CAMILO PONCE ORTIZ
POLITICO.- Nació
en Quito y fue bautizado en el Sagrario el 3 de Septiembre
de 1.829. Fueron sus padres legítimos Nicolás
Clemente Ponce Pérez, Prócer de la Independencia
en 1.812 contra las tropas del Presidente de la Audiencia
Toribio Montes, Teólogo y Asesor de los Obispos
y de los primeros Arzobispos de Quito, dueño
de una casa en la Cuenca y Chile frente a la portería
de la Merced y de María Dolores Ortíz
de Zevallos y Camacho, quiteños, acomodados
propietarios agrícolas.
Fue el Sexto de una larga familia
formada por once vástagos. Estudió la
primaria en la escuelita de la Merced con el Padre
Mariano Auz y la secundaria con Buenaventura Proaño.
Más tarde cursó Filosofía y Matemáticas
en el Colegio de San Fernando. Su Profesor Manuel
Angulo le cedía a menudo la palabra para que
explicara Algebra y Geometría. Finalmente ingresó
a la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad
Central donde su Profesor de Ciencias Políticas,
Rafael Carvajal, le consideraba el único alumno
que discernía los principios valederos y los
erróneos que se dictaban en dicha Universidad.
Era, además, el primer alumno en Economía
Política, aficionadísimo a la Literatura
Clásica y se ejercitaba en prosa.
El 25 de Diciembre de 1.850
se graduó de abogado y en 1.852 contrajo nupcias
con su prima hermana Carmen Ponce Espinosa, tendrán
larga descendencia en su casa de la calle Rocafuerte
y Guayaquil vecina al Sagrario.
Su biógrafo Dr. Fernando
Jurado Noboa anota que era hombre afable aunque firme
en su voluntad y decisiones, de allí que se
le considerara persona de una sola pieza. Ese año
aplaudió al Partido Ministerial de Urbina con
su primo José Modesto Espinosa Espinosa y algunos
parientes más que pasaban por liberales, cuando
se expulsó a los Padres Jesuitas.
En 1.855 fue designado Oficial
Mayor (actualmente sería Subsecretario del
Ministerio del Interior) por el titular Dr. Marco
Espinel Endara. En 56 siguió en funciones con
los siguientes Ministros General Antonio Mata Viteri
y Dr. Ramón Borja Esparza. En 1.857 volvió
a la Cartera el General Mata. El 58 le correspondió
redactar el Mensaje al Congreso en que el ejecutivo
pedía las Facultades Extraordinarias y al producirse
la falsa de acusación del senador Gabriel García
Moreno, que el Presidente Francisco Robles había
querido negociar las islas Galápagos, renunció
el Ministro Mata y fue sucedido por Espinel, que a
fines de año también se excusó,
quedando Ponce encargado de los portafolios del Interior
y Relaciones Exteriores.
Entonces ocurrió que
la oposición comenzó a discutir el proyecto
para retirar las Facultades Extraordinarias conferidas
al gobierno y llegó a Quitó la noticia
de que el vapor peruano Amazonas había arribado
a Guayaquil y amenazaba con el bloqueo y bombardeo.
Esta actitud produjo indignación general en
la república. El Presidente Robles y el General
Urbina reunieron nuevamente al Congreso para exigir
el retiro del proyecto formulado en el Senado por
García Moreno.
Ponce concurrió con
este objeto a las Cámaras convertido en Ministro
y habló con mucho énfasis de los peligros
que amenazaban a la Patria y de la necesidad de una
defensa vigorosa para salvar a Guayaquil pero el Congreso
no se dio por convencido y llevó adelante la
revocatoria, Urbina abrazó al joven Ponce,
le felicitó por su discurso y predijo que sería
mas adelante el Mirabeau del Ecuador.
