GUILLERMO HIGGINS CARBO
COMERCIANTE.-
Nació en Guayaquil en 1.866, en la casa de
sus padres ubicada en la esquina de Rocafuerte y Mendiburo,
Ciudavieja. Fue el segundo de los tres hijos de William
Higgins Lambert y de Leonor Carbo Aviles y como su
hermana mayor Alice falleció en 1.868 muy niña
y su hermano menor Carlos no casó ni tuvo descendencia,
continuó la familia. Carlos había sido
impactado en la cabeza por un cohete volador un 18
de Septiembre, aniversario de la independencia de
Chile, cuando observaba en el balcón de su
casa la manifestación popular en homenaje a
esa hermana República. Desde entonces quedó
con fuerte dolores de cabeza, mareos, etc. (1).
(1) William Higgins Lambert
era un irlandés natural de Burdeos, donde realizó
estudia primarios, su nacionalidad francesa, después
estuvo en París y se graduó de Bachiller
en Filosofía. De paso por Inglaterra visitó
Irlanda y encontró a su primo Benjamín
Vicuña Mac Kennan con quien estudió
la genealogía de esa familia. Juntos decidieron
regresar a Chile en 1.864, donde era nacido el primero,
pero al arribar al puerto de Guayaquil tuvieron que
permanecer tres semanas mientras se reparaba la nave
y en esos días Higgins conoció a la
señorita Leonor Carbo Avilés, con quien
se comprometió en matrimonio mientras su primo
partía hacia el sur. William Higgins Lambert
casó el 14 de Octubre de 1.865 en Guayaquil,
viajó en Luna de miel con su esposa para presentarla,
a los suyos en París, encontrando que su padre
el Dr. Charles Higgins Mac Kennan, médico de
nacionalidad irlandesa, acababa de fallecer. El había
sido médico del Consulado de Gran Bretaña
en Burdeos y estaba casado con Elizabeht Mac Kennan,
inglesa. El dicho Dr. Higgins Mac Kennan, era a su
vez hijo de Charles Higgins de nacionalidad irlandesa
y de Alice Mac Kennan, hermana entera del Brigadier
General John MacKennan, Procer de la Independencia
americana, domiciliado en Chile, donde fundó
esa distinguidísima familia. William Higgins
Lambert fue socio fundador en Guayaquil de la compañía
de comercio y exportación "Eduardo Poudavigne
y Co."también fue administrador de la
hacienda cacaotera de su esposa, llamada "Juana
de Oro” en las cercanías de Puebloviejo
y para ampliar sus cultivos logró un préstamo
de 30.000 pesos del Banco de Crédito Hipotecario,
del cual fue años después Director suplente.
También se dedicó al transporte de personas
y mercaderías con los puertos vecinos. En 1.880
aceptó el desempeño del Consulado General
de Chile, título que le consiguió su
primo Benjamín. Entre otros negocios
Cursó los primeros estudios en la escuela del
famoso Pedagogo Tomás Martínez y de
quince años se metió de Contador en
uno de los barcos de Chilean Line Co. como segundo
de a bordo, donde hizo vida marinera y disfrutó
de múltiples aventuras que después gustaba
referir a sus descendientes en sabrosas tertulias
de sobremesa.
En 1.882 entró al Cuerpo
de Bomberos como raso voluntario y le tomó
tal cariño a la casaca roja que dejó
buena parte de su vida en el servicio a la institución.
En 1 891 fue Comandante de la Compañía
Sucre.
