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ALFREDO J. VALENZUELA VALVERDE
MEDICO.- Nació en Guayaquil el 23 de Octubre de 1.878 y fueron sus padres legítimos Alfredo Valenzuela Reina natural de Guayaquil, descendiente por la rama materna del inca Huayna Capac, empleado que fue de Max Muller, luego propietario del aserrío "María" en la orilla del río que alquiló a los Bruno y finalmente terminó por vender e Isabel Valverde Letamendi, única hermana del ilustre escritor Miguel Valverde cuya biografía puede verse en el Tomo I de este Diccionario.

El mayor de una familia de tres hermanos, nació sietemecinos en la casa de los Reina frente a la iglesia de San Alejo y creció alegre, dicharachero y juguetón. Tenía un excelente oído musical, podía repetir silbando cualquier tonada y la interpretaba al piano por difícil que fuere. Poseía una especial condición para imitar animales y el acento de las personas sobre todo si eran serranas o extranjeras, burlándose sin que se dieran cuenta pues siempre fue en extremo bromista. Su madre, que era estricta, le condenaba a sentarse a coser una interminable colcha de retazos (de bregué) como castigo. Un día que no quiso lentejas le premió con una semana enterado de dicho platillo para que lo aprendiera a comer.

Siguió la primaria en el Liceo Rocafuerte de su ilustrado tío segundo el Pedagogo Manuel María Valverde y en los ratos de ocio escribía a mano ocho copias de un periodiquillo noticioso donde anotaba todo suceso de interés citadino, desde los meramente sociales hasta los políticos. Vendía las primeras siete copias y la última obsequiaba a su mamá, que llegó a coleccionarlas en un cajón.

De doce años inició la Secundaria en el Vicente Rocafuerte con gran aprovechamiento hasta graduarse de Bachiller en Filosofía el 14 de Abril de 1.896 durante el rectorado del Dr. Francisco Campos Coello que le estimaba y protegía. Entonces, para ayudar al mantenimiento de su hogar, preparó niños escolares y durante el Incendio Grande del 5 al 6 de Octubre luchó denodadamente contra el fuego. Años después le nombrarían Comandante Honorario del Cuerpo de Bomberos.

En Octubre del 97 ingresó a la Facultad de Medicina pues se sentía atraído por las Ciencias Naturales. Era un joven agradable, blanco, pelo negro, robusto y de regular estatura que fumaba poco y casi por spleen. De mirada penetrante y fácil sonrisa, hacía reír con sus chispeantes salidas de buen humor, por eso era tan popular entre sus amigos y conocidos que le querían bien.

Desde 1.898 formó parte de la Asociación Escuela de Medicina y escribió unos "Apuntes de Química Orgánica". Ese año estuvo entre los fundadores del "Boletín de Medicina y Cirugía" y fue su primer Director.

En 1.899 publicó "La Epidemia de Gripe" primero de sus trabajos, mas bien periodístico, aunque se atisban penetrantes generalizaciones científicas. También dio a la luz "Dos Casos de Cisticercosis Cerebral" y "Fisiología General" y comenzó como Interno del Hospital General. Lector incansable, hablaba inglés, francés, italiano, alemán y algo de latín y griego, todo ello aprendido en el colegio con profesores, amigos y diccionarios.

El 5 de Abril de 1.900 se Licenció en Medicina y el 20 de Febrero de 1.902 adquirió el Doctorado con una tesis sobre las Pleuresía y el máximo galardón universitario pues fue Premio Contenta. Quizá por ello, meses después le designaron Fiscal de la Facultad de Medicina con sueldo. En 1.901 escribió sobre la sífilis.

En 1.902 acompañó a Quito a su tío Miguel Valverde, nombrado Ministro de Interior por el gobierno del General Leonidas Plaza. Antes y después de las horas de oficina atendía a sus pacientes, de suerte que logró formar una nutrida clientela.

