volúmenes las observaciones geográficas,
etnográficas, históricas y arqueológicas,
así como sus itinerarios completos de caminos
y distancias, con determinaciones barométricas,
catastros y estadísticas, sin descuidar los
datos relacionados con la agricultura, semillas, cosechas
y rendimientos económicos, vegetales silvestres
y otros hechos notables para el país. Esto
y los Mapas particulares de las trece provincias,
incluyendo los ochocientos cantones de que se componían,
constituyó una obra prodigiosa, digna de alabanza
y reconocimiento.
El 24 de Abril de 1834 había
casado en la población de Valencia con Araceli
Hernández de La Hoz Sotillo-Verde, natural
de Cumaná en Venezuela, con extensa sucesión.
En 1.839 el gobierno le subministró
los fondos necesarios para la edición del Atlas
de Venezuela en París, encargándole
como complemento la publicación de la Historia
de Venezuela de Baralt Diaz y un Resumen suyo con
la Geografía de Venezuela. Recibido por la
Sociedad Geográfica de París que estudió
la obra y aplaudió su labor con Medalla de
Plata, conquistó justa fama como Geógrafo.
Humboldt le escribió una Carta sumamente laudatoria.
Estando en París concibió un vasto plan
de colonización a través de agricultores
europeos pues la población venezolana había
quedado diezmada en las guerras de la Independencia
que fueron crudelísimas en ese país.
Bajo los auspicios del gobierno, contando con la generosidad
del prócer Tovar, dueño de dieciocho
mil hectáreas en el valle de Araguay tras casi
cuatro años de esfuerzos consiguió alistar
a cuatrocientos campesinos bávaros entre hombres
y mujeres, que finalmente pasaron en 1.848 a La Guayra
y de allí a lo que hoy se llama "Colonia
Tovar" a dos horas de Caracas, en una zona húmeda,
templada y montañosa, donde han permanecido
sus descendientes dedicados al cultivo de hortalizas,
frutas y demás productos agrícolas de
esa región.
Nuevamente en Venezuela fue
designado en 1846 Gobernador de la Provincia de Barinas
pues se le tenía por civilizador y allí
permaneció un año trabajando entre las
montañas de Merida y las llanuras que baña
el río Apure, construyendo caminos, orientando
la agricultura, estimulando a la pequeña industria.
"Hombre afable, de carácter alegre, gran
conversador, lograba la estimación unánime
y la convicción de las gentes de que solo en
la armonía y el desprendimiento generoso puede
edificarse obra perdurable, aplacando los odios y
rencillas y dando lugar a la sensatez en bien de la
unidad y en defensa de los intereses de la Patria."
Era útil a la par de científico, pero
en 1.849, desalentado a causa de las constantes guerras
civiles, se instaló a Bogotá precedido
por la justa fama de su buen nombre y glorificado
por la obra realizada.
Su amigo el Presidente Mosquera
le nombró Inspector del Colegio Militar y encargó
un trabajo Geográfico-Estadístico de
la República semejante al terminado en Venezuela
y como estaba por finalizar su período constitucional
le correspondió a su reemplazo el General Hilario
López conseguir la autorización del
Congreso para organizar la Comisión Corográfica
y celebrar con Codazzi, en Enero del 50, el convenio
del caso.
Por dicho contrato Codazzi
–elevado a General- se comprometió a
recorrer el país durante varios años
como lo había hecho en el coloniaje los miembros
de la Expedición botánica del sabio
gaditano José Celestino Mutis, para levantar
el Mapa de la nación y el particular de cada
provincia y tuvo por ayudantes: 1) Al Dr. Manuel Ancízar,
quien formó un valioso acopio de observaciones
sobre el suelo y costumbres de los habitantes expuesto
en su libro "Peregrinación de Alpha"
a pesar de que solamente estuvo poco tiempo pues fue
nombrado Canciller y reemplazado por el Dr. Santiago
Pérez, 2) Al botánico José Jerónimo
Triana formador de un herbario valioso y de vastos
conocimientos que luego le dieron fama de sabio en
el exterior, y 3) A los dibujantes Carmelo Hernández
de Venezuela, Enrique Price y Manuel Maria Paz de
Nueva Granada, que pintaron interesantísimas
vistas de tipos, paisajes y monumentos.
En general la obra de la Comisión Corográfica
puede ser calificada de ciclópea y llevó
nueve años de duración. Codazzi y sus
ayudantes vagaron por selvas, montañas, valles,
ríos y puentes, desafiaron los elementos, las
inclemencias de los caminos, el constante asecho de
los bandoleros y hasta los peligros de la guerra civil.
Recogieron datos para una primera parte sobre la situación,
posición y límites de los accidentes
geográficos. La topografía, el clima
y las estaciones. La división política.
La agricultura, manufacturas, ganadería, minerales,
maderas y plantas útiles. Animales salvajes,
comercio interior y exterior, acompañando cuadros
estadísticos y de alturas. La segunda parte
consta del itinerario de caminos y jornadas, temperaturas,
tiempos de recorridos, etc. La Tercera la forma la
Geografía de los Cantones.
Codazzi también intervino
en los estudios que por entonces se realizaron para
un Canal interoceánico por las montañas
de Chiriquí en Panamá y las selvas del
Darien y del río Atrato, prestando invalorables
aportes a los gobiernos en épocas de azarosas
revoluciones.
En su labor se refería
constantemente a los conocimientos geográficos
anteriores de los sabios Mutis, José de Caldas,
Francisco Javier Zea y otros. Su laboriosidad en medio
de un habitad primitivo le hizo superior a todos pero
a la postre minó su salud y acabó debilitando
su vigorosa naturaleza.
En 1.858 presentó al
gobierno los Mapas Corográfícos de los
Estados de la Nueva Granada pero quedó su obra
incompleta porque en trance de terminar el recorrido
de su última etapa relativa a los estados de
Bolívar y de Magdalena en las estribaciones
de la sierra nevada de Santa Martha y hacia la costa
atlántica, unas fiebres malignas le consumieron
en pocas horas (malaria cerebral o Perniciosa) en
el villorio de Espíritu Santo, hoy llamado
Codazzi en su honor, en Febrero de 1859, sin más
compañía que la de su fiel amigo y colaborador
Manuel Maria Paz y de un peón de brega.
Para finiquitar lo suyo firmó el gobierno un
contrato con Manuel Ponce de León y Manuel
Maria Paz y encargó al Dr. Felipe Pérez
la redacción de un texto de Geografía.
Ponce y Paz formaron la Carta General de la República
y las Particulares de los Estados valiéndose
de Codazzi. En 1.889 Paz editó el hermoso "Atlas
Geográfico e Histórico de la República
de Colombia con arreglo a los trabajos de Agustín
Codazzi".
El Dr. Andrés Soriano
Lleras, bisnieto del sabio italiano, logró
en el siglo XX reunir la mayor cantidad de datos bibliográficos
sobre su antecesor y las "Memorias", aún
inéditas, recogidas por el coleccionista Mario
Longhena, han sido entregadas a su ciudad natal.
En el Museo Histórico
existe su retrato al óleo, que le muestra de
casi sesenta años y gran uniforme. Fue un sabio
y un patriota, hizo mucho bien a Colombia y Venezuela
y realizó un trabajo muy completo en materia
de Geografía americana, que en el Ecuador le
correspondió a Manuel Villavicencio Montúfar,
autor de la primera Geografía de un país
Sudamericano escrita por un nacional y publicada en
1.858 en New York bajo los auspicios del bibliógrafo
argentino Juan María Gutiérrez, exiliado
en Guayaquil de la dictadura de Juan Manuel de Rosas.