ANTONIO RAIMONDI
GEOGRAFO.- Nació
el 19 de Septiembre de 1.826 en Milán, Italia.
Desde niño mostró inclinaciones por
las ciencias naturales, devoraba libros de viajes,
sobre todo los de Colón, el Capitán
Cook, Humboldt, Duinont D´ Urville, Boussingault
y pensó que el Perú era una nación
prácticamente desconocida, al observar con
admiración un inmenso cactus, en el Museo Botánico
de Milán, cuyos brazos habían sido recortados
para que pudiera caber en un espacio grande pero cerrado,
donde había crecido el ejemplar, llevado por
algún viajero curioso del Perú. Entonces
leyó al gran naturalista Buffon que le abrió
al mundo de las Ciencias Naturales y se empeñó
en esa clase de estudios en los que sobresalió
por su constancia e interés.
En 1.848, al estallar la revolución
liberal de París que derrocó al rey
Luis Felipe de Orleans, los ciudadanos de Milán
se sumaron a las tropas de Carlos Alberto del Piamonte
- Cerdeña y atacaron a las guarniciones austriacas
que lograron con esfuerzo retirarse a sus bases de
Venecia mientras Garibaldi pasaba a Roma.
El joven Raimondi intervino
en esas jornadas de gloria para la naciente Italia
y conoció lo efímero de la victoria,
pues cuando los austriacos volvieron al combate y
destruyeron a las fuerzas de Carlos Alberto en la
batalla de Novara, tuvo que huir al sur, con el héroe
Manara, cuadillo en las cinco jornadas gloriosas de
Milán.
Mientras tanto el rey Carlos
Alberto había abdicado en favor de su hijo
Víctor Manuel II y los austriacos recuperaban
el norte de Italia, a tiempo que los franceses enviados
a auxiliar al Papa, se apoderaban de Roma, expulsando
a los valientes garibaldinos que terminaron por disolverse
en las zonas montañosas de la Italia Central.
A consecuencia de la desilusión provocada por
tales fracasos, el joven científico decidió
viajar para aumentar sus estudios de la naturaleza
y el hombre, tomó el bergantín "La
Industria" y arribó en 1.850 al Callao.
El Dr. Cayetano Heredia, Director
del Colegio de la Independencia que después
transformaría en Escuela de Medicina, le dio
empleo como clasificador de las especies zoológicas
y mineralógicas de ese Instituto.
En 1.851 ascendió a
catedrático de Historia Natural y con interesantes
innovaciones cambió la forma que hasta entonces
había tenido la enseñanza de tales conocimientos
en el Perú.
En 1.852 organizó por
su cuenta una primera excursión científica.
Transmontó los Andes, arribó a Chanchamayo
y encontró un ejemplar del cactus peruvianus
en la región de Chanta, una de las más
altas del mundo, igual al observado con tanta atención
en Milán. Luego investigó las vertientes
que originan el río Marañon y convivió
largos meses con las tribus salvajes del río
Ucayale, familiarizándose con ellas.
En 1.854 editó un "Informe
sobre la existencia del guano en las islas de Chincha".
El 56 figuró entre los maestros fundadores
de la Facultad de Medicina de San Fernando. Entre
1.859 y el 61 viajó por la región del
Amazonas y fue reemplazado en su cátedra por
el Dr. Miguel Colunga. De regreso inauguró
el Curso de Química Analítica y con
el tiempo fue el primer Doctor de la Facultad de Ciencias
y ocupó el decanato.
Ya era ampliamente conocido
por diversos trabajos científicos publicados
en las principales revistas. El 57 había editado
como texto "Elementos de Botánica",
el 58 "Minería", el 61 "Apuntes
sobre el mineral de Hualgayoc", el 62 "Ligera
reyislá histórica sobre los hechos en
el Perú en las Ciencias Naturales y de los
escritores que se han ocupado de la Historia Natural
del mismo" aparecido en los Anales Universitarios
del Perú y "Apuntes sobre la Provincia
Litoral de Loreto" en la Revista de Lima. El
64 "Análisis de las aguas termales de
Yura, aguas minerales de Jesús y aguas potables
de Arequipa". El 66 "Análisis de
una agua termal sulfurosa del Departamento de Cajamarca"
en Gaceta Médica de Lima. El 67 "On Geology
of Perú" y un "Informe sobre las
salinas de Huacho" en El Peruano. El 71 publicó
"El Guano y el Salitre en sus relaciones económicas
e industriales". El 72 "Cuprocalcita, nuevo
mineral de cobre" en Anales de la Sociedad de
Francia.
En 1.872 renunció a
su cátedra en la Facultad de Medicina para
consagrarse por entero a la edición de sus
obras científicas y volvió a visitar
todo el Perú, estudiando y observando con detenimiento
la fauna y la flora, la mineralogía y geografía
de las tres regiones: costa, sierra y selva. A la
Facultad de Medicina donó su valiosa colección
de minerales y plantas para formar un Museo de Historia
Natural, base del que hoy ostenta su ilustre nombre,
con secciones de Antropología, Zoología,
Botánica, Geología, Mineralogía
y Paleontología.