A fines de año decidió reintegrarse al puerto principal, con los ahorros que trajo adquirió un terreno en Pedro Carbo y Colón y comenzó la construcción de una casita para habitar con sus padres y hermanas en el piso alto y tener el consultorio en los bajos. Profesor de Higiene y Cosmografía en el Vicente Rocafuerte, eran sus inseparables amigos en dicho plantel Francisco Campos Rivadeneira y Pedro José Huerta. En 1.903 fue de jefe a la Sala San Jacinto del Hospital General, cargo que desempeñó hasta su muerte con una entrega generosa y total pues el sueldo era escasísimo. En 1908 fue designado Profesor sustituto de Clínica Interna en la Facultad de Medicina y renunció al Vicente.

En 1.907 conoció a la joven María Luisa Barriga Marín, a la que casualmente vio una tarde asomada a la ventana de su casa en Mejía y Colón y empezó a enamorarla con tarjetas y versos: Fragmentos. // María, no he visto nombre tan suave y angelical/ Así se llama la Madre de Dios que reina en los cielos /Así se llama la Virgen con quien sueñan mis desvelos...

Ella era huérfana y vivía al cuidado de su tía Maria Luisa Marín Zumaeta, quien se entusiasmó con la personalidad y el humor del "Doctorcito" aunque a la chica más le gustaba otro pretendiente, Otton Ycaza Overberg, porque tenía los ojos azules; pero tanto insistió la tía que logró convencerla y hubo matrimonio en 1.908. (1)

(1) Durante la epidemia de Fiebre Bubónica de 1.907 apareció muerta una rata en casa de las Barriga Marín. Valenzuela, temiendo el contagio, insistió para que las chicas pasaran a la quinta "La Esperanza” de su amigo Víctor Emilio Estrada en el sur de la dudad, donde también fueron sus dos hermanas. María Valenzuela, una de ellas, fue atacada de la bubónica allí y a pesar de que sanó, quedó tan débil que falleció al poco tiempo, después de un almuerzo, posiblemente de un sincope cardíaco.
En 1.910 presidió la Junta Patriótica de Guayaquil durante la movilización nacional contra el Perú y prestó servicios en la Cruz Roja. Entre 1.911 y el 25 dictó clases de Patología Interna en la Universidad. En 1.912 ascendió a Médico Jefe de la sala San Jacinto donde llegó a formar Escuela de Clínica Interna y discípulos como el Dr. Juan Tanca Marengo. Ese año fue médico de la Misión Científica Francesa que arribó al Ecuador.

En 1.913 falleció su madre de un cáncer y como su hermana María Inés casada luego con Juan Illingworth Icaza quedara muy nerviosa y devolvía todos los alimentos, la condujo a Europa para hacerla tratar. En Londres padeció una severa pulmonía que casi le llevó a la tumba.

De regreso adquirió un coche a caballo y el 14 compró los derechos de sus cuñadas en la casa de los Marín que tenía un hermoso tumbado pintado en la sala por Pereira donde instaló el amplio recibo de su nuevo consultorio.

Atendía en el saloncito de al lado y puso un pequeño laboratorio de análisis de orina para saber la urea y el azúcar de sus pacientes, tomaba la presión y la temperatura y examinaba detenidamente a cada persona luego de hacer la ficha médica, que contenía todos los datos posibles desde las enfermedades de los mayores de cada familia hasta las nimiedades propias.

No era un genio pero tenía ciertas cualidades magnéticas que servían para tranquilizar a su clientela, a la que recetaba fórmulas magistrales que ellos guardaban como oro en polvo, tal su fama.

Su prestigio como Clínico no tenía parangón en la ciudad y era infaltable en las famosas Juntas de Médicos donde se discutían problemas científicos con ardor. 1 donde otros galenos se declaraban incompetentes y otros se equivocaban, él acertaba con relativa facilidad. El 12 falleció su hijo mayor a consecuencia de unas vacunas que le fueron administradas por el pediatra, pues tenia por costumbre jamás recetar a los suyos. En 1.915 presentó al I Congreso Médico reunido en Guayaquil una ponencia sobre la Fiebre Tifoidea en nuestra ciudad que salió en 44 pags., y con otros colegas figuró entre los Fundadores de la Sociedad Médico Quirúrgica del Guayas.

