En 1.943 decidió trasladarse
a Guayaquil. Alquiló un pequeño departamento
en el puerto. Hizo política.
En Junio del 44, tras la revolución del 28
de Mayo, conformó con la Profesora Eudoxia
López y el dirigente obrero N. Barba, una comisión
que viajó a Quito a saludar al Presidente Velasco
Ibarra, recién posesionado del cargo. En la
ceremonia en la Casa Presidencial conoció a
Pedro Saad, Enrique Gil Gilbert y a otros dirigentes
comunistas. Velasco les dio la mano a todos, se mostró
eufórico, pletórico de entusiasmo patriótico.
Fue un momento inolvidable.
En 1.947 fue designado Oficial
Mayor de la Municipalidad de Ambato con S/. 500 mensuales
de sueldo por el Alcalde conservador Alfredo Coloma
y cuando subió el socialista Neptalí
Sancho le mantuvo en funciones pues también
le apreciaba, pero cansado de una vida burocrática
resolvió viajar a Guayaquil para reivindicar
su carrera universitaria. (2)
El 48 alquiló un pequeño
departamento en el puerto principal, conoció
a la Profesora Cruz Yépes Poveda, de la escuela
municipal Inés M. Balda y contrajeron matrimonio.
Unión estable, feliz y con cinco hijos. Pronto
hizo venir a su madre y vendió la pequeña
casita de Ambato, con cuyo valor compró un
colectivo. EL 49 ingresó a Medicina y para
ayudarse fue Amanuense en el Colegio Municipal Nocturno
César Borja Lavayen, pero en Julio del 52 fue
acusado ante el Alcalde Carlos Guevara Moreno de
(2) La elección de Sancho
para la Alcaldía de Ambato trajo cola pues
fue el primer alcalde socialista electo en el país.
Una empingorotada señora de la sociedad ambateña
le fue a visitar expresamente al Municipio y al encontrarle
sentado en el sillón principal no pudo contenerse
y exclamó airada "Ele, véanle sentadote
allí como caballero, al muy Indio fiero. Es
el colmo de la insolencia. Diosito dará castigando
con un terremoto..." Sancho ni se inmutó
pues ya estaba acostumbrado a esa clase de desplantes
y era un santo, pero la noticia se propagó
por la ciudad y cuando efectivamente ocurrió
el terremoto en Agosto del 49, que destruyó
no solamente esa población sino casi todos
sus contornos, no faltaron cándidos que atribuyeran
el fenómeno telúrico a la mala elección
municipal, como así se había pronosticado.
El asunto dio mucho que hablar...!
haberse expresado mal de él y le cancelaron.
Aclarado debidamente el asunto en el despacho, fueron
citados sus detractores para un careo y no concurrieron.
Guevara le dijo sentenciosamente ¡O Ud. no dijo
nada o le tienen miedo! Y le ascendió a Profesor
con S/. 400 mensuales, dictando desde entonces Matemáticas
en el Primer Curso. Luego daría otras materias
como Geografía y Física.
Mientras tanto asistía
a la Facultad de Medicina aprobando los diferentes
Cursos con éxito. El guayaquileño de
ese entonces seguía siendo el portaestandarte
de las reivindicaciones populares, las protestas eran
frecuentes, el pueblo hacía oír su voz
y los estudiantes universitarios en muchas ocasiones
eran los oradores en momentos de peligro. "La
Casona fue cuartel general y una vez, al ser atacados
por la policía, el rector José Miguel
Varas Samaniego que no tenía nada de político,
salió con suprema entereza, parándose
en la puerta para que no ingresaran las fuerzas represivas.
Luego nos amonestó severamente y muy en serio.
Nunca las autoridades universitarias hacían
demagogia. Eran claros, enérgicos y de gran
calidad humana..."
En 1.954 fue electo Miembro
del Consejo Directivo de Medicina. Al año siguiente
formó parte del Consejo Directivo de la FEUE
y fundó la Universidad Popular, que puso en
marcha e impulsó a pesar de no contar con un
solo centavo, pero tan altruista como importante proyecto
fracasó por la incomprensión de la ciudadanía
y la prensa. Esta fue la segunda ocasión que
se fundó la Universidad Popular en Guayaquil,
pues la primera correspondió a Rodrigo Chávez
González.
