REINALDO FLORES JIJÓN
GENERAL.- Nació
en el Palacio Presidencial el 14 de Septiembre de
1.840 durante el segundo mandato de su padre el general
Juan José Flores, casado con Mercedes Jijón
y Vivanco, quiteña. Cinco años después
y a causa de la revolución nacionalista del
6 de Marzo y de los Tratados de la Elvira, salía
su padre a Europa, dejando a la familia en Quito.
En 1.853 su padre dirigió la invasión
naval a Guayaquil y fueron expulsados del país.
Entonces partió con su madre y hermanos a Santiago
de Chile donde les esperaba su padre. Ingresó
a la escuela militar y recibió tres años
de lecciones. A principios de 1.857 entró en
la Marina de la República del Perú y
conquistó los galones de Alférez de
Fragata.
En 1.858 fue admitido en la
escuadra Británica del Pacífico que
comandaba el Almirante Seymour y sirvió un
año a bordo de los cruceros "Monarch"
y "Retribution", separándose para
venir al Ecuador con motivo de los sucesos que aquí
se desarrollaban y en los que tomó parte activa
con su padre que había amistado con García
Moreno. El 24 de Septiembre de 1.860 estuvo en el
paso del estero Salado y batió a las tropas
guayaquileñas del General Guillermo Franco
Herrera.
En 1.862, con el grado de Sargento
Mayor y al frente del Cuarto Escuadrón de Húsares
de la muerte, peleó en la batalla de Cuaspud
contra la vanguardia enemiga; pero la acción
resultó desastroza para los ecuatorianos pues
la caballería se atascó en el lodo y
fue prácticamente diezmada. Herido y envuelto
por el enemigo fue tomado prisionero y sólo
recobró su libertad cuando se firmó
y ratificó el Tratado de Pinsaquí.
El 1ro. de Octubre de 1.863
ascendió a Capitán, poco después
salió del ejército para trabajar las
propiedades de su padre en Babahoyo. Por entonces
contrajo matrimonio con Ana Caamaño y Cornejo,
unión feliz con ocho hijos.
En febrero de 1.879 intentó con Vicente Paz
y otros más una revolución contra el
gobierno del Presidente Ignacio de Veintemilla, pero
al fracasar fueron perseguidos, apresados y desterrados
a Lima. (1). En 1.881 pudo regresar con permiso y
bajo vigilancia de las autoridades, concibió
el audaz proyecto de apoderarse de uno de los cuarteles,
fue descubierto y volvió a salir al Perú
en Julio de 1.882-
En Lima se dedicó afanosamente
a organizar la expedición del Sur que en noviembre
invadió la frontera de Loja y se puso a las
órdenes del General Francisco J. Salazar. Flores
siguió como Jefe de Estado Mayor comandando
la Primera División y asistió a todas
las acciones hasta que el 10 de Enero de 1.883 tomaron
Quito, entrando por la Plaza de Santa Clara.
Casi enseguida comenzó
la movilización armada de los Restauradores
a la costa. Allí actuó como Jefe de
Operaciones con Campamento en Mapasingue y al caer
la ciudad el 9 de Julio ocupó uno de los cuarteles.
En la Asamblea Nacional reunida en Quito le fue negado
el ascenso a General.
En 1.884 Alfaro se presentó
en las costas del norte del Ecuador con un buquecito
armado de nombre "Alajuela". El primer encuentro
tuvo lugar en aguas de Tumaco y fue indeciso. Alfaro
siguió a Manabí y Flores le salió
el 30 de noviembre a bordo del vapor "9 de Julio",
acompañado de "El Huacho" y de tres
buquecitos menores "Sucre", "Victoria"
y "Mary Rose". La pequeña flota era
comandada por Nicolás Bayona, actuaba de secretario
Pacifico Arboleda, el coronel Juan Villavicencio dirigía
el Estado Mayor y habían 300 hombres para el
combate. El "9 de Julio" era un vapor casi
nuevo y de mucho andar, no así el “Guacho”
que casi no podía desplazarse
(1) Otros detenidos fueron
Rafael T. Caamaño. Federico Galdós,
José Ramon de Sucre, Enrique Pallares, Pedro
José, Obdulio y José Antonio de Rubira,
Manuel Ignacio García.
por la vetustez de su máquina que además
estaba en pésimo estado, por eso tenía
que ser remolcado cada cierto trecho.
El 2 de Diciembre se enteró
Flores en Salinas de que las fuerzas gubernistas habían
derrotado a una partida de montoneros liberales en
Portoviejo, que la situación estaba prácticamente
dominada en Manabí y dada la superioridad de
su vapor, decidió buscar y atacar al "Alajuela"
para limpiar nuestras aguas de liberales. De entrada
decretó el cierre de los puertos de Manta y
Bahía. El 3 encontró al "Alajuela"
encerrado en la desembocadura de Bahía teniendo
que esperar la entrante para poder salir.
Como Flores lo sabía,
decidió aprovechar la mañana siguiente
para ir a ver qué le había pasado al
"Huacho", que se hallaba muy retrasado y
para dejar parte de su tribulación en las playas
de Jaramijó, a fin de que avanzaran por tierra
y encerraran a los liberales en un movimiento de pinzas.