El 11 de Abril de 1.896 contrajo
matrimonio con su prima segunda Magdalena Jaramillo
Avilés. Para el Incendio Grande del 5 al 6
de Octubre ayudó a su tía Virginia Carbo
de Ycaza, que vivía en las Peñas, sacándole
la mayor parte de sus muebles a la Atarazana, donde
existía una gran pampa
representó a la Compañía Francesa
de Vapores, luego a la Compañía General
Trasatlántica y a varias empresas de Seguros
de Europa. En Enero de 1.872 fue electo uno de los
Directores Suplentes del Banco de Crédito Hipotecario
cuyo gerente era Manuel Orrantia Gómez. El
10 de Marzo de 1.883, como Vicecónsul de Francia,
firmó en calidad de testigo el Acta por la
cual los directivos del Banco del Ecuador certificaron
la ruptura de las bóvedas por orden del dictador
Veintemilla, para retirar 200.000 pesos de empréstito
forzoso y 120.000 más que tenía depositados
el Banco de La Unión de Quito y que pertenecían
a la familia Veintemilla. "Entre 1.898 y 1.915
fue accionista de "Higgins y Calderón",
una de las empresas más grandes de exportación
de cacao del país, habiendo logrado exportar
entre 1.913 y el 15 mas de 72.000 quintales. Terminada
la sociedad por compra de la parte de Benigno Calderón
Vásquez, siguió con el negocio en el
Malecón y Orellana esquina; entre 1.918 y el
25 exportó más de 55.000 quintales.
En 1.902 fue Tesorero de la Compañía
Sucre y figuraba entre los cuatro jefes que tenía
el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil en esa época.
En 1.905 ingresó a la Sociedad Filantrópica
del Guayas y a través de su padre fue Vicecónsul
de Chile en 1.906 y agente de la Compañía
General Trasatlántique en 1.907, compañía
francesa de navegación de mucho movimiento
en el Pacífico.
despoblada. Cansado, se acostó en una hamaca
y quedóse dormido, al punto que no se dio cuenta
que las llamas había tomado las primeras casas
de Las Peñas y avanzaban amenazadoras al sitio
donde estaba. Despertado por el humo y viendo que
la salida estaba envuelta en el fuego, no le quedó
más remedio que abrir un balcón y lanzarse
al río, pues era un excelente nadador como
rezago de su vida marinera. Con su primo Alberto Ycaza
Carbo que le acompañaba, pudieron nadar hacia
afuera y luego hacia la parte quemada de la ciudad
que no ofrecía peligro. La odisea duró
cosa de una hora pero salvaron las vidas.
En 1.914 fue Colector Fiscal,
el 15 Miembro de la Junta de Beneficencia Municipal.
Ya era Cónsul General de Chile por renuncia
de su padre y los 18 de Septiembre recibía
en los bajos de su casa, a las personas que concurrían
en manifestación pública, desde la Plaza
de San Francisco hasta Rocafuerte y Mendiburo, a vitorear
a ese país hermano.
En 1.920 fue electo Presidente
de la Cámara de Comercio, el 21 Consejero Cantonal
de Guayaquil, el 22 ocupó por dos ocasiones
la Dirección de la Junta de Beneficencia, el
23 una de la Vocalías del Directorio del Banco
Comercial y Agrícola y al producirse la revolución
del 9 de Julio de 1.925 y caer detenido su Gerente,
Francisco Urbina Jado, le correspondió reemplazarlo
momentáneamente en dichas funciones, que ocupó
con carácter definitivo entre 1.926 y el 27,
dejando su oficina particular en manos de Jaime Tomás
de Verdaguer García y de José Bocca,
sus empleados de confianza, quienes no supieron manejarla
y lo arrastraron a una quiebra por pésimos
negocios.
Mientras tanto el Banco había
terminado por cerrar sus puertas ante el embate del
gobierno del dictador Ayora, que le llevó a
la quiebra con fuertes multas e imposiciones. Higgins
debió afrontar una difícil situación
personal pero lo hizo con la firmeza de carácter
que siempre había presidido sus actos.
En 1.928 fue nombrado Vocal
del Directorio del Banco La Previsora y en 1.930 Consejero
Provincial del Guayas, pero se encontraba muy disminuido
a causa de una temprana afección cardiaca que
le llevó a la tumba de solo 66 años
de edad, el 4 de Diciembre de 1.932. Sus hijos quedaron
pequeños y en grave situación, igual
que su viuda.
Fue uno de los más populares
guayaquileños de su tiempo por su intrepidez
y valor en la defensa de la propiedad frente al fuego.
Por eso aún se le recuerda.