GARCIA TULCANAZA
CACIQUE.- Nació
hacia 1.535 según lo relatan Piedad y Alfredo
Costales en la obra "Los Señoríos
del Norte Andino del reino de Quito. " Carlos
Emilio Grijalva en su "Monografía de Tulcán"
expresa que los caciques más antiguos de que
se tiene noticias en esa zona fueron: Francisco, Diego,
Miguel y Juan Tulcanaza.
Los Tulcanaza eran caciques
en los territorios del norte del Ecuador y sur de
Colombia y aunque se bautizaban y llevaban nombres
cristianos seguían siendo infieles y no habían
abandonado sus antiguas creencias. Su centro ceremonial
era Tulcán donde residían, pero mantenían
su señorío en una área mucho
mayor.
Entre 1.567 y el 68 García
Tulcanaza participó contra la rebelión
de los indios Tomolos y los indios Bravos. Era un
Cacique ladino porque hablaba y escribía correctamente
en idioma español y gozaba de voz y mando.
Después de dicho alzamiento, pacificó
militarmente al resto de las tribus alzadas y ayudó
a la consolidación del poder de los blancos.
El Oidor de la Audiencia de
Quito, Juan Barrio de Sepúlveda, en un Informe
enviado a la Corona dijo: "El Cacique de Tulcán,
García Tulcanaza, tiene a su cargo la reducción
y conversión de los infieles...entra con su
gente a correr la tierra adentro -de los dichos indios
infieles de Barbacoas...persuadiéndolos por
medio de misioneros cristianos.
En 1.587 hizo su primer viaje
a la región occidental y caliente de la costa,
que dio por resultado que salieran a Tulcán
el Cacique de los Malabas y algunos de sus indios
para ser bautizados. La audiencia recién tuvo
las primeras noticias de la existencia de los Barbacoas,
que salieron a dar obediencia al rey en Mallama, así
como de los Nurpe o Puntales, los de Mayasquer y los
de la provincia de los Abades. En premio fue declarado
Cacique Gobernador de Barbacoas Alta que hoy pertenece
a Colombia y de los indios Malabas de la actual Esmeraldas,
para que recaudare sus tributos. Durante sus correrías
en la costa había hallado cautivo en poder
del antropófago Cacique Alpan al español
Juan Ortega de la Torre perdido de un navío,
que estaba sirviendo a Alpán y ya listo para
ser comido. Igualmente encontró a cuatro indios,
tres varones y una hembra, en poder de otros Caciques
y a todos los cuales sacó con sus hijos y gente
liberándoles de dicho cautiverio para conducirlos
a Quito. Posteriormente figuró adquiriendo
tierras en la jurisdicción del valle del río
Chota. En 1595 comenzó a disputar ante la Audiencia
con el vecino Encomendero de Pasto, Miguel de Erazo,
por los indios de Chilincal y otras jurisdicciones
en Barbacoas, que Erazo también pretendía.
Finalmente resultó que dichos indios eran de
la Corona Real.
En 1.597 transmitió
la responsabilidad de pagar los tributos a su hijo
mayor legítimo Matheo Tulcanaza, quien entregaba
pesos y alcanacos (piezas tejidas de algodón)
figurando con la misma dignidad que tenía su
padre. Matheo sabía leer y escribir y gozó
de buena posición económica por ser
Cacique ladino.
Al finalizar el siglo XVI el
cacicazgo de los Tulcanaza alcanzaba hasta los confines
de Barbacoas y comprendía a cinco pueblos o
reducciones llamados San Felipe de Mayasquer, San
Juan de Tocombi, los Santos de Sintal, Santiago de
Chical y la Natividad de Nuestra Señora de
Quinchuí donde residían indios vasallos
que tributaban al rey. Por el sur llegaba hasta Santa
María del Puerto en las siete bocas del río
Mira en el Pacífico.
En 1605 García Tulcanaza
gestionó en Caranqui la devolución de
un terreno de cuatro y media cuadras de extensión.
Falleció en 1.606, posiblemente en Tulcán,
centro de sus dominios, de 71 años de edad,
tenido y considerado como sujeto principal en la Audiencia.