Al producirse el triunvirato
de Quito formado por García Moreno, José
María Avilés Pareja y Pacífico
Chiriboga, el Ministro Ponce cesó en funciones
y se retiró a su estudio profesional. Tres
años después, a raíz del desastre
militar ecuatoriano en Cuaspud, el 14 de Diciembre
de 1.863, frente a Colombia, volcada la opinión
pública contra el Presidente García
Moreno por habernos llevado a tan desastrosa confrontación
armada, se reunieron secretamente Manuel Gómez
de la Torre, Camilo Ponce, Aparicio y Amadeo Rivadeneira
Ponce, los Canónigos Pablo Guevara, Nicolás
Rivadeneira, Nicolás Rodríguez y Antonio
Martínez y juntaron una buena suma de dinero
que pusieron en manos de un zapatero intrépido,
caudillo de un grupo de entusiastas hombres del pueblo,
para matar al tirano en el puente del Machángara
el día en que partiera a Guayaquil, viaje que
en breve debía realizar, pero como el zapatero
enfermó de gravedad y murió casi enseguida,
aborto la conspiración.
La noticia del complot se regó
por la ciudad en todos sus detalles. Poco después
Ponce ocupó el Ministerio de Hacienda que le
propuso García Moreno, enterado ya de todo,
pues quería hacerlo su partidario.
En 1.866 fue Presidente fundador
de la Conferencia de San Vicente de Paúl. El
67 salió electo Diputado por el Pichincha y
presidió la Cámara. Este Congreso fue
célebre por la calidad de sus miembros y porque
descalificó al Diputado García Moreno,
que con argucias y trampas había querido desplazar
a su antiguo profesor Dr. Manuel Ángulo, quien
había obtenido mayoría de votos en las
elecciones.
En Febrero de 1.868 fue designado
Ministro del Interior por su pariente el Presidente
Dr. Javier Espinosa, hombre ecuánime que se
autotitulaba liberal católico. La política
del país marchaba entre dos fuerzas antagónicas.
La representada por García Moreno que aunque
retirado a la hacienda Guachalá lideraba a
los terroristas y sostenía un sistema político
violento y opresivo La de los liberales católicos
con Pedro Carbo a la cabeza que agrupaba a lo mejor
del país. En Guayaquil al Dr. Francisco Javier
Aguirre Abad. En Quito a Manuel Angulo, Javier Endara,
Javier Espinosa. En Cuenca a Benigno Malo, Ramón
y Antonio Borrero, etc., que deseaban la paz y el
progreso para la República. Los urbinistas,
por estar exilados en Paita y Piura, no contaban para
nada ni constituían una fuerza política.
El gobierno trataba de sortear
los escollos que se presentaban entre dichos extremos
políticos, el Presidente mantenía una
genuina neutralidad como se vio de manifiesto con
ocasión del terremoto de Ibarra, que designó
a García Moreno para que actuare frente a la
tragedia y dispuso que Carbo escogiera los donativos
guayaquileños para auxiliar a las víctimas.
Tan tinosa política
comenzó a desmoronarse en Octubre cuando los
liberales lanzaron la candidatura presidencial del
Dr. Aguirre Abad que obtuvo el apoyo mayoritario nacional,
en tanto que García Moreno, viendo su impopularidad,
recién pudo lanzar la suya el 28 de Noviembre
y al darse cuenta de que iba a perder largo, pensó
en el atajo inmoral de una revolución, intrigando
a través de José Modesto Espinosa, que
ya era de su partido.
Puestos de acuerdo Espinosa
y el Ministro Ponce en los detalles, llegó
la noticia a oídos del Presidente, quen se
indignó considerándose traicionado por
su propio hermano a quien había criado como
hijo desde niño por ser mayor a él y
por su Ministro, a quien reclamó, obligándole
a renunciar. Entonces García Moreno, movido
por su carácter siempre autoritario, pidió
la reposición inmediata de Ponce. En igual
sentido se pronunciaron José Modesto Espinosa
que había vuelto a gozar de la protección
del generoso Presidente, su Confesor el Padre Cruciani
y el Nuncio Apostólico Monseñor Tavani,
quienes lejos de guardar la neutralidad propia de
sus condiciones de sacerdotes extranjeros lucraban
en política, interviniendo a gusto y placer.
A todos dijo que no el sencillo Presidente, sin considerar
que su negativa adelantaría cualquier golpe,
como efectivamente ocurrió en la madrugada
del 16 de Enero de 1.869. (1)
En 1.871 adquirió la
hacienda Ichimbía en San Blas al lado de Quito.
