SAMUEL FRITZ
MISIONERO.-
Nació en Trantenau, Bohemia, el 5 de Junio
de 1.651. El 7 de Octubre de 1.673 y de 22 años
ingresó a la Compañía de Jesús
se dedicó a estudiar matemáticas y pidió
que le enviaran a las Misiones del nuevo mundo.
En 1.681 arribó a Quito.
Era alto, fornido, valeroso, emprendedor, además
de artista, pintor y tallador y el 85 entró
al Marañón, ocupándose por encargo
del Padre Lucero de la catequización los Indios
Omaguas, tribu belicosa y antropófaga que habitaba
entre los ríos Napo y Negro y que habían
permanecido salvajes por la distancia que les separaba
de la población de Borja. Fritz los catequizó
a partir de 1.686 relativamente en poco tiempo. Estos
Omaguas, a pesar de su fama, resultaron de suave carácter.
Después fundó otras reducciones como
la de Nuestra Señora de Guadalupe y la de San
Pablo en la margen izquierda del Amazonas y la de
San Cristóbal a la derecha. Su primer pueblo
llamó San Joaquín por haber recibido
en Madrid, de manos de la Duquesa de Arcos, una imagen
de dicho Santo, para la primera reducción que
cristianizare.
En 1.688 bajó hasta
las rancherías de los Yurimaguas a quienes
reunió en el pueblo de Nuestra Señora
de las Nieves. En 1.689 enfermó de fiebres
e hidropesía a causa de tantos trabajos y fue
llevado a curar al Gran Pará, capital del Marañón
portugués, donde mejoró, pero fue retenido
por dichas autoridades, acusado de haber fundado una
Misión en territorio portugués.
Recluido con toda comodidad
en el Colegio de la Compañía de Jesús,
tuvo que esperar casi dos años porque el asunto
fue enviado por el Gobernador Arturo Saa de Meneses
a la corte, donde le absolvieron de todos los cargos;
pues, por los Tratados firmados entre España
y Portugal, la Audiencia de Quito llagaba hasta el
río Pinzón, nueve grados al este del
río Negro.
En Octubre de 1.691 el nuevo Gobernador portugués,
Antonio de Alburquerque le dio la grata nueva de que
había sido absuelto de todo cargo y recién
entonces pudo regresar a donde los Yurimaguas, que
encontró dispersos por miedo a que los apresaran
como esclavos. Siguió hasta los Omaguas que
temían a los portugueses comprendió
que requería de un Mapa para sus argumentaciones
geográficas y compuso uno muy imperfecto. En
Diciembre subió a San Joaquín y en Febrero
del 92 siguió a la Laguna para ver a su compañero
y paisano el Padre Ritcher. (1)
Allí se enteró
que sus superiores le habían dado por muerto
y por sugerencias del Gobernador de Maynas, Jerónimo
Vaca de Vega viajó a informar al Virrey del
Perú, Conde de la Monclova, sobre la real situación
de las Misiones españolas y el peligro que
representaban los portugueses, cuyos avances en el
Amazonas eran continuos.
El 2 de Julio arribó
a Lima y presentó su Mapa del Gran Río
Marañón o Amazonas, con las Misiones
de la Compañía de Jesús en (119
X 45cmtrs) para probar que por el Arbitraje del Papa
Alejandro VI en 1.493 y el Tratado de Tordesillas
de 1.494, el limite entre las posesiones españolas
y portuguesas corría a 22 grados del meridiano
occidental de la isla de San Antonio en las Azores
y Cabo Verde.
Lastimosamente el Virrey no
comprendió la importancia del Mapa, ni siquiera
prestó oídos a su solicitud de que se
propusiera la compra de la desembocadura del Amazonas
y como el Padre Fritz no tuvo el dinero
(1) Este primer Mapa de grandes dimensiones fue enseñado
años después por el Padre Nicolás
Schindler, Jesuíta bávaro y Superior
de las Misiones de Mainas, al sabio francés
Carlos de la Condamine, Jefe de la Misión Geodésica
francesa, quien lo llevó a Europa, depositándolo
en la Biblioteca Nacional de Paris, donde aún
se conserva.
necesario para grabar el Mapa en una imprenta, se
regresó por Jaén de Bracamoros al río
Santiago y Borja, sabiendo que si reducía su
Mapa a dimensiones menores, le seria más fácil
obtener la grabación e impresión.
Las continúas penetraciones
portuguesas por el Amazonas y sus avances tierras
adentro se explican por las siguientes razones: 1).
