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JESUS GUALAVISI
DIRIGENTE CAMPESINO.- Indio puro, parcelero de la Comuna de Juan Montalvo en el Cantón Cayambe, Provincia del Pichincha, nació en la hacienda "Changala" de Gabriel García del Alcázar en 1.870.

En dicho latifundio los huasipungueros vivían miserablemente y los parceleros a duras penas podían cubrir los limitados menesteres del género de vida que llevaban, pues solo disponían de pequeñas sementeras, sin poder mantener su ganado que debía pastorear en terrenos de la hacienda, para lo cual acudían a los propietarios o sus Mayordomos y pagaban con trabajo personal en determinados días.

A principios de 1.926 la población de Cayambe había crecido hasta tocar los límites de "Changala", latifundio que se interponía en su desarrollo futuro. Por eso los moradores creyeron oportuno realizar una medida de hecho, a la que se sumaron los parceleros de la Comuna Juan Montalvo.

En Febrero, numerosos moradores y Comuneros tomaron posesión de una parte aledaña al pueblo. Unos para extender la población y otros para el sostenimiento del ganado, asediados por la miseria que se sentía en el agro ecuatoriano.

Jesús Gualavisí, como muchos otros parceleros intervino en el movimiento popular. El propietario pidió a la Junta de Gobierno el auxilio de la fuerza pública y esta mandó tropas a develar el "vandálico movimiento".

Iniciadas las negociaciones, actuaron por las tropas un Coronel Garzón y el Capitán Virgilio Guerrero, que luego de prometer que se llegaría a un acuerdo conveniente, pidieron el desalojo pacífico de las tierras ocupadas.
Finalmente se concretó el acuerdo entre la Municipalidad de Cayambe y los propietarios afectados Rafael Hidalgo y Gabriel García del Alcázar, por el cual de allí en adelante, a los habitantes de Cayambe que llevaran a pastar sus animales a los páramos de Santo Domingo y Sayaro, no se les exigía contribución alguna; también podrían aprovisionarse de leña para sus menesteres, se donaría la suma de S/. 25.000 para una obra pública a juicio de la Municipalidad, se expropiaría una franja de terreno cercana a la población para destinarla al juego de pelota y otros deportes populares y el ganado de rejo pastaría gratuitamente en los potreros más cercanos de Santo Domingo.

Oswaldo Albornoz Peralta, a quien seguiremos en esta biografía, ha manifestado su asombro por tal tomadura de pelo pues del acuerdo solo salieron gananciosos unos cuantos jugadores de pelota y no el pueblo, que al conocerlo reaccionó con enojo.

Las protestas fueron unánimes en Cayambe, mil quinientas personas suscribieron una exposición y lo condenaron, mientras García del Alcázar, en conciliábulo con los munícipes de Cayambe, siguió explotando a los comuneros.

Gualavisí era popular entre los suyos, algunas personas que le trataron han contado que era un líder nato con don de mando y carisma para dictar ordenes prudentes y honorables, pues era enemigo de todo abuso y violencia. Mas, cuando era de defender los derechos de su Comunidad, llegaba usualmente al sacrificio, de allí su fama de conductor honorable, de allí su nombradía.

Tras el incidente, cobró mayor prestigio cuando logró consolidar el primer Sindicato indígena del Ecuador llamado "Sindicato de Trabajadores Campesinos de Cayambe", resultado electo Secretario General, cargo en el que se mantuvo hasta su muerte.

La mayor parte de los sindicalizados eran campesinos de la zona o pequeños propietarios agrícolas, que completaban su sustento con trabajos a jornal en las haciendas vecinas o en las obras públicas. No faltaban tampoco los Yanaperos que hacían labores gratuitas en las haciendas, como pago por el pastoreo de sus animalitos en los páramos y potreros ajenos. Les unía sin embargo una vida comunal y la figura de Gualavisí, quien pasó a Quito en Mayo para asistir a la Asamblea que fundó el Partido Socialista Ecuatoriano, siendo el primer indígena ecuatoriano en asistir a un Congreso de un partido político y participó activamente en las discusiones relacionadas con el campesinado. Entonces mocionó para que se salude a dicha clase y pidió una lucha intensa por su reivindicación. Con Ricardo Paredes y Gregorio Cordero y León obtuvo la creación de una oficina en Quito para la defensa de los trabajadores y al finalizar las reuniones empezó su lucha -sobre todo en las haciendas de la Asistencia Pública - para un mejor trato a los agricultores. (1) En aquellos tiempos se peleaba contra los propietarios, el gobierno y la fuerza pública. En 1.931 realizó con otros líderes la primera huelga contra los arrendatarios de la Asistencia Pública, pidiendo aumento y pago de salarios, estabilidad de los huasipungueros que eran compelidos a abandonar sus pequeñas parcelas, disminución de las agotadoras jornadas de trabajo, supresión de los maltratos y de la denigrante costumbre de las servicias, las indiecitas nubiles que debían concurrir a las casas de los patronos y mayordomos a realizar labores domésticas y que casi siempre perdían su virginidad y hasta quedaban embarazadas. La huelga duró tres largos meses, tiempo en el cual los indígenas lograron desplazarse por dos ocasiones a Quito, a pedir justicia a las autoridades.