El 77 lideró con Rafael Carvajal la revolución
que el día 4 de Mayo iba a estallar contra
el Presidente Ignacio de Veintemilla y que abortó
antes de eso. Ponce era un agricultor a medio tiempo
pues tenía. Estudio Profesional. Su situación
económica había mejorado con el arrendamiento
de numerosas haciendas a la Curia capitalina, de la
que era uno de sus abogados principales. En 1876 colaboró
en el Gobierno del Presidente Antonio Borrero por
amistad con José Rafael Arízaga y a
la caída del régimen se asilaron en
la embajada de Colombia por varias semanas. El 14
de enero firmó el acta de pronunciamiento de
Quito contra Veintemilla, luego fue electo Miembro
de la Asamblea Nacional Constituyente y abogó
por la abolición del concertaje indígena,
para aprobar los decretos de construcción de
la Basílica Nacional en Quito y para llegar
a un Acuerdo con la Santa Sede sobre el cobro y distribución
de los Diezmos y Primicias de los que también
participaba el Estado a costa de la agricultura del
país y especialmente de las Comunidades que
eran las más perjudicadas.
Ese año ocupó
el rectorado de la Universidad de Quito y al serle
presentado el programa del partido republicano, redactado
por Juan León Mera, para "Unir a todos
los hombres honrados con exclusión de los radicales
que jamás pueden ser honrados" (Sic).
opinó que estaba de acuerdo "pues la verdadera
libertad es hija del catolicismo y solo a su sombra
puede desarrollarse y vivir.
(1) Fue tan grande el golpe moral que recibió
el Presidente Espinosa, que se recluyó en su
domicilio y no quiso salir de él, falleciendo
a consecuencia de un masivo infarto en 1.870 al año
justo de su caída.
En 1887 presidió la
Cámara del Senado y fue candidatizado a la
presidencia de la República por el Partido
Conservador, que se había quedado retrasado
en la marcha de las ideas políticas del país
y del mundo frente a un nuevo partido Progresista
que armoniza la religión con la Civilización.
Producidas las elecciones perdió
frente al candidato oficialista Dr. Antonio Flores
Jijón y pasó a la oposición con
los liberales Radicales de Eloy Alfaro, pues los del
ala de Pedro Carbo marchaban casi de acuerdo con las
días del Progresismo.
En 1.889 inició una
dura campaña contra el Presidente Flores Jijón,
atacando sus planes de gobierno y su ambicioso programa
de obras públicas, especialmente la construcción
del ferrocarril que iba de San Miguel de Chimbo a
Riobamba. En Mayo del 90, cuando Jorge Swieykowsky,
apoderado del Conde D' Oksza, remitió al Ministro
de Hacienda, Francisco Campos Coello, el proyecto
de un Contrato que abarcaba la Conversión de
la Deuda Externa ecuatoriana como requisito sinecuanom
para conceder el crédito al ferrocarril, a
fin de que fuera presentado al Congreso Extraordinario
del 15 de ese mes; Ponce alegó que el depósito
efectuado por D'0ksza, de dos millones de francos
en un banco parisino, habíase realizado sin
el conocimiento de nuestro Cónsul Clemente
Ballén y no se sabia si era en efectivo o en
valores fiduciarios, pues los telegramas de Ballen
no lo explicaban.-
Enseguida, abrió agria
polémica contra el sabio jesuita Padre Juan
Bautista Menten, Director de Obras Públicas,
con motivo del precio acordado por cada kilómetro
en dicha construcción y en 1.891 editó
"El Contrato D´Oksza ante el Consejo de
Estado, sobre la concesión al Conde Tadeo D´Oksza
para la construcción del ferrocarril San Miguel
de Chimbo- Riobamba" en 134 pags.
Rotas las hostilidades, no
trepidó en editar el 18 de Abril de 1.892 una
hoja insultante "La Argolla", opuesta al
consorcio económico guayaquileño Stagg
Caamaño y a la amplia parentela del Presidente
Flores Jijón que prácticamente gobernaba
el país.
Dicha hojita contenía
una serie de preguntas insidiosas de sarcásticas
alusiones a parentescos verdaderos - allí estaba
lo fuerte- del citado Presidente, con varios inversionistas
y contratistas nacionales- El escándalo fue
inmediato y duró mucho tiempo porque, a poco,
apareció un folleto del mismo titulo y redactado
por uno de sus sobrinos, Nicolás Clemente Ponce
Borja, donde se reproducía la hoja suelta y
se agregaban nuevas invectivas, con razones valederas
que conmocionaron la conciencia política del
país.