Entre 1.874 y el 75 polemizó
sobre el guano con numerosos artículos largos
que dieron mucha luz sobre el problema pues siempre
fue un científico estudioso de la realidad
que trataba de popularizar las Ciencias Naturales
haciéndolas asequibles al grueso público
lector. De esta época son sus trabajos "Guano
y Salitres, observaciones a la Memoria del señor
Demaison", Apuntes sobre el Guano y las aves
que lo producen" aparecido en el diario El Siglo,
“Guano y Salitre”. Réplica a un
folleto titulado”: El Guano y el Salitre en
sus relaciones económicas e industriales".
"Memorial que desde la ciudad de Londres eleva
al Soberano Congreso del Perú, con motivo del
Convenio ajustado el 15 de Abril del presente año
(1.875) entre el señor Ministro de Hacienda
y Comercio y don Federico Ford, como representante
legal de la Casa Dreyfus Hnns. y Cía.".
En 1.875 inició su obra
de mayor envergadura titulada "El Perú"
pero solo alcanzaría a publicar tres tomos
en vida, tres más que aparecieron después
y numerosísimas anotaciones quedaron en sus
Cuadernos de Trabajo depositados en la Sociedad Geográfica
Del Perú, consumidos en el incendio de 1.941
que arrasó la Biblioteca Nacional del Perú
en el centro de Lima. (1)
En sus obras hace un recuento
pormenorizado de sus viajes, estableciendo extensos
recorridos en detalles que denotan una voraz curiosidad
por todo lo humano en función de lo geográfico.
Era un intelectual imaginativo y veraz, por eso se
la calificado de viajero científico y romántico.
Todo quería verlo por si mismo y cuando sus
fuerzas le abandonaban se atormentó de no culminar
tan atrevida empresa, fruto de un plan de grandiosas
proporciones, que avizoró con su notable capacidad
de trabajo y feliz memoria. Murió en San Pedro
de Lloc el 26 de Octubre de 1.890 cuando solo frisaba
64 años de edad.
La obra de Raimondi puede ser
dividida en capítulos. En Materia de Geografía
escribió una importantísima síntesis
sobre la evolución histórica de esa
ciencia en el Perú desde los Incas hasta el
siglo XIX que incluye mucho material sobre Guayaquil
y su zona costera. Esta Monografía está
considerada un Clásico de las letras sudamericanas
pues su autor tuvo que leer las Crónicas sobre
la Conquista española reconstruyendo el itinerario
seguido por Francisco Pizarro desde Tumbes hasta el
Cusco, las Relaciones Geográficas coloniales
que son de gran lentitud, los libros de Viajeros,
los Diarios de Exploradores sobre todo los de los
Misioneros de Santa Rosa de Ocopa, las Memorias de
las Comisiones de Límites, los Croquis y
(1) Lo suyo hubiera podido
llenar veinte volúmenes en cuarto de aproximadamente
500 pags., cada uno.
Documentos Cartográficos, muchos de los cuales
ya no existen. También dejó un "Mapa
General de la República" incorporando
hasta los nombres de los sitios arqueológicos,
en 32 hojas de 65x50 cmtrs. cada una, a escala de
1:500.000, de innegable mérito, paciencia y
utilidad.
En Geología y Paleontología
encontró fósiles de especies totalmente
nuevas, aporte considerado como uno de los más
importantes en Sudamérica.
En Mineralogía editó
en 1.878 "Los Minerales del Perú"
en 300 pags., con el Catálogo razonado de los
principales tipos de minerales de esa República.
Luego de su fallecimiento tan importante obra tuvo
que ser completada pues no valía la pena comenzar
otra porque contiene mil ejemplares catalogados con
una veintena de variedades no conocidas bautizadas
con nombres alusivos a los sitios de los hallazgos
y con apellidos de científicos amigos suyos.
En Botánica formó
colecciones con más de quinientas especies
vegetales peruanas entre los cuales hay ochenta descubiertas
por él. También un herbario para el
Instituto de Farmacia de más de quince mil
ejemplares, pero su mayor mérito fue que para
complementar su obra iluminó a colores más
de dos mil especies, demostrando ser un consumado
artista.
En Zoología recogió
mil quinientos moluscos terrestres y fluviales, quinientos
marinos, cuatro mil insectos y mil doscientos sesenta
y cinco aves que sirvieron para que Ladislado Taczanowski
redactara su "Ornithologie du Pérou"
en cuatro extensos volúmenes.
En Etnología descubrió
el famoso monolito o Estela de Chavin, hoy bautizado
con su nombre, que se guarda en el Museo Arqueológico
de Lima y en cuyos trazos halló la posible
relación de las culturas Tiahuanacu, Chavin,
Manabí y San Agustín integradas, de
suerte que el Monolito es una síntesis cultural
de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.