El 4 realizó igual movimiento y otra vez el
5, patrullando las costas manabitas del norte a fin
de contactar con los suyos, pero al regresar por la
tarde no halló al "Alajuela" que
se había escapado con las primeras aguas de
la marea e iba en percusión del "Huacho",
al que encontró en aguas de Jaramijó
a la una de la madrugada del 6, tomándole por
abordaje.
Los del "Huacho"
dispararon un cañoncito, cuyo ruido se oyó
a lo lejos, donde estaba el "9 de julio".
Flores acudió al combate, mientras los liberales
daban buena cuenta de la casi totalidad de las fuerzas
del "Huacho" en una carnicería sin
precedentes, pues ambas naves seguían fuertemente
unidas por sogas.
Al darse cuenta Alfaro que
se le venia Flores con los suyos quizo espolear al
"9 de Julio" pero fue evitada la maniobra
y así estuvieron ambos vapores algunos minutos,
mientras el "Alajuela'" era consumido lentamente
por un fuego que se había declarado en cubierta.
Entonces el Jefe liberal ordenó
hundir la nave y lanzarse a la playa de Balsamaragua
cerca de Crucita, escapando hacia las selvas a Tumaco
y Panamá, mientras las fuerzas gobiernistas
quedaban dueñas de la situación aunque
con enormes pérdidas.
En Octubre del 85 Alfaro editó
"Campaña de 1.884", Flores le replicó
con "La campaña de la Costa. 1.885"
y Pacífico Arboleda con “Refutación
del Combate de Jaramijó”
Ese año salió
del ejército y pasó a la colecturía
de Sales en Babahoyo, en Julio del 86 alcanzó
el grado de General de la República, por decreto
de las dos Cámaras reunidas en Congreso Pleno,
por 42 votos contra 14 y 1 en blanco.
En 1.888 desempeñó
la Comandancia de Armas de Guayaquil durante los últimos
meses de la Presidencia de Caamaño y fue ratificado
por su hermano Antonio Flores Jijón. (2) En
dichas funciones aún se encontraba el 4 de
Diciembre de 1.894 cuando se conoció el negociado
de la venta de la Bandera y hubo una reunión
cívica en la Plaza Rocafuerte. Las estatuas
de los próceres Bolívar y Rocafuerte,
únicas que existían en la ciudad se
cubrieron de crespones de luto, comenzó una
masiva protesta ciudadana.
(2) El 8 de abril de 1.888
fue fusilado cerca del cerro Santa Ana de Guayaquil
el valiente guerrillero liberal Amador Viteri, joven
de no más de 25 años. El suplicio se
realizó con todo el aparato de esos tiempos.
Wilfrido Loor anota que Viteri era de un gran temple
y que al ser conducido al patíbulo le tocó
pasar por el balcón de la casa del General
Reinaldo Flores, quien imprudentemente se había
asomado a contemplar tan triste espectáculo.
Viteri no se contuvo al verle y le gritó "En
breve irás a donde ahora voy, pero mientras
llegue ese día tu vida será la de un
miserable." La profecía no se cumplió
pues Flores murió 16 años después
en su cama, de muerte natural, pero en el Guayaquil
de 1.888 el asunto se prestó a mil comentarios
y discusiones.
El Gobernador Plácido Caamaño no creyó
que debía permitirse tal tipo de demostraciones
y propuso a Flores que saliera a contener al populacho,
pero este se negó para evitar inútiles
derramamientos de sangre.
En Enero de 1.895 comenzaron
en Milagro las montoneras montubias, Plutarco Bowen
ocupó Daule en Mayo. El día 29 sostuvo
Flores un cruce de palabras con Caamaño que
terminó a bofetadas. Flores renunció
en la mañana del 4 de Junio ante una junta
Cívica pues era un militar de honor y antes
de ausentarse con su esposa e hijos a Lima lanzó
una Proclama, que en su parte saliente dice:
"Cuando se descubrió
el inicuo atentado a la bandera con el malhadado negocio
del Esmeraldas, me habéis visto romper hasta
íntimos lazos para impugnar este crímen
monstruoso y sin ejemplo en la historia..." A
la mañana siguiente, viéndose abandonado
de sus jefes, los oficiales y soldados de la Artillería
y demás cuerpos quienes se ausentaron de sus
cuarteles y partieron a la sierra en forma desordenada,
se embarcó junto a los suyos y partió
al Perú. EL populacho tomó los locales
y vivando la revolución.
Residió en Lima con
los suyos y falleció en el Balneario de Barranco,
al lado de dicha capital, el 3 de Julio de 1.904,
de tan solo 64 años de edad. Fue un militar
sereno, valiente, leal y en lo social brilló
por sus buenas prendas de cultura y caballerosidad
sin tacha. Blanco, alto, robusto, de patilla anchas
y nariz grande y caída. Su trato llano, cortés
hasta ceremonioso pero sin afección, denotaba
al hombre de mundo.
Existe un hermoso retrato equestre
suyo, donde se le aprecia entrando a Quito el 10 de
Enero del 83 con las fuerzas Restauradoras.