El Presidente Flores Jijón
había sido aludido en lo mas vivo de su ser
replico con “Nuevo reto a mis calumniadores"
Otro tanto lucieron el Cónsul Clemente Ballén
y José María Borja Pérez, quienes
esgrimieron argumentos técnicos, claros y concluyentes,
defendiendo el proyectado ferrocarril y el Contrato
D´Oksza: sin embargo de lo cual Ponce contratacó
con "La Argolla y el Nuevo Reto del Dr. Antonio
Flores" en 1.892, en 94 pags. y un Apéndice
también suyo de 18 pags. Esta polémica
amargó sobremanera al gobierno y causó
desprestigio en el país y aún en el
exterior, pues Flores Jijón pudo defenderse
con razones económicas solamente, sin desvanecer
los parentescos y por ende la falta de delicadeza
de sus agnados y cognados, que lucraban.
Así las cosas, en 1891
surgió el entente entre Liberales y Conservadores
a favor de Ponce para oponerse a la subida de otro
Progresista. Muerto el candidato General Francisco
J. Salazar de fiebre amarilla en Guayaquil el 21 de
Septiembre de ese año, fue reemplazado por
el Dr. Luis Cordero, también oficialista, quien
ganó las elecciones presidenciales de Enero
de 1.892 por 32.467 votos contra el oposicionista
coaligado liberal-conservador Camilo Ponce Ortiz que
obtuvo según cómputos del gobierno solamente
27.842.
En marzo y junio de 1.894 asistió
como plenipotenciario Ad-Hoc del Ecuador a las reuniones
celebradas en Quito con el Ministro del Perú
Emilio Bonifaz, a fin de suscribir un convenio adicional
al celebrado en 1.887, para concederle al Rey de España
las facultades de arbitro de equidad y no de derecho,
pero como Bonifaz no estaba autorizado, prometió
llevar la fórmula a conocimiento de su cancillería
y no se resolvió nada.
Al poco tiempo se conoció
el vergonzoso negociado de la bandera y suscribió
con el liberal Luis Felipe Borja Pérez un Manifiesto,
anatemizando dicho crimen, que conmovió a la
conciencia nacional y trajo como consecuencia numerosas
manifestaciones de protesta, que se fueron haciendo
cada vez más violentas y degeneraron en actos
subversivos. El Arzobispo Pedro Rafael González
Calisto, ante los graves disturbios nacionales, pidió
en la Pastoral del 28 de Enero de 1.895, que se conservara
la calma, pero ya era tarde. El 2 de Febrero Ponce
hizo circular una Hoja Volante exigiendo la renuncia
del Presidente Luis Cordero. El 17, el Concejo Cantonal
de Quito presidido por su pariente el Dr. Aparicio
Rivadeneira Ponce, hizo colocar coronas fúnebres
al pie del Monumento a Sucre en la plaza de Santo
Domingo. El Ejecutivo lo confinó a Riobamba
con Camilo Ponce, Camilo Daste, Ramón Aguirre
y otros dirigentes conservadores por tres semanas,
regresando a Quito el 5 de Marzo que se les levantó
la orden. Mientras tanto la Columna Victoria se había
sublevado en Ibarra al grito de "'Viva Camilo
Ponce" y aunque el 26 de Febrero atacaron Tulcán,
no tuvieron éxito.
El Canónigo de la Catedral
de Quito, Juan de Dios Campuzano, lanzó un
folleto incendiario titulado "Censura de los
actos administrativos" que causó conmoción
en la opinión católica y conservadora
del país, precipitando un alzamiemo la noche
del Miércoles Santo 10 de Abril al grito de
"Viva Camilo Ponce” que obligó al
Presidente Luis Cordero a salir con dos de sus hijos
a combatir con el arma al brazo en las calles. El
desconcierto en las filas gobiernistas era tan grande
que cuando los soldados se chumaban lo hacían
cantando "Viva Cordero/ grito nomás/ Camilo
Ponce/ me gusta más. "//El 11 fue allanada
la casa de Ponce en la calle Rocafuerte y como no
lo hallaron porque se había escondido en "Las
Herrerías" destruyeron su valiosa biblioteca.