Al término de los siete
años de estudio entró al Concurso de
Internados. De los 60 candidatos ganaron solamente
15, entre ellos Dalmau, que luego del año de
servicio pasó a ser empleado en la Junta de
Beneficencia con S/. 400 mensuales.
El Internado fue muy duro,
le tocó el Hospital de Niños Alejandro
Mann, un enfrentamiento a la realidad cotidiana que
no estaba escrito en ningún texto.
Las salas de lactantes estaban llenas de niños
deformados en condiciones inarrables. Las salas de
la primera infancia tenía niños fuertes,
que habían sobrevivido a la edad trágica
en el Ecuador, la lactancia, donde se eliminan la
mayor parte de los infantes. "Nos impresionaron
las temibles diarreas infantiles, el ojo por ignorancia
que consiste en darles remedios caseros y brebajes
causantes del mayor número de muertes y lesiones
permanentes por los trastornos ácidos que producen
hasta dolencias nerviosas irreversibles. También
las contracciones musculares, depresiones respiratorias,
tendencia a edemas y hemorragia en los estados postacidos,
hasta con retrasos mentales al final.
También nos impresionaba
otro cuadro. Los niños coloraditos e hinchados
que tenían un alto índice de mortalidad.
Sabíamos que eran desnutridos y "gozábamos
del material" para realizar estudios muy amplios
sobre la desnutrición infantil y no se hacía
nada para terminarla. Eran clasificados como displácidos
hasta que llegó un libro sobre Enfermedades
del Hígado de Michel A. Spelber que decía:
La aparición de síntomas agudos hizo
suponer a algunos que era una reacción del
enfermo a una repulsa de parte de la madre; sin embargo
el déficit de proteínas alimentarías
es más fuerte que el hipotético hecho
psicológico.
Los cambios en estos niños
se deben a defectos bioquímicos, se hacen irritables,
desinteresados del ambiente, se niegan a jugar, yacen
encogidos por horas. Si el niño es curado pueden
persistir estos síntomas de retraso y negativismo.
El proceso se llama de Kawashiorkor, que quiere decir
Hijo del Diablo, porque el pelo se les pone rojizo.
Es un término africano. En los Estados Unidos
se hicieron experimentos con ratas para precisarlo.
Aquí en el Ecuador, no se hizo nunca nada.
También la parasitosis causaba gran daño,
a los hijos de inmigrantes serranos les mataba, a
los costeños no tanto.
Se destacaba el paludismo, la anquilostomiasis y ascaridiosis.
Las áscaris causaban vólvulos, obstruían
los intestinos y los perforaban, así como la
cavidad abdominal y salían centenares de lombrices.
Los niños morían. Los internos queríamos
luchar contra todos esos males y hasta nos hacíamos
antipáticos. La Prensa nos atacaba cuando realizábamos
autopsias, al punto que comenzábamos a competir
con la crónica roja. Un día un policía
tomó preso a un compañero por haberle
puesto una aguja en la mollera, una venoclisis por
el seno longitudinal del cerebro."
Su profesor el Dr. Carlos Ayala
Cabanilla le convenció que la Psiquiatría
General requería de sus servicios profesionales
y por su consejo elaboró como tema de tesis
"El joven delincuente en Guayaquil", que
fue sorteada para el Premio Universidad de Guayaquil
el 59. Posteriormente el trabajo fue publicado como
libro y hoy existen tres ediciones. Conozco la segunda
en 256 pags.
Su tesis le abrió las
puertas de la crítica nacional por ser uno
de los primeros trabajos que se realizaban en el Ecuador
sobre tema tan controvertido. Desde entonces trabajó
en el Hospital Psiquiátrico de Guayaquil.
“Al mes fue nombrado
Inspector el Dr. Teodoro Alvarado Garaycoa, hombre
culto y humanitario que revolucionó la institución
trabajando a tiempo completo y que frente a mis molestosos
pedidos de auxiliar joven y activo, visitó
lo que había y con gran emoción inició
un cambio notable. Con los Rotarios mejoró
el Pabellón de niños y hasta se construyó
uno nuevo. Luego de seis años fui nombrado
Médico residente, después he sido Jefe
de la Sala Santa Rosa y del Pabellón de Niños."
