EDUARDO ORTEGA MOREIRA
GOBERNADOR DEL
GUAYAS.- Nació en Portoviejo el 25 de Abril
de 1910 y fueron sus padres legítimo el Dr.
Secundino Ortega Dávila, abogado civilista
cuencano que pasó en ejercicio profesional
a Portoviejo donde conoció y casó con
Piedad Moreira Pino, de Chone, tuvieron seis hijos
y viajó a Guayaquil donde ejerció la
profesión, se dedicó al prestamismo
y terminó de criar a los suyos. El 42 cayó
en la Lista Negra por varios clientes alemanes e italianos
y semiretirado falleció en el puerto principal
en 1.952 a consecuencia de un tumor abdominal.
El tercero de la familia, nació
en al casa de madera de propiedad de su padre, ubicada
donde años después se construyó
el edificio del Banco Hipotecario. Tuvo una niñez
tranquila y feliz. Su tía Julia Ortega Dávila
le enseñó las primeras letras y a escribir
cuando solamente tenía cinco años, ella
era soltera y vivía con su hermano.
En 1.915 pasaron a Guayaquil
porque su padre no quería que sus hijos fueran
agricultores debido a la violencia que entonces se
vivía en el agro. Ya había adquirido
una casa de madera en la esquina de Aguirre y Escobedo
frente a la actual librería Cervantes.
Entró al vecino colegio
de los Hermanos Cristianos y como al finalizar la
primaria solo tenía once años, el señor
Suárez, secretario del Vicente Rocafuerte y
persona muy estricta, le negó la matrícula.
Entonces su padre lo puso en los Cursos de Comercio
que también se daban en el mismo Colegio San
José y al año siguiente pudo entrar
al Vicente, donde realizó brillantes estudios
hasta graduarse de Bachiller en 1.928. Le agradaba
leer los Manuales de Higiene que caían en sus
manos y por eso, sintiéndose con vocación
hacia la Medicina, se matriculó en dicha Facultad
siendo rector el Dr. Luis Felipe Cornejo Gómez.
En el primer curso encontró
a algunos rezagados que repetían pues la enseñanza
era seria y los profesores exigentísimos. Miguel
Angel Jijón en Química, Carlos Raúl
Carrera en Anatomía, etc. pero se dio tiempo
para estudiar y practicar y durante los tres primeros
años realizó diversas curaciones de
heridas en el Hospital General, después asistió
a las soberbias clases de Clínica Médica
que daba en el mismo Hospital el Dr. Leopoldo Izquieta
Pérez y en los dos últimos años
fue Ayudante del Dr. Teodoro Maldonado Carbo en la
Sala San Miguel. Epocas ricas en experiencias y al
mismo tiempo de estrecheces pues no era costumbre
pagar a los estudiantes
En 1.935 se graduó de
Médico y Cirujano con el Premio Contenta, máximo
galardón de la Universidad de Guayaquil. Por
su propia cuenta había aprendido inglés
y francés, era un profesional vistoso, de estatura
más bien alta, buenas maneras, tez canela clara
y puso consultorio en el entresuelo de la casa de
su padre.
Por entonces se comenzaba a
realizar el Neumotorax artificial colapsando el pulmón
una o dos semanas a base de inyecciones de aire en
la cavidal pleural, para que dejara de funcionar y
se pudieren cicatrizar las ulceras y cavernas. Existía
la voluntad general por atacar a la tuberculosis,
considerada como la Peste Blanca o Mal del siglo,
por su terrible incidencia sobre todo en la niñez
y en la juventud donde casi siempre era mortal. También
se practicaban operaciones a los lóbulos enfermos
del pulmón. Por ello se especializó
en tuberculosis operando las mañanas en el
Hospital con S/. 40 mensuales de sueldo y atendiendo
la consulta desde las tres de la tarde y así
durante cinco años que fueron de constantes
prácticas hasta adquirir la necesaria maestría
y rapidez quirúrgica que tantas vidas salva.
En 1.940 contrajo matrimonio
con María Rosa Gómez Izquierdo y fueron
a vivir a un departamento alquilado en 9 de Octubre
y Santa Elena, casa del italiano Diamante Fani, donde
comenzó una hermosa familia compuesta de ocho
hijos. Al mismo tiempo, interesado en mejorar sus
conocimientos, habló con su antiguo maestro
-el afamado clínico Juan Tanca Marengo- para
instalar una Clínica General que llamó
Dr. Julián Coronel y empezó a funcionar
en un edificio de madera en Chimborazo entre Ballén
y Aguirre.
Tanca acababa de arribar de
Europa y los otros socios fueron el radiólogo
Julio Mata Martínez y el oculista Dr. Enrique
Ortega Moreira, hermano de nuestro biografiado.