Su única colonia sudamericana, la actual Brasil,
acaparaba toda la emigración peninsular, 2).
Como dominaban la desembocadura del gran río
les era relativamente fácil penetrar en la
tierra adentro en cómodas embarcaciones; en
cambio a los españoles les era difícil,
atravesar las breñas de la cordillera donde
los ríos no eran navegables, para acceder al
Marañon, luego debían sortear el pongo
de mauseriche, cascada de 7 mtrs. de altura donde
los primeros viajeros encontraron la muerte, los pocos
afortunados en cambio, arribaban finalmente al Amazonas,
desprovistos de sus bienes, que habían perdido
en los rápidos o se habían estrellado
contra esas piedras monumentales que formaban el famoso
torrente o pongo de mauseriche
En Septiembre del 93 trasladó
el pueblo de San Joaquín a otro lugar que no
se anegase con las crecientes. En Marzo del 95 llegó
a la reducción de Nuestra Señora de
las Nieves de Yurimaguas donde se enteró que
los portugueses habían estado queriendo llevarse
a los indios adultos para su servicio.
El 97 un Cacique Principal
empezó a sembrar la discordia entre los Omaguas
y sus vecinos de más abajo los Yurimaguas,
a consecuencia de lo cual el padre Fritz resolvió
dirigirse a la Laguna para dar cuenta a su Superior
el padre Gaspar Vidal y tomar resoluciones, conviniendo
ambos en pedir al Teniente de Borja algunos soldados
que reprimieron la subversión.
El 98 recibió a dos
misioneros alemanes, los padres Wenceslao Breyer y
Francisco Vidra, que dejó trabajando en San
Joaquín y en Guadalupe, respectivamente, luego
subió al río Ucayali para castigar a
los Conivos que habían dado muerte al padre
Ritcher, antes de que bajaran al Marañón
a acabar con los españoles y los indios cristianos.
El resto del año permaneció inactivo,
pero el 99 partió a las reducciones del Amazonas
para evitar una conspiración indígena
de proyecciones, originada en los castigos que aplicaban
los Misioneros a los nuevos cristianos.
En 1.700 viajó a Quito
llevando el Despacho de asuntos que cada año
se entregaba al Provincial. Con 23 indios se presentó
al Obispo Andrade y Figueroa para que fueren confirmados.
En Mayo volvió al oriente con el padre Juan
Bautista Sanna. El 704 fue designado Superior de los
Misioneros de Mainas y pasó a vivir en la casa
central de la Laguna.
En 1.707 subió nuevamente
a Quito en busca de Misioneros y preocupado de su
Mapa encontró en el padre valenciano Juan de
Narváez a un grabador con buril y en el Hermano
Simón Schonherr al que realizó el trabajo
de estampado, reduciendo el tamaño a solamente
42 X 32 cmtrs, siendo el primer mapa científicamente
trazado con observaciones astronómicas y descripciones
hidrográficas del vastísimo territorio
del Amazonas, sus reducciones o centros de instrucción
evangélica por él fundadas, que dedicó
al Rey Felipe V, a nombre de la provincia de Quito
de la Compañía de Jesús, documento
revelador de la habilidad de su autor dada la falta
de instrumentos de precisión y de su elevado
amor por esas inhóspitas regiones. En Agosto
emprendió el viaje de regreso con diez misioneros
nuevos. A cuatro padres dejó entre los Omaguas
y con los seis restantes siguió a la Laguna.
En 1.709 la Audiencia de Quito
mandó al Capitán Luis Itúrbide
con tropa, para contener a los portugueses, pero no
tuvieron éxito. El 11 se pidió otro
cuerpo armado para defender las reducciones pero no
hubo respuesta por falta de dinero. El 12, con los
indios fugitivos de los portugueses, se fundaron los
pueblos de Santa Maria de las Nieves de Yurimaguas
a orillas del río Huallaga y la Laguna de Yarapa,
que el 15 tuvieron por Misionero al Padre Juan de
Saldarriaga, pero luego se trasladaron a la desembocadura
del Nanay en el Marañón.
En 1.714 fue sucedido en el Gobierno de las Misiones
de Maynas por el Padre Gregorio Bobadilla y retirado
a la residencia de la Concepción de Jeveros.
trabajó hasta el fin de sus días como
Cura de esa doctrina. Para entonces había encanecido
en sus trabajos pues hacia de todo en las misiones
desde herrero hasta carpintero, pintor y proveedor
de herramientas y telas.