Finalmente se llegó a un acuerdo: los peones sueltos ganarían cuarenta centavos diarios con derecho a tener los animales que quisieran, los huasipungueros percibirían treinta centavos en los días de cosecha, las mujeres - que antes no ganaban- tendrían veinte centavos diarios en los


(1) En dicho Congreso se eligió Director al Dr. Ricardo Paredes quien viajó en 1.927 a Moscú, donde permaneció seis meses.
desnaves, faenas que eran ocasionales y serían de tres a cuatro días a la semana, quedando el sábado de descanso.

Poco después se emprendió una feroz represalia contra los huelguistas. Muchos resultaron heridos y cruelmente torturados, otros expulsados de las haciendas y sus casas incendiadas con todos sus enseres. Mediante juicios de secuestro se llegó a retener sus animalitos para obligarles a cancelar "sus deudas"

Gualavisí y los suyos concurrieron ante el Senado de la República a denunciar al Jefe de los Pesquisas, al Director de la Asistencia Pública Augusto Egas y al piquete de tropa. El gobierno se vio obligado a dictar un Decreto ordenando el pago de las casas destruidas pero tampoco se cumplió.

En estas luchas sociales figuraron por entonces Ignacio Alba y Segundo Lechón de la hacienda Pesillo, Florentino Nepas de la Chimba, Benjamín Campués de San Pablo Urco y Virgilio Lechón de Moyurco. Gualavisí era el encargado de conseguir provisiones y ayudas económicas, promover la solidaridad de los demás indios y sostener tan larga huelga, que no obstante los resultados prácticamente negativos, sirvió de acicate para futuros movimientos sociales, no solo en dicho sector sino también en otras comarcas de la sierra donde se conoció esta lucha.

En 1.935 se programó el I Congreso Indígena para formar una Conferencia de Comunidades en el Ecuador. Las autoridades se asustaron pensando que iban a tomar la población de Cayambe con resultados difíciles de prever y se apresó a los dirigentes, entre ellos a Gualavisí, que formaba con otros más el ala radical del Socialismo conocida como Partido Comunista. Ricardo Paredes y Luis Maldonado Estrada fueron perseguidos. Paredes fue tomado a buen seguro por la escolta para evitar que los pobladores levantados en masa contra los indígenas y sus cabecillas, le hicieran daño (sic.) Maldonado Estrada logró ocultarse y se libró de tal protección, que más tenía de prisión que de otra cosa, pues la policía del Ecuador jamás ha protegido a los líderes de izquierda sino muy por el contrario, los ha perseguido. El Senador Pedro Leopoldo Núñez denunció los hechos como un abuso de fuerza del gobierno contra el campesinado indígena de la República, al que se le privó del legítimo derecho de reunión en Cayambe.(2)

Disuelto por la fuerza el Congreso indígena, dispuso el gobierno la creación de los llamados Comités de Defensa de la Raza Indígena que debían velar para que nadie les usurpe sus tierras, se respeten sus huasipungos, se investigue el pago y cuantía de sus míseros salarios, etc. Mas, estos Comités fueron entregados a los Jefes Políticos que debían actuar con un representante de los Patrones y otro de los propios indígenas, designados por el Ministerio de Gobierno a solicitud del Párroco, el Director de la escuela y el Gobernador de cada provincia...Demás esta decir que dichos Comités nunca llegaron a funcionar ni prestaron servicio pues desde su conformación estaban viciados, el ejército volvió a intervenir contra los indígenas y el 36 se convocó en Quito la I Confederación de cabecillas indígenas con delegados de todas las provincias, que dejó sentadas las bases para futuros trabajos de promoción social. Gualavisí intervino y formó parte de algunas comisiones.