La Julián Coronel funcionó
en su primer domicilio hasta el año 1.949 que
sus propietarios adquirieron un cómodo local
de cemento armado y cuatro pisos en Eloy Alfaro y
Alberto Reina, frente a la iglesia de San Alejo, con
ascensor y otras ventajas modernas.
Dicho edificio había
sido construido en los años 30 por el Dr. Carlos
Coello Salvador para su hijo Carlos Coello Valdés
que fue el vendedor. La Clínica Julián
Coronel existió hasta después del fallecimiento
de Tanca en 1965 y se cerró recién en
1.994.
El éxito fue inmediato
pues la ciudad no disponía de muchas Clínicas
particulares y había crecido considerablemente
la población. Solo existían las del
Dr. Cortés García casi desaparecida,
la Alcívar del Dr. Eduardo Alcívar Elizalde,
la Guayaquil del Dr. Abel Gilbert Pontón, la
Policlínica del Dr. Teodoro Maldonado Carbo
y la Edmundo Vera de varios médicos asociados
entre los cuales sobresalía el Cirujano Dionisio
Espinoza Vega y el oculista José Miguel Varas
Samaniego.
En 1 943 fue designado Profesor
de Anatomía Topográfica de la Universidad
de Guayaquil, después dictaría las cátedras
de Cirugía hasta su jubilación en 1.974;
pero en esa década de los cuarenta, con la
llegada de los antibióticos comenzó
a perder interés en la tuberculosis y adquirió
una nueva especialidad quirúrgica, las vías
urinarias, concentrando sus esfuerzos en la Urología
después del 44.
Entre 1.953 y el 55 presidió
la Sociedad Médico Quirúrgica del Guayas
regularizando las sesiones científicas al régimen
semanal antiguo. También organizó tres
Congresos Científicos de Medicina, Cirugía
y Pediatría.
En 1.953 presentó a
los Medios Científicos mundiales su nueva técnica
para operaciones de próstata denominada "Prostatectomía
isquiorectal y uxtaesfinteriana" con demostraciones
operatorias. Pronto le comenzaron a llegar invitaciones
de numerosos centros hospitalarios del mundo interesados
en conocerla. En Enero del 54 operó en el Hospital
Universitario de Minneapolis, en Abril en el Mercedes
de la Habana, en Septiembre en el Jefferson Davis
de Houston y en el General de México, en Diciembre
en el Van Buren de Valparaíso y en el San Francisco
de Borja de Santiago de Chile, en el Alvear de Buenos
Aires y en el Dos de Mayo de Lima. En Febrero del
55 en el Walter Reed Army de Washington.
Esa fue su mejor época
como Cirujano, pues llegó a ser considerado
entre los mejores del mundo en Vías Urinarias.
Después ha operado como invitado, en Julio
del 58 en el Instituto de urología de Barcelona
y en el Hospital Universitario de Roma y en Septiembre
del 65 en el Jackson Memorial de Miami y en el Hospital
Universitario de Cali.
Su técnica, si bien
se basaba en otras anteriores para extracción
de la próstata, innovaba la forma utilizando
la vía perineal que Ortega escogió como
mejor y más rápida para la localización
y remoción de la próstata, hasta que
la Cirugía mundial perfeccionó nuevas
modalidades a base de instrumentos más sofisticados.
Hoy se opera la próstata por la uretra pero
cuando los casos son delicados se tiene que hacer
cirugía abierta asociada a hormoterapia o quimioterapia,
dada la incidencia cancerosa en ese órgano,
sobre todo durante la tercera edad.
En Mayo del 59, su cuñado
el Ministro del Tesoro, Luis Gómez Izquierdo,
le trajo de Quito la propuesta para la Gobernación
del Guayas, vacante por renuncia de su anterior titular
Enrique Baquerizo Valenzuela, en el gobierno conservador
de Camilo Ponce Enríquez.
La situación política
era muy riesgosa y en extremo conflictiva dada la
tenaz oposición de algunos legisladores de
centro-izquierda y la permanente confrontación
del ejecutivo con el Alcalde cefepista Lic. Luis Eduardo
Robles Plaza, que acababa de suprimir la partida presupuestaria
del Colegio Municipal nocturno César Borja
Lavayen, provocando la salida a las calles de dichos
estudiantes. En tales circunstancias aceptó
el cargo porque como médico conocía
la gravísima situación de salubridad
que atravesaba la ciudad, pero casi enseguida comenzaron
los disturbios. Entre el 2 y el 3 de Junio murieron
numerosos estudiantes en las calles, criminalmente
abaleados por efectivos del ejército al mando
del recién llegado Jefe de la II Zona Militar,
Coronel Luis Piñeiros, famoso por la firmeza
de su carácter, arrestos e imposiciones",
deprimidas las masas con tan lamentable saldo de muertos
y heridos volvió la calma aparentemente, pero
quedó un fermento de resistencia social hacia
un régimen que había sido implacable
con el pueblo.