El Arzobispo González Calisto, que no quería
más bullas, mandó a recoger las ediciones
del folleto de Campuzano y hasta le endilgó
en privado una soberana repucheta, lo mismo que al
Padre Segundo Alvarez Arteta, que desde el pulpito
en Ambato se había lanzado contra el gobierno
y después publicó el sermón en
hoja volante. Malos ejemplos - según el prelado-
que se prestaban para que otros sacerdotes hicieran
lo mismo, (2)
I como la situación
en la costa había salido de las manos del gobierno,
y existían varias montoneras que asolaban los
campos, Cordero terminó por excusarse el día
15, ante el Consejo de Estado, que designó
en su reemplazo al Vicepresidente Dr. Vicente Lucio
Salazar. Este formó gabinete con Ponce en el
Ministerio del Interior, Carlos Pérez Quiñónez
en Instrucción Pública, Rafael Barba
Jijón en Relaciones Exteriores, Pedro Ignacio
Lizarzaburo en Hacienda y José María
Sarasti en Guerra y Marina. Al momento de publicarse
el bando hubo gritos hostiles de "Abajo Ponce"
posiblemente lanzados por algunos malquerientes progresistas
y el aludido se negó a posesionarse.
(2) Habiéndose encontrado casualmente en la
Plaza Mayor de Quito Ponce y Campuzano, se habían
saludado así: —Buenos días señor
Presidente de la República —Buenos días
Ilustrísimo señor Arzobispo, Pues Campuzano
constaba primero en la terna presentada para el Obispado
de Ibarra que era como el paso previo al Arzobispado
quiteño y Ponce era el candidato fijo para
ocupar la Presidencia de la República, pero
la suerte les jugó a ambos una mala pasada.
El nuevo Gabinete convocó
a elecciones presidenciales para el 28 de Mayo y tranzó
con Julio Andrade y con Emilio María Terán
alzado en armas en Ambato, para que volviera la paz
a la República.
Tan buenas disposiciones políticas
se vieron empañadas por el súbito derrame
cerebral del Encargado Salazar y en su reemplazo fue
llamado el Dr. Carlos Matheus y Pacheco, Presidente
de la Cámara de Diputados, que gobernó
solamente días pues le reemplazó el
Dr. Aparicio Rivadeneira Ponce.
En Guayaquil se insubordinó
el populacho que lanzó las urnas a la ría.
El 4 de Junio la prensa clamó para que el Gobernador
del Guayas Dr. Rafael Pólit y el Intendente
General de Policía General Reinaldo Flores
Jijón, depusieran sus cargos ante una Junta
de Notables, como efectivamente sucedió, emigrando
con sus familias.
En la mañana del 5 los
soldados del cuartel de Artillería al saberse
abandonados por sus jefes se fueron a la sierra. El
acta de Pronunciamiento de Guayaquil fue hecha por
Luis Felipe Carbo y Amador a las doce de la mañana
del día cinco de junio en el despacho de la
Gobernación y comenzó a ser firmada
enseguida. Alfaro resultó electo Jefe Supremo
de la República y no Darío Morla como
al principio se había pensado, pues no teniendo
mando militar hubiera hecho un papel muy desteñido.
Camilo Ponce, Darío Moría, José
María Sáenz y Eloy Alfaro habían
sido los cuatro precandidatos del día anterior.
La revolución trajo
como consecuencia el debilitamiento de la posición
política de Ponce y de los conservadores de
la sierra, que abocados a un enfrentamiento armado
con los liberales de la costa, tuvieron que dejar
a las armas la definición de tan delicada crisis.
Después de Gatazo, Camilo
Ponce pasó a la penumbra, su hora triunfal
había transcurrido y ya nadie se acordaba del
viejo político conservador. Otras figuras tomaban
relieve y ocupaban el candil de la política
nacional. Por eso, quizá entristecido por el
injusto abandono, vivió los últimos
años de su existencia en el retiro de la vida
privada, del estudio, la agricultura y sin ser molestado
por el gobierno, hasta que ocurrió su muerte
el 2 de junio de 1.900, de solo 61 años de
edad y fue enterrado en la Capilla de las Almas de
la Catedral de Quito.