Durante una epidemia de bronconeumonía
infantil casi siempre mortal nos robamos una placa
radiográfica y tomamos una al tórax
de un niño enfermo. Sus pulmones estaban llenos
de aceite. Resultó que venía de una
hacienda donde se rociaba aceite con DDT para combatir
los mosquitos. Naturalmente los adultos también
presentaban molestias bronquiales aunque menos graves.
Los animales domésticos ni qué decirlo.
Han pasado muchos años y habría que
ver qué les ha pasado a los niños de
las haciendas rociadas contra las plagas del banano
y contra la Sigatoka Negra, que hoy tiene mucha importancia
porque está matando a los camarones de la zona
de Taura. ¿I de la gente qué?
“Al formarnos como pediatras
aprendimos que existían niños ricos
y niños pobres. Los primeros gozaban de amor
y protección, los segundos morían o
quedaban lesionados. Quizá por eso quise especializarme
en Psiquiatría Infantil, rama de la Pediatría
muy poco estudiada, pero no habían cursos de
postgrado y comenzamos a tratar los problemas de los
niños pobres de Guayaquil, encontrando que
existen padres y profesores que creen que el niño
es el único culpable y explicar que son ellos
el problema, se torna complejo porque no lo quieren
entender”.
Organizó el control
hospitalario y del Cerro del Carmen vecino. Con los
estudiantes se reunía los sábados en
trabajos prácticos y de estadísticas.
En el Hospital Psiquiátrico le pasó
lo mismo que en el Pediátrico, sabía
la teoría y por eso creía estar preparado
pero al acercarse a las enfermas que no tenían
costumbre de estar en contacto con los médicos,
comprendía que existía un abismo cultural.
No sabía ni siquiera lo que era el padrejón,
enfermedad muy común en los campos ecuatorianos.
Puso atención y empezó a entender el
lenguaje con el que pensaban, diferente al de los
doctores. Los pacientes psiquiátricos ecuatorianos
presentan cuadros típicos ajenos al de los
ambientes internacionales. Desde luego que existe
una clasificación internacional válida
pero con características nuestras. Su condición
de serrano le sirvió mucho con las pacientes
del austro, ingresadas en Guayaquil antes de que se
fundara el Hospital de Cuenca. Había un lenguaje
casi común y naturalmente las entendía
mejor que otros médicos.
“Las mujeres ecuatorianas
del pueblo respetan a dos clases de hombres. El uno
es el marido que les conoce el cuerpo en una forma
de intimidad sexual y el otro el Doctor que también
las conoce pero como alguien que las respeta y es
respetado. Por eso se sienten orgullosas y se sienten
enaltecidas por el médico. Por eso es hermosa
la solidaridad médico paciente en la especialidad
Psiquiátrica.
El 60 construyó con
un préstamo del Seguro Social una villa de
cemento esquinera en Quisquís y Tungurahua.
“Trabajé en el
Borja Lavayen como profesor desde el 52 y ocupé
el rectorado el 61. La experiencia fue hermosamente
constructiva. Es motivo de orgullo haber dirigido
el Colegio más concretamente ubicado en favor
de los derechos populares que ha tenido Guayaquil
y el país, pues en su época se hacía
sentir. Fui su dirigente, su líder. Matriculaba
a los alumnos rechazados de otros planteles, a los
más pobres, a los humildes. Conseguí
que se instauren las especialidades, se hicieron reuniones
culturales y los intelectuales que asistían
se asombraban de las respuestas de los alumnos, Los
jóvenes se enfrentaron valientemente a todos
los abusos y muchas veces iba a sacarles de la cárcel
y sin hacer comedia, de la muerte. A las alumnas,
las calumniaban de prostitutas con libros bajo el
brazo porque esperaban a sus parientes en las cercanías
y por las noches. Por eso las hice uniformar con el
vestido más feo que nos imaginamos y les enseñamos
a defenderse ya que vivían en sectores apartados.
