HERNANDO DOMÍNGUEZ
CAMARGO
POETA.- Nació
en Bogotá a fines del siglo XVII y aunque es
uno de los poetas más importantes de la colonia
americana solo se tienen noticias aisladas de su vida.
Se sabe que estudió en el Colegio de San Luis
de Quito donde los jesuitas y que fue compañero
de Antonio Bastidas con quien hizo honda y estrecha
amistad. En dicho centro encontrarían un ambiente
propicio al cultivo de las bellas letras dentro del
Culteranismo de entonces. Allí escribió
un poema al Salto del Chillo y posteriormente logró
el ambicionado título de Doctor.
Es posible que viajara a Lima
y asistiría a la Asamblea de los Ingenios del
Virrey del Perú, como lo afirma Gustavo Otero
Muñoz en una Nota Erudita a la "Historia
de la Literatura en Nueva Granada" de José
María Vergara y Vergara, edición del
Banco Popular, Bogotá, 1.974.
En la Nueva Granada desempeñó
los curatos de Turmequé primero y de Tunja
después y debió seguirse carteando con
Bastidas pues el 2 de Mayo de 1652 dedicó al
Alférez Alonso de Palma y Nieto su "Invectiva
Apologética" escrita en prosa, que con
unas composiciones Líricas suyas y unas traducciones
de Virgilio aparecerán recopiladas años
después por Bastidas.
Domínguez Camargo debió
tener algunas contiendas literarias en su tierra pues
sus obras fueron desdeñadas y aún zaheridas.
Finalmente dictó su testamento en 1.659 en
Tunja disponiendo que sus libros que tenía
publicables y de estudio, y sus papeles, se dieran
al Colegio de la Compañía de Jesús
de Tunja y falleció poco después.
Recién en 1.666 salió
impreso por Bastidas su "Poema Heroico de San
Ignacio de Loyola" con algunas octavas intercaladas
para mejor lucir. El 70 circulaba dicho Poema en América
con una Nota titulada "Curioso Lector",
dedicado al Padre Basilio Ribera y Fuentes, Provincial
de los agustinos de Quito.
De este poema ha expresado
Hernán Rodríguez Castelo que es obra
de madurez y "el más alto título
que puede ostentar nuestra historia literaria del
Barroco. Joya labrada como su autor lo quiso"
y de Domínguez Camargo que es vigoroso y alto
poeta y originalísimo, brillante prosista,
muy superior a Bastidas" quien también
hizo editar en 1.675 en la imprenta de Nicolás
Jamares de Madrid, en octava mayor, una colección
de poesías propias y ajenas, donde incluyó
media docena de la autoría de Domínguez
Camargo. Dicha colección salió con el
nombre de "Ramillete de varias flores poéticas,
recogidas y cultivadas en los primeros abriles de
sus años, por el Maestro Jacinto de Evia, natural
de la ciudad de Guayaquil, en el Perú,"
en 406 pags. y consta dividido en Flores fúnebres.
Heroicas, Líricas, Sagradas, Panegíricas,
Amorosas y Burlescas, que el editor dedicó
a Pedro de Arboleda y Salazar, Gobernador del Obispado
de Popayán por ausencia del titular Melchor
de Liñán y Cisneros, con las poesías
más antiguas que se conocen que fueron escritas
en la Audiencia, que indudablemente constituyen, el
primer trabajo serio de nuestros literatos.