En 1.918 colaboró con el sabio japonés Hideyo Noguchi en la prueba de la Luetina para la sífilis y publicó unos resultados en 5 pags. En 1.921 dio a la luz un "Breve resumen sobre la patología ecuatoriana y su distribución geográfica" en 57 pags., con estadísticas de mortalidad. En noviembre del 22 concurrió al VII Congreso Médico Latinoamericano celebrado en La Habana con las ponencias "Myasis cutánea" que editó en 8 pags., y diversos grabados y con "Beriberi" en 31 pags.

De regreso dictó cuatro conferencias Magistrales en el Hospital General, editadas en otros tantos folletos en la Imprenta La Reforma, sobre: "Ankylostomiasis, "Leishmaniasis", "Esporotricosis" y "Encefalitis Epidémica", que dieron impulso a los estudios de Medicina Tropical. También comenzó a estudiar el paludismo con el folleto "Algunas formas bizarras del paludismo pernicioso.

"Su consultorio siempre permanecía lleno hasta altas horas de la noche y sin embargo se daba tiempo para la cátedra, el Hospital y sus escritos científicos pues era un hombre múltiple; pero su anecdotario no se quedaba atrás, porque trataba a la clientela con desenfado y hasta con burlas que se las toleraban por su personalidad maravillosa. Otro rasgo suyo era la manía del ahorro permanente, pues habiendo sido pobre adquirió la costumbre de vivir endeudándose para comprar casas hipotecadas, al punto que cuando murió era propietario de catorce edificaciones en el centro de la urbe y de casi todo el Cerro del Carmen, cuyas primeras adquisiciones realizó en 1.916 a los Padres Dominicanos. En 1.924 compró un auto pequeño marca Ford y contrató un chofer porque no le gustaba manejar.

En 1.924, al ocurrir el fallecimiento del Dr. Miguel H. Alcívar y vacante el rectorado de la Universidad de Guayaquil fue electo por el Congreso Nacional. Ya era el médico más prestigioso y una notabilidad en los medios científicos de la República. En el rectorado trató de innovar, fundó la "Societa Universitatis Guayaquilensi" y con las multas impuestas a los profesores incumplidos dio vida a esa institución pero al producirse en 1.925 la Revolución Juliana, los políticos obstaculizaron su labor mandándole a revisar los archivos y renunció en Agosto.

En Noviembre fue electo Caballero de la Corona de Italia, ese año editó un folleto sobre la "Lepra" con datos históricos proporcionados por su amigo Huerta sobre ese mal en Guayaquil y el país durante el coloniaje y la república, con algunos cuadros clínicos. Posteriormente, el 34, insistió en el tema con ¿Cómo examino y cómo trato a los Henzenianos." En 1.926, tras su séptimo hijo, para evitar que le repitiera a su esposa a quien amaba mucho, el ataque de uremia que la había tenido postrada toda el embarazo en una cama y sabiendo que de esa misma enfermedad había muerto su suegra, se trasladó a Europa con todos los suyos a fin de que sus hijas estudiaran en Suiza. Al arribar a Amberes fue convencido por Lisímaco Guzmán Aspiazu que estaba de Diplomático en Bélgica para que dejara a las chicas en Bruselas, donde también se impartía una excelente educación. Por tal motivo, tras matricular a sus hijas y dejarlas viviendo en dicha capital con su esposa, regresó a Guayaquil, pero todos los años volvía por cortas semanas. (2).

En 1.926 fue designado Agregado ad-honorem a la Legación del Ecuador en Bélgica, El 29 concurrió a las IX Jornadas Médicas celebradas en Bruselas y en los Hospitales de la Charité y Boursseis practicó por varias


(2) Los estudios duraron hasta 1.934 en Bruselas con un paréntesis de un año en Londres.
semanas. El 33 intervino en las IX Jornadas Médicas. En uno de esos viajes sanó al Rey Alberto I de un paludismo adquirido en el Congo que los médicos belgas no podían diagnosticar. Por tal motivo le fue obsequiado un finísimo reloj de oro de bolsillo y el Collar de la Orden del Rey Leopoldo.

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