Entonces dedicó sus
esfuerzos a un estudio médico-sanitario de
la ciudad y consiguió la creación de
la Junta Cantonal de Agua Potable con carácter
autónomo, que reemplazó a la antigua
Junta Municipal que estaba quebrada y no podía
seguir prestando servicios. También logró
sesenta millones de sucres para el suburbio e impulsó
el saneamiento a través de la llamada "Operación
Guayaquil" que dio tan buenos resultados.
En Noviembre presentó
su renuncia tras seis meses en la Gobernación,
dejando las bases para el aprovisionamiento de agua
potable en los siguientes años. El Presidente
agradeció sus servicios y lamentó su
salida, comprendió no podía seguir y
le dio a escoger cualquier Ministerio porque deseaba
llevarle a Quito. Ortega agradeció sin aceptar
pues la vida de un Cirujano está en el quirófano
y no en los destinos públicos y como nunca
se ha sentido ni más ni menos que Cirujano,
misión altísima por cierto, no dudó
un solo minuto en retornar a lo suyo.
Desde esa época y bajo
el pseudónimo de "Vigía" empezó
a enviar colaboraciones científicas a diferentes
diarios de la ciudad y a la Revista Vistazo. Artículos
sencillos sobre salubridad e higiene pero de gran
impacto por su contenido social y algunos tan candentes
como "Vivimos sobre una cloaca" descriptivo
de las pésimas condiciones de salubridad de
Guayaquil. Tenemos protección industrial? ¿Cuando
tendremos protección humana denunciando el
deplorable estado de los Hospitales del país
tras el derrumbe de parte del edificio del "Teófilo
Dávila" de Machala. "Los héroes
niños del Ecuador" a propósito
de la colecta efectuada entre los niños a razón
de un sucre por cada uno, para la reconstrucción
del Instituto Salesiano Cornelio Merchán de
Cuenca. "'La muerte ronda en el suburbio de Guayaquil"
reportaje. ''La salud de un pueblo no es asunto de
Decretos"
Entre 1.961 y el 69 fue miembro
de la Junta de Beneficencia y Director Técnico
del Hospital General, renunciando ese último
año. En Junio de 1.965 sucedió a Jerónimo
Avilés Alfaro en la presidencia de la Junta
Provincial de la Cruz Roja del Guayas. El 67 promovió
una maratón televisada que reunió un
millón doscientos mil sucres para atender la
gravísima emergencias sanitaria durante la
epidemia de poliomielitis declarada en Guayaquil.
Igualmente estableció un curso sobre polio
con la colaboración del Servicio Nacional de
Salud y la Universidad de Guayaquil. Varios profesores
de las Universidades de Georgia y Guatemala contribuyeron
a diseñar el programa. La epidemia alcanzó
tal gravedad que hubo días en que ingresaron
quinientos enfermos, niños de primera infancia,
en el Hospital de Infecto-contagios, hoy llamado Rodríguez
Maridueña.
Buena cantidad fue destinada
al Dr. Emiliano Crespo Toral, Presidente de SERLI.
Sociedad Ecuatoriana de Rehabilitación de Lisiados,
para continuar la rehabilitación de los pacientes
con secuelas de la polio, que se calculaban en aproximadamente
setecientos.
En Abril del 68 colectó
un millón setecientos mil sucres a través
de la Cruz Roja para atender a los damnificados por
la sequía que azotaba a las provincias del
litoral y Loja. En Playas hizo construir un pabellón
para alojar a los niños más afectados.
En 1.974 renunció a la cátedra y fue
declarado Profesor Honorario de la Facultad de Ciencias
Médicas. Posteriormente ha sido condecorado
por los gobiernos del Ecuador y España. En
1.986 recopiló numerosas publicaciones sobre
la Fiebre Amarilla y la labor desarrollada por los
médicos guayaquileños en la lucha contra
dicha enfermedad y los dio a la prensa en un volumen
aparecido con Prólogo suyo bajo los auspicios
del Archivo Histórico del Guayas y su Presidente
Julio Estrada Icaza.
Retirado del ejercicio de su
profesión y poseedor de una de las más
provistas bibliotecas médicas de la ciudad,
estudia por las tardes la historia de la medicina
y tiene pensado escribir. Es uno de los cultos médicos
de la urbe, goza de espléndida salud, su trato
gentil y animoso, aparenta menos edad de la que tiene.