Poco después ascendió al poder el dictador civil Federico Páez y encargó a la Caja del Seguro la adquisición de la hacienda "Chaguarpungo" en un valor muy superior al que realmente tenía, mientras permitía que las tierras de Guachalá fueren vendidas por lotes a otros latifundistas de la zona


(2) Actuó en Cayambe el batallón Yaguachi, comandado por el Coronel Alberto Enríquez Gallo. Se dijo que las medidas tomadas para impedir el I Congreso Ecuatoriano de Indios había sido acertadas y se había evitado un segundo 15 de Noviembre, como el ocurrido en Guayaquil en 1.922. Gualavisí luchó en Cayambe con numerosos dirigentes, entre otros, con una mujer indígena que destacaba por sus nobles cualidades espirituales, nos referimos concretamente a Dolores Cacuango, cuya biografía puede leerse en este Diccionario.
burlando a las aspiraciones populares de Cayambe, que las precisaba para su crecimiento. Casi enseguida se dictó la famosa Ley de Defensa Social que sirvió para perseguir furiosamente" a los indios comunistas de Cayambe y Juan Montalvo" que habían vuelto a las andadas, es decir, a sus reclamaciones sempiternas de tierra.

En 1.938 Gualavisí solicitó con otros líderes agrarios, a la Asamblea Nacional Constituyente de ese año, la parcelación de las haciendas "Guachalá", "Chaguarpungo" y "Santo Domingo" dejando sin efecto las ventas de tierras por los herederos de García del Alcázar, para ser repartidas en lotes no mayores de cinco hectáreas a los pobladores pobres de Cayambe y Juan Montalvo, quienes pagarían sus valores en el término de quince años. También solicitaron que los terrenos incultos de "Pesillo", "Pucará", "La Chimba" y "Moyurco" fueren parcelados en beneficio de los trabajadores expulsados de sus huasipungos, pagándose dichos precios en el plazo de quince años al Banco Hipotecario; que otorgaría prestamos para la cancelación total de la deuda a la Asistencia Pública, con la garantía de dichas tierras. Mas, la Asamblea, entregada a discusiones de orden político, ni siquiera prestó oídos a tan justo reclamo.

En 1.942 organizó la gran recepción indígena que recibió en Cayambe al Presidente de la Confederación de Trabajadores de América Latina, Vicente Lombardo Toledano y que tanto le impresionó. En Marzo de 1.943 asistió al Congreso que unificó a los trabajadores ecuatorianos en un solo organismo de carácter nacional y que fue disuelto por el gobierno de Arroyo del Río.

Por eso vivía inmerso en la dura y diaria lucha social campesina y tras la revolución del 28 de Mayo de 1.944 logró ver convertida en una hermosa realidad, la creación de la Federación Ecuatoriana de Indios FEI. Siendo electo Presidente por aclamación y fue en los siguientes años varias veces reelecto.

Su vida había rendido frutos, junto a él trabajaban otros dirigentes de importancia nacional como Tránsito Amaguaña, Dolores Cacuango, María Luisa Gómez de la Torre, etc. que promovían la organización de Sindicatos indígenas en las provincias de la sierra a fin de robustecer el movimiento nacional. Numerosas escuelas surgían por doquier, escuelas campesinas en quichua y otras bilingües, pues la población indígena ecuatoriana seguía siendo mayoritariamente analfabeta y desconocedora del idioma español.

Múltiples prisiones, persecuciones, escondidas en casas de amigos tanto en Cayambe como en Quito, matizaban de sinsabores sus existencia de aguerrido militante comunista y cuando Pedro Saad comenzó a contemporizar desde su posición de Senador de los Trabajadores, Gualavisí continuó su indeclinable lucha doctrinaria y partidista, sin caer en desmayos ni renuncias. Por eso en Cayambe ganaban los comunistas múltiples escaños en el Concejo Cantonal y en la parroquia Juan Montalvo, donde vivía, dicho Partido era el más poderoso, caso raro en la República. En varias ocasiones fue electo miembro del Comité Central del Partido y recibió una especial distinción del país cuando salió su figura en una estampilla, con motivo de la campaña de Alfabetización emprendida a nivel nacional.

Finalmente, cansado de tantos trabajos pero no rendido su espíritu, falleció en Cayambe en 1.962, a la avanzada edad de 92 años. Existe su biografía escrita por Albornoz y un poema de Reinaldo Miño le canta así:

(Fragmento)

// Ha golpeado la muerte en tus trigales/ Jesús Gualavisí! / Ha llamado la muerte a su cosecha/ Jesús Gualavisí! / Tronco enhiesto de soles madurando/ nudoso y fuerte y alto capulí, / tu barro que amasó la sementera,/ todo se fue contigo en esta aurora/ mientras lloraba el aura paramera,/ mientras temblaba en Flor el colibrí;/ cuando empezaba el canto de los mirlos/ y era un Cimborio de oro tu Cayambe/ fulguiendo para ti...//