El Colegio era su hogar, allí se casaron algunas,
se hicieron famosas sus fiestas. Ser del Borja era
ser alguien. Una noche, un alcalde me acusó
de corruptor de juventudes. Pude haberle hecho daño
pero no se lo merecía. Renuncié irrevocablemente.
Más tarde, en 1.967, durante la Presidencia
de Otto Arosemena Gómez me nombraron Rector
y cuando ingresé al plantel hubo un estallido
de entusiasmo que me enmudeció. Se hicieron
las elecciones, salió Velasco Ibarra, quien
me envió en 1.969 un telegrama agradeciendo
mis servicios. I tuve mucha influencia en el plantel,
era la época en que el peligro era hermano
de nuestro trabajo. Todavía se me recuerda
pues fui "su rector". Para la protesta de
los bachilleres se disparó contra los estudiantes
y hubo siete muertos del Colegio en la Vieja Casona.
Esa fue una de las épocas más trágicas
del país...”
Como Profesor de Psiquiatría
de la Facultad de Medicina dio amplio apoyo a los
estudiantes para que tomaran contacto con los pacientes
del hospital. Algunos se asustaron y otros hasta se
desmayaron. Los varones no sabían que hacer
con la coquetería de las enfermas que se emocionaban
con la presencia de tanto varón joven. Más
tarde, cuándo pasé de Profesor de multitudes
(se refiere a 1.969 cuando se llenó la Universidad
de Bachilleres sin examen de ingreso) daba clases
en el pabellón de niños en el manicomio
y los matones de la Universidad trataron de penetrar
con sus motos al sitio de clases, pero los pacientes
lo impidieron. No sabían que ellos, por propia
iniciativa, me cuidaban. Si alguien hubiera tratado
de atacarme no sé qué hubiera pasado..."
"Con las jóvenes
estudiantes organicé la Tecnología Médica.
Nos reuníamos los sábados y hacíamos
terapia de grupo con estudiantes y otros Jóvenes.
Cuando un drogadicto se quejaba de su mala suerte
y que por eso había caído en el vicio,
siempre habían otros jóvenes que le
increpaban pues con vidas más difíciles
no habían caído ni se drogaban. Se tocaba
guitarra, cantaban, discutían, hablaban. Hubo
un año que di más de cinco cátedras
en Tecnología Médica a alumnos de alta
calidad humana que hoy son dirigentes de valía..."
"De la Facultad de Filosofía
me presionaban para que concursara a las cátedras
de Psicología del Niño, Psicología
Social y Psicología del Crimen. Gané
y me nombraron Director de la Escuela. La oficina
no tenía muebles, reclamamos y nos prestaron
una secretaria. Como no existía experiencia
en el país viajé a Perú, México
y a Bogotá para informarme."
En 1.961 fue nombrado Profesor
de Histología y Anatomía Patológica
de la Facultad de Agronomía y Veterinaria donde
permaneció tres años, pero habiendo
regresado de Chile un graduado con dicha especialidad,
renunció para dar paso a su juventud.
El 64 le designaron Jefe de
Clínica Psiquiátrica de la Facultad
de Ciencias Médicas y Vocal del Patronato de
Cárceles. El 65 fue electo Delegado a la Federación
Nacional de Médicos del Ecuador a realizarse
en Quito, presidió la Comisión de Escalafón
Médico, redactando el Informe correspondiente
que entregó al Colegio de Médicos del
Guayas.
En 1.966 ocupó la cátedra
de Psicología Social y Criminal del Niño
y del Adolescente en la Escuela de Psicología
y la dirigió. El 67 viajó al V Congreso
Mundial de Psiquiatría concurriendo con el
Dr. Fortunato Safadi y el Dr. Jorge Maldonado Renella.
Ese año organizó el I Congreso Nacional
de Psiquiatría que fue un éxito de asistencia
y calidad. El 67 representó al Ministro de
Educación ante el Consejo Universitario. El
70 fue Médico Jefe de las salas Santa Rosa
y San Juan del Hospital Psiquiátrico.
Dedicado por entero a su consulta
privada y a las cátedras, así como a
su asistencia diaria al Hospital Psiquiátrico
de la Junta de Beneficencia, es uno de los médicos
más ocupados del país, pues entrega
doce horas diarias a su trabajo, que es más
bien una oblación de tiempo y persona a los
necesitados. Tal su fama en la ciudad.
El 71 asistió al V Congreso
Mundial de Psiquiatría celebrado en México.
El 73 fue Vicepresidente de la Asociación Ecuatoriana
de Psiquiatría. El 74 Profesor de Introducción
a las Ciencias Psicosociales en la Escuela de Enfermería.
El 76 dictó un Seminario de Actualización
Docente y Técnicas Educativas de Dinámicas
de Grupos para el profesorado de la Universidad de
Guayaquil. El 79, el Profesor peruano Alfredo Según
le pidió que escribiera un trabajo sobre costumbres
y creencias folklóricas en el Ecuador y quedó
fijado como tema para el Congreso Latinoamericano
de Psiquiatría a celebrarse al año siguiente
en Caracas, de suerte que el 81 salió a la
luz pública como "Magia Médica
y Psicoterapia en el Ecuador" con un anexo de
Psiquiatría Folklórica en la costa ecuatoriana,
en 230 pags. y ha visto tres ediciones. Obra única
en su género por la novedad del material, su
clarísima exposición y valiosas conclusiones,
aparte de que está enriquecida con un arsenal
de fotografías muy curiosas a colores y en
blanco y negro, reveladoras de las prácticas
seguidas en las curaciones.
En 1.978 organizó el
Congreso Bolivariano de Psiquiatría y fue ponente
de tres plenarios. El 80 asistió al XX Congreso
de Psiquiatría de Colombia reunido en Bucaramanga
con una ponencia sobre !a violencia que fue rebatida,
discutida y muy comentada. En esa década ocupó
la Presidencia de la Sociedad Ecuatoriana de Psiquiatría
en varios periodos y organizó en Quito el Congreso
Latinoamericano de Psiquiatría con asistencia
de delegados de todo el mundo.
Entre su extensa bibliografía
científica se pueden citar los siguientes trabajos.-
"El Problema socioeconómico y clasista
del Médico ecuatoriano" 1.965.-"E1
Control de la Natalidad y su aplicación a la
Sociedad Ecuatoriana" 1.971.- "Enfermedades
mentales y Sociedad" 1.974.- "Problemática
social y universitaria" 1.974;- "La delincuencia
juvenil en nuestro medio." 1.974.- "Factores
sociales que condicionan al estado de salud mental
en el Ecuador" 1.976.-"Aspectos sociológicos
de la Esquizofrenia en el Ecuador" en 1.978.-
"Situación económica y social de
los países bolivarianos y salud mental"
1.978.- "Síndrome Psiquiátrico"
1.979.- "La Violencia, su influencia en la salud
mental de los pueblos de América Latina"
1.979.- "Psiquiatría Folklórica"
1.979.- "Condiciones del paciente Crónico
en el Ecuador" 1.979.- "Estructura social
de los países de América Latina y salud
mental" 1981.- "Experiencias Psiquiátricas
en las poblaciones marginales de América Latina.-1.981.-
"Actitudes y creencias en torno a la enfermedad
mental en América Latina.- 1.981.- "Los
perversos sexuales en el Ecuador" 1.981.- “Enfoque
médico psiquiátrica sobre delincuencia
infantil" 1.981.- "Delincuencia y Marginalidad"
1.982.-
En 1.983 asistió como
Titular al XIII Congreso Latinoamericano de Psiquiatría
en Porto Alegre, Brasil y lo abrió con un discurso
de Orden. El 85 viajó al XV Congreso Latinoamericano
de Psiquiatría en Santo Domingo, República
Dominicana como invitado de honor y coordinó
la Plenaria sobre Psicopatología de las migraciones
internas y externas en Latinoamérica, presidiendo
la mesa redonda sobre ansiedad, aspectos psicodinámicos
y conductuales.
Digno, activo, emprendedor,
afectuoso , idealista, lleva su profesión hasta
los límites del sacrificio personal. Su estatura
mediana, rostro blanco rosado aunque curtido por el
sol. Está considerado una notabilidad a nivel
internacional y dentro de Guayaquil es uno de los
médicos más queridos y respetados, pues
se le tiene